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Así es como se siente una infección por coronavirus

Un médico que atiende a los pacientes en cuarentena describe los síntomas del COVID-19.

Nota: Haz clic en el botón de “CC” y selecciona el idioma español.

In English | En muchos casos, la enfermedad empieza con fiebre. A veces va de la mano con la tos, y tal vez dificultad para respirar. Pero para las personas con un caso leve de COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, esos podrían ser todos los síntomas, dice Mike Wadman, médico de emergencias y codirector médico de la Unidad Nacional de Cuarentena en University of Nebraska Medical Center, en Omaha. Ahí fue donde 15 personas que estuvieron a bordo del crucero Diamond Princess recibieron tratamiento o estuvieron bajo observación por la enfermedad cuando regresaron a Estados Unidos a finales de febrero. 

Si te parece que los casos leves de COVID-19 no se diferencian mucho de un resfrío, la gripe o alguna otra enfermedad respiratoria que circula cada estación, tienes razón.


Para información sobre pruebas de COVID-19 y telemedicina, visita aarp.org/MiMedicare


"Hay muchas similitudes", comenta Wadman.

Más allá de la fiebre y la tos —dos de los tres síntomas característicos de la COVID-19—, la influenza y el coronavirus comparten una lista similar de posibles síntomas, que incluyen dolor de garganta, dolor de cabeza, fatiga, dolor corporal o muscular y secreción nasal, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Las personas con COVID-19 también pueden presentar náuseas, vómitos y diarrea. 

La mayoría del tiempo, las personas con estos síntomas se recuperan en su hogar sin recibir atención médica, informan los CDC. Sin embargo, es importante llamar a tu proveedor de cuidado de salud para recibir orientación. Visitar un consultorio médico, centro de atención de urgencias o sala de emergencias no es lo más conveniente, ya que podrías infectar a otras personas o contraer otra infección, señala Wadman.

Síntomas del coronavirus

Casos leves de COVID-19:

  • fiebre
  • tos
  • dificultad respiratoria
  • escalofríos
  • dolor muscular
  • dolor de garganta
  • pérdida del gusto u olfato
  • dolor de garganta
  • congestión y goteo nasal
  • nauseas o vómitos
  • diarrea

Señales de alerta de una emergencia de COVID-19:

  • dificultad respiratoria
  • dolor o presión persistente en el pecho
  • nueva confusión o incapacidad para moverse
  • dificultad para despertarse o permanecer despierto
  • labios o cara azulados

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Algunas señales de alerta requieren atención médica inmediata. El dolor de pecho usualmente justifica una visita a la sala de emergencias, sin importar de qué enfermedad se trate, menciona Wadman. Lo mismo sucede con la dificultad para respirar, ya sea progresiva o de aparición repentina, o cualquier cambio súbito en la función cerebral, incluida la incapacidad de despertarse o permanecer despierto. Los CDC también indican que los "labios o cara con una coloración azulada" son un síntoma de COVID-19 que requiere atención médica inmediata. Los adultos mayores y las personas con enfermedades subyacentes tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades graves por la COVID-19 que pueden requerir hospitalización. 

No hay un síntoma único que lleva a las personas al hospital; los médicos están viendo que los pacientes infectados por el coronavirus llegan por una variedad de motivos, entre ellos dificultad para respirar, debilidad causada por un trastorno gastrointestinal, y mareos o confusión. AARP tiene detalles sobre lo que puedes esperar si te interna por COVID-19.

Qué hacer si te infectas con coronavirus

Si te diagnostican COVID-19, quédate en casa y evita los lugares públicos durante 10 días a partir de la aparición de los síntomas, aconsejan los CDC. Si eres asintomático —es decir, nunca experimentas los síntomas de la enfermedad—, mantente en cuarentena durante 10 días a partir del día de la prueba de detección. Quédate en una habitación designada lejos de los demás, si es posible, y mantén actualizado a tu médico con cualquier cambio en los síntomas. 

Lavarte las manos y limpiar frecuentemente las superficies que tocas también ayuda a reducir el riesgo de contagiar a otras personas.

Es importante observar que los síntomas pueden durar más que la infección. Un informe del mes de julio de los CDC, por ejemplo, halló que el 35% de los adultos sintomáticos que arrojaron resultado positivo a la prueba de COVID-19 pero no fueron hospitalizados por la enfermedad no habían recuperado su estado habitual de salud entre 14 y 21 días después de la prueba. Incluso a los adultos jóvenes y sanos les cuesta recuperarse rápidamente de la infección. Casi uno de cada cinco adultos entrevistados de 18 a 34 años sin trastornos médicos crónicos no había recuperado su estado usual de salud 14 a 21 días después de la prueba positiva. Las complicaciones de muchos pacientes de coronavirus duraron aún más. 


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


La COVID-19 todavía no tiene una cura, solo alivio de los síntomas. Pero se están llevando a cabo ensayos clínicos para determinar la eficacia y la seguridad de posibles tratamientos, entre ellos el fármaco remdesivir, que en mayo recibió autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para la utilización de emergencia, luego de que los resultados preliminares mostraran que los pacientes hospitalizados con COVID-19 que recibieron ese fármaco antivírico se recuperaron más rápidamente que los pacientes tratados con un placebo. Los ensayos de las vacunas también están avanzando. 

Cómo protegerte del coronavirus

Ya que no existe una vacuna para protegerte contra el coronavirus, los expertos dicen que la mejor manera de evitar la enfermedad es tomar medidas preventivas a diario: lávate las manos con frecuencia y mantén distancia con otras personas, al menos seis pies, dice Wadman. 

"La enfermedad se transmite a través de las gotitas de respiración. Cuando alguien estornuda o tose, si esas gotitas llegan a tu boca o tu nariz o las inhalas, se transmite la enfermedad de persona a persona", dice. "Y si te mantienes a seis pies de distancia, minimizas la posibilidad de que eso suceda".

Además, usa mascarilla, incluso si te sientes sano. Las investigaciones más recientes indican que las coberturas faciales de tela pueden evitar que las gotitas respiratorias se propaguen a otras personas, por lo que el virus no tiene a dónde ir. Si todos usan mascarilla, se reduce el riesgo general de contagio. 

Las autoridades sanitarias también urgen a las personas mayores y las que tienen problemas subyacentes de salud —dos grupos con mayor riesgo de enfermar gravemente con COVID-19— a limitar la interacción con otras personas tanto como sea posible y tratar de evitar las actividades en las que puede ser difícil mantener medidas de precaución, como el distanciamiento físico. 

"En especial si eres mayor o si tienes alguna otra enfermedad, corres un riesgo más alto. Es por eso que seguir estas medidas preventivas es muy importante para evitar enfermarte, y si ya estás enfermo, evitar propagar la infección a otras personas", agrega Wadman.

Nota del editor: este artículo, que originalmente se publicó el 2 de marzo del 2020, se actualizó para incluir nueva información.

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