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Larga vida y prosperidad: utiliza calculadoras para planear mejor tu jubilación

Es maravilloso poder vivir más tiempo, pero necesitas un buen plan para eso.

Manos sostienen una calculadora al lado de unos cubos marcados con décadas de los sesenta hasta más de 100

ISTOCK / GETTY IMAGES

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¿Cuánto tiempo estarás jubilado?

Es una de las preguntas más importantes para un trabajador que ahorra para el futuro o para una persona que se acaba de jubilar. Sin embargo, es una de las más difíciles de responder.

Es cierto que muchos podemos controlar la fecha inicial de nuestra jubilación. Pero no podemos predecir con certeza la fecha final —es decir, cuánto tiempo viviremos—. Eso significa que no podemos calcular la cantidad de años que necesitaremos recibir ingresos jubilatorios, los ahorros que necesitaremos para financiar esos ingresos ni el estilo de vida y las comodidades adicionales que nos podremos permitir con esos ahorros.

“El riesgo de la longevidad —el riesgo de quedarse sin recursos antes de morir— es uno de los aspectos que más temen los jubilados”, señala Wade D. Pfau, codirector del Centro de Ingresos Jubilatorios de American College of Financial Services. “Disfrutar de una larga vida es algo estupendo, pero implica una gran carga financiera”.

Hacer planes para afrontar esa carga es fundamental. Afortunadamente, puedes encontrar valiosas herramientas en internet que te ofrecen una serie de cálculos sobre tu esperanza de vida (y, en algunos casos, tu longevidad combinada con la de tu cónyuge). Te mostraremos el modo de utilizar esas herramientas para que puedas prepararte para disfrutar de una larga jubilación.


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Por qué es importante

Las personas que ahorran para la jubilación empiezan con una ventaja: el Seguro Social. El programa es casi universal y tiene por objeto proporcionar una protección automática para la longevidad: beneficios de por vida, indexados a la inflación. Para muchos trabajadores que perciben ingresos bajos, el Seguro Social reemplazará una gran parte de sus ingresos laborales.

Las pensiones tradicionales también pueden aportar ingresos de por vida, aunque normalmente no ofrecen protección contra la inflación. No obstante, están desapareciendo, al margen del empleo gubernamental.

Pero incluso con estas fuentes de ingresos vitalicios protegidos, la esperanza de vida es importante. Los jubilados que pueden esperar a recibir los beneficios del Seguro Social hasta los 70 años pueden obtener mayores beneficios de por vida, pero solo si viven lo suficiente. (La edad de equilibrio, en la que los cheques mensuales más cuantiosos compensan los beneficios no percibidos por haber postergado la jubilación hasta los 70 años, suele situarse entre los 80 y los 85 años). Además, con una pensión, las parejas deben decidir si renunciar a parte de los ingresos actuales para recibir los beneficios para sobrevivientes, otra decisión que depende en parte de la longevidad.

Sin embargo, la problemática de la longevidad es más importante para los trabajadores que perciben ingresos más altos y que dependerán de sus inversiones para recibir sus ingresos jubilatorios. Para ellos es esencial saber cuánto tiempo deben durar esas inversiones para mantenerse.

“En la actualidad, la jubilación es prácticamente una tarea que debemos planificar nosotros mismos, y es esencial hacerlo bien”, explica Linda K. Stone, directora de pensiones de la American Academy of Actuaries. “Saber cuánto tiempo vamos a vivir es de especial importancia para las mujeres, porque viven más tiempo. A nadie le gusta pensar en vivir solo, pero por lo general un cónyuge puede prever unos diez años de viudez”.

Lamentablemente, las personas que ahorran corren el riesgo de calcular mal la esperanza de vida, si es que alguna vez se lo plantean. “Los estudios demuestran que casi nadie sabe calcular bien cuánto tiempo va a vivir”, indica David Blanchett, director de investigación de la jubilación en PGIM, la empresa de gestión de inversiones globales de Prudential Financial. “El error se produce en ambas direcciones —por mucho y por poco—, pero el riesgo de calcular un tiempo demasiado corto y vivir más que tu patrimonio es obviamente más grave”.

Para complicar las cosas, la investigación de Blanchett revela que los asesores financieros no siempre ayudan a los clientes a establecer plazos realistas de planificación. En un estudio de más de 31,000 planes financieros, Blanchett descubrió que el 70% de ellos utilizaban una edad límite de 90 años y otro 20% utilizaban 95 años, un sorprendente grado de unanimidad para una población de clientes tan diversa. Pocos planificadores tuvieron en cuenta que una pareja necesita un plazo de planificación más prolongado, señaló Blanchett.

¿Cómo se calcula la esperanza de vida?

¿Y cómo debes calcular ese plazo de planificación? Una rápida consulta en internet puede revelar más de una docena de “calculadoras de esperanza de vida” o “indicadores de longevidad”, pero no todos tienen la misma utilidad.

Por ejemplo, veamos la calculadora de esperanza de vida de la Administración del Seguro Social. Esta herramienta utiliza solo dos factores —el sexo y la fecha de nacimiento— para calcular el promedio de años que le quedan por vivir a alguien de tu edad y sexo. Sin embargo, la metodología de la SSA ignora la tendencia histórica hacia una mayor expectativa de vida. (Desde 1940 hasta el 2018, la expectativa de vida promedio de un hombre de 65 años aumentó de 11.9 a 18.1 años. Este aumento se ha desacelerado, pero sigue siendo un factor que permite hacer cálculos más precisos). En consecuencia, los resultados de la calculadora del Seguro Social subestiman la esperanza de vida y aumentan el riesgo de quedarte sin dinero.

Con las calculadoras privadas, puedes elegir el aspecto que quieres destacar: la salud o el patrimonio. Las calculadoras orientadas a la salud (como Living to 100Blue Zones Vitality Compass y Blueprint Income —enlaces en inglés—) consideran hasta 40 datos —sobre dieta, ejercicio, antecedentes familiares e indicadores de salud— para calcular la esperanza de vida. Sus resultados van acompañados de consejos sobre el modo de aumentar tu longevidad, además de anuncios de boletines informativos y servicios de planificación financiera.

Hay dos grandes compañías de seguros que ofrecen calculadoras de esperanza de vida que se centran en el patrimonio: la Life Expectancy Calculator de Sun Life y la Life Expectancy Calculator de John Hancock (enlaces en inglés). Cada una requiere una docena de datos, y cada una incluye un anuncio bastante discreto de las pólizas de la compañía. Además, ambas producen solo un número como resultado: la mediana de tu esperanza de vida, la edad a la que tienes un 50% de posibilidades de llegar.

Esa información es útil, pero no es suficiente. “Nadie debería utilizar el percentil 50 en su planificación: por definición, tienes un 50% de posibilidades de vivir más tiempo”, señala Pfau, de American College of Financial Services. Para tus finanzas, debes planificar hasta la edad a la que tienes un 25% de posibilidades de llegar, dice Pfau, y si quieres ser muy prudente, hasta la edad que solo tienes un 10% de posibilidades de alcanzar.

La mejor calculadora para averiguar esas probabilidades es el Actuaries Longevity Illustrator (en inglés), creado por la American Academy of Actuaries y la Society of Actuaries. Esta herramienta no produce solo una edad, sino que te muestra tu probabilidad de tener una vida larga, además de tus posibilidades de vivir hasta una edad determinada o una cantidad determinada de años. Por ejemplo, un hombre cuya mediana de esperanza de vida es de 88 años, puede tener un 25% de posibilidades de vivir hasta los 93 años y un 10% de posibilidades de llegar a los 98, es decir, otros 10 años de ingresos para financiar.

(En vez de incluir una gran cantidad de preguntas sobre la salud, el Actuaries Longevity Illustrator solo pregunta sobre la edad, el sexo, el tabaquismo y tu propia valoración de tu salud como excelente, normal o mala. Según Blanchett, con eso basta, ya que sus investigaciones demuestran que la mayoría de las personas evalúan correctamente su salud).

Otra buena razón para utilizar la herramienta de los actuarios es que es la única calculadora que hemos visto que puede determinar la esperanza de vida conjunta de ambos cónyuges en una pareja. Ese hombre de 68 años tiene un 50% de posibilidades de vivir otros 20 años, pero su esposa de 66 años tiene las mismas probabilidades de vivir 24 años, y hay un 50% de posibilidades de que uno de ellos siga vivo dentro de 27 años. “Para una pareja, es esencial planificar en función de la esperanza de vida conjunta”, advierte Derek Tharp, presidente de Conscious Capital y profesor adjunto de Finanzas en University of Southern Maine.


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Cómo utilizar la esperanza de vida en la planificación 

Ahora que conoces tu expectativa de vida —o tus posibilidades de alcanzar diversas edades—, ¿cómo la utilizas para planificar tu jubilación?

Si continúas trabajando y aún no has determinado tu fecha de jubilación, debes evaluar si tu plan de ahorro actual te permitirá cubrir la esperanza de vida que has calculado. Ahorrar más o trabajar más tiempo puede crear una protección contra el riesgo de que te queden más años de vida que dinero. (Trabajar más tiempo no solo aumenta la cantidad que puedes ahorrar, sino que también reduce el tiempo que necesitarás que alcance tu dinero).

Si vas a jubilarte, tendrás que adaptar tus gastos a la cantidad de años que esperas vivir. Al planificar, la mayoría de las personas utilizan la regla del 4%, que establece que tu extracción inicial puede ser equivalente al 4% de tus ahorros, y a partir de ahí, puedes ajustar tu extracción en función de la inflación. La regla se basa en 30 años de jubilación: si tu plazo de planificación es bastante más largo, tendrás que ajustar tus gastos o tu cartera a esa realidad. Eso puede significar un nivel menor de gastos discrecionales en viajes o pasatiempos. También puede significar que debas financiar de antemano los gastos esenciales de tu vejez con la adquisición de anualidades que te proporcionen ingresos garantizados sin importar el tiempo que vivas.

(Si tu plazo de planificación es más breve, puedes flexibilizar un poco los gastos. Pero el riesgo financiero de vivir más tiempo sigue siendo peor que el riesgo que supone gastar demasiado poco).

Lo más importante es lograr tener un control objetivo de tu plazo de planificación. “El objetivo es una cantidad personalizada que te haga sentir seguro y tranquilo”, señala Blanchett, de PGIM. “Solo se necesitan cinco minutos para utilizar la calculadora, y la información que recibes será útil durante años”.

Mike McNamee ha escrito sobre finanzas personales, políticas fiscales, atención médica y economía para BusinessWeek, USA Today y organizaciones financieras.