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Estrategias económicas para mantener la jubilación a flote durante las crisis financieras

Es hora de cerrar las escotillas para proteger tu dinero.

Ilustración de una ventana que están tapando con tablas de madera para proteger el interior de la lluvia.

Ilustración de CHRIS GASH

In English | Al cierre de la edición, los economistas todavía no habían determinado si Estados Unidos estaba en recesión, pero no es necesario tener un doctorado para saber que estamos en una situación muy tormentosa. Has visto oscilar sin control el valor de tus ahorros y has visto a las empresas eliminar puestos de trabajo en todo el país.

Para afrontar este período —sin importar lo que dure— debes concentrarte en lo que puedes controlar. Aquí compartimos algunas medidas sugeridas por asesores financieros para poner algo de dinero en tu bolsillo.

1. Obtén ayuda del Gobierno

La ley CARES proporciona más de $900,000 millones para ayudar a particulares y pequeñas empresas, incluido un pago único de hasta $1,200 para la mayoría de los adultos. Si presentaste una declaración de impuestos en el 2018 o el 2019 o recibes beneficios del Seguro Social, deberías recibir ese dinero de forma automática. De otro modo, por ejemplo, si recibes beneficios de veterano, te puedes registrar para cobrar tu pago en irs.gov. Allí, haz clic en “Non-Filers: Enter Payment Info Here" (un enlace para que quienes no presentan declaraciones de impuestos puedan ingresar la información de pago). La ley también dispone mayores beneficios de seguro por desempleo, que incluyen pagos semanales más altos a los trabajadores despedidos, más semanas de cobertura y dinero para los trabajadores independientes y los contratistas ocasionales desocupados, quienes por lo general no pueden recibir beneficios por desempleo. Puedes solicitar esta ayuda por medio de tu oficina estatal.

Si tienes una pequeña empresa, tal vez puedas obtener un préstamo por medio del Programa de protección de salarios administrado por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA) (en inglés) de Estados Unidos, o un préstamo por pérdidas económicas por desastres (Economic Injury Disaster Loan) por la COVID-19, también administrado por la SBA. Lamentablemente, a principios de abril las empresas reportaban dificultades y demoras en la recepción de fondos provenientes de ambos programas, pero esos problemas ya pueden haberse resuelto. Visita sba.gov para conocer los detalles.


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2. Aprovecha el Seguro Social para obtener un préstamo sin intereses 

Una vez que alcanzas la edad plena de jubilación, tienes la misma opción de solicitar beneficios del Seguro Social y luego retirar tu solicitud antes de transcurrir un año y devolver tus beneficios. Pero también tienes otra opción: si no cambias de opinión a tiempo, o si no puedes o no deseas devolver lo que recibiste, puedes simplemente suspender tus beneficios. Eso permite que tu beneficio mensual eventual aumente a una tasa del 8% anual hasta que cumplas 70 años o hasta que decidas recibir tu beneficio de forma permanente antes de los 70. Debes tener en cuenta que si suspendes tus beneficios también se suspenderán otros beneficios basados en tus antecedentes salariales, como los de tu cónyuge, por ejemplo.

3. Reconsidera las distribuciones mínimas obligatorias

Gracias a una disposición del paquete de ayuda por el coronavirus, este año no es necesario que tomes la distribución mínima obligatoria (RMD) de tus cuentas de jubilación. Esos retiros obligatorios de las cuentas IRA tradicionales y de los planes 401(k) y otros planes de jubilación de empleos anteriores se aplicarían normalmente a quienes cumplieron 72 años este año o alcanzaron la edad de 70½ en años anteriores. Al no tener que efectuar esos retiros, las cuentas tienen más tiempo para recuperarse de las caídas del mercado.

Para ayudar a los trabajadores más jóvenes que sufrieron perjuicios económicos debido al coronavirus, la ley suspende la penalidad del 10% (que se cobra por encima de los impuestos regulares sobre el ingreso) que normalmente se aplica sobre el dinero que se retira de estas cuentas de jubilación antes de cumplir 59½ años. También tienes hasta tres años para pagar los impuestos de ese retiro o para devolver a tu cuenta todo o parte del dinero retirado.

Si decides que necesitas retirar dinero de tu cuenta de jubilación, intenta sacar el dinero de la porción de bonos de tu cartera o de lo que tengas en efectivo en esa cuenta. Debes dejar la venta de acciones para cuando se coticen bien.

4. Comunícate con el dueño de tu vivienda y tus prestamistas

Si tienes dificultades para efectuar un pago, ponte en contacto con el prestamista de tu automóvil, el dueño de tu vivienda o tu prestamista hipotecario para disponer un plan de pago. Por ejemplo, tal vez puedas diferir los pagos y agregarlos al final del contrato. “Diferir una cuota mensual de la hipoteca podría ayudar a muchas personas a superar un momento difícil”, indica Phil Dyer, planificador financiero de Towson, Maryland. La ley CARES otorga a los propietarios de viviendas que tienen hipotecas respaldadas por el Gobierno federal el derecho de solicitar la demora de los pagos por hasta seis meses, y otorga a los inquilinos una moratoria de cuatro meses en los desalojos de propiedades que pertenecen a programas del Gobierno o que tienen un préstamo hipotecario respaldado por el Gobierno federal.

5. Paga las deudas caras

Si has cargado muchos gastos en tu tarjeta de crédito en los últimos meses, intenta pagar toda la deuda con prontitud. De otro modo, tal vez te convenga transferir la deuda a una tarjeta con interés bajo o sin interés, recomienda Anthea Perkinson, planificadora financiera de Pelham, Nueva York. “Puedes encontrar tarjetas que ofrecen cero interés sobre los cargos durante quince meses”, señala. “Si lo necesitas, puedes cargar las compras de comestibles y esperar a retirar dinero del mercado”.


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6. Evita hacer grandes cambios

No te apresures a tomar decisiones financieras importantes, como comprar una casa nueva o jubilarte. “Haz una pausa y vuelve a evaluar tu situación”, Señala Dawn Brown, asesora patrimonial de Lassus Wherley en New Providence, Nueva Jersey. Otro motivo para no renunciar a tu empleo: “Si tu industria está en problemas, tal vez te despidan y de ese modo podrías cobrar beneficios por desempleo durante un tiempo”, señala Lauren Locker, planificadora financiera de Little Falls, Nueva Jersey. “De esa manera, puedes demorar la decisión de jubilarte hasta que puedas evaluar mejor tus finanzas”.

Ilustración de un nido con un huevo bajo la lluvia.

Y, por supuesto:

7. De ser posible, acumula reservas en efectivo

Piensa que tus cuentas bancarias son como flotadores: cuanto más grandes sean, más te protegerán durante las tormentas. “Si percibes ingresos, destina más dinero a los ahorros”, recomienda Cynthia Flannigan, planificadora financiera de Burlingame, California. “Si crees que tu empresa puede sufrir por esta desaceleración, reduce los gastos para aumentar tu fondo de emergencia y hacer que cubra uno o dos meses más”.

8. Reduce los gastos

Al estar cerca de casa es fácil gastar menos en almuerzos y ropa. Pero llega un poco más lejos. Examina varias facturas anteriores del banco y de la tarjeta de crédito para ver en más detalle a dónde se destina tu dinero. “Busca los servicios que tienen cobro automático y considera si realmente los necesitas”, señala Dyer. Por ejemplo, tal vez ahora no sea el momento de tener suscripciones de HBO, Netflix y Hulu.

9. Identifica ganancias grandes

Por ejemplo, Dyer sugiere que te comuniques con las compañías que aseguran tu automóvil y tu vivienda: “Con frecuencia, el simple hecho de llamar te puede ahorrar el 10%”. Tal vez puedas aumentar tus deducibles para reducir tus primas. Además, si tienes una hipoteca a 30 años con una tasa de interés de más del 4.25% o una hipoteca a 15 años a más del 3.5%, puede ser conveniente explorar la posibilidad de refinanciar para tener más dinero disponible todos los meses, señala Dyer.

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