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Pandemia llevaría a beneficiarios del Seguro Social y de la SSI a acudir a prestamistas

La crisis económica lleva a la necesidad de dinero rápido, pero los préstamos tienen un costo muy alto.

Anuncios de préstamos de día de pago en las calles de Birmingham, Alabama.

BLOOMBERG/GETTY IMAGES

In English | La crisis de la economía podría obligar a que muchos beneficiarios del Seguro Social soliciten préstamos de día de pago con intereses altos, por lo que correrían el riesgo de verse atrapados en un ciclo de deudas cada vez mayor.

Un préstamo de día de pago es generalmente un préstamo a corto plazo de menos de $500, usualmente para personas de bajos ingresos. Las tarifas generalmente varían entre $10 y $30 por cada $100 de préstamo. Si pediste prestado $300, debes entre $30 y $90 de tarifas. Los prestatarios escriben un cheque al prestamista por el monto del préstamo, más las tarifas, con la fecha de su próximo día de pago. El prestamista cobra el cheque el día de pago del prestatario y obtiene el monto original y las tarifas.

Si recibes beneficios de la Administración del Seguro Social (SSA) y puedes verificar tu paga, por lo general cumplirás los requisitos para obtener un préstamo de día de pago. Los prestamistas aceptan beneficiarios del Seguro Social porque, a diferencia de los trabajadores a tiempo parcial, sus pagas son estables y seguras. Y para muchas personas, incluidos los beneficiarios del Seguro Social, los préstamos son rápidos y fáciles de obtener.


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La comodidad a un alto costo

La comodidad de los préstamos de día de pago tiene un costo alto. Un préstamo de día de pago tradicional por dos semanas con una tarifa de $15 por cada $100 que se pide prestado equivale a una tasa porcentual anual (APR) de casi el 400%, según la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB). Por el contrario, la tarjeta de crédito típica tiene una APR de alrededor del 16%, según Bankrate.com (en inglés).

Algunos economistas argumentan que los préstamos de día de pago pueden ser una solución razonable en los momentos de escasez de dinero de corto plazo, si devuelves el dinero rápido. “El problema con estos préstamos es cuando pagas un préstamo y luego no tienes suficiente dinero durante el próximo período de pago”, dice Kimberly Blanton, quien escribe el Squared Away Blog (en inglés) para el Center for Retirement Research en Boston College. “Y entonces pides prestado más”.

Esa es una estrategia costosa. Si en dos semanas no puedes pagar un préstamo de $300 que tenía una tarifa de $45, el prestamista sugerirá que pagues las tarifas en lugar del monto principal del préstamo. Pero cuando llega el próximo día de pago, debes otros $45 en tarifas además del monto principal, lo que significa que ahora habrías pagado $90 en un solo mes por pedir prestado $300.

“La industria dice, ‘Mira, quienes piden dinero prestado pueden arreglar su auto e ir al trabajo para conservar sus empleos’”, dice Haydar Kurban, un profesor de economía en Howard University. “El problema es alguien que solicita 10 o 12 préstamos al año. Y la estrategia del préstamo de día de pago es lograr que los prestatarios soliciten dinero varias veces”.

Para los beneficiarios de la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI), un programa dirigido por SSA para ayudar a ciertas personas sin ingresos o con muy pocos, existe un peligro extra. Un préstamo no reduce tu beneficio de la SSI, pero todo el dinero que pidas prestado y no uses se contabilizará para el límite de recursos financieros de $2,000 para una persona (o $3,000 para una pareja) el mes próximo. Si el valor de tus recursos financieros es más que el límite que se permite a principios de mes, no puedes recibir la SSI ese mes.

Una elección tentadora en tiempos difíciles

Los préstamos de día de pago aumentan en tiempos difíciles y el coronavirus ha destrozado la economía de EE.UU. Aunque las condicicones han mejorado un poco desde el comienzo de la pandemia, cuando el desempleo llegó al 14.7%, millones de personas siguen sin trabajo, particularmente aquellas que tenían trabajos a tiempo parcial o por encargo. Eso no es bueno, particularmente para aquellos que dependen de ingresos por trabajos adicionales para complementar los beneficios del Seguro Social o de la SSI.

Cuando la economía está en auge, la demanda de préstamos de día de pago es baja. En el 2010, alrededor del 4.6% de los beneficiarios del Seguro Social menores de 66 años usaban los préstamos de día de pago, según un escrito de Kurban del 2019. Alrededor del 5.9% de los beneficiarios de la SSI en el mismo grupo de edad usaban préstamos de día de pago. (Un préstamo de día de pago tiene por lo general un costo más bajo para los beneficiarios mayores del Seguro Social y de la SSI).

¿Habrá más préstamos ahora que la economía está en recesión? “Creo que es una afirmación segura de hacer”, dice Kurban. “Las recesiones son un tiempo en que las personas buscan ingresos, y cuando pierden ese ingreso extra recurren a los préstamos de día de pago”. En el 2010, a medida que el país salía de la peor recesión desde la Gran Depresión, alrededor del 6.2% de los beneficiarios del Seguro Social de menos de 66 años usaban los préstamos de día de pago y un sorprendente 21.9% de quienes recibían la SSI los usaban, según el escrito de Kurban.

Alternativas a los préstamos de día de pago

En el 2017, la CFPB halló que había más tiendas de préstamos que restaurantes de McDonald's. Kurban duda que eso aún sea verdad: los estados rigen las normas de préstamos de día de pago y han impuesto límites más estrictos en cuanto a las tasas de interés que los prestamistas pueden cobrar. En Arizona, Arkansas, el Distrito de Columbia, Georgia, Nuevo México y Carolina del Norte se prohíben los préstamos de día de pago. Muchos otros estados imponen un límite del 36% para las tasas de interés de los préstamos. Puedes encontrar las normas de préstamos de día de pago en tu estado en la página de la CFPB sobre préstamos de día de pago (en inglés).

Desafortunadamente, para las personas sin una cuenta bancaria o las personas con un historial crediticio inadecuado, los préstamos de día de pago y las llamadas compañías financieras alternativas, tales como casas de empeño o quienes ofrecen préstamos sobre títulos de autos, generalmente se ven como la única elección posible para obtener dinero ante una emergencia financiera. Sin embargo, deberías buscar tantas alternativas como sea posible antes de pensar en un préstamo de día de pago. Ejemplos:

  • Considera usar el Money Map de AARP (en inglés), una herramienta de planificación paso a paso que te ayudará a tomar el control de deudas y gastos.
  • Negocia con los acreedores para obtener más tiempo o un pago más bajo. Siempre es mejor adelantarse a un problema de pago con un acreedor, particularmente una empresa de servicios o un prestamista hipotecario. No esperes hasta que te desconecten el servicio o recibas avisos de desalojo.
  • Pídeles un préstamo a tus amigos o a tu familia. Pedir dinero prestado a personas cercanas puede ser difícil e incluso vergonzoso, pero si estás en un apuro no sería mala idea. Sé realista acerca de cuánto tiempo llevará pagar el dinero.
  • Trata de iniciar un fondo para emergencias. Las cooperativas de crédito a menudo te permitirán comenzar con una pequeña suma y agregar algunos dólares semanalmente a la cuenta de ahorros. (En general, también ofrecen mejores tasas para cuentas de ahorros que los bancos). El detalle es que tienes que asociarte a una cooperativa de crédito. La National Credit Union Administration (NCUA, Administración Nacional de Cooperativas de Crédito —en inglés—) tiene una herramienta por internet para ayudarte a buscar una cooperativa de crédito cercana.

 

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