Skip to content

La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

El riesgo de volar durante la pandemia es bajo, dicen investigadores de Harvard

Un informe concluye que la transmisión de COVID-19 es muy poco probable en los aviones.

Mujer con máscara viaja en un avión comercial

xavierarnau/Getty Images

In English | Viajar en avión durante la pandemia no es más riesgoso que ir a un supermercado, revela un informe de Harvard University que se publicó esta semana.

Investigadores descubrieron “un riesgo relativamente muy bajo de contagiarse de SARS-CoV-2 [COVID-19] al volar” gracias a los sistemas de filtración de aire de los aviones y a los requisitos de que los pasajeros usen mascarillas.

Investigadores de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de Harvard explicaron que los potentes sistemas HEPA (filtros de aire de alta eficiencia para partículas) en los aviones, que cambian el aire en cabina de 20 a 30 veces en una hora, junto con el cumplimiento constante de los pasajeros con las reglas de usar mascarillas hacen que viajar por aire sea una fuente de infección poco probable. Además, dijeron que el bajo riesgo de infección se aplica independientemente de dónde se encuentre tu asiento. “No vimos ninguna diferencia considerable” en el riesgo potencial de sentarse junto a una ventana, en el asiento del medio o el pasillo, dijo Jack McCarthy, un experto en riesgo medioambiental para la salud y presidente de la firma de consultoría Environmental Health & Engineering, quien formó parte del equipo de investigación de Harvard.

El informe se basa en un estudio sobre el flujo de partículas del virus en los aviones, el cual fue financiado por la iniciativa del sector aéreo Aviation Public Health Initiative. Los investigadores hicieron énfasis en que, aun así, sus análisis de los resultados son imparciales y confirman conclusiones similares a las de un estudio reciente del Departamento de Defensa. Ese estudio encontró que las probabilidades de que las diminutas gotitas del virus expulsadas por un pasajero infectado llegaran a la “zona de respiración” de otro pasajero son solo de 3 en 1,000; si ambos están usando mascarillas.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Sin embargo, el riesgo deja de ser bajo si “alguien hace algo realmente fastidioso, como quitarse la mascarilla y toser frente a ti”, dijo John Spengler, un profesor de salud ambiental en la Facultad Chan de Harvard.

McCarthy señaló que los pasajeros deben reducir el tiempo en que se quitan las mascarillas para comer y beber: no “te tardes 45 minutos en beber una taza de café”, expresó. Y el informe sugiere que “cuando un pasajero se quita brevemente una mascarilla para comer o beber, otros pasajeros que estén cerca deben tener las suyas puestas”.

Las aerolíneas ahora no dejan abordar a pasajeros que no usen mascarillas; Delta recientemente reveló que había añadido a su lista de exclusión aérea los nombres de 460 pasajeros por no cumplir las disposiciones pertinentes, y el sector ha exhortado al Gobierno federal para que exija el uso de coberturas faciales durante los vuelos. Aerolíneas como Delta, United y American han ido más allá y requieren que los pasajeros usen mascarillas al registrarse y en las áreas que las líneas aéreas administran en el aeropuerto, incluso en la zona de reclamo de equipaje. (Aunque la TSA exige que sus trabajadores usen mascarillas durante la inspección de equipaje, para los viajeros es solo una sugerencia.)

Y se considera que los filtros HEPA de alta tecnología que usan todas las grandes aerolíneas contribuyen considerablemente a eliminar la propagación viral. Estos pueden eliminar al menos el 99.97% del polvo, polen, moho, bacteria y partículas que se transportan por aire del tamaño de 0.3 micra, según la Agencia de Protección Ambiental. Los CDC concurren en su eficacia: “La mayoría de los virus y otros gérmenes no se propagan fácilmente en los vuelos por la manera en que el aire circula y se filtra en los aviones”, señalan en su guía para viajar durante la pandemia.

El informe sugiere que las aerolíneas también continúan con sus vigorosos protocolos de limpieza y medidas de distanciamiento social, como el tratar de evitar que los pasajeros se amontonen en la pasarela de acceso a las aeronaves mientras esperan para abordar.

La seguridad, por supuesto, es un asunto de prioridad para muchas personas que ahora hacen sus planes para los días de fiesta y cuando los vuelos comienzan a recuperarse un poco. El 18 de octubre, más de 1 millón de pasajeros pasó por puntos de inspección de la TSA después de que la pandemia empezara a aumentar la primavera pasada. Pero todavía es una cantidad baja en comparación con los 2.6 millones de pasajeros que viajaron el mismo día en el 2019.

Los pasajeros se pueden sentir un poco seguros ya que los CDC todavía no han confirmado ningún caso de transmisión de COVID-19 en vuelos de Estados Unidos. Sin embargo, la agencia encontró evidencia en un trayecto de quince horas de Boston a Hong Kong en marzo que “sugiere firmemente la transmisión de SARS-CoV-2 durante el vuelo”. Es probable que dos pasajeros en ese vuelo hayan transmitido el virus a asistentes de vuelo, según un estudio publicado en la edición de noviembre del 2020 de la revista Emerging Infectious Diseases (EID). Según otro estudio publicado en la revista EID, es probable que un pasajero sintomático haya infectado a dieciséis pasajeros durante un vuelo de diez horas. Los vuelos largos, concluyó el estudio, potencialmente podrían “causar grupos de brotes de COVID-19 de un tamaño considerable, incluso cuando hay bastante espacio entre los asientos, como en la clase ejecutiva”.

"En nuestro estudio decimos, ‘bajo riesgo’, no ‘no riesgo’", dijo Leonard Marcus, un experto líder en salud pública y codirector fundador de la National Preparedness Leadership Initiative (NPLI) de Harvard. “Siempre hay algún factor de riesgo… hasta que tengamos una vacuna".

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.