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Cómo empezar un negocio de franquicia después de los 50

Alinear tu espíritu empresarial con tus metas para la jubilación es esencial para lograr el éxito.

Hombre con mascarilla abriendo la puerta de su negocio al público

Getty Images

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Después de trabajar durante 25 años en la industria bancaria —parte de ese tiempo dedicado a ayudar a propietarios de pequeñas empresas a lograr sus sueños—, Monica Eboda decidió que era hora de perseguir sus propias ambiciones. Sabía que quería crear una empresa de recursos humanos cuyo objetivo fuera encontrar la combinación perfecta de empleados y empleadores para que ambos pudieran crecer juntos. Pero también sabía que convertirse en empresaria a su edad (de hecho, a cualquier edad) podía ser una decisión arriesgada.

“Cuando comencé mi negocio ya había cumplido los 50 años”, dice Eboda. “Cuando empiezas una empresa después de los 50, ya no tienes 20. No te puedes permitir el lujo de probar cosas nuevas, buscar soluciones, empezar y fracasar, y luego volver a empezar. Quieres hacerlo bien”.

Después de explorar una variedad de opciones para abrir una empresa de recursos humanos, Eboda decidió comprar un negocio de franquicia. En el 2015, abrió una franquicia de PrideStaff en Wilmington, Delaware. PrideStaff se fundó en 1978 y en la actualidad tiene más de 80 franquicias en Norteamérica.

“En mi caso, preferí adoptar el modelo de franquicia desde el principio porque quería lanzar algo al mercado que pudiera cobrar impulso rápidamente, donde no estuviera sola y tuviera que crear todo desde cero”, explica Eboda. “Necesitaba contar con el apoyo del sistema de franquicia; eso me ayudó mucho, ya que me permitió salir al mercado y ser reconocida”.

Tres consejos para comenzar un negocio

Para muchos aspirantes a propietarios de pequeñas empresas, comprar un negocio de franquicia puede ser el camino más rápido para lograr sus objetivos empresariales. Con más de 3,000 marcas de franquicias en operación en Estados Unidos actualmente, existen oportunidades comerciales que pueden satisfacer los intereses de casi todas las personas que deseen empezar un negocio. Desde servicios de apoyo de recursos humanos hasta comida rápida, bienes raíces, cuidado de la salud en el hogar, tiendas de alimentos para aves y reparación de tapicería, las oportunidades para los interesados en las franquicias parecen casi interminables.


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La inversión inicial para comprar una franquicia también puede variar mucho, desde $1,795 (una franquicia de Dream Vacations) hasta $3.7 millones (un restaurante Wendy’s). Los franquiciados no tienen que pagar la suma completa por adelantado, indica Eric Stites, presidente y director ejecutivo de la empresa de investigación de mercado Franchise Business Review. Al igual que los propietarios de vivienda que realizan el pago inicial de una hipoteca, los nuevos franquiciados a menudo tienen que proporcionar entre un 25 y un 30% de la inversión inicial —junto con un cargo de franquicia que se paga a la empresa concesionaria—, y el resto proviene de préstamos empresariales y otras fuentes de financiación que pueda obtener el franquiciado.

Este tipo de inversión significa que es esencial que los franquiciados investiguen debidamente antes de comprar un negocio y que evalúen tanto lo que necesitan para operar una franquicia con éxito como su nivel de comodidad con asumir riesgos financieros, incluidos sus planes de jubilación.

“Aunque las franquicias tienen una tasa de éxito mucho más alta que empezar [un negocio] desde cero, no carecen de riesgos”, explica Jania Bailey, directora ejecutiva de FranNet, una empresa consultora que encuentra oportunidades de franquicia para empresarios. “No existe [ninguna franquicia] que sea infalible. Incluso aquellos que eligen marcas de franquicias conocidas que existen desde siempre pueden fracasar. Y a menos que una persona acepte y se sienta cómoda con ese riesgo, no debe plantearse empezar un negocio”.

Los tres pasos siguientes, basados en consejos de franquiciados exitosos y expertos de la industria, pueden ayudar a los empresarios mayores a elegir y establecer un negocio próspero de franquicia.

1. Elige algo que te apasione

Antes de convertirse en empresaria, Eboda se sintió inspirada por el entusiasmo que observó entre los propietarios de pequeñas empresas con los que trabajó como banquera.

“Cuando contaban historias sobre cómo empezaron su empresa, era evidente su pasión y su dedicación a esa profesión”, dice. “Sabía que en algún momento yo también iba a tomar ese camino”.

Pero cuando se preparó para dar el salto, Eboda no buscó oportunidades de franquicia en las áreas de banca, contabilidad ni finanzas. En cambio, decidió concentrase en las habilidades que más le gustaba usar: ayudar a las personas con las que trabajaba a avanzar su carrera profesional.

“Un área que realmente me interesaba eran las carreras en crecimiento y ayudar a las personas a navegar el entorno corporativo”, señala. "Veía la oportunidad con las personas que necesitaban ayuda para analizar detenidamente sus carreras y encontrar el rumbo adecuado. Emprender mi propio negocio de capacitación o dotación de personal me proporcionaría una plataforma donde podría verdaderamente lograr eso”.

Empieza por hacer un inventario completo de los tipos de trabajo que te gustan, así como de las necesidades económicas de tu familia y tus intereses personales. Después, reduce tu lista de opciones de franquicia y elimina aquellas que no se adapten.

“Por ejemplo, ¿quieres empleados? ¿O no los quieres? ¿Prefieres trabajar desde casa o en una oficina? ¿Quieres un entorno minorista o un almacén al por mayor? ¿Quieres que tus clientes sean de clase obrera o profesionales?”, dice Bailey. “Piensa en ello como si fuera un gran embudo, y a medida que contestas estas preguntas, vas eliminando conceptos que tal vez en un principio pensaste que te convenían. Al llegar al final de la lista quedarán solo entre tres y cinco [opciones de franquicia] que reúnen la mayoría de las características que buscas”.

2. Investiga tus opciones

Dos de los mejores lugares para empezar a explorar oportunidades de franquicia son la guía “A Consumer’s Guide to Buying a Franchise” de la Comisión Federal de Comercio (FTC), y el Directorio de franquicias de la Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA Franchise Directory). La guía de la FTC ofrece un resumen claro de los pasos que los empresarios pueden esperar seguir a medida que seleccionan y adquieren una franquicia, mientras que el directorio de la SBA identifica los negocios de franquicia que pueden tener derecho a recibir préstamos gubernamentales para ayudar con la compra.

El número de oportunidades de franquicia disponibles puede ser abrumador para los empresarios que no se han decidido ya por una marca específica. Una opción que puede ayudar con el proceso de selección es contratar los servicios de un agente o un asesor de franquicias. Estos profesionales pueden guiar a los empresarios a través del proceso de eliminación.

Bailey dice que el cliente promedio de FranNet tiene 55 años y tarda aproximadamente entre tres y cuatro meses en completar la selección de una franquicia y empezar el proceso de compra. Además de identificar las habilidades y preferencias del futuro franquiciado, FranNet también requiere que sus clientes revisen los documentos de divulgación de franquicias (FDD) que cada franquiciador debe enviar a la FTC. Estos formularios proporcionan mucha información sobre la situación financiera de la marca.

“En un documento de divulgación de franquicias se puede ver la tasa de fracaso [de los franquiciados]”, dice Bailey. Los FDD “brindan una lista de los negocios que se abren cada año y los que se cierran, por lo que puedes comparar las distintas franquicias y hacerte una idea del riesgo que asumes”.

Los FDD pueden obtenerse directamente de la empresa concesionaria o a través de ciertas agencias estatales de comercio. Merece especialmente la pena obtener estos formularios, ya que también contienen información de contacto de los franquiciados, lo que permite a los posibles compradores hablar directamente con propietarios de franquicias actuales.

“Los animamos a que hagan llamadas hasta haber hablado con suficientes personas para obtener un panorama completo”, dice Bailey. “Deberían hablar con algunos [franquiciados] muy exitosos, con otros que hayan tenido un éxito moderado y con otros que estén teniendo problemas. Deben averiguar en qué se diferencian. ¿Es por la ubicación? ¿Es por las habilidades que aportan los franquiciados? Y después deben preguntarse dónde se ven en comparación con ellos”.

FranNet no cobra a sus clientes franquiciados por ayudarlos a navegar el proceso de selección. En cambio, recibe una tarifa de agente del vendedor de la franquicia, de forma similar a cómo algunos agentes inmobiliarios reciben comisiones. Pero otros agentes de franquicias sí cobran a los aspirantes a franquiciados, lo cual puede suponer un costo adicional importante para empezar un negocio.

Debes asegurarte de hacer todas las averiguaciones necesarias”, añade Bailey. “No tomes una decisión apresurada, independientemente de cómo vayas a financiarlo o de dónde provengan los fondos. Tómate tu tiempo. Conoce tus opciones. Y asegúrate de sentirte cómodo con las posibilidades, los aspectos negativos y los aspectos positivos”.


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3. No olvides tu plan para la jubilación

Las personas de 50 años o más deben considerar de qué manera el ser propietarios de una franquicia se ajusta a sus objetivos de jubilación, tanto desde el punto de vista financiero como personal.

“Una franquicia puede ser una excelente manera de complementar los ingresos de jubilación”, dice Stites.

Por supuesto, eso solo sucede si la empresa tiene éxito y el propietario no invirtió una porción demasiado grande de sus ahorros para empezar el negocio. La determinación de si debes usar tus ahorros de jubilación —y, si decides hacerlo, cuánto debes sacar— es una decisión muy personal que no se debe tomar a la ligera.

Eboda, que poseía experiencia adquirida durante su primera carrera como banquera, se sintió cómoda usando parte de sus ahorros de jubilación para comprar su franquicia de PrideStaff.

“Las personas toman esta decisión basándose en su propia situación. Yo estaba totalmente segura desde el principio de que mi negocio iba a tener éxito", señala.

No todas las personas interesadas en empezar su propia empresa tienen el mismo nivel de comodidad. Cuando Tanyel Harrison Bennett, de 54 años, tomó la decisión de comprar dos restaurantes McDonald’s en Texas, se mantuvo firme en cuanto a no usar nada de sus ahorros jubilatorios para comenzar su negocio.

“Cada cual debe considerar su propio nivel de comodidad y lo que está dispuesto a hacer”, dice Bennet. “Al pensarlo, llegué a la conclusión de que al tener más de 50 años estaba ahora más cerca de la jubilación que cuando empecé hace más de 30 años. No podría recuperar lo que he ahorrado en los últimos 30 años en los próximos 20. No quiero comprometer mi jubilación si no es necesario”.

Pero si tomas decisiones informadas y mantienes buenas prácticas, un negocio de franquicia puede darte ingresos adicionales en la jubilación, así como una satisfacción personal inigualable.

“Esto ha sido como una segunda carrera”, afirma Eboda. “Puedes decidir cómo vas a dejar tu huella y cómo actuarás con determinación para marcar una diferencia. Y para mí, la respuesta fue este negocio”.

 Kenneth Terrell es periodista y colaborador de AARP en los ámbitos de trabajo, empleo, discriminación por edad, carreras laborales y el Congreso. Anteriormente trabajó para la Education Writers Association y U.S. News & World Report, donde reportó sobre política y asuntos gubernamentales, educación, ciencia y tecnología, y estilos de vida.