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8 hábitos simples para ser más feliz

Maneras fáciles de despertar la alegría hoy.

Una mujer con un perrito

MICHELLE GIBSON / GETTY IMAGES

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En lo que va de la década del 2020, la vida ha sido difícil, con olas de COVID-19 y otras crisis que perturban el orden mundial, una tras otra. A todos nos vendría bien un poco de alegría en estos momentos.

Afortunadamente, los expertos en el arte de vivir con más felicidad dicen que las oportunidades diarias de alegría están allí y no hay más que tomarlas. 

 “A menudo vemos la felicidad como un tipo de experiencia pasiva… determinada por cosas buenas que pueden pasarnos o por cosas que pueden no pasarnos”, dice el psicólogo Scott Glassman, autor de A Happier You: A 7-Week Program to Transform Negative Thinking into Positivity & Resilience. Sin embargo, agrega, podemos y debemos hacer que la dicha esté presente cada día. Y advierte que “los músculos de la felicidad pueden atrofiarse” si no se usan.


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Estas son ocho maneras de ejercitar esos músculos.

1. Saluda al amanecer

Las puestas de sol son impresionantes. Pero la salida del sol es especial en otras formas, dice el neurocientífico Morten Kringelbach, un investigador de University of Oxford en el Reino Unido y Aarhus University en Dinamarca. “Una de las cosas que realmente me causa alegría es levantarme antes de que amanezca y ver la salida del sol”, dice. “Creo que el amanecer posee una cualidad mágica que nos recuerda que la vida es cíclica y que las cosas básicamente seguirán los mismos ritmos, pero habrá algo nuevo; habrá algo gozoso”. Levantarnos al amanecer también puede ayudarnos a entrar en un ritmo en el que dormimos cuando está oscuro y nos sentimos más alertas cuando hay luz, lo cual mejora el sueño y el bienestar, explica Kringelbach.

2. Sal al aire libre y dibuja algo

Pasar tiempo en la naturaleza, ya sea caminando por un bosque o tomando café en el patio, es una forma comprobada de mejorar el ánimo. Si te sientes realmente conectado con la naturaleza, los beneficios para la salud mental son aún mayores, según demuestran las investigaciones. Una forma de intensificar esa conexión es encontrar algo que atraiga tu mirada —una flor, un árbol, una colina— y dibujarlo, dice Kringelbach. (Si no sabes por dónde empezar, dice, puedes encontrar excelentes tutoriales de dibujo en YouTube). Para dibujar, “tenemos que mirar realmente las formas que tenemos frente a nosotros, y el modo en que observamos es totalmente diferente”, observa. En el proceso, “nos sumergimos en el ahora”. La fotografía puede brindar la misma concentración, dice, si sabes componer la imagen cuidadosamente y buscar las áreas de luz y sombra. La clave es “abrirte a la experiencia y permitirte ver las cosas tal cual son”.

3. Habla con un desconocido

La sensación de conexión con otros estimula la felicidad, incluso si no conocemos muy bien a la persona con quien nos conectamos o no la conocemos en absoluto, revelan las investigaciones. En un estudio famoso, las personas que fueron a una cafetería e hicieron un esfuerzo por conectarse con el barista —con una sonrisa, contacto visual y una conversación intrascendente— experimentaron una elevación del estado de ánimo que no se advirtió entre quienes entraron a la cafetería simplemente para obtener su café. Y una ventaja adicional es que es probable que los empleados también hayan experimentado la misma elevación del ánimo.

4. Toma un helado con un amigo

Un dulce, una comida sabrosa o un capuchino perfectamente preparado pueden agregar un poco de placer a tu día. Pero el regocijo puede ser aún mayor si compartes ese placer, sugiere Laurie Santos, profesora de psicología en Yale University y presentadora del pódcast The Happiness Lab. “Estar junto a otras personas cuando realizamos una actividad agradable puede hacer que esa actividad sea mejor”, dice. Para empezar, podemos hablar de cuánto estamos disfrutando el helado o la comida o el café, lo que aumenta nuestra apreciación mutua. No obstante, dice Santos, las investigaciones indican que el solo hecho de ver a alguien que experimenta placer aumenta nuestro propio placer, incluso si no decimos nada.

5. Huele una toalla fresca...

...o canela, o un limón. Gretchen Rubin, autora de varios libres sobre la felicidad, dice que activar los sentidos es una forma de conectarse en forma renovada con el mundo y generar algo de gozo. Las fragancias pueden ser particularmente evocadoras, dice. El hecho de que tantas personas perdieron temporalmente el sentido del olfato, o temieron perderlo, en el apogeo de la pandemia de COVID-19, puede hacer que la sensación de bienestar que producen las fragancias sea aún mayor estos días, dice Rubin. Tomarse un momento para realmente oler algo “nos vincula con el momento presente y con la experiencia de nuestro cuerpo”, y nos hace sentir más energizados y conectados. Uno de sus aromas favoritos: el olor de una ferretería. 


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6. Juega un juego de niños... o una versión adulta

“Algo que es fundamental para la felicidad diaria es encontrar nuevos compañeros de juego y lugares para jugar... donde podemos dejar caer la guardia y reírnos mucho”, dice Catherine Price, autora de The Power of Fun: How to Feel Alive Again. Jugar no es solo para los niños y no tiene que ser algo infantil, dice. Y Glassman, el psicólogo, dice que si te cuesta relajarte y divertirte, puede ser útil preguntarte qué estarías haciendo si fueras un niño en este momento. Las respuestas pueden incluir jugar un juego de mesa, colorear o ir al parque. Puedes elegir las mismas versiones que usan los niños (por ejemplo, un apasionante juego de Apples to Apples o de Pictionary) o versiones reinventadas para adultos, como libros para colorear (en inglés) con diseños geométricos complejos o áreas de juego (en inglés)  con equipos para entrenamiento de resistencia.

7. Prueba a bailar swing...

...o a hacer snowboard, o a lanzar hachas. Price dice que esas son algunas de las actividades que probó, sola o con su marido, para encontrar nuevas fuentes de diversión y momentos de felicidad. Intentar cosas nuevas que no se te dan muy bien puede ser “divertidísimo”, dice, si lo encaras con una actitud despreocupada. Ella sugiere probar cualquier actividad que despierte tu curiosidad. Si no descubres una nueva pasión, agrega Price, tal vez consigas una historia divertida. No subestimes el poder de una buena carcajada: los estudios indican que la risa puede reducir el estrés y liberar las hormonas del bienestar.

8. Mira a un bebé, a un cachorrito... o a una salamandra

Foto de un ajolote

PAUL STAROSTA / GETTY IMAGES

Como bien saben los padres y los abuelos, sostener en brazos, mirar y oler a un bebé puede generar sentimientos de placer. Esos sentimientos están tan asentados en el cerebro humano que podemos crear la misma sensación de bienestar interactuando con criaturas que tienen ciertas características comunes con los bebés, como los cachorros o los gatitos, dice Kringelbach. “Es como la llave que abre una cerradura”, dice. ¿No tienes cerca un bebé, un cachorro o un gatito? Kringelbach sugiere que busques en internet fotos de una salamandra mexicana (es una adorable salamandra con cara de bebé) tomadas por el fotógrafo Tim Flach. El resultado, dice, debería “iluminar tu rostro de alegría”.

Kim Painter es una autora especializada en salud y psicología. Colabora con frecuencia con el programa Staying Sharp de AARP y anteriormente trabajó como reportera y columnista de salud para USA Today.

Video en inglés.