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Cómo donar medicamentos recetados

Cada año, se pierden miles de millones de dólares en medicamentos que no se usan.

Ilustración de un frasco de medicamentos que se derrama y las píldoras forman un corazón

KRIZZDAPAUL / GETTY IMAGES

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Este desecho de fármacos llega a los $11,000 millones anuales. Y eso sucede a pesar de su costo creciente, que impide que decenas de millones de personas compren los medicamentos que les prescriben. Para contrarrestar esto, los Gobiernos estatales han establecido programas que permiten que farmacias, centros de salud, hospitales y organizaciones sin fines de lucro acepten medicamentos que los pacientes originales no utilizaron para el tratamiento de enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes, VIH y muchas otras enfermedades. 

Estos programas establecen una correspondencia entre los medicamentos donados y pacientes sin seguro médico o con seguro insuficiente, y de esa manera ayudan a las personas necesitadas y reducen el desperdicio y el impacto negativo de los medicamentos recetados en el medioambiente. Aproximadamente el 70% de las vías fluviales de Estados Unidos están contaminadas con productos farmacéuticos, informa SIRUM (Apoyar iniciativas para redistribuir medicamentos sin usar, en inglés), una organización sin fines de lucro que conecta a individuos que desean donar medicamentos con programas de fármacos y programas comunitarios que los aceptan.  


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“Muy pocas personas saben que donar medicamentos es una opción. Existen programas que los recogen y hay cubos para depositarlos en las farmacias, pero todos esos medicamentos se destruyen”, dice Adam Kircher, cofundador de SIRUM. “Estamos destruyendo medicamentos que no se usaron y están en perfectas condiciones, cuando tal vez, a poca distancia, hay una familia que necesita ese medicamento, pero no lo puede costear”.

Cómo funcionan estos programas

A la fecha del último recuento, 40 estados, Guam y Washington D.C., tenían leyes del Buen Samaritano para la donación y reutilización de medicamentos que establecen programas de repositorios de fármacos. Esas leyes permiten que las compañías farmacéuticas, los proveedores de atención médica y los individuos donen medicamentos sellados sin utilizar que se hayan conservado en el envase original. Un farmacéutico certificado examina el medicamento, verifica la fecha de vencimiento, lo inspecciona en busca de señales de alteración y confirma que el fármaco es el que indica la etiqueta. Una vez que recibe la luz verde, el medicamento se puede dispensar a pacientes sin seguro o con seguro insuficiente a través de farmacias, hospitales, clínicas y centros comunitarios de salud que participan en el programa.

Desde el lanzamiento en el 2009, SIRUM ha enviado más de 30,000 donaciones valuadas en aproximadamente $167 millones a través de su plataforma. El objetivo de la empresa es hacer llegar casi $1,000 millones en medicamentos donados a un millón de pacientes en los próximos cinco años.

Para donar a través de SIRUM, las personas deben completar un formulario en línea y pagar el envío. Una vez pagado el envío, SIRUM envía un recibo con fines tributarios, una declaración de donación y una etiqueta de envío. SIRUM verifica los fármacos y se los entrega a los socios, quienes a su vez los dispensan a los pacientes en las distintas comunidades.

SafeNetRx, que presta servicios a los residentes de Iowa, pero aspira a tener alcance nacional, ha recolectado alrededor de $86 millones en medicamentos que se donaron a casi 124,000 pacientes. Los medicamentos no pueden tener fecha de vencimiento anterior a los seis meses y deben estar sellados en un envase con precinto de seguridad. Las personas que donan medicamentos deben completar un formulario de donación. Los medicamentos se pueden enviar por correo o entregar en persona. 

Qué medicamentos se aceptan

El objetivo de estos programas es ayudar a cubrir el costo de medicamentos costosos. Por lo tanto, no se acepta cualquier fármaco. SIRUM acepta solo medicamentos que están sellados, no vencen por al menos cinco meses, no necesitan refrigeración y no están clasificados como una sustancia controlada.

Kircher dice que los medicamentos para tratar la diabetes, las enfermedades cardíacas, la hipertensión, el colesterol, la salud mental, la EPOC, el VIH y el cáncer son los que se donan con más frecuencia. “Las leyes del Buen Samaritano comenzaron debido al alto costo de los medicamentos oncológicos”, dice. “Los estados se dieron cuenta de que no tenía mucho sentido permitir la donación de solo un tipo de fármaco y expandieron los programas estatales, que fueron incluyendo cada vez más medicamentos”.   


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Gran enfoque en los medicamentos contra el cáncer

Tiene sentido que estos programas se concentren mayormente en los medicamentos contra el cáncer. Los fármacos de quimioterapia oral pueden costar entre $5,000 y $10,000 por mes. Para los pacientes de Medicare que tienen un copago del 20%, eso representa $2,000. “La mayoría de las personas no pueden costearlo. Hay quienes hipotecan su casa para pagar los medicamentos contra el cáncer. Es desolador ver eso”, dice Scott Silverstein, director de Servicios de Farmacia en el Huntsman Cancer Institute de University of Utah. 

Silverstein impulsó el programa de donación de fármacos para Huntsman cuando el estado amplió la ley de donación de medicamentos hace dos años e incluyó a los pacientes y a los familiares de los pacientes. Huntsman acepta medicamentos contra el cáncer que no han sido abiertos y están en su envase original. La receta tiene que coincidir con la cantidad de píldoras, y la donación debe hacerse en persona. Los donantes deben firmar un formulario en el que dan fe de que el medicamento se almacenó en forma apropiada y no fue adulterado. 

El medicamento donado va a pacientes de cáncer sin seguro médico, con Medicare o Medicaid, o que tienen seguro médico privado, pero no pueden cubrir el costo. “Las únicas opciones son utilizar programas de asistencia a pacientes o fondos de subsidios”, dice Silverstein. “Muchas veces, al llegar a fin de año, los fondos de los subsidios se han agotado y los pacientes pagan de su bolsillo. Si no tienen dinero, no compran los medicamentos recetados. Eso no es aceptable, y por eso hemos creado esto”. 

El programa de Huntsman tuvo un impacto positivo recientemente cuando Matt Canham, un residente de Seattle, donó el medicamento contra el cáncer que le había quedado a su abuelo. El fármaco había tratado con buen resultado su cáncer de próstata, pero finalmente el abuelo falleció por otras causas. Canham encontró los medicamentos mientras limpiaba las pertenencias de su abuelo. “Recuerdo que él me dijo que esos medicamentos eran muy caros y me pregunté cuán difícil sería costearlos para las personas que no tenían el seguro apropiado”, dice Canham. “Encontré algunos frascos de ese medicamento tan costoso que estaban sin abrir, y pensé que debía de haber alguna forma de que llegaran a alguien sin seguro o sin los recursos que tenía mi abuelo”. 

La decisión no siempre es fácil 

La decisión de Canham de hacer la donación a Huntsman fue fácil. Su abuelo no solo había sido tratado en el Huntsman Cancer Institute, sino que también había sido un fanático del equipo de fútbol de University of Utah. Pero para otras familias, decidir si donar o no los medicamentos sin usar y dónde hacerlo tal vez no sea tan simple. Canham dice que es importante que alguien sepa qué medicamentos está tomando un familiar enfermo. Esa persona también puede decidir la mejor manera de donar los medicamentos o deshacerse de ellos. “Si yo no hubiera sabido qué eran esas pastillas, probablemente no habría tratado de encontrar un lugar donde donarlas”, dice Canham. 

Cómo donar medicamentos sin usar

Paso 1: Encuentra un lugar en donde puedas donar los medicamentos sin usar. Comienza con el hospital donde se trató tu ser querido. Tal vez tenga un programa para aceptar medicamentos. También puedes preguntar en tu farmacia local o comunicarte con la junta farmacéutica de tu estado o con SIRUM (en inglés). 

Paso 2: Asegúrate de que acepten tu medicamento. La mayoría de los programas tienen una lista de medicamentos que aceptan y rechazan. En todos los casos, el medicamento tiene que estar sellado y en el envase original. Eso significa que no puedes donar los frascos color ámbar que te dan en la farmacia. La cantidad del fármaco debe coincidir con la receta y el medicamento debe estar almacenado correctamente. 

Paso 3: Envía el medicamento por correo o entrégalo en persona. Dependiendo del lugar en que dones el medicamento, lo enviarás por correo o lo entregarás personalmente. Deberás completar un formulario y puedes pedir un recibo si es que vas a deducir la donación de tus impuestos. 

Paso 4: Considera donar también suministros médicos, no solo medicamentos. Muchos de estos programas aceptan suministros médicos que no han vencido, equipos médicos nuevos o con poco uso y dispositivos biomédicos. 

Donna Fuscaldo es redactora y editora especializada en finanzas personales y salud. Lleva más de dos décadas escribiendo y cubriendo noticias para varias publicaciones nacionales, como The Wall Street Journal, Forbes, Investopedia y HerMoney.