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Dr. Elmer Huerta

 

6 medicamentos para bajar el colesterol —y sus efectos secundarios

No olvides que un estilo de vida saludable ayuda a mantener el colesterol malo a raya.

Empaque de medicamentos

Alamy

Uno de los grandes logros de la salud pública moderna es la enorme conciencia del ciudadano común con respecto al colesterol y a las consecuencias de tenerlo en cantidades elevadas en la sangre.

Prácticamente desconocido, no fue sino hasta mediados de los años ochenta que, gracias al Programa nacional de educación sobre el colesterol (en inglés) de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, la palabra colesterol fue incorporada al lenguaje popular.


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Sabías que…

Es importante entender que el colesterol no es un tipo de grasa, sino un tipo de cera más o menos líquida (parecida a la cera de los panales de abeja que es sólida) y que es un componente fundamental de las membranas de todas las células de los animales. En otras palabras, el colesterol brinda estructura y consistencia a las células y la vida sería imposible sin él.

Otro concepto importante es que para determinar el riesgo de enfermedad del corazón (y el riesgo de sufrir ataques cardiacos o derrames cerebrales) el colesterol es solo uno de cuatro elementos importantes. Los otros tres son la lipoproteína de alta densidad HDL o “colesterol bueno”, la lipoproteína de baja densidad LDL o “colesterol malo” y los triglicéridos. A estas cuatro sustancias se les llama los lípidos de la sangre y sus trastornos son las dislipidemias.

Es el médico general o especialista quien interpreta los valores de esas sustancias en la sangre y decide el mejor tratamiento para su paciente, el cual incluye cambios en el estilo de vida (alimentación y actividad física) o el uso de medicamentos para bajar el colesterol y las otras grasas de la sangre.

Si el médico decide recetarte medicamentos, este artículo te ayudará a conocer cuáles son los principales medicamentos que existen para tratar las dislipidemias, con un especial énfasis en sus efectos secundarios.

1. Estatinas. Las estatinas son una familia de medicamentos que bloquean la producción del colesterol en el hígado, órgano que produce el 70% del colesterol del organismo. Al disminuir levemente el colesterol malo y los triglicéridos y elevar levemente el colesterol bueno, diversos estudios han demostrado que son útiles en disminuir el riesgo de ataques cardiacos. Las estatinas son la primera línea de tratamiento de las dislipidemias.

Efectos secundarios: Están relacionados con el hígado y los músculos. En el hígado, puede producir inflamación leve (hepatitis) que desaparece al dejar de usar el medicamento y dolor, debilidad e inflamación muscular. Otros efectos secundarios incluyen estreñimiento, náuseas, diarreas y dolor abdominal. Algunos ejemplos de estatinas son atorvastatin (Lipitor), fluvastatin (Lescol), lovastatin (Mevacor, Altoprev), pravastatin (Pravachol), rosuvastatin calcium (Crestor), simvastatin (Zocor). También están presentes en combinación de medicamentos como el Advicor (lovastatin + niacina), Caduet (atorvastatin + amlodipine) y Vytorin (simvastatin + ezetimibe).

2. Inhibidores selectivos de la absorción del colesterol. Estos medicamentos, relativamente nuevos, disminuyen la absorción del colesterol de los alimentos en el intestino. Disminuyen también levemente el colesterol malo y los triglicéridos. El único medicamento de esta categoría es el ezetimibe (Zetia).

Efectos secundarios: Pueden ser diarreas, infecciones respiratorias, dolores articulares y en las extremidades. Debido a que con frecuencia se combinan con estatinas, los efectos secundarios pueden sobreponerse a los de las estatinas.

3. Resinas o secuestradores de ácidos biliares. La bilis es un líquido que produce el hígado para eliminar diversas sustancias, entre ellas gran parte del colesterol que fabrica ese órgano. La mayor parte de ese colesterol se reabsorbe en el intestino y vuelve al hígado, en donde vuelve a formarse bilis, la cual regresa nuevamente al intestino en un ciclo constante. Lo que hacen las resinas es “secuestrar” o “pegarse” a la bilis, lo cual impide que el colesterol se reabsorba en el intestino y llegue al hígado. Al no tener colesterol, el hígado extrae el colesterol de la sangre. De esta manera, las resinas disminuyen la cantidad de colesterol en la sangre.

Efectos secundarios: Estreñimiento severo, gases, aumento de los triglicéridos, cálculos biliares y perdida de esmalte de los dientes si el medicamento se pone en contacto con los dientes. Del mismo modo en que el medicamento se “pega” a la bilis, puede también interferir con una larga lista de medicamentos, por lo que es importante dejarle saber al médico y al farmacéutico cuales otros medicamentos se están tomando antes de tomar esta medicina. Los medicamentos de este grupo son cholestyramine (Questran, Questran Light, Prevalite, Locholest, Locholest Light), colestipol (Colestid) y colesevelam Hcl (WelChol).

4. Fibratos. Este es un grupo de medicamentos que disminuye el colesterol y los triglicéridos mediante  diversos mecanismos en el hígado. Generalmente se usa combinado con estatinas. Los medicamentos de este grupo son gemfibrozil (Lopid), fenofibrate (Antara, Lofibra, Tricor, Triglide) y clofibrate (Atromid-S). 

Efectos secundarios: Náuseas, dolor abdominal y formación de cálculos biliares.

5. Niacina o ácido nicotínico. Esta es una vitamina del grupo B, llamada B3 y su deficiencia produce una antigua enfermedad llamada pelagra (en inglés). A dosis altas, la niacina disminuye el colesterol y se receta a personas que no toleran las estatinas.

Efectos secundarios: Recientemente, un estudio demostró que sus efectos secundarios incluyen infecciones, dificultad para controlar la diabetes y dolores musculares. Al estos ser mayores que sus beneficios, se espera que muy pronto se retire del mercado. Se vende como Niaspan y cuando se combina con lovastatin se llama Advicor.

6. Ácidos grasos omega-3. Estas sustancias, naturalmente presentes en los mariscos y especialmente los pescados, han demostrado ser de utilidad en disminuir los niveles de triglicéridos en la sangre. Se usan a dosis altas (alrededor de 4 gramos por día) y existen dos formas que se venden con receta médica: Lovaza y Vascepa.

Efectos secundarios: Eructos constantes con sabor a pescado e infecciones. Estos medicamentos son diferentes a los que se venden sin receta médica.

En resumen, si tu colesterol está alto, tienes primero que hablar con tu médico sobre tu estilo de vida, eso incluye tus hábitos alimenticios y cuánta actividad física realizas. Si después de haber cambiado tu estilo de vida, aún tienes dislipidemia, solo tu médico puede escoger el mejor medicamento para ti, y debes tener en cuenta que posiblemente lo tendrás que tomar por el resto de tu vida.