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Dr. Elmer Huerta

 

Medicamentos para la artritis y sus efectos secundarios

Conoce además los tipos de artritis y sus síntomas.

Persona masajeando sus manos

Getty Images

Una de las afecciones más comunes del ser humano es la artritis, o digamos mejor, las artritis, en plural, porque existen decenas de tipos de artritis.

La palabra artritis proviene del griego artros, que significa articulación o coyuntura e itis, que significa inflamación. Artritis entonces, no es más que la inflamación de una articulación.

Algunos ejemplos de artritis son la artrosis, osteoartritis o artritis del envejecimiento (que es el tipo más común), la artritis reumatoide o artritis deformante, la gota, la artritis asociada al lupus y a la psoriasis, y la artritis infecciosa.

En general, las artritis, independientemente de su causa presentan varios síntomas comunes:

  • Dolor
  • Tumefacción o hinchazón
  • Limitación del uso de la coyuntura
  • El enrojecimiento de la coyuntura, aunque no ocurre siempre

Debido a que el síntoma más importante de las artritis es el dolor que limita el uso de la articulación, los medicamentos que comúnmente se usan para mitigar los síntomas son los analgésicos y antiinflamatorios, medicamentos de los que nos ocuparemos en esta columna.

Medicamentos y sus efectos secundarios

Analgésicos. Debido a que durante muchos años, el opio, un producto natural obtenido de la planta de la amapola fue el analgésico natural más potente, los analgésicos modernos se clasifican en dos grupos: aquellos que son derivados del opio (opiáceos) y aquellos que no lo son (no opiáceos). Los analgésicos no opiáceos más usados son la aspirina y el acetaminofén, mientras que la morfina y los derivados sintéticos de la morfina son los opiáceos más usados.

·         La aspirina es un medicamento con múltiples usos. Además de su poder analgésico y antiinflamatorio, puede usarse para la prevención de cánceres digestivos (estómago y colon) y de un segundo infarto cardiaco.

Efecto secundario: El principal es la hemorragia del estómago, complicación más dependiente de la dosis total de la aspirina que del tiempo de uso del medicamento.

·         El acetaminofén es uno de los analgésicos más usados y está presente en más de 600 medicamentos que se venden con o sin receta médica. Es muy común por ejemplo, en medicinas para el resfriado y la  gripe.

Efecto secundario: Debido a que el acetaminofén puede ser tóxico para el hígado, especialmente si se combina con alcohol, recientemente la FDA recomendó al público que evite tomar más de dos medicamentos que contengan acetaminofén.

·         Los analgésicos opiáceos son muy potentes y controlados. Solo se venden con una receta médica, la cual debe ser expedida por un médico especialmente licenciado.

Efectos secundarios: Pueden ser severos e incluyen náuseas y estreñimiento, además de que tienen un enorme potencial de causar adicción.

Antiinflamatorios no esteroideos (AINES). Estos constituyen un grupo muy amplio de medicamentos que se venden con y sin receta médica y son considerados muy útiles en el manejo del dolor. Es importante saber que los AINES funcionan bloqueando unas sustancias llamadas ciclooxigenasas (COX), las cuales son de dos tipos COX1 y COX2. Las COX1 se producen en todo el cuerpo, incluidas las zonas dolorosas e inflamadas, mientras que las COX2 solo se producen en las zonas dolorosas e inflamadas.

Es por eso que los AINES se clasifican en AINES “no selectivos” que inhiben a ambos, COX1 y COX2, y el ibuprofeno, ketoprofeno y naproxeno son los más usados. Por su parte, los inhibidores “selectivos” de COX2 son el celecoxib, diclofenaco, indometacina y el sulindaco. La importancia de conocer esa clasificación (y de preguntarle al médico qué tipo de AINES se está tomando) es porque su toxicidad es diferente.

Efectos secundarios: Los AINES “no selectivos” son más tóxicos al estómago, mientras que los “selectivos” pueden causar infartos cardiacos y derrames cerebrales.

De acuerdo a la American Heart Association (Asociación norteamericana del corazón), las personas que sufren de alguna enfermedad cardiaca pueden todavía usar los AINES inhibidores de COX2, siempre y cuando estos sean administrados a la mínima dosis necesaria y por el menor tiempo posible para lograr sus efectos.

Otros efectos secundarios de los AINES son, presión alta, retención de fluidos, daño en los riñones, sangrado estomacal, anemia, asma y alergias severas.

Medicamentos anti reumáticos modificadores de la enfermedad (DMARDS). Este es un grupo muy heterogéneo de medicamentos, algunos de ellos muy antiguos (como las sales de oro, por ejemplo) y otros muy modernos (como los modificadores de respuesta biológica) y que se usan para impedir o modificar el avance de las artritis inflamatorias más severas tales como artritis reumatoide o deformante, espondilitis anquilosante y artritis asociada a la psoriasis. Estos medicamentos se usan generalmente en conjunto a los analgésicos y los AINES.

Algunos de estos medicamentos antiguos, usados para tratar también otras enfermedades, son sales de oro, penicilamina, sulfazalacina, cloroquina, metotrexate, azatiprina, ciclosporina y leflunomida. Es muy importante que antes de tomar alguna de esas medicinas, le preguntes al médico y al farmacéutico sobre los posibles efectos secundarios.

Por su parte, los medicamentos modernos llamados Modificadores de Respuesta Biológica (BRMs) han sido desarrollados luego de que se conociera que ciertas sustancias presentes en las células, favorecen la inflamación y promueven las artritis inflamatorias. Una de esas sustancias es el Factor de Necrosis Tumoral Alfa (TNFα) que puede ser bloqueada con medicamentos tales como el infliximab (Remicade), etanercept (Embrel) y adalimumab (Humira).

Efectos secundarios: Estos poderosos medicamentos han demostrado excelente actividad en retrasar el daño que ocurre en las articulaciones inflamadas, lamentablemente tienen serios efectos secundarios relacionados al desarrollo o la reactivación de una tuberculosis, razón por la cual todo paciente que va a iniciar algún tratamiento con alguno de estos medicamentos debe ser exhaustivamente examinado para descartar esa enfermedad.

Glucocorticoides. Estos medicamentos antiguos constituyen una familia amplia, la cual se clasifica de acuerdo a su potencia. Es importante saber que el primer esteroide conocido fue el cortisol, una hormona natural producida por las glándulas suprarrenales. Una vez conocido el cortisol natural, empezaron a sintetizarse una enorme variedad de sustancias conocidas como esteroides, corticoesteroides o “cortisonas”.

Efectos secundarios: Estos medicamentos tienen una potente acción antiinflamatoria, lo cual constituye un arma de doble filo, porque puede predisponer también a muchas infecciones. Otros efectos secundarios son la retención de líquidos en el cuerpo, lo que produce hinchazón y aumento de la presión arterial. Por su acción en el metabolismo de los azucares, los corticoesteroides pueden producir diabetes y por su efecto de pérdida de calcio en los huesos, pueden producir osteoporosis.

Y si te estás preguntando ¿cómo es posible que se use un medicamento con tantos efectos secundarios?, te digo que el beneficio de los esteroides sobre la artritis es muy importante; el alivio del dolor y la disminución de la inflamación de los pacientes son espectaculares y por lo tanto el efecto beneficioso justifica los efectos secundarios que se puedan presentar.

En resumen, las artritis comprenden un grupo muy variado de padecimientos, para los cuales existen también un variado grupo de medicamentos. El diagnóstico preciso del tipo de artritis por un profesional médico es imperativo pues de él depende el tratamiento y pronóstico respectivos.

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