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Efectos secundarios más comunes de la vacuna contra la COVID-19 en los mayores

Algunos, no todos, reportan síntomas leves a moderados después de la inyección.

Un hombre recibe la vacuna contra la COVID-19

GETTY IMAGES

In English | La mayoría de las personas de 65 años o más en Estados Unidos están completamente vacunadas contra el coronavirus, pero casi el 20% aún no han recibido su primera dosis. Según el proyecto COVID-19 Vaccine Monitor (en inglés) de la Kaiser Family Foundation (KFF), algunas planean vacunarse, otras no piensan hacerlo y otras están indecisas.

De hecho, una gran parte (el 24%) de los adultos de 50 años o más dijeron a finales de marzo que quieren esperar a ver cómo actúan las vacunas en otras personas antes de vacunarse, y la preocupación por los posibles efectos secundarios es una de las principales razones para esperar, según la encuesta de la KFF. Una nueva encuesta de AARP reveló una tendencia similar (en inglés): el 59% de los adultos de 50 años o más que son algo o muy poco propensos a vacunarse contra la COVID-19 se mostraron preocupados por los efectos secundarios de la vacuna.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Los expertos dicen que una manera de calmar la ansiedad por los efectos secundarios es establecer las expectativas desde el principio. Esto es lo que los adultos mayores pueden anticipar al vacunarse, según los datos recopilados hasta ahora.

Los síntomas más comunes son dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza y fatiga

Hay una buena noticia: un hallazgo clave de los datos de los ensayos clínicos y de los primeros meses de distribución de la vacuna contra la COVID-19 es que los adultos mayores tienen menos efectos secundarios que las personas más jóvenes.

"Si hay un pequeño rayo de luz en esta nube, es que los que tenemos canas somos menos propensos a experimentar estas reacciones", dice William Schaffner, epidemiólogo y profesor de Medicina Preventiva y Políticas de Salud en Vanderbilt University.

Según los expertos, la razón más probable tiene que ver con la disminución de la respuesta inmunitaria que se produce con la edad. Sin embargo, la falta de reacción o la disminución de esta no significa que el organismo no esté creando una protección contra la COVID-19. Los ensayos clínicos a gran escala y los datos del mundo real demuestran que las tres vacunas autorizadas por el Gobierno federal —las de Moderna, Pfizer-BioNTech y Johnson & Johnson (J&J)— son muy eficaces para prevenir las enfermedades graves causadas por una infección por coronavirus en todos los grupos de edad. "De modo que se trata de vacunas muy potentes", afirma Schaffner.

Efectos secundarios de la vacuna contra la COVID-19 según la edad

En el caso de quienes tuvieron síntomas —por lo general, de leves a moderados—, el dolor en el lugar de la inyección, la fatiga, el dolor de cabeza y el dolor muscular fueron los más comunes entre los adultos mayores en los ensayos clínicos de las vacunas de Moderna, Pfizer y J&J. Los datos recopilados por el sistema de vigilancia v-safe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también enumeran estos como los síntomas más comunes que han experimentado las personas de 65 años o más que han recibido las vacunas de Moderna o de Pfizer entre el 14 de diciembre del 2020 y el 28 de febrero del 2021.

También se han reportado dolores articulares, fiebre, náuseas y escalofríos entre los adultos mayores después de la vacunación. Y los datos recopilados por los CDC durante el primer mes de vacunación en Estados Unidos revelaron que los mareos fueron uno de los síntomas más frecuentes en todos los grupos de edad.

Otro hallazgo clave: la segunda dosis tiende a golpear un poco más fuerte. Los adultos mayores informaron de efectos secundarios más frecuentes y más intensos después de su segunda dosis de las vacunas de Pfizer o de Moderna, en comparación con la primera dosis. Es más, si ya tuviste COVID-19, "la inclinación en este momento" es que podrías sentir efectos secundarios más fuertes luego de la vacuna, ya que el "sistema inmunitario se ha preparado un poco", dice Schaffner.

Los efectos secundarios son el resultado de un sistema inmunitario 'acelerado'

Efectos secundarios de las vacunas más comunes en los adultos mayores

Datos recopilados de los ensayos clínicos

Efectos secundarios de la vacuna de Moderna (segunda dosis) en adultos de 65 años o más

  1. Dolor en el lugar de la inyección (83%)
  2. Fatiga (58.4%)
  3. Dolor de cabeza (46.4%)
  4. Dolor muscular (46.9%)
  5. Dolor en las articulaciones (34.9%)
  6. Escalofríos (30.6%)

También se reportaron náuseas y vómitos (11.8%) y fiebre (10.2%).

Efectos secundarios de la vacuna de Pfizer-BioNTech (segunda dosis) en adultos de 55 años o más

  1. Dolor en el lugar de la inyección (66.1%)
  2. Fatiga (50.5%)
  3. Dolor de cabeza (39.0%)
  4. Dolor muscular (28.7%)
  5. Escalofríos (22.7%)
  6. Dolor en las articulaciones (18.9%)

También se reportaron fiebre (10.9%), diarrea (8.3%) y vómitos (0.7%).

Efectos secundarios de la vacuna de Johnson & Johnson en adultos de 60 años o más

  1. Dolor en el lugar de la inyección (33.3%)
  2. Dolor de cabeza (30.4%)
  3. Fatiga (29.7%)
  4. Dolor muscular (24.0%)
  5. Náuseas (12.3%)
  6. Fiebre (3.1%)

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.

Por muy irritantes e incómodos que sean, estos efectos secundarios de corta duración "son señales normales de que el organismo se está protegiendo", dicen los CDC.

El dolor de cabeza, la fatiga, los dolores y los escalofríos son el resultado de una respuesta inflamatoria que se produce "cuando el sistema inmunitario envía soldados al encuentro de la vacuna y comienzan a reaccionar ante ella", explica Schaffner. Por lo tanto, las reacciones sistémicas "ya son el sistema inmunitario que se comienza a activar", añade.

Los medicamentos de venta libre como el ibuprofeno, el acetaminofeno, la aspirina o los antihistamínicos pueden ayudar a aliviar cualquier dolor o molestia posterior a la vacuna. Los CDC dicen que las personas pueden tomar estos medicamentos siempre que no haya ninguna otra razón médica que les impida tomarlos con normalidad, aunque siempre es una buena idea consultar al médico.

Solo asegúrate de esperar hasta que los síntomas —si es que los hay— se manifiesten antes de buscar alivio. Schaffner dice que hay algunos datos que sugieren que tomar un medicamento para aliviar el dolor antes de la vacuna puede debilitar la respuesta inmunitaria, por lo que "por un exceso de precaución", es mejor esperar. Y cualquier irritación o molestia en el brazo donde te pusieron la inyección se puede aliviar con un paño limpio, fresco y húmedo, dicen los CDC.

Prepárate para los posibles efectos secundarios

Si eres propenso a los mareos o tienes problemas de equilibrio, ve a tu cita con "alguien que pueda sostenerte del brazo", dice Schaffner, refiriéndose al informe de los CDC en el que se enumeran los mareos como un efecto secundario común de las vacunas. Además, asegurarse de estar bien hidratado antes de la vacuna puede ayudar a contrarrestar cualquier mareo.

"Y recuerda que una de las cosas buenas es que estarás bajo observación durante al menos 15 minutos después. Por lo tanto, estarás sentado en un área contigua al lugar donde te vacunaste, donde podrás estar más calmado y relajado", añade.

En la mayoría de los casos, los efectos secundarios relacionados con las vacunas desaparecen a los pocos días —normalmente entre uno y tres días después de su aparición—. Sin embargo, si persisten o te preocupan, ponte en contacto con tu médico. También comunícate con tu médico si el enrojecimiento o la sensibilidad en el lugar de la inyección empeoran después de 24 horas, aconsejan los CDC.

Una cosa importante para tener en cuenta: en comparación con la COVID, cualquier efecto secundario de las vacunas "es realmente muy trivial", afirma Schaffner. "Tener algunos efectos secundarios transitorios es un precio muy modesto que pagar para protegernos contra un virus que realmente podría llevar a cualquiera de nosotros a la unidad de cuidados intensivos en 48 horas".

Rachel Nania se incorporó en el 2019 a AARP como reportera sobre temas de salud, después de trabajar varios años como periodista y editora radial en Washington D.C. Recibió los galardones "Gracie Award" en el 2018 y "Edward R. Murrow Award" (a nivel regional) en el 2019, y fue becaria de la National Press Foundation en el 2019 para realizar labores de información sobre la demencia.