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Luis Miguel Viloria Guerra

Junto a su familia lucha por mantener a flote su pequeño restaurante familiar durante la crisis económica por la COVID-19.

Luis Miguel Viloria y su esposa Pamela Pérez

Cortesía Luis Miguel Viloria y Pamela Perez

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Sobreviviendo. No hay otra palabra.

Soy dueño del restaurante Tierra Mexicana en Tampa, Florida, desde el 2014. Este es un negocio familiar en el que también participan el papá de mi esposa y mi cuñada. De este restaurante dependen 6 personas, además de mi hijo y mi mamá que están en Venezuela y a quienes ayudamos.

En el 2019, nos iba bien. La expectativa para la nueva década era seguir creando la clientela y buscar un préstamo para abrir otro restaurante más cerca de la playa y en un futuro, con nuestro chef que es mexicano, abrir otro en Puerto Vallarta, México. Pero con esta bien llamada pandemia no sabemos, estamos caminando a ciegas. 


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Cuando empezó el embate del coronavirus en febrero y las restricciones que hubo que tomar por medidas de salud, comenzaron a mermar las ventas y la afluencia de clientes.

La bajada de las ventas del restaurante fue de un 90% y se agudizó por la cantidad de personas que han quedado sin empleos y los que se tuvieron que quedar en casa. No podíamos mantener el personal, la mesera, tuvimos que tomar las riendas mi esposa y yo, hacerlo todo.

Entonces viene la parte psicológica, te acuestas con gran preocupación, no puedes reconciliar el sueño porque tienes que ingeniártelas para saber de dónde vas a sacar dinero.

Estragos en la salud y las finanzas

A estas alturas tengo dos trabajos, uno extra que comenzó hace mes y pico porque el restaurante ya no nos está dando. Vagamente nos está dando para pagar los gastos. No da para pagar la hipoteca. Yo pago aquí en el restaurante, pero cómo pago mi casa.

Hemos pensado en vender el restaurante o hablar con un abogado y declararnos en bancarrota porque es muy difícil todo esto. Nos dieron $7,700 del préstamo de la Administración de Pequeñas Empresas y eso fue para pagar nómina, renta y otros servicios básicos del restaurante.

Entonces viene la parte psicológica, te acuestas con gran preocupación, no puedes reconciliar el sueño...

La clientela ha comenzado a regresar, pero el cliente también tiene miedo. No nos sentimos confiados. Esto es incierto todavía. Todos los días te levantas que te arden los ojos, te duele la garganta. Mi esposa está tomando todas las precauciones. Los guantes queman y deshidratan. A mi esposa se le está irritando la cara. La salud de nosotros ya preocupa. Incluso hay clientes que se molestan porque ella está usando tapaboca. Algunos creen que es mentira, que todo esto es un invento.  

Este mes puedo cumplir con los pagos, pero no sé cómo se va a comportar junio o julio. Puede ser que hoy abras y puedas vender $1,200 y otros días solo $50. Solo podemos aceptar el 50% de la capacidad de restaurante. Tenemos un aviso que indica que solo podemos atender dentro del restaurante a 19 personas y no las 40 que regularmente atendíamos. Entonces llegan los clientes y les dices: ¿puede esperar? y no, no pueden esperar y se marchan.

Mirando hacia el futuro

Hay que levantarse todos los días y agradecer a Dios que estás bien y no estás enfermo. ¿Qué va a pasar con nosotros a futuro? Mira, decirte realidad, hay posibilidades, pero hay incertidumbre. No lo veo bien si seguimos con la situación del coronavirus. Siguen reabriendo y la gente no toma conciencia.

El optimismo es levantarnos todos los días. Eso siempre va a estar latente. No nos podemos caer. Al momento podemos vivir al día y como quien dice, ayudar a mi hijo y mamá porque ahora hay un par de luces al final del túnel. Pero tuve dos meses que no pude ayudar a nadie, ni siquiera a nosotros mismos.  

—Según relatado a Mercedes Soler

Luis Miguel Viloria Guerra y su esposa Pamela Pérez son propietarios del restaurante Tierra Mexicana en Tampa, Florida. Residentes en Estados Unidos desde el 2011, el chef venezolano y su familia se han visto golpeados por la crisis económica y de salud resultado de la pandemia de COVID-19. Esta es su experiencia, en sus propias palabras. 

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Nota del editor: Este ensayo forma parte de una serie sobre cómo vivimos los latinos en Estados Unidos el brote de coronavirus. A continuación, la lista de perfiles que forman parte de esta serie:

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