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Las familias mixtas y el cuidado familiar: lo que debes saber

Los matrimonios más adelante en la vida enfrentan problemas únicos sobre el cuidado familiar y la planificación patrimonial.

Una pareja de personas mayores tomados de la mano.

Getty Images

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Encontrar amor y compañía de nuevo después del divorcio o la muerte de un cónyuge —o incluso encontrar el amor por primera vez— es motivo de celebración.

Para muchas personas que se casan después de los 50 años, no es su primer matrimonio. Cuarenta y dos millones de personas en Estados Unidos se han casado más de una vez (enlace en inglés). Además, el 50% de las personas mayores de 65 años que se casan no lo hacen por primera vez (enlace en inglés). Y el matrimonio conlleva cambios. Cada persona aporta su familia, sus historias y sus finanzas respectivas. Estas son algunas consideraciones para ayudar a mantener esa unión lo más fluida posible, en la salud y en la enfermedad y hasta que la muerte los separe.


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Combinar y compartir finanzas

Es probable que las parejas mayores que se casan estén menos dispuestas a combinar todos sus activos de la misma manera que muchas parejas jóvenes lo hacen. Tal vez tengan cuentas de jubilación y cuentas de inversión individuales, sean propietarios de bienes raíces o un negocio, o hayan recibido pensión alimenticia o una herencia familiar. Incluso pueden tener deudas, como préstamos o una hipoteca, en las que el futuro cónyuge no está involucrado.

La divulgación financiera completa ayuda a determinar qué finanzas combinar y cuáles quieres (o necesitas) mantener separadas. Habla con tus asesores financieros e impositivos para darles a conocer tus planes y pedirles que te aconsejen.   

También se deben tomar decisiones sobre cómo compartir gastos, así como quién será responsable de los pagos de esos gastos y por cuánto tiempo. Así que, tan pronto como sea posible y antes de la boda, idealmente, llega a un acuerdo por escrito sobre cómo se separarán o compartirán las deudas y los bienes, no solo durante tu matrimonio, sino también en caso de divorcio o muerte.

¿Es buena idea un acuerdo prenupcial?

Un acuerdo prenupcial (o “prematrimonial”) puede ser una herramienta útil para aclarar las expectativas de una pareja y entender cómo se mantendrán o dividirán sus finanzas en caso de que se separen. Aunque pocos anticipan un futuro divorcio al comprometerse, la realidad es que las tasas de estas separaciones son mucho más altas (enlace en inglés) para los segundos (o subsiguientes) matrimonios que para quienes se casan por primera vez. Los que han pasado por divorcios tal vez no quieran repetir las experiencias del pasado y tengan una mentalidad más abierta de tener un acuerdo prematrimonial; sin embargo, es una práctica que vale la pena para la mayoría de las parejas.

Pero ¿qué sucede si ya se casaron? Puede que no sea demasiado tarde. Un acuerdo posmatrimonial puede cumplir los mismos propósitos que un acuerdo prematrimonial. Ten en cuenta que no se reconocen en algunos estados y que puede ser más difícil hacerlos cumplir que un acuerdo prematrimonial.

Un acuerdo antes o después del matrimonio puede no parecer romántico para algunos, pero considéralo un regalo para un nuevo matrimonio. Es establecer una base de entendimiento para prevenir futuras dificultades. Así que, incluso si te separas, será con más facilidad y menos conflictos.

Planificación patrimonial

El matrimonio es un evento de vida importante y, junto con el divorcio, uno de los cinco puntos (enlace en inglés) que deberían llevar a una actualización del plan de sucesión. (Los demás son la muerte, un diagnóstico, un deterioro de la salud o una nueva década de vida).

Una nueva pareja debe trabajar con un abogado de planificación patrimonial para preparar documentos de planificación de la atención de por vida. Estos documentos establecen quién tiene autoridad para ayudarte con tus necesidades médicas, legales y financieras en caso de que te enfermes o resultes incapacitado. Este también es el momento de preparar o actualizar los documentos de planificación para después de la vida. Lo que el acuerdo prematrimonial puede hacer para tu protección financiera en caso de divorcio, un plan de sucesión puede hacer después de que fallezcas. A través de testamentos, fideicomisos y designaciones de beneficiarios, puedes predeterminar cuánto heredará tu cónyuge, así como tu familia, tus amigos y organizaciones benéficas. Muchas personas que se casan más adelante en la vida quieren apoyar financieramente a sus cónyuges en caso de que sean ellas quienes fallezcan primero, pero también quieren distribuir bienes a hijos adultos y nietos. Un abogado especializado en planificación patrimonial puede ofrecer opciones para cumplir con estos objetivos e informarte sobre los derechos legales de un cónyuge sobreviviente en tu estado de residencia.

Derechos legales

Las legalidades pueden ser complicadas. Algunos estados tienen leyes que impiden que una persona desherede a un cónyuge o que le permiten automáticamente heredar una parte de un patrimonio, incluso si la persona no fue su proveedor (como en estados con sociedades conyugales o aquellos con leyes de porción conyugal). Estas leyes pueden llevar a resultados que los cónyuges no consideran. Por ejemplo, en Florida, un cónyuge sobreviviente puede terminar como copropietario de bienes raíces con sus hijastros o solo podrá utilizar la propiedad durante su vida, y todas las partes involucradas tendrán que compartir los gastos.

Cuando te reúnas con un abogado, pídele que te aconseje sobre cómo un cónyuge sobreviviente hereda bienes en tu estado de residencia. Habla sobre si es posible —y cómo— que los cónyuges renuncien a sus derechos de propiedad o la reciban con condiciones que tengan sentido para la familia.

Conocer y planificar estas disposiciones legales por defecto puede evitar sorpresas para los familiares sobrevivientes y, mejor aún, prevenir demandas entre ellos en el futuro.


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Planificación práctica para el cuidado familiar

A veces sucede lo impensable. Un padre se enferma repentinamente y sus hijos adultos presentan una demanda contra el padrastro o la madrastra por asuntos de cuidado o legales. Un futuro plan para la prestación de cuidados puede realmente ayudar con esto. Si te enfermas o te incapacitas, un acuerdo de cuidado preplanificado puede ayudar a prevenir conflictos y malentendidos entre tu familia mixta. No te preocupes por lo que sucederá dentro de 10 o 15 años cuando seas mayor y estés en una etapa diferente de la vida; planea como si necesitaras cuidados mañana.

¿La salud tuya y de tu cónyuge es relativamente buena hoy en día y podrían hacerse cargo si el otro necesitara asistencia con el cuidado? Si tu salud empeorara, ¿quieres envejecer en el hogar o es posible que uno de tus hijos quiera que vivas más cerca de él? Habla con tu cónyuge y tus hijos para que todos entiendan tus deseos.

He visto situaciones en las que los hijos adultos visitan a sus padres y luego los llevan a casa con ellos, en otro estado, sin la opinión o el consentimiento del cónyuge. O los hijos adultos solicitan ser el tutor de un padre e intentan excluir al cónyuge de cualquier decisión sobre el cuidado médico del esposo o la esposa, o las decisiones sobre sus bienes. Cuando eso sucede, puede ser desgarrador y dividir la familia. Unas cuantas buenas conversaciones, así como un plan de cuidados sólido y por escrito, pueden ayudar a prevenir una dolorosa pelea familiar en el futuro.

Amanda Singleton recibió el premio nacional Caregiving Visionary Award de CareGiving.com y presta servicios a cuidadores durante todas las etapas de la vida por medio de su oficina de abogados. Síguela en Twitter y Facebook (enlaces en inglés).