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Coordinación del cuidado para mayores ayuda a poner fin a las batallas legales

Este proceso para resolver disputas puede reducir los conflictos y mejorar la comunicación.

Un hombre y su padre mayor discutiendo.

Getty Images

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Cuando los familiares están en desacuerdo sobre cómo ayudar a un ser querido mayor, las divisiones pueden ser tan profundas que las partes llevan la disputa a los tribunales. Los casos judiciales prolongados y muy reñidos son estresantes, costosos y consumen mucho tiempo. La tensión que ya sienten las personas que cuidan de un familiar se vuelve abrumadora cuando están complicados en litigios mientras cuidan al mismo tiempo a su ser querido.

En mi trabajo de abogada, veo a diario conflictos en la vida de los cuidadores: un hermano piensa que le ocultan el estado de salud de su padre; alguien sospecha que el cuidador se está gastando en sí mismo el dinero de la madre; o los familiares que no viven en el estado creen (a ciegas) que el cuidador está descuidando a la persona a su cuidado. Las tensiones estallan y me piden que los aconseje sobre sus opciones legales. La mayoría de las personas no son contenciosas ni están ansiosas de entablar demandas. Desean evitar los tribunales más de lo que desean ir a juicio.

Por otra parte, hay aquellos que quieren ganar a toda costa. Buscan un abogado que “se encarnice” con la persona que los ha disgustado. Quieren un “picapleitos” o un “perro de presa” y no hay duda de que no quieren oír que no tienen un buen argumento legal o cuánto costará lograr su objetivo. Buscan conflicto y quieren que el tribunal sea su campo de batalla.

Estas personas llegan a estar tan obsesionadas con las desavenencias que olvidan que la situación gira en torno de una persona. Y que, independiente de su edad avanzada o el estado de su capacidad mental, la persona que recibe los cuidados tiene derecho a participar en su propia vida, autonomía e independencia, en la medida en que esto sea posible. El deterioro de su salud física o mental no debe utilizarse como una oportunidad para que los familiares ventilen agravios o hagan alardes de jefe. Pero por desgracia, así sucede; los seres queridos olvidan que el cuidado no es una competencia, sino que se trata de satisfacer las necesidades de una persona. Y cuando se lleva un asunto a los tribunales, la realidad es que, aunque el sistema legal decida que prevalece una de las partes, al fin y al cabo, nadie gana.

El proceso para resolver disputas

Existe actualmente un tipo de proceso legal en desarrollo, que tiene como objetivo abordar el meollo del conflicto y quizás satisfaga mejor las necesidades de nuestra población de mayor edad. La coordinación del cuidado para los adultos mayores es un proceso alternativo de resolución de disputas que reúne al adulto mayor, a las personas legalmente autorizadas para tomar sus decisiones (como las que se nombran en un poder notarial o el tutor legal) y a otros (como los miembros de la familia) para resolver sus desavenencias.

Ya hay servicios de coordinación del cuidado para los adultos mayores en California, Florida, Idaho, Maryland, Minnesota y Ohio. Estos servicios siguen el modelo de coordinación de la crianza de los hijos (que se utiliza en los casos de divorcio y tutela en los que hay niños de por medio). Al igual que los conflictos entre los padres, los conflictos sobre el cuidado de los adultos mayores revelan el lado más feo de las personas. El proceso de coordinación busca calmar las hostilidades y dirigir el enfoque de los participantes a lo más importante, que es tener un plan para la seguridad y el bienestar de una persona vulnerable.

En mi estado de Florida, los tribunales mantienen desde hace varios años un programa piloto de coordinación para el cuidado de los adultos mayores. En el 2021, Florida se convirtió en el primer estado (enlace en inglés) en promulgar una ley que reconoce la coordinación del cuidado para los adultos mayores como una nueva forma de proceso alternativo de resolución de disputas en los casos de adultos mayores de 60 años.  

La coordinación del cuidado para los adultos mayores reconoce que otros tipos de procesos alternativos de resolución de disputas, como los procesos de colaboración o la mediación, simplemente no son efectivos en ocasiones. La mediación gira en torno a llegar a un acuerdo y, en los casos muy contenciosos, es posible que los participantes no estén dispuestos a ceder. Algunos incluso utilizan la mediación como una oportunidad para desahogarse y solo empeoran las cosas. La coordinación del cuidado para los adultos mayores es un proceso ordenado por un juez. A menudo entra en juego cuando las partes afectadas no pueden resolver una disputa. Hay varias maneras de iniciar el proceso: si ambas partes acceden; si una de las partes lo solicita; o si el juez o magistrado, de manera independiente, remite el caso a la coordinación del cuidado para los adultos mayores. El proceso también reconoce que años de litigios continuos rara vez redundan en interés de nadie. Con esto en mente, el tribunal puede remitir un caso a la coordinación del cuidado para los adultos mayores cuando observa circunstancias como las que se describen a continuación:

  • Inquietud sobre la seguridad o el bienestar de un adulto mayor
  • Conflictos sobre cuestiones que son frecuentes, que no están corroboradas o que plantean ante el tribunal asuntos que no son jurídicos
  • Patrón de comportamiento posesivo o controlador 
  • Tutelas o curatelas en disputa
  • Distribución poco equitativa o desproporcionada del poder de las partes (por ejemplo, algunos tienen abogados y otros no) 

Creación de un plan de acción para las familias

Los coordinadores del cuidado para los adultos mayores son profesionales imparciales y especializados que reúnen los requisitos necesarios gracias a sus antecedentes educativos, laborales y personales. Asimismo, cuentan con capacitación en una variedad de temas, como la competencia multicultural, el abuso contra adultos mayores y la dinámica familiar.

El coordinador del cuidado para los adultos mayores está autorizado a lo siguiente:

  • Facilitar la comunicación y la negociación, y ayudar a las partes a desarrollar aptitudes para resolver problemas
  • Proporcionar educación sobre los recursos para el cuidado de los adultos mayores
  • Crear, modificar o poner en marcha un plan de cuidado para la persona (y revaluarlo cuando sea necesario para mantener la seguridad del adulto mayor, resolver disputas continuas y satisfacer las necesidades cambiantes del adulto mayor)
  • Hacer recomendaciones para resolver disputas sobre el cuidado y la seguridad del adulto mayor
  • Tomar decisiones autorizadas por el tribunal en el marco de la orden judicial de remisión

Los servicios del coordinador ayudarán a los cuidadores familiares a organizar las numerosas tareas de prestación de cuidado y ayudarán a sus familias a comprender la naturaleza multifacética del cuidado. La coordinación no reemplaza por completo los demás servicios que pueden necesitar los cuidadores y los adultos mayores. La nueva ley de Florida establece que está destinada a complementar y mejorar los servicios en otras áreas, “como el suministro de información o representación legal; el asesoramiento financiero; la terapia individual o familiar; la evaluación médica, psicológica o psiquiátrica; o la mediación, en específico para cuestiones relacionadas con el cuidado y las necesidades de los adultos mayores”. De este modo, los cuidadores, las personas que reciben cuidados y sus familias tendrán acceso a un plan de acción totalmente holístico que utiliza una variedad de recursos junto con la coordinación del cuidado para el adulto mayor.

¿Qué es un poder notarial?

Amanda Singleton recibió el premio nacional Caregiving Visionary Award de CareGiving.com y presta servicios a cuidadores durante todas las etapas de la vida a través de su bufete de abogados. Síguela en Twitter y Facebook (enlaces en inglés).