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AARP te responde: Los hogares de ancianos y el coronavirus

Últimas novedades sobre la evolución de las reglas, las visitas a tus seres queridos, tus derechos y otros temas.

Una mujer en silla de ruedas en un hogar de ancianos

BSIP/GETTY IMAGES

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¿Por qué los hogares de ancianos son tan vulnerables a la COVID-19?

Imagen del coronavirus con un texto que dice Coronavirus -AARP te responde-

Las personas de 65 años o más tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. Lo mismo sucede con las personas que tienen trastornos crónicos de la salud, como enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades renales o enfermedades respiratorias. Ambos grupos conforman una gran parte de los 1.3 millones de residentes de los hogares de ancianos del país.

Esa concentración es uno de los motivos principales por los que una de cada cinco muertes por COVID-19 en Estados Unidos se ha producido en hogares de ancianos y en otros centros de cuidados a largo plazo, pero no es el único. En los hogares de ancianos existen ciertas condiciones que pueden exacerbar la propagación de la enfermedad:

  • escasez de pruebas de detección de coronavirus
  • escasez o falta de acceso a equipos de protección personal, como mascarillas y batas
  • contacto físico frecuente entre los residentes y el personal
  • escasez de personal
  • empleados que trabajan en varios centros, lo que aumenta las posibilidades de exposición
  • problemas crónicos con el control de infecciones antes del coronavirus
  • residentes que comparten habitaciones
  • traslados de residentes desde hospitales y otros sitios

Encuentra información y recursos para el cuidado de un ser querido en aarp.org/Cuidar


Estos factores contribuyen a que los hogares de ancianos sean lugares aptos para la propagación de enfermedades virales y bacterianas.

¿Qué se está haciendo al respecto?

Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) (ambos enlaces en ingés) han publicado guías para reducir la propagación de la COVID-19 en los hogares de ancianos. Los establecimientos han recibido instrucciones de:

  • limitar estrictamente las visitas
  • suspender las comidas comunales y las actividades grupales de los residentes
  • evaluar a los residentes a diario para determinar si tienen fiebre u otros síntomas de COVID-19
  • evaluar a toda persona que ingrese al centro para detectar síntomas, y aplicar normas flexibles de licencia por enfermedad para los miembros del personal
  • requerir que el personal use mascarillas

Si se detecta la enfermedad en un hogar de ancianos, los organismos federales recomiendan que el centro confine a los residentes a sus habitaciones; que disponga que el personal de atención médica use batas, guantes, protección para los ojos y mascarillas N95 o médicas, y que designe un área separada de los residentes para el tratamiento de los pacientes con casos sospechados o confirmados de COVID-19. Los CMS anunciaron en abril que requerirían que los establecimientos alerten rápidamente a los residentes, a sus familias o representantes y a los CDC sobre nuevos casos de COVID-19.

AARP está pidiendo que las normas y las leyes federales y estatales exijan más transparencia sobre los casos de coronavirus en hogares de ancianos, así como más apoyo para las visitas virtuales entre los residentes y sus seres queridos. La organización le está pidiendo al Congreso que resuelva la escasez de personal, de equipo de protección personal y de pruebas de detección en los establecimientos.

¿Puedo visitar a mi familiar en un hogar de ancianos?

Eso depende de dónde vives. Aproximadamente 30 estados (y el Distrito de Columbia) han autorizado que los hogares de ancianos reanuden las visitas, con reglas estrictas sobre el distanciamiento, los recubrimientos faciales y la desinfección, según las pautas que los CMS emitieron en mayo para ayudar a las autoridades estatales y locales a determinar cuándo y cómo reanudar las visitas.

Los estados que permiten las visitas recomiendan, y algunos requieren, que ocurran al aire libre. Estudios han demostrado que el riesgo de transmisión del coronavirus es considerablemente más bajo en el exterior.

En unos 20 estados, los centros de cuidados a largo plazo siguen cerrados al público. Solo se permite la entrada del personal esencial, y de trabajadores y proveedores de salud; los visitantes solo pueden ingresar en “situaciones de atención compasiva”, como cuando un residente está cerca de la muerte.

AARP ofrece una guía sobre cada estado que puedes usar para verificar la situación de las visitas en tu estado. Ten en mente que incluso en estados que han autorizado las visitas, los hogares de ancianos individuales pueden permanecer cerrados al público debido a circunstancias locales o específicas del centro.

La mejor manera de “ver” a tus seres queridos durante este período es por medio de plataformas de videollamadas y videoconferencias como Zoom, FaceTime (video en inglés) y Skype (video en inglés). AARP respalda la ley federal ACCESS (Advancing Connectivity during the Coronavirus to Ensure Support for Seniors) que proporcionaría subvenciones para que los hogares de ancianos compren herramientas y servicios tecnológicos para posibilitar las visitas virtuales durante la pandemia.


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¿Qué puedo hacer para apoyar a mi ser querido?

Mantente conectado. Es muy importante para el bienestar físico y emocional de tu ser querido. El aislamiento “puede tener efectos muy reales y graves en la salud” de los residentes de los hogares de ancianos, dice Megan O'Reilly, vicepresidenta de Salud y Familia de AARP.

Si aún no has establecido formas de hacer visitas virtuales, pregúntale al hogar de ancianos lo que puede hacer para posibilitar la comunicación. ¿Tienen tabletas que los residentes puedan usar para hacer televisitas? ¿Puede ayudar el personal a quienes tienen dispositivos móviles pero no saben usar las aplicaciones para hacer videollamadas?

Usa la tecnología para hacer algo más que contactar a tu ser querido. Con las cámaras y las aplicaciones de video de los teléfonos inteligentes, puedes llevar a un ser querido confinado a dar un paseo por el bosque, compartir una comida virtual o ver una película juntos. Piensa también en formas no digitales de levantarle el ánimo, como enviarle tarjetas escritas a mano o disponer el envío de una comida de su restaurante favorito (tal vez no todos los establecimientos permitan esto, debes consultar primero).

También puedes apoyar a tus seres queridos si te mantienes informado sobre lo que sucede en su establecimiento. Identifica a un miembro del personal con quien puedas comunicarte cuando tengas preguntas o inquietudes. AARP tiene una lista de seis preguntas clave para plantear sobre la situación en el hogar de ancianos de tu ser querido.

¿El hogar de ancianos me dirá si hay personas infectadas?

Los CMS han anunciado que van a disponer que los hogares de ancianos informen a los residentes y a sus familias o representantes dentro de las 12 horas de la confirmación de un caso de COVID-19 en el centro. La información también se debe reportar a los CDC. Algunos estados, entre ellos Michigan, Illinois, Nueva Jersey, California y Florida, han anunciado planes de divulgar los hogares de ancianos que tienen casos, pero no todos los estados lo están haciendo.

AARP y otros defensores de los adultos mayores sostienen que la guía de los CMS no es suficiente y exigen una mayor transparencia y responsabilidad, tanto a nivel federal como estatal. “Es fundamental compartir esta información con los residentes, sus seres queridos y el personal del establecimiento para que puedan tomar decisiones informadas sobre su salud y su seguridad”, señala Elaine Ryan, vicepresidenta de Defensa de Derechos y Estrategias Estatales de AARP.

No dudes en ponerte en contacto con el hogar de ancianos para preguntar si han tenido casos y muertes y qué medidas de protección están tomando. Si el centro no te proporciona la información o si tienes alguna inquietud o queja, te puedes comunicar con la oficina del defensor de cuidados a largo plazo de tu estado (en inglés).

¿Cómo se regulan los hogares de ancianos?

La regulación de los hogares de ancianos está a cargo del Gobierno federal, específicamente de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), en colaboración con los estados. Las agencias estatales de evaluación llevan a cabo inspecciones de hogares de ancianos en nombre de los CMS para verificar que cumplen con las leyes y normas federales en áreas tales como dotación de personal, higiene, mantenimiento de registros y cuidado y supervisión de los residentes. Los establecimientos se deben considerar en cumplimiento de las normativas para que los CMS los certifiquen y puedan recibir pagos de Medicare y Medicaid. Los evaluadores estatales también aseguran el cumplimiento de las leyes estatales, que con frecuencia van más allá de los requisitos federales.

El año pasado, los CMS propusieron revertir lo que consideraron “reglamentaciones excesivamente onerosas” en los hogares de ancianos. Las propuestas, que aún no se han concretado, incluyen flexibilizar las reglas para documentar quejas e investigaciones; requerir que los establecimientos determinen las necesidades de personal y recursos cada dos años en vez de hacerlo cada año, y permitir que utilicen consultores para la prevención de infecciones en vez de contratar al menos un miembro del personal a tiempo parcial para ese fin.

AARP y otros defensores de los adultos mayores han expresado su oposición a muchas de las propuestas.

¿Qué sucede si tengo una queja o una inquietud?

En primer lugar, intenta hablar con el hogar de ancianos. Obtén toda la información posible sobre la situación que deseas resolver y ten listas tus preguntas específicas. AARP tiene una amplia cobertura de la crisis en los hogares de ancianos y recursos sobre temas más amplios relacionados con la atención a largo plazo.

Si el centro no responde, comunícate con la oficina del defensor de cuidados a largo plazo (en inglés) de tu estado. Los programas de defensores se establecieron en conformidad con la Ley de Protección de Estadounidenses de Edad Avanzada (Older American Act) en los 50 estados y en el Distrito de Columbia, Puerto Rico y Guam, para responder a los problemas relacionados con la salud, la seguridad, el bienestar y los derechos de los residentes de los hogares de ancianos y las comunidades de cuidados a largo plazo.

El personal y los voluntarios de las oficinas de defensores trabajan para interceder por los residentes de los centros de cuidados a largo plazo y para investigar y resolver las quejas. The National Consumer Voice for Quality Long Term Care, un grupo de defensa que se dedica a cuestiones de cuidado, tiene un directorio en internet (en inglés) en el que puedes encontrar información para comunicarte con los defensores locales y estatales.

Si el problema persiste, puedes presentar una queja ante la agencia de evaluación de tu estado (en inglés), la cual inspecciona los hogares de ancianos para determinar si cumplen con las reglamentaciones de los CMS. Ten en cuenta que el control de infecciones está recibiendo una atención prioritaria, por lo que otras inquietudes pueden tardar más en resolverse.

¿Cuáles son los derechos de los residentes de hogares de ancianos?

Los CMS tienen una lista de los derechos y protecciones de los residentes (en inglés) según las leyes federales y estatales. En términos generales, incluyen el derecho de:

  • recibir un trato digno y respetuoso
  • no ser víctima de abuso, negligencia ni discriminación
  • recibir visitas de amigos y familiares que participen en su cuidado
  • participar en actividades
  • presentar quejas sin temor al castigo
  • recibir atención médica adecuada
  • que se notifique a un médico, un familiar o un representante legal si hay cambios en su situación o su tratamiento

Ten en cuenta que las leyes estatales sobre los derechos de los residentes con frecuencia van más allá de los derechos que les otorgan las leyes federales. Sin embargo, los derechos relacionados con las visitas y las actividades se están restringiendo como parte del esfuerzo por frenar la propagación de la COVID-19. The Consumer Voice for Quality Long Term Care tiene una hoja informativa (en inglés) sobre el modo en que la pandemia está afectando los derechos y las normas en los hogares de ancianos.

¿Debería considerar sacar a mi ser querido de un hogar de ancianos?

No hay una respuesta única para todos los casos. Algunas personas y familias pueden decidir que tiene sentido que un cónyuge, un padre u otro ser querido regrese a su casa durante la pandemia, en especial si hay casos de COVID-19 en su centro de residencia. Sin embargo, la realidad es que algunos residentes de hogares de ancianos tienen necesidades médicas y otras necesidades que van más allá de lo que pueden recibir en su casa. Pídele consejo al proveedor médico de tu ser querido antes de trasladarlo.

Algunas preguntas para tener en cuenta:

  • ¿Cómo está manejando el establecimiento el coronavirus? Por ejemplo, ¿se están haciendo pruebas de detección a los residentes y al personal? ¿Hay casos confirmados entre ellos? ¿Los empleados tienen equipo de protección personal? ¿La dotación de personal es adecuada?
  • ¿Qué tipo y qué nivel de atención necesita tu ser querido? ¿Puedes brindarla tú?
  • ¿Hay servicios de atención en el hogar durante la pandemia?
  • ¿Tu hogar puede responder a las necesidades de un ser querido que tiene problemas de movilidad o demencia? Por ejemplo, ¿hay una habitación en la planta baja en caso de que no pueda usar escaleras? ¿Hay formas de evitar que deambule?
  • ¿Podrá regresar al hogar de ancianos tu ser querido? Muchos residentes dependen de Medicaid para ayudar a costear los cuidados a largo plazo, y abandonar un establecimiento puede afectar el derecho a recibir esa ayuda.

Si te preocupa la seguridad y el bienestar de un ser querido en un hogar de ancianos o en otro centro para adultos mayores, comunícate con la oficina del defensor de cuidados a largo plazo de tu estado (en inglés).

¿Estas respuestas se aplican a otros centros de cuidados a largo plazo, como los centros de vida asistida?

Muchos centros de vida asistida y comunidades de cuidados para personas mayores han cerrado al público y han dispuesto otras restricciones para combatir la COVID-19. Los CDC han publicado recomendaciones (en inglés) para los centros de vida asistida que son bastante similares a su guía para los hogares de ancianos en cuanto al control de la enfermedad. Estas recomendaciones incluyen la prohibición de recibir visitas o hacer actividades grupales, y la evaluación periódica del personal para determinar si tienen síntomas.

Sin embargo, a diferencia de los hogares de ancianos, los centros de vida asistida en general no están sujetos a la supervisión federal. Por ejemplo, las reglas de los CMS en cuanto a la divulgación de casos de COVID-19 a los residentes y familiares no se aplican a los centros de vida asistida. Estos centros cuentan con una licencia del estado respectivo, y muchos estados no han emitido órdenes de divulgación. Además, las reglamentaciones varían de un estado a otro.

Si tienes un ser querido en una comunidad de vida asistida y tienes preguntas o inquietudes sobre la cantidad de casos de COVID-19 y la respuesta a la pandemia, comunícate con el centro y pide hablar con un administrador. También puedes presentar los problemas al Departamento de Salud, el Departamento de Salud y Servicios Humanos o el Departamento de Envejecimiento de tu estado.

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