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La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

AARP te responde: Los hogares de ancianos y el coronavirus

Últimas novedades sobre la evolución de las reglas, las visitas a tus seres queridos, tus derechos y otros temas.

Una mujer en silla de ruedas en un hogar de ancianos

BSIP/GETTY IMAGES

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¿Por qué los hogares de ancianos son tan vulnerables a la COVID-19?

Las personas de 65 años o más tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. Lo mismo sucede con las personas que tienen trastornos crónicos de la salud, como enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades renales o enfermedades respiratorias. Ambos grupos conforman una gran parte de los 1.3 millones de residentes de los hogares de ancianos del país.

Esa concentración es uno de los motivos principales por los que el 35% de las muertes por COVID-19 en Estados Unidos se han producido en hogares de ancianos y en otros centros de cuidados a largo plazo, según el seguimiento de la Kaiser Family Foundation. Pero no es el único. En los hogares de ancianos existen ciertas condiciones que pueden exacerbar la propagación de la enfermedad:

  • escasez de equipos de protección personal (EPP), como mascarillas y batas
  • contacto físico frecuente entre los residentes y el personal
  • escasez de personal
  • empleados que trabajan en varios centros, lo que aumenta las posibilidades de exposición
  • residentes que comparten habitaciones
  • traslados de residentes desde hospitales y otros sitios

Encuentra información y recursos para el cuidado de un ser querido en aarp.org/Cuidar


Estos factores hacen que los hogares de ancianos sean lugares aptos para la propagación de enfermedades virales y bacterianas, en especial dados los problemas crónicos con el control de infecciones  que existían antes de la pandemia. De acuerdo con un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU. de mayo del 2020, 4 de cada 5 hogares de ancianos evaluados entre el 2013 y el 2017 recibieron sanciones por deficiencias en el control y la prevención de infecciones, lo que llevó a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) a publicar pautas más estrictas sobre las inspecciones de control de infecciones y su cumplimiento.

¿Qué se está haciendo al respecto?

A principios de la pandemia, los hogares de ancianos básicamente cerraron sus puertas en un esfuerzo por frenar la entrada y propagación del coronavirus. Los CMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomendaron límites estrictos para las visitas, suspender las actividades grupales, como las comidas comunales, y requerir que el personal use EPP. Posteriormente, las autoridades federales de salud requirieron que los centros llevaran a cabo regularmente pruebas de detección de COVID-19 entre el personal, y que las hicieran entre los residentes siempre que hubiera un brote en el lugar.

En septiembre del 2020, los CMS emitieron nuevas pautas donde recomendaban que los centros flexibilizaran algunas restricciones de visitas y actividades grupales, pero condicionaron las reducciones a varios puntos de referencia, que siguen vigentes. Estos incluyen:

  • que no haya casos positivos de COVID-19 en el centro
  • índices bajos de transmisión en la comunidad circundante
  • una dotación de personal adecuada, suministros de EPP y acceso a las pruebas
  • que el personal y cualquier otra persona que entre en la instalación use mascarilla

¿Cómo los residentes de hogares de ancianos reciben las vacunas contra la COVID-19?

El Gobierno federal ha contratado a CVS y Walgreens para administrar las vacunas a los residentes y al personal de los hogares de ancianos y en otros centros de cuidados a largo plazo de todo el país. En varios estados, las cadenas de farmacias regionales también participan.

Las empresas participantes comenzaron a administrar las dos dosis de las vacunas de Pfizer o de Moderna en las clínicas gratuitas de los centros de cuidados a largo plazo a fines de diciembre. A nivel nacional, casi todos los hogares de ancianos han completado sus clínicas de vacunación, al igual que la mayoría de los centros de vida asistida y otros centros de cuidados a largo plazo. Se anticipa que el programa se complete a fines de marzo.


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¿Puedo visitar a mi familiar en un hogar de ancianos?

Probablemente dependerá de si hay casos activos de COVID-19 en el centro de tu ser querido y del índice de transmisión de coronavirus en la comunidad circundante. Si hay un caso positivo en el centro o un índice de transmisión alto en el condado, es probable que las visitas sean muy limitadas. Los protocolos varían mucho de un estado a otro.

Con la vacunación en los centros de cuidados a largo plazo casi completa y el descenso de las tasas de mortalidad en los hogares de ancianos, varios estados han flexibilizado el acceso de los visitantes o han anunciado planes para hacerlo pronto. En general, sin embargo, los centros siguen aplicando las pautas federales de septiembre para restringir las visitas en el interior de las facilidades a menos que no hayan tenido un caso positivo de COVID durante al menos 14 días o estén en un condado en el que la tasa de casos positivos en las pruebas de coronavirus sea inferior al 10% —lo que, en efecto, significa que muchos permanecen cerrados—. AARP está pidiendo a los CMS que actualicen sus pautas para permitir un mayor número de visitas.

Cuando se reanuden las visitas, es de esperar que estén fuertemente reguladas. Los centros pueden exigir que se programen con antelación, establecer límites de tiempo para las visitas, realizar controles de temperatura y otras evaluaciones de salud a los visitantes, y reforzar las reglas de uso de mascarillas y distanciamiento físico. Es posible que algunos pidan a los visitantes que se hagan una prueba de coronavirus para las visitas en el interior, especialmente en las comunidades con altos índices de transmisión. Las restricciones pueden ser más flexibles para las visitas al aire libre, ya que el riesgo de propagación viral es considerablemente más bajo en el exterior.

Si tu ser querido necesita ayuda con sus actividades diarias, como alimentarse o asearse, o muestra signos de deterioro físico o estrés emocional debido al aislamiento prolongado, es posible que puedas organizar visitas de "cuidados compasivos" o de "cuidadores esenciales" más largas o más frecuentes, incluso si su centro está en estado de brote. Para más información sobre estas opciones, habla con el centro o con el defensor local de cuidados a largo plazo.

¿Qué puedo hacer para apoyar a mi ser querido?

Mantente conectado. Es muy importante para el bienestar físico y emocional de tu ser querido. El aislamiento “puede tener efectos muy reales y graves en la salud” de los residentes de los hogares de ancianos, dice Megan O'Reilly, vicepresidenta de Salud y Familia de AARP.

En los casos en los que las visitas en persona son difíciles, puedes intentar las visitas virtuales utilizando una plataforma de videollamadas o videoconferencias como Zoom, FaceTime y Skype. Pregunta al hogar de ancianos qué recursos tienen para facilitar la comunicación. ¿Tienen tabletas que los residentes puedan usar para hacer televisitas? ¿Puede ayudar el personal a quienes tienen dispositivos móviles pero no saben usar las aplicaciones para hacer videollamadas?

Usa la tecnología para hacer algo más que contactar a tu ser querido. Con las cámaras y las aplicaciones de video de los teléfonos inteligentes, puedes llevar a un ser querido confinado a dar un paseo por el bosque, compartir una comida virtual o ver una película juntos. Piensa también en formas no digitales de levantarle el ánimo, como enviarle tarjetas escritas a mano o disponer el envío de una comida de su restaurante favorito. (no todos los establecimientos permiten esto, debes consultar primero).

También puedes apoyar a tus seres queridos si te mantienes informado sobre lo que sucede en su establecimiento. Identifica un contacto del personal para cuando tengas preguntas e inquietudes. AARP tiene una lista de ocho preguntas clave para plantear sobre la situación en el hogar de ancianos de tu ser querido.

¿El hogar de ancianos me dirá si hay personas infectadas?

Los CMS les exigen a los hogares de ancianos que informen a los residentes y a sus familias o representantes dentro de las 12 horas de la confirmación de un caso de COVID-19 en el centro. La información también se debe reportar a los CDC. Algunos estados han hecho públicos los nombres de los hogares de ancianos con casos, positivos pero no todos lo hacen.

AARP y otros defensores de los adultos mayores sostienen que la guía de los CMS no es suficiente y exigen una mayor transparencia y responsabilidad, tanto a nivel federal como estatal. “Es fundamental compartir esta información con los residentes, sus seres queridos y el personal del establecimiento para que puedan tomar decisiones informadas sobre su salud y su seguridad”, señala Elaine Ryan, vicepresidenta de Defensa de Derechos y Estrategias Estatales de AARP.

No dudes en ponerte en contacto con el hogar de ancianos para preguntar si han tenido casos y muertes y qué medidas de protección están tomando. Si el centro no te proporciona la información o si tienes alguna inquietud o queja, te puedes comunicar con la oficina del defensor de cuidados a largo plazo de tu estado.

¿Cómo se regulan los hogares de ancianos?

La regulación de los hogares de ancianos está a cargo del Gobierno federal, específicamente de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), en colaboración con los estados. Las agencias estatales de evaluación llevan a cabo inspecciones de hogares de ancianos en nombre de los CMS para verificar que cumplen con las leyes y normas federales en áreas tales como dotación de personal, higiene, mantenimiento de registros y cuidado y supervisión de los residentes. Los centros se deben considerar en cumplimiento de las normativas para que los CMS los certifiquen y puedan recibir pagos de Medicare y Medicaid. Los evaluadores estatales también aseguran el cumplimiento de las leyes estatales, que con frecuencia van más allá de los requisitos federales.

En el 2019, los CMS propusieron modificar lo que consideraron “reglamentaciones excesivamente onerosas” en los hogares de ancianos. Las propuestas, que aún no se han concretado, incluyen flexibilizar las reglas para documentar quejas e investigaciones; requerir que los establecimientos determinen las necesidades de personal y recursos cada dos años en vez de hacerlo cada año, y permitir que utilicen consultores para la prevención de infecciones en vez de contratar al menos un miembro del personal a tiempo parcial para ese fin.

AARP y otros defensores de los adultos mayores han expresado su oposición a muchas de las propuestas.

¿Qué sucede si tengo una queja o una inquietud?

En primer lugar, intenta hablar con el hogar de ancianos. Obtén toda la información posible sobre la situación que deseas resolver y ten listas tus preguntas específicas. AARP tiene una amplia cobertura de la crisis en los hogares de ancianos y recursos sobre temas más amplios relacionados con la atención a largo plazo.

Si el centro no responde, comunícate con la oficina del defensor de cuidados a largo plazo de tu estado. Los programas de defensores se establecieron en conformidad con la Ley de Protección de Estadounidenses de Edad Avanzada (Older American Act) en los 50 estados y en el Distrito de Columbia, Puerto Rico y Guam, para responder a los problemas relacionados con la salud, la seguridad, el bienestar y los derechos de los residentes de los hogares de ancianos y las comunidades de cuidados a largo plazo.

El personal y los voluntarios de las oficinas de defensores trabajan para interceder por los residentes de los centros de cuidados a largo plazo y para investigar y resolver las quejas. AARP tiene un directorio en el que puedes encontrar la información de contacto y un enlace al sitio web del defensor de cuidados a largo plazo de tu estado.

Si el problema persiste, puedes presentar una queja ante la agencia de evaluación de tu estado (enlace en inglés), la cual inspecciona los hogares de ancianos para determinar si cumplen con las reglamentaciones de los CMS. Ten en cuenta que el control de infecciones está recibiendo una atención prioritaria, por lo que otras inquietudes pueden tardar más en resolverse.

¿Cuáles son los derechos de los residentes de hogares de ancianos?

Los CMS tienen una lista de los derechos y protecciones de los residentes (enlace en inglés) según las leyes federales y estatales. En términos generales, incluyen el derecho de:

  • recibir un trato digno y respetuoso
  • no ser víctima de abuso, negligencia ni discriminación
  • recibir visitas de amigos y familiares que participen en su cuidado
  • participar en actividades
  • presentar quejas sin temor al castigo
  • recibir atención médica adecuada
  • que se notifique a un médico, un familiar o un representante legal si hay cambios en su situación o su tratamiento

Ten en cuenta que las leyes estatales sobre los derechos de los residentes con frecuencia van más allá de los derechos que les otorgan las leyes federales. Sin embargo, los derechos relacionados con las visitas y las actividades se están restringiendo como parte del esfuerzo por frenar la propagación de la COVID-19. The National Consumer Voice for Quality Long Term Care, un grupo de defensa que se dedica a asuntos relacionados con la prestación de cuidado, tiene una hoja informativa (enlace en inglés) sobre el modo en que la pandemia está afectando los derechos y las normas en los hogares de ancianos.

¿Estas respuestas se aplican a otros centros de cuidados a largo plazo, como los centros de vida asistida?

Muchos centros de vida asistida y comunidades de cuidados para personas mayores también han cerrado al público y han dispuesto otras restricciones para combatir la COVID-19. Los CDC han publicado recomendaciones (enlace en inglés) para los centros de vida asistida que son bastante similares a su guía para los hogares de ancianos en cuanto al control de la enfermedad. Estas recomendaciones incluyen la restricción de recibir visitas y hacer actividades grupales, y la evaluación periódica del personal para determinar si tienen síntomas.

Sin embargo, a diferencia de los hogares de ancianos, los centros de vida asistida en general no están sujetos a la supervisión federal. Por ejemplo, las reglas de los CMS en cuanto a la divulgación de casos de COVID-19 a los residentes y familiares no se aplican a los centros de vida asistida. Estos centros cuentan con una licencia del estado respectivo, y muchos estados no han emitido órdenes de divulgación. Además, las reglamentaciones varían de un estado a otro.

Si tienes un ser querido en una comunidad de vida asistida y tienes preguntas o inquietudes sobre la cantidad de casos de COVID-19 y la respuesta a la pandemia, comunícate con el centro y pide hablar con un administrador. También puedes presentar los problemas al Departamento de Salud, el Departamento de Salud y Servicios Humanos o el Departamento de Envejecimiento de tu estado.

Nota del editor: este artículo se actualizó para incluir nuevos datos.

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