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Cómo encontrar alegría durante las fiestas cuando eres cuidador

Cuida de ti mismo durante esta época del año que suele ser desafiante.

Tres generaciones de mujeres paradas frente a su casa decorada de Navidad

ERIC RAPTOSH PHOTOGRAPHY/GETTY IMAGES

In English | Puedo trazar el aumento de mi nivel de estrés cuando debutan el vaso navideño de Starbucks. La expectativa universal es que debemos sentir alegría en esta época del año, pero nos entra la culpa cuando no lo logramos. Si agregamos las celebraciones familiares, los recuerdos y las listas de cosas por hacer, para los cuidadores o las personas que están viviendo una pérdida, las fiestas pueden parecer un campo minado.

Con eso en mente, he recopilado algunos consejos útiles para los cuidadores y cualquier otra persona que esté estresada durante esta compleja época del año. A medida que nos adentramos en la temporada, es importante recordar que, con objetivos realistas, reglas básicas y un poco de previsión, es posible encontrar momentos de gozo.

Elige tus batallas

Los consejos de supervivencia durante las fiestas se dividen en dos categorías: las cosas que puedes controlar y las cosas que no. Por mi propia tendencia a insistir en los pensamientos negativos, sé que es importante distinguir entre las dos para no desperdiciar energía reflexionando sobre lo que no se puede cambiar.

Concéntrate en lo que puedes cambiar

Las cosas que puedes cambiar son los aspectos del autocuidado. Tú los conoces bien porque la gente siempre te los recuerda: come sano, duerme la siesta, haz ejercicio y mantente alejado del abuso del azúcar, los carbohidratos, el alcohol, y el consumo de drogas. Bebe agua y concéntrate en la gratitud. Respira hondo, toca tu música favorita. Baila, medita, practica yoga y reza. Mira fotos antiguas. Escápate de la familia por unos minutos y replantea tu espacio mental. Sal y deja que el aire fresco se lleve los pensamientos negativos. Mira al cielo. Sal a la naturaleza sin más objetivo que disfrutarla. Haz senderismo, camina, corre, súbete a un trineo, patina, escoge un ramo de flores. Levanta la cara al sol. Practica el acto de sonreír sin ninguna razón; se ha demostrado que aumenta las endorfinas. Mira tu comedia favorita y ríete, y luego ríete un poco más. Haz una lista de las personas en tu sistema de apoyo.


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"Concentrarse intensamente en un proyecto como un rompecabezas, un crucigrama, un libro o un sudoku puede estimular el estado de ánimo, afirma Carrie Barron, psiquiatra y directora del programa Creativity for Resilience de la Facultad de Medicina de Dell en Austin, Texas. Las actividades con objetivos específicos que requieren que hagas o crees algo con las manos (por ejemplo, hacer manualidades, cocinar, tejer o trabajar en el jardín) pueden generar buenos sentimientos y una sensación de eficacia. La mano estimula el cerebro y mejora la mente y el estado de ánimo, todo lo cual genera bienestar".

Los servicios de transmisión ponen prácticamente todas las películas o los programas de cocina al alcance de tu mano, así que busca un tema que te atrape. Los acurrucos, ya sea con mascotas o con humanos, han demostrado ser un estimulante del estado de ánimo.

Encara las emociones negativas de frente

Bueno, pero ¿qué pasa con las cosas que no puedes cambiar? Estas verdades más duras pueden hacer que la temporada navideña se sienta como una montaña rusa emocional cuando aumenta el volumen de nuestra voz interna crítica. Cuando nos sentimos tristes, afligidos o incluso celosos de los demás, el mejor consejo es simplemente reconocer esa emoción. Identificar por qué te sientes así (a veces diciéndolo en voz alta o escribiéndolo) es el primer paso para dejarlo ir. Una vez que le hayas puesto nombre a eso que tiene un poder sobre ti, puedes empezar a quitarle su poder y ponerlo en su lugar.

Alguien me dijo una vez que fingiera que los pensamientos malos o persistentes están en un globo. Ahora piensa en el globo sobre tu cabeza, corta la cuerda, e imagínalo flotando hacia el cielo. No siempre funciona perfectamente, pero el acto de la visualización ayuda.

Reduce las expectativas

Mi amiga Melissa Comeau, directora de la Red de cuidadores de militares y veteranos de la Cruz Roja Americana y cuidadora de su marido, Stephen, herido en combate, recuerda: "Para mi tercera Navidad como cuidadora, me di cuenta de que mis expectativas navideñas lo hacían más difícil y la culpa se apoderó de mí. Estaba dividida entre tener que ir a un lugar y hacer algo, tratar de hacerlo con alegría para mi hijo de 5 años, todo mientras lidiaba con algunas situaciones no tan alegres con el cuidado de mi esposo". Comeau decidió que necesitaba ser amable consigo misma y "enojarse contra la culpa y la autodesilusión".

Entre sus consejos para las fiestas se encuentran los recordatorios de que a nadie le importa cómo luce la parte trasera del árbol o qué tan tarde se quitan las luces navideñas, y que una comida de restaurante cuenta tanto como una comida hecha en casa. Como suelo programar más de la cuenta, me encanta el consejo de Comeau de que en las fiestas navideñas no se toma asistencia. ¿Su última sugerencia? No te preocupes de no tener atención médica de respaldo durante las fiestas si algo inesperado sucede: la sala de emergencias está abierta las 24 horas del día, los siete días de la semana. Cuando la periodista Katie Couric perdió a su esposo, Jay Monahan, a causa del cáncer de próstata en 1998, aprendió de primera mano qué acciones eran útiles cuando se estaba de duelo durante las fiestas. "Si conoces a la persona, interfiere en su vida privada, aunque te rechacen", escribió en un ensayo en Time.

Nosotros, los cuidadores, podemos ser muy tercos. Aquellos de nosotros (como yo) que pasamos las fiestas murmurando "Es más fácil hacerlo yo misma" necesitamos aceptar la idea de tener ayuda. Estas son algunas cosas que he aprendido a lo largo de los años.

  • Deja que la gente te ayude. Si se ofrecen, lo dicen en serio.
  • Sé específico sobre lo que necesitas.
  • Planea lo que haces y lo que no quieres hacer. Ten un plan A y un plan B, y luego recuerda que puedes descartarlos.
  • Establece límites para los demás; pueden cambiar el próximo año.
  • Llora si te da la gana, es un gran alivio.
  • Haz algo por otras personas que pasan necesidades. Un gesto, sin importar el tamaño, nos ayuda a enfocarnos fuera de nosotros mismos y nos hace sentir bien.
  • Crea un nuevo ritual navideño.

La oradora y autora de éxitos de ventas Carole Brody Fleet tiene una gran perspicacia como viuda y cuidadora, y sus libros dan consejos sinceros con humor. "Aprende la palabra 'no' y úsala", aconseja. "La familia y los amigos con buenas intenciones a veces sienten que pueden visitar cuando quieran, en especial durante las fiestas. Diles —sin sentir culpa— que ahora no es un buen momento y sugiéreles alternativas".

Y para aquellos que apoyan a los cuidadores, Fleet recuerda que las fiestas a menudo funcionan como una lupa gigante sobre nuestras vidas presentes. "Tienes una maravillosa oportunidad de estar calmado en medio de la posible tormenta emocional de un cuidador", dice. "Sintonízate con cómo se sienten en este momento y sé proactivo sobre lo que necesitan".

Hazte cargo de tus sentimientos

Llevar un diario y escribir me ayuda a sentirme centrada durante los momentos difíciles, como las fiestas y los aniversarios. Hace años, mientras cuidaba de mi esposo durante su recuperación, yo estaba quemando motores tratando de hacer de la Navidad la "mejor de todas" para mis hijos. Después de que me puse a llorar delante de una amiga viuda, me sugirió que me sentara e hiciera una lista de "me siento mal porque...". El solo hecho de nombrar a los culpables que me estaban robando la alegría —como no poder enviar las tarjetas de Navidad o el hecho de que había cancelado mi intercambio de libros festivos— me hizo sentir mejor, o al menos un poco más en control de mis emociones.

No te estreses esta temporada

La psicoterapeuta Lori Gottlieb, cuyo exitoso Maybe You Should Talk to Someone fue una de mis lecturas favoritas para el 2019, ofreció este consejo para aliviar la ansiedad de las fiestas en el boletín dominical de Maria Shriver:

  • Mantente conectado. Si te sientes triste o ansioso, acércate a tus amigos o a un terapeuta. Recuerda que no estás solo.
  • Piensa en la gratitud. Enfócate en una o dos cosas por las que estás agradecido este año o que esperas crear en tu vida en el año nuevo.
  • Mantén la perspectiva. Los recordatorios de la temporada festiva están en todas partes, pero las fiestas duran poco, y antes de que te des cuenta, la vida volverá a la normalidad. (¡Eso sí que es algo para celebrar!)
  • Recuerda que ya eres un adulto. Es fácil volver a los roles de la infancia cuando estamos con nuestras familias, así que si te das cuenta de que esto está sucediendo, vete al baño, respira hondo, mírate la cara de adulto en el espejo y sonríe, porque, como adulto, por fin eres libre de hacer lo que te plazca.

Lee Woodruff es una cuidadora, oradora y autora. Ella y su esposo, Bob, cofundaron la Bob Woodruff Foundation, que ayuda a los militares heridos y a sus familias. Síguela en Twitter e Instagram (enlaces en inglés).

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