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Oficinas cerradas del Seguro Social impacta registros de Seguridad de Ingreso Suplementario

El programa de ayuda a las personas pobres tuvo en enero su cifra más baja de beneficiarios nuevos.

Oficina del Seguro Social y una aviso donde se avisa que está cerrada por la pandemia.

WV PICS/GETTY IMAGES

In English | La hoja de papel más importante pegada en la puerta de la oficina de la Administración del Seguro Social (SSA) del área suroeste de Austin, Texas, tiene un número telefónico, un número de fax y una dirección de internet.

Desde el 17 de marzo, cuando sus más de 1,200 oficinas de atención al público cerraron sus puertas a causa de la pandemia de coronavirus, estos tres medios han sido la única manera de iniciar contacto con la agencia. Para los posibles beneficiarios de la Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) —un programa federal administrado por la SSA que ayuda a las personas mayores y discapacitadas de muy bajos ingresos y escasos bienes financieros—, el cierre de oficinas ha dificultado las solicitudes. El número de nuevos beneficiarios ha disminuido.

En el año fiscal 2019, antes de la pandemia, 43 millones de personas acudieron a las oficinas de atención al público del Seguro Social. Y así fue como muchos posibles beneficiaron se enteraron del programa SSI, el cual constituye una red de seguridad para la población, dice Kathleen Romig, analista sénior de políticas en el Center on Budget and Policy Priorities, una entidad de Washington sin fines de lucro compuesta por expertos.


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En el año fiscal 2019, antes de la pandemia, 43 millones de personas acudieron a las oficinas de atención al público del Seguro Social. Y así fue como muchos posibles beneficiaron se enteraron del programa SSI, el cual constituye una red de seguridad para la población, dice Kathleen Romig, analista sénior de políticas en el Center on Budget and Policy Priorities, una entidad de Washington sin fines de lucro compuesta por expertos.

"No conocen los beneficios a los que pueden acceder", dice Romig, quien trabajó para la SSA, acerca de muchas de las personas que visitaron las oficinas del Seguro Social para consultar con un representante. Muchos padres de hijos dependientes que reúnen los criterios para recibir SSI tampoco saben que pueden beneficiarse del programa.

Las solicitudes de SSI no pueden llenarse en internet, salvo en muy contados casos. Para hacerlo es necesario comunicarse con un representante del Seguro Social. Desde que comenzó la pandemia, las asignaciones mensuales de nuevos beneficios de SSI se han reducido en aproximadamente un 30%. Según datos preliminares de enero del 2021, se registró el menor número de nuevos beneficiarios —solo 37,285— desde que la dependencia empezó a llevar cifras mensuales hace más de 20 años:

"En cuanto a las asignaciones mensuales de beneficios, las cinco cifras más bajas de los últimos 21 años ocurrieron durante la pandemia", afirma el economista David Weaver de Arlington, Virginia, quien se desempeñó durante muchos años como funcionario de la SSA. "Eso nos dice algo. Eso ha sucedido desde que inició la pandemia y ha afectado a todas las poblaciones: las personas mayores, los adultos con discapacidad y los niños con discapacidad".

Esta semana se dieron a conocer los datos preliminares de la SSA para febrero, que indican un leve aumento en el número de asignaciones de beneficios nuevos a casi 50,600, pero esta cifra aún es inferior a las del mismo mes de los cinco años anteriores. Las nuevas asignaciones mensuales varían cada mes, pero en los 11 meses completos transcurridos desde que las oficinas del Seguro Social cerraron sus puertas, el número de nuevos beneficiarios de SSI ha disminuido en cada uno de esos meses con respecto al año anterior.

Reducción de aproximadamente el 15% en el número de solicitudes

Casi 1.9 millones de personas solicitaron los beneficios de SSI en el 2019, según los datos de la Administración del Seguro Social. En el 2020 esta cifra se redujo a 1.6 millones (un dato preliminar sujeto a correcciones), lo cual representa el punto más bajo desde 1990. La cifra total de beneficiarios de SSI en diciembre del 2019 era de casi 8.1 millones, lo que representa el pico más reciente en tiempos previos a la pandemia.

Pero 13 meses después, la lista de beneficiarios contaba con 150,000 personas menos. Eso se debió, entre otras cosas, al fallecimiento de beneficiarios, la reducción del número de nuevos solicitantes y el menor número de aprobaciones de nuevos beneficiarios (1 de cada 3 solicitantes obtienen la aprobación). Antes de la pandemia, funcionarios del Seguro Social estimaban que llevaba entre 3 y 5 meses emitir una decisión con respecto a un caso determinado.

Las cifras de la SSI

La Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) provee asignaciones mensuales de dinero en efectivo a personas mayores, ciegas o discapacitadas que se encuentran en situación de necesidad. A diferencia del Seguro Social, que es financiado por los impuestos sobre la nómina, la SSI es un programa federal que recibe fondos de los ingresos generales del Tesoro.

• 1974: se establece la SSI como programa federal

• $56,400 millones: distribución total en el año fiscal 2020

• 7.9 millones: beneficiarios en febrero del 2021

• 2.3 millones: beneficiarios de 65 años o más

• 1.1 millones: beneficiarios menores de edad

• $3,000: límite de bienes para parejas beneficiarias

• $2,000: límite de bienes para beneficiarios individuales

• $1,191: beneficio básico para parejas beneficiarias en el 2021

• $794: beneficio básico para beneficiarios individuales

• $585: beneficio promedio (después de deducciones) para quienes viven en un centro de Medicaid o con alguien que contribuye a su manutención

Casi 2.3 millones de todos los beneficiarios de SSI tienen 65 años o más. Los menores de 65 años con derecho a recibir beneficios de la SSI por discapacidad deben tener un deterioro físico o mental cuya duración prevista sea de un año como mínimo, o cuya consecuencia prevista sea la muerte.

La SSI otorga un ingreso mínimo garantizado a las personas discapacitadas, ciegas o mayores de 65 años que sean de muy escasos recursos. Más de la mitad de los beneficiarios de SSI en el 2019 no contaban con ninguna otra fuente de ingresos.

En algunos casos el solicitante puede iniciar la solicitud en línea, pero tendrá que trabajar directamente con un representante del Seguro Social para completarla. Se ofrece la posibilidad de llenar la solicitud exclusivamente en línea a las personas discapacitadas, ciegas o de entre 18 y 64 años que no hayan solicitado ni recibido anteriormente beneficios de SSI, que nunca se hayan casado y que estén solicitando simultáneamente el Seguro por Discapacidad del Seguro Social (SSDI), el otro beneficio que la SSA ofrece a las personas con discapacidad.

Es decir, en términos prácticos, pocas personas —y nadie de 65 años o más— podrán solicitar la SSI por internet. Deben llamar para hacer una cita y esperar para completar la solicitud en una llamada telefónica con un especialista de SSI del Seguro Social.

"El sitio web [de la Administración del Seguro Social] contiene más de150 formularios distintos”, dice Kate Lang, abogada sénior para Justice in Aging en Washington, una organización nacional sin fines de lucro dedicada a la defensa jurídica de los adultos mayores. "Pero la solicitud de SSI no está. No es un formulario intuitivo".

Maria Pantoja, abogada de Houston que trabaja para Lone Star Legal Aid —una organización sin fines de lucro que es la cuarta proveedora más grande de servicios legales gratuitos en el país—, ayuda a las personas con discapacidad a solicitar la SSI.

"Se puede llamar muchísimas veces sin lograr comunicarse con nadie", dice Pantoja. "Lamentablemente, es como un juego de azar".

Una de sus clientes, Denaja Copes de Houston, dice que solicitó el SSDI y la SSI a los 18 años porque había recibido un diagnóstico de enfermedad de células falciformes y convulsiones. Sin embargo, su solicitud fue denegada. Luego, justo antes de la pandemia el año pasado, Copes, de 21 años, inició el proceso pero no logró grandes avances antes de que todo quedara paralizado a causa del coronavirus.

Pantoja ayudó a Copes a presentar la solicitud por teléfono. Copes recibió la aprobación de sus beneficios del SSDI en septiembre y posteriormente se le aprobó también la SSI.

"A veces fueron solo 10 minutos por teléfono, y a veces fue una hora", dice Copes. "Fue un poco difícil porque a veces te llamaban para decir que tenías una cita y yo no sabía que la tenía".


Disminuye el número de nuevos beneficiarios de SSI

Gráfica que muestra la disminución de solicitudes para el programa SSI del Seguro Social a causa del cierre de oficinas por la pandemia.

Los efectos de la pandemia se ven reflejados en el número de personas que se suman cada mes a la lista de beneficiarios de la Seguridad de Ingreso Suplementario.

Las visitas en situación de 'extrema necesidad' no siempre se hacen en persona

La Administración del Seguro Social cuenta con unos 27,500 especialistas en sus oficinas locales de atención al público y más de 5,000 agentes en su centro telefónico nacional, 800-772-1213. Pero a consecuencia de los cierres de oficinas, los posibles beneficiarios encuentran muchas veces las líneas ocupadas o tienen que esperar mucho tiempo en el teléfono para acceder a los beneficios. Los números telefónicos de las oficinas locales (en inglés) se pueden encontrar haciendo una búsqueda por código postal.

A siete meses del cierre de las oficinas locales, los funcionarios habilitaron la oportunidad de interacción en situaciones de "extrema necesidad”. No es fácil conseguir una visita presencial. Y en algunos casos, no es la interacción en persona que un posible beneficiario de SSI quisiera tener, dice Romig.

"En cuanto a la otorgación de beneficios [de SSI], los cinco meses más bajos de los últimos 21 años ocurrieron durante la pandemia. Eso nos dice algo".

— David Weaver, exfuncionario de la Administración del Seguro Social

"Puede ser que el gerente de una oficina de atención al público vaya a la oficina para que el cliente le muestre la licencia de conducir a través de una ventana", dice Romig. "Eso queda a discreción de la gerencia local".

A consecuencia de la pandemia, la agencia ha hecho algunos cambios. Por ejemplo, se han prorrogado algunas fechas límite, se han flexibilizado algunos plazos para presentar una apelación y se ha notificado a algunos beneficiarios que tienen la posibilidad de acceder a otros beneficios. También ha habido más comunicación con defensores y organizaciones (en inglés) que pueden ayudar a poner a las personas a conectarse con la agencia federal. Por otra parte, la SSA ha lanzado una campaña nacional de comunicaciones, con nuevas páginas web destinadas a concientizar sobre los programas de SSI y SSDI y a motivar a las personas a solicitar estos beneficios, según afirmó Mark Hinkle, vocero de la SSA, en un correo electrónico.

La SSA inició en diciembre un programa piloto para promover estas labores de difusión a través de la identificación de "algunos beneficiarios del Seguro Social que posiblemente podrían acceder a beneficios adicionales por medio de la SSI", dice Hinkle. "Nos estamos comunicando con estas personas para informarles de esta posibilidad y recabar más información. Establecimos un número telefónico exclusivo a fin de que nos puedan llamar para verificar si reúnen los requisitos".

Sharon Jayson colabora con reportajes sobre el cuidado de la salud y el envejecimiento. Anteriormente trabajó para USA Today y el Austin (Texas) American-Statesman. Sus trabajos han aparecido también en The Washington Post, la revista Time y Kaiser Health News.

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