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Beneficiarios de SS devastados por embargos de cuentas

Una nueva norma del Tesoro cierra una laguna jurídica.

La vida es dura para Patricia Cole, de 59 años, de Morris, Alabama y, ahora, gracias a su banco, se ha puesto mucho peor. Cole, quien es parcialmente ciega y está criando sola a tres nietos, vive exclusivamente de los pagos por discapacidad del Seguro Social. Pero, en marzo, su banco congeló la cuenta donde le depositaban los pagos y envió todo el dinero que depositado allí a un juzgado que manejaba una antigua deuda de su hijo. Cole tuvo que llamar a un abogado y pasó un mes intentando que le devolvieran los fondos.

En tanto, le rechazaron cheques, acumuló cargos por sobregiros, tuvo que retirar dinero de la póliza de su seguro de vida para pagar las cuentas y estuvo muy cerca de perder su hogar, ya que casi se lo embarga el mismo banco, BB&T, que había enviado su dinero al juzgado, haciendo que fuera imposible para ella pagar la hipoteca puntualmente.

“Todo esto me enfermó”, afirma Cole.

El origen de sus problemas está en una deuda de siete años de antigüedad que tenía su hijo, a quien ella había añadido a su cuenta corriente el año pasado, cuando su esposo murió, para que hubiera alguien que pudiera pagar las facturas si ella se enfermaba. Según Cole, él nunca había usado la cuenta y tampoco tenía dinero de su hijo, solo los pagos por discapacidad del Seguro Social.

“Es responsabilidad del cliente notificar al juzgado para que se determine si los fondos están realmente exentos de embargo y, luego, notificar al banco —señala Merrie Betbeze Tolbert, de BB&T—. Cuando el juzgado ordenó que se embargaran los fondos, el banco tuvo que cumplir con la orden judicial. Cuando nos contaron las circunstancias, decidimos hacer todo lo posible para aliviar la situación, lo que incluyó reintegrarle los cargos por sobregiro”.

Tolbert también cuestionó los informes de Cole y de su abogado, que sostenían que el embargo había amenazado la hipoteca de Cole. “La situación de la Sra. Cole se resolvió en menos de un mes —sostiene Tolbert—. Los clientes que tienen hipotecas con nuestro banco no están sujetos a embargos por atrasarse en un pago”.

El caso es complejo, pero permite sacar una conclusión: según la ley, los pagos de los beneficios jubilatorios y por discapacidad, y los beneficios de veteranos están exentos de embargo por cobradores de deudas privadas. Sin embargo, los bancos, argumentando que no tienen manera de conocer el origen del dinero depositado en una cuenta, congelan de manera rutinaria cuentas que contienen beneficios federales, cuando les llega una orden judicial que así lo requiere.

Para recuperar el dinero, la gente debe presentar documentos legales y, por lo general, tienen que contratar a un abogado. Mientras tanto, les rechazan cheques, los cargos se acumulan y los problemas se agravan.

Sin embargo, los beneficios de exención de cuentas bancarias podrían estar realmente protegidos si la nueva norma que propone el Treasury Department (Departamento del Tesoro) se tornara inapelable, lo que podría suceder durante este año.

La norma propuesta, "Garnishment of Accounts Containing Federal Benefit Payments" (embargo de cuentas que contienen pagos provenientes de beneficios federales), exigiría que los bancos revisaran los depósitos que están en una cuenta antes de congelarlos como respuesta a una orden judicial. El banco deberá dejarle al titular de la cuenta, por lo menos, los beneficios federales que se hubieran acumulado en los 60 días previos, menos las extracciones realizadas.

Los banqueros no están descontentos con la propuesta. “Pareciera que va a proporcionar la tan necesaria claridad y la certeza de que los bancos tienen que proteger estos fondos federales exentos para los clientes”, afirma Tim Deighton, vocero de Regions Financial Corp., que opera 1.900 sucursales bancarias en las regiones sur y central, y en Texas.

Mientras el Tesoro continúa con las deliberaciones, los embargos prosiguen. Los defensores del consumidor estiman que hay decenas de miles de casos como el de Cole todos los meses.

“Esto ha estado sucediendo cada vez más durante la recesión —señala Charles Yow, el abogado de Birmingham, Alabama, que ayudó a Cole a recuperar su dinero y conservar su vivienda—. Como una forma de compensar otras pérdidas que sufrieron en los últimos años, los bancos y otros acreedores están cobrando muchos juicios que estuvieron inactivos durante años”.

“AARP sabe desde hace tiempo que esto es un problema —sostiene Julie Nepveu, una abogada sénior de AARP Foundation Litigation—. Cualquier persona cuya principal fuente de ingreso sea el Seguro Social y tenga una deuda sujeta a embargo, podría resultar perjudicada por esta práctica”.

Cáncer… y una cuenta bancaria congelada

Si la norma que protege los beneficios hubiera estado en vigencia, podría haberle ahorrado muchísimos problemas a Floyd Morell, de 58 años, de Fairhope, Alabama. Morell vive de un beneficio por discapacidad del Seguro Social de $800 al mes. Él estaba en el hospital por una cirugía de cáncer de próstata cuando recibió la noticia de que estaban a punto de congelar su cuenta bancaria debido a una factura médica impaga, correspondiente a un episodio anterior de cáncer de cuello.

Una vez congelada la cuenta, Morell no pudo pagar sus facturas ni comprar los medicamentos que le recetaron y le cortaron los servicios públicos. Su banco, Regions Bank, le cobró $300 en concepto de cargos por el congelamiento de la cuenta y por los cheques que extendió, más tarde, sobregirando la cuenta congelada.

“Estaba hecho un desastre. Literalmente tuve que levantarme de la cama con un catéter e ir hasta el Regions [Bank] para rogarles que no me dejaran sin dinero para los medicamentos”.

Después de que se publicara su caso en The Wall Street Journal y Morell recibiera ayuda de un abogado, el banco le descongeló la cuenta y le reintegró los cargos que le habían cobrado y que, según la entidad, estaban relacionados con la orden de embargo.

Deighton, de Regions Financial Corp., dijo que los bancos tienen dificultades para averiguar el origen de los fondos depositados en una cuenta que una corte ha ordenado congelar. “En los casos en los que los fondos provienen de fuentes múltiples, nos resulta imposible saber si provienen del Seguro Social o de otro lado”, afirmó.

A la hora de congelar una cuenta, agregó, los bancos están obligados a cumplir las órdenes judiciales. Sin embargo, si un cliente presenta un reclamo de exención ante el juzgado y se determina que los fondos están exentos de ser embargados, “descongelaremos la cuenta y le reintegraremos los cargos asociados con la orden de embargo original, tal como hicimos en el caso del Sr. Morell”.

Michelle Weinberg, una abogada que trabaja con la Legal Assistance Foundation, en Chicago, no está de acuerdo con los argumentos de los bancos que afirman que ellos no pueden averiguar el origen del dinero de un cliente. El origen de los fondos electrónicos puede determinarse con facilidad: “Todo lo que tienen que hacer es mirar la computadora y así podrán determinar qué fondos están exentos de embargo”, aseguró.

En vez de hacer eso, los bancos inmediatamente cobran de $100 a $150 en concepto de arancel por congelar la cuenta. Comienzan cobrando un cargo por cheque rechazado de $35 por cada cheque”. Los defensores del consumidor sostienen que el deseo de cobrar aranceles es la razón por la cual los bancos son tan rápidos para congelar cuentas.

Todos los depósitos serán electrónicos

Los defensores sostienen que es fundamental que se aborde el tema de los congelamientos, debido a que el Gobierno de Obama suele pagar todas las jubilaciones federales y otros beneficios por depósito directo y a través de otras formas de transferencia electrónica. Los cheques, que pueden convertirse en efectivo embargable de forma inmediata, quedarán en la historia.

Más del 80% de los beneficiarios del Seguro Social ya reciben sus beneficios directamente en sus cuentas bancarias. A partir de marzo del 2011, quienes se inscriban para percibir el Seguro Social y otros beneficios sociales no tendrán otra opción que no sea la de recibir el dinero a través de transferencias electrónicas. También a partir del 1° de marzo del 2013, las personas que normalmente recibían sus pagos por cheque comenzarán a hacerlo a través de pagos electrónicos. (Lea "All Social Security Benefits to Go Electronic" (Todos los beneficios del Seguro Social serán electrónicos).

Un consejo


Mientras el Tesoro continúa considerando las nuevas regulaciones, los beneficiarios pueden actuar por su propia cuenta para proteger los pagos de sus beneficios. Pueden extraer los fondos inmediatamente, en efectivo, o informar a sus bancos que el dinero en sus cuentas está exento de embargos. Quienes tengan que luchar contra un embargo en un juzgado pueden encontrar a un abogado a través de los programas de ayuda legal locales, que se encuentran detallados en internet por Legal Services Corp.

En cuanto a Patricia Cole, este consejo es para ella: Piénsalo dos veces antes de compartir la titularidad de tu cuenta bancaria con otra persona.

Linda Stern escribe sobre jubilación e impuestos.

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