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Un futuro asequible

Entérese de cómo reconocer su propia necesidad de planificar.

Cuando Doreen Ireland decidió traer a su madre enferma desde Londres para que viviera con ella en Atlanta, Georgia, no tenía la menor idea de la forma tan profunda en que esta decisión iba a influir en su vida.

Entérese de cómo llegó a reconocer su propia necesidad de planificar para recibir cuidados de largo plazo.

"Mi única finalidad es ayudar a las personas con sus planes financieros para un mejor futuro ", dice Henry K. "Bud" Hebeler, presidente jubilado de la Boeing Aerospace Company.

En su sitio web, www.AnalyzeNow.com (sólo en inglés), encontrará formas sencillas para calcular exactamente cuánto dinero va a necesitar para su jubilación.

Antes que todo, hay que ocuparse de lo más importante

La autora y asesora financiera Glinda Bridgforth ofrece consejos para abordar las dificultades financieras cotidianas.

Estrategias relacionadas con el Seguro Social

Si usted está casado o divorciado, estas estrategias poco conocidas pueden agregar miles de dólares a sus cheques del Seguro Social.

Más sobre los beneficios públicos

Llegar a entender la gran cantidad de los public benefit programs (programas de beneficios públicos) (sitio web sólo en inglés) puede resultar difícil y confuso. Muchas personas no saben qué tipo de ayuda está a su alcance, ni cómo tener acceso a ella.

Por eso, AARP ofrece herramientas en línea, disponible en todos los estados del país  donde se incluye el Distrito de Columbia, que simplifican el proceso. ¡Son fáciles de usar, privadas y seguras!

Adrianne Grant entiende la situación. La coordinadora de tecnología, de más de 40 años y residente del Bronx, Nueva York, ha venido ahorrando desde que empezó a trabajar a los 18 años. "Mi madre es astuta con las finanzas", dice.

"Se había quedado viuda antes de casarse con mi padre, por eso sabía lo que era tener que depender de otros. Después de esa experiencia, planificó bien y me enseñó cómo ahorrar, cómo lograr la independencia financiera y cómo estar preparada para las emergencias".

A lo largo de los años, Adrianne —quien es soltera— ha pedido consejos sobres inversiones a planificadores financieros y ha comprado anualidades, pólizas de seguro de vida y seguro médico a largo plazo.

"Mi padre falleció en 1998, y yo me ocupo de mi madre. He aprendido en qué casos los sistemas de cuidados médicos no bastan para cubrir las necesidades y dejan brechas; por eso, compré pólizas de seguro que me pagarán con dinero en efectivo cuando cumpla 60 años.

Si llegara a quedar discapacitada, podría obtener los cuidados queyo decida. Siempre tengo presente la importancia del seguro de cuidados a largo plazo". Los Long-term care (cuidados de largo plazo) tal vez sean uno de los mayores retos que se plantean a las mujeres estadounidenses de la generación de los baby boomers (nacidos durante la explosión de nacimientos, entre 1946 y 1964).

En Estados Unidos, las mujeres tienden a vivir más que los hombres y, por lo tanto, tienen más probabilidades de necesitar ayuda en la vejez. Si cuentan con servicios como comidas entregadas a domicilio, transporte, tecnologías especiales que prolongan la independencia, visitas de enfermeras y rehabilitación, las personas mayores pueden quedarse en su casa a pesar de que haya disminuido su movilidad.

Si la gente coordina estos servicios por medio de  los planning for the cost  (planes acerca de los costos de) (sitio web sólo en inglés) tendrán más opciones en cuanto a la forma y el lugar para recibir ayuda.

 ¿Cuánto cuestan estas opciones de vida?

Según AARP, la familia y los amigos suministran 80% de los cuidados de largo plazo que la gente recibe en su casa. Pero, cuando las familias necesitan ayuda de otras personas para ocuparse de esos cuidados, muy pronto se dan cuenta de que esa ayuda puede costarles muy cara.
Fíjese en estos costos nacionales promedio para los cuidados de largo plazo en el 2009, tomados del sondeo anual del costo de los cuidados, realizado por Genworth Financial.

    $203 diarios por una habitación privada en un hogar para adultos mayores

    $183 diarios por una habitación semi-privada en un hogar para adultos mayores

    $2.900 mensuales por los cuidados en un centro para la vida asistida (por una unidad de un dormitorio)

    $54 diarios por los cuidados en un centro diurno de cuidados para adultos

    $19 por hora por un asistente para el cuidado en el hogar (que no está habilitado Medicare)

    $17 por hora por servicios de labores domésticas

¿Estoy cubierto?

Hay mucha confusión cuando se trata del pago de los cuidados de largo plazo. Numerosas personas creen erróneamente que Medicare se ocupa de todo. Otros creen que ya estan cubiertos por los diferentes tipos de seguros. A continuación se presenta información acerca de algunos recursos conocidos y de lo que cubren o no cubren.

Medicare

Medicare pagará el costo de una estadía breve en un hogar para el cuidado de personas mayores discapacitadas, pero de acuerdo a condiciones muy estrictas.

En general, para que sean elegibles los afiliados deben tener necesidad de cuidados médicos especializados relacionados con el motivo de su hospitalización, después de salir del hospital.

También habrá algunas restricciones —tales como estar confinado a la casa— si la persona quiere que Medicare cubra el costo de los servicios recibidos a domicilio.

Esos servicios incluyen cuidados de enfermería especializados de medio tiempo, prestados por una enfermera o terapeuta registrado, si lo ha ordenado un  médico. Medicare  no cubre el costo de los cuidados continuos ni la ayuda para cuidados personales, como bañarse o vestirse.

Medicaid es un programa federal y estatal que ayuda a la gente de bajos ingresos —que satisfacen ciertos requisitos especiales— a pagar sus cuentas médicas y de cuidados a largo plazo.

Quién y qué está cubierto varía de un estado a otro. Lo que sucede a menudo es que la elegibilidad se basa en el ingreso y los recursos personales. Sin embargo, para ser elegible para la cobertura de servicios de cuidados de largo plazo, los beneficiarios también deben satisfacer ciertos criterios funcionales o de salud.

El seguro de salud privado cubre las hospitalizaciones, las consultas médicas, y —dependiendo de la empresa aseguradora y del plan seleccionado— los medicamentos recetados por un medico. De manera similar Medicare, suele pagar los servicios de rehabilitación de corto plazo, pero no los de cuidados continuos de largo plazo que los afiliados tal vez necesiten más adelante.

Seguro por discapacidad sirve para reemplazar una parte de su ingreso en caso de que una lesión o una enfermedad le imposibilite trabajar. Su finalidad es cubrir gastos como la alimentación y la hipoteca, que normalmente se pagan con un sueldo. Sin embargo, el seguro por discapacidad no  pagará los cuidados y servicios adicionales que se necesitan cuando una persona está discapacitada.

Los gobiernos nacional, estatal y local financian varios programas y servicios que ayudan a las personas a permanecer en su propia casa. Entre ellos se encuentran la entrega de comidas a domicilio, transporte y ayuda con las labores domésticas. Comuníquese con www.eldercare.gov (sitio web sólo en inglés) para saber cuáles son los servicios locales, o vaya a www.benefitscheckup.org (sitio web sólo en inglés) donde encontrará información sobre los programas benéficos para el público y las condiciones de elegibilidad.

Los grupos religiosos y organizaciones relacionadas con la salud  suelen ofrecer servicios como transporte, visitas a domicilio y grupos de apoyo. Llame a su lugar de afiliación religiosa o comuníquese con el capítulo local de organizaciones como la American Diabetes Association (Asociación Estadounidense para la Diabetes)  o la Alzheimer’s Association (Asociación de Alzheimer).

¿Cuál es mi estrategia financiera?

Si usted sabe lo que está a su alcance y lo que los seguros no cubren, podrá hacer planes para disponer de los cuidados que quiere. La combinación adecuada de estrategias dependerá de factores tales como su edad, salud, recursos económicos y su red de apoyo.

La mayoría de las personas que no están afiliadas a Medicaid pagan los cuidados de largo plazo con ahorros e inversiones personales. El gobierno suministra una Long-Term Care Savings Calculator (calculadora de ahorros para los cuidados de largo plazo) (sitio web sólo en inglés), que puede ayudarlo a determinar cuánto va a necesitar.

El Long-term care insurance (seguro de cuidados de largo plazo) (sitio web sólo en inglés) está concebido especialmente para cubrir algunos de los costos de los cuidados de largo plazo, independientemente de que se reciban en un hogar para el cuidado de personas mayores discapacitadas, en una residencia para la vida asistida, o en una vivienda privada.

La cantidad y el tipo de cobertura variarán dependiendo de la póliza que compre. Es importante que analice cuáles son las opciones. Si las primas son superiores al 10% de su ingreso de jubilación, tal vez no sean asequibles para usted. Lea los detalles del plan con mucho cuidado y haga muchas preguntas a fuentes imparciales, pero que tengan información.

Las Continuing care retirement communities (CCRC, comunidades de cuidados continuos para jubilados) (sitio web sólo en inglés) ofrecen viviendas con apoyos especiales, instalaciones para la vida asistida y cuidados de enfermería, todo en un recinto.

Algunas CCRC también ofrecen acuerdos de cuidados de por vida, que son un tipo de seguro de cuidados a largo plazo. Con este tipo de seguro, tendrá que pagar una suma considerable para afiliarse, además de una tarifa mensual. La cantidad pagada para afiliarse garantiza que la tarifa mensual siga siendo casi igual, aunque la persona necesite más cuidados. Lea cuidadosamente el contrato con un asesor financiero o legal de confianza.

Las hipotecas revertidas le permiten utilizar el valor acumulado en su casa para pagar por los cuidados de largo plazo u otras necesidades. Una hipoteca revertida es un préstamo garantizado con su casa que no tendrá que pagar mientras viva en ella. Pero, estos préstamos son complicados y pueden acarrear costos altos. Hable con un asesor financiero.

Al decidir acerca de la inversión más conveniente o sus opciones de seguros, tenga en cuenta su red de apoyo, los programas y servicios comunitarios y las finanzas personales. Adrianne Grant todavía está elaborando su plan. ¿Cuál será su próximo paso? Redactar un testamento. “Todavía no estoy segura de dónde me gustaría vivir cuando sea mayor”, dice, "pero Bora-Bora suena bien". ¿Cuál es su consejo de cuidados de largo plazo para otras mujeres? "Empezar a planificar lo antes posible".

Decida planificar ahora los cuidados de largo plazo, crear un plan que sea adecuado para usted y compartirlo con sus seres queridos. Deje que AARP lo ayude a decidir, crear y compartir.

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