Skip to content
 

Un vehículo que da autonomía

Por la independencia que brindan, los scooter con motor cautivan a los mayores.

Cada vez que Héctor Calderón va a visitar a su hermano en el campo en Talagante, Chile, salen juntos de paseo por los distintos lugares de la parcela. Este recorrido lo hace manejando su scooter, un vehículo eléctrico de cuatro ruedas que a simple vista pareciera ser una mezcla entre silla de ruedas y pequeña moto. “Vamos a ver las frutas o cómo han crecido los nogales. Antes no podía hacerlo, me costaba llegar y tenía problemas con los bastones”, recuerda.

Héctor es lisiado y a fines del año pasado decidió comprar un scooter. Encontró que en algunos modelos las ruedas eran muy pequeñas y débiles, por lo que buscó uno que las tuviera más grandes y fuera “todo terreno”.

Desde hace aproximadamente dos años que se han empezado a ver más scooters de movilidad en las calles. Si bien no es un producto de alto consumo, su venta ha ido en aumento con el tiempo. “Antes uno pensaba que se veían sólo en las tiendas o en los supermercados, pero ahora la gente se los compra y sale con ellos a la calle también”, cuenta Rosa Contreras de BioMed, una de las empresas que tiene estos vehículos.

Independientes de nuevo

Los hijos de Rodolfo Pies le regalaron el año pasado un scooter para que se desplazara por los jardines de la residencia para adultos mayores donde vive. Prefiere no usarlo en la calle por lo disparejo de las veredas y porque no todas tienen rampas. “Es sumamente fácil de usar y lo mejor es que uno va solo”, cuenta.

“Él tiene artrosis en las dos piernas y con el scooter es independiente, le permite hacer lo que él quiera, porque realmente no se puede movilizar sólo con las piernas”, agrega Nora Fuenzalida, su mujer.

Cada tres días ella carga el carrito de su esposo durante toda la noche. “Él no se mueve tanto. Además, cuando está quieto lo apaga para no gastar batería”, agrega Nora.

Según cuenta Paola Córdova de Dipromed, otra de las empresas que vende los scooters, la mayoría de los consumidores son personas de la tercera edad. “Los prefieren por la autonomía que les da y porque son prácticos”, opina. Eso sí, algunos usuarios les agregarían espejos laterales para cuando se anda marcha atrás. Y si bien son plegables, es necesaria la ayuda de otra persona para desarmarlos y volverlos a armar.

El uso de estos vehículos motorizados es recomendable para quienes tienen dificultades de movilidad debido a problemas articulares o neurológicos.

“También para quienes tienen insuficiencia cardíaca o respiratoria y se cansan al caminar”, explica Eric Blake, geriatra de la Clínica Alemana.

Por otro lado, el médico advierte que quienes padecen demencia o algún otro trastorno mental, no pueden manejarlos ya que podrían sufrir un accidente. “Si bien son fáciles de usar, requieren de un aprendizaje y de la capacidad de comprender lo que se está haciendo”, añade el especialista.

Según los expertos, los adultos mayores prefieren los scooters antes que las sillas de ruedas eléctricas, por un asunto de imagen. “Los hace verse y sentirse autosuficientes. La gente asume que las sillas de ruedas son para los enfermos”, afirma Contreras.

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto