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Posiciones sexuales sin dolor para los mayores de 50

A medida que envejeces, puede que tus posturas habituales ya no sean tan cómodas. Los expertos dicen que podría ser el momento de replantearte tus hábitos sexuales.


spinner image una pareja de la mano parada al pie de una cama
Allie Sullberg

Después de años sin problemas en el dormitorio, es posible que últimamente tus relaciones sexuales no sean ya tan placenteras. Tal vez te estés recuperando de una lesión reciente, o puede que haya empeorado un dolor crónico o que una enfermedad como la artritis esté causando una nueva rigidez en tus articulaciones. Además, están todos los cambios hormonales que sufrimos a medida que envejecemos, como la disminución en los niveles de testosterona o la sequedad vaginal debida a la menopausia.

"Hay muchas razones por las que el sexo puede empezar a ser menos placentero con la edad", afirma Heather Jeffcoat, presidenta de la Academy of Pelvic Health Physical Therapy y autora de Sex Without Pain: A Self-Treatment Guide to the Sex Life You Deserve. Pero, si estás dispuesto, unos pequeños ajustes no tienen por qué arruinar tu vida sexual.

Y teniendo en cuenta que menos de la mitad de los adultos mayores en el país afirman que su vida sexual es satisfactoria, según una encuesta de AARP sobre el sexo del 2023, esas modificaciones podrían ser la clave para una mejor vida sexual en general.

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Esta es una guía para disfrutar de un sexo cómodo y placentero a partir de los 50.

Alivia la presión en las articulaciones

Las posturas que minimizan la tensión en las articulaciones, como acostarse uno junto al otro, pueden reducir las molestias en personas con trastornos como la artritis, afirma el Dr. Kien Vuu, médico con triple certificación y autor de Thrive State. Y la postura de cucharita puede ser más cómoda para las personas con dolor de espalda, sobre todo para aquella que realiza la mayor parte del esfuerzo.

Tal vez, por ejemplo, te encantaba estar encima de tu pareja en la posición del misionero o solías preferir la posición del perrito. Pero ahora tienes osteoartritis en la rodilla o te estás recuperando de una operación de reemplazo de rodilla, así que arrodillarte o estar sobre las manos y las piernas te resulta incómodo.

En ese caso, puede ser necesario restringir el rango de movimiento y evitar el peso directo sobre las rodillas; en su lugar, prueba posturas que impliquen estar de pie o acostado sobre la espalda, dice Heather S. Howard, sexóloga certificada y fundadora de The Center for Sexual Health and Rehabilitation.

Una advertencia: no intentes continuar a pesar del dolor, dice Kourtney Randsdorp, propietaria de Functional Freedom, una empresa de fisioterapia y terapia ocupacional móvil que opera en el condado de Lancaster, Pensilvania, y "escucha a tu cuerpo", explica. Howard advierte de que si sigues manteniendo relaciones sexuales en una posición incómoda, tu sistema nervioso puede empezar a anticipar el dolor y te pondrás tenso, lo que puede provocar más dolor, o empezarás a evitar las relaciones íntimas por completo.

Intercambia posiciones con tu pareja

Si tienes problemas de movilidad, puedes beneficiarte de posturas en las que tu pareja sea el participante más activo, señala Randsdorp.

Puede ser en la posición del perrito, con tu pareja de pie y tú sobre las manos y las rodillas en la cama. Otra opción es practicar el sexo con una persona encima de la otra y la persona que está acostada en la cama puede apoyarse sobre una almohada en un ángulo cómodo. Y en la posición del misionero, la persona que está acostada boca arriba hace mucho menos esfuerzo.

Utiliza accesorios y mobiliario sexual para brindar apoyo a las partes doloridas del cuerpo

Cuando te sientas en el sofá, ¿te colocas una almohada detrás de la espalda para estar más cómodo? Utiliza esa mentalidad en el dormitorio con muebles y accesorios sexuales. "Muchas de las posiciones sexuales de las que disfrutamos en nuestra juventud pueden lograrse en la edad adulta con la ayuda de accesorios —como cuñas y bloques de fisioterapia, correas y almohadas— para reducir la cantidad de esfuerzo físico necesario", explica Jeffcoat.

Utiliza almohadas que te ayuden a adoptar una postura cómoda elevando las caderas o brindando un apoyo adicional para la espalda. También puedes apoyar las rodillas doloridas sobre una pequeña almohada, como harías durante las posturas de yoga de rodillas.

 Puedes visitar una tienda erótica —hay ubicaciones físicas y en internet— para comprar muebles y almohadas diseñados específicamente para personas con problemas de movilidad, explica Howard.

Los accesorios sexuales orientados a los adultos mayores también pueden ayudar, señala Lauren Streicher, directora médica de Educación y Alcance Comunitario de Midi Health, una clínica de atención virtual para la salud de la mujer en la mediana edad, y directora médica fundadora del Northwestern Medicine Center for Sexual Medicine and Menopause.

Las posiciones relajantes pueden ayudar con la disfunción sexual

En las mujeres posmenopáusicas, la sequedad vaginal puede ser una gran preocupación. Y para los hombres mayores, también puede serlo la disfunción eréctil (6 de cada 10 hombres afirmaron tener problemas para lograr una erección, según la encuesta de AARP).

Si aún deseas la penetración vaginal, la clave es posicionar tu cuerpo de manera que tengas una buena alineación pélvica, lo que minimizará el roce de la entrada vaginal, indica Howard. Por ejemplo, puedes modificar el estilo misionero colocando una almohada debajo de la parte baja de la espalda para elevar y estabilizar la pelvis, lo que puede facilitar la inserción para las mujeres que experimentan sequedad vaginal.

Adoptar una posición íntima pero relajante, como hacer la cucharita, también puede aliviar la presión, dice Vuu. "Estas posturas pueden ayudar a reducir la ansiedad relacionada con la disfunción eréctil fomentando la conexión emocional y reduciendo la necesidad de hacer un esfuerzo físico prolongado, que puede ser un reto en casos de disfunción eréctil", afirma. 

También puedes animar a tu pareja a visitar a un médico para discutir diversas opciones de tratamiento, como medicamentos recetados y terapia de reemplazo hormonal. 

Ensaya tus nuevas posiciones sexuales

No esperes al momento de hacer el amor para probar una nueva postura. Haz primero un divertido ensayo general con la ropa puesta, sugiere Howard.

"Prueben juntos para establecer la mejor manera de entrar y salir de una posición, los mejores movimientos y los cojines necesarios", señala. De ese modo, cuando estén excitados y disfrutando del momento, sabrán que pueden recurrir a esa posición.

La sesión de práctica puede ser divertida por sí sola, afirma Howard, "porque es como un juego de Twister: están intentando resolver algo juntos".

Si pruebas una nueva posición o intentas modificar una postura anterior favorita, ten en cuenta que es posible que no funcione a la perfección en el primer intento. Puede que necesiten ensayar varias veces hasta lograr la posición ideal. "No te desanimes", insiste Howard.

Cualquier cosa nueva requiere un proceso de aprendizaje, dice, como cuando aprendimos acerca de la intimidad física con nuestras primeras parejas. "Y es totalmente normal que resulte incómodo o que no encuentres la solución a la primera", advierte Howard. Persevera y descubrirás lo que mejor funciona para ti.

¿Sigues sin saber qué posiciones pueden ayudarte? Consulta con un experto.

Los expertos en distintos campos pueden ayudarte no solo a mejorar la comunicación con tu pareja sobre lo que te hace sentir bien, sino también pueden ofrecer consejos prácticos adaptados a tus problemas.

Un asesor sexual puede ayudarte a mejorar la comunicación. Hay profesionales especializados en todas las áreas sexuales, desde los aspectos emocionales hasta la parte física. Esta orientación, dice Howard, "puede ayudar a las personas y las parejas a mejorar su autoimagen y comunicación, a identificar qué actividades placenteras son posibles con los cuerpos que tienen y a adaptarse a nuevas actividades a medida que sus cuerpos cambian o mejoran con la atención médica".

Encuentra recursos en línea para promover la conversación. También puedes utilizar artículos como este o videos como la serie Ergoerotic de Howard, en la que comparte modificaciones de posturas para distintos tipos de dolor, para ayudarte a iniciar este tipo de conversaciones. Ella sugiere que compartas con tu pareja cualquier material informativo que encuentres en internet y que hablen de formas en las que pueden colaborar para eliminar el dolor de su vida sexual.

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Haz una cita con un médico o un fisioterapeuta. Tu médico puede ser la persona ideal con la que hablar.

"Haz saber a tu médico que el sexo es importante para ti", dice Howard, "porque así podrá intentar ofrecerte recursos". Y si no tiene sugerencias, puedes pedir que te derive a un fisioterapeuta".

Un fisioterapeuta especializado en el dolor pélvico, por ejemplo, puede ayudarte a determinar la causa específica de tu dolor: el acto de la penetración, la fricción en una determinada posición u otras causas. Luego puede sugerirte modificaciones o posturas alternativas que te ayuden a mantener relaciones íntimas sin agravar esas áreas doloridas. 

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