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A pesar de la pandemia, el porcentaje de adultos mayores que desea envejecer en sus hogares se mantiene constante

Una nueva encuesta de AARP revela dónde y cómo quieren vivir las personas.

Cuadra de casas residenciales pintadas de varios colores

Ablokhin/Getty Images

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La pandemia ha cambiado la manera en que las personas viven y sus sentimientos sobre el hogar y la comunidad. Muchos adultos mayores han pasado más tiempo en casa, se sienten menos conectados con sus vecinos y considerarían situaciones de vivienda que incluyen hogares multigeneracionales y unidades de vivienda accesorias.

Lo que la COVID-19 no ha afectado es el deseo de los adultos mayores de quedarse en sus hogares durante la vejez, según una nueva encuesta de AARP acerca de las preferencias sobre hogar y comunidad (en inglés). Los datos muestran que el 77% de los adultos de 50 años o más desea permanecer en sus hogares a largo plazo, una cantidad que se ha mantenido constante durante más de una década.  

La encuesta de 2,826 adultos de 18 años o más, se realizó en junio y julio pasados, y fue la primera encuesta de AARP sobre tema desde el 2018. Esta revela nueva información sobre cómo las personas quieren vivir a medida que envejecen, qué es importante para ellas y la popularidad de las opciones de vivienda. La encuesta también preguntó a los cuidadores sobre sus necesidades en el hogar y la comunidad, para ellos y para sus seres queridos.   

“Es muy importante que entendamos cuáles son las preferencias de vivienda de las personas, qué quieren, qué necesitan y qué tan bien sus opciones satisfacen sus necesidades”, dice Rodney Harrell, vicepresidente de Familia, Hogar y Comunidad de AARP. “Es fundamental para nuestro trabajo mejorar las opciones de vivienda y las comunidades”.

Influencia de la COVID-19

Los hogares se convirtieron en el centro de la vida durante la pandemia.

La encuesta reveló que el 64% de los adultos se quedaron en casa y casi la mitad trabajaron desde allí durante ese tiempo. Alrededor de la mitad salieron menos durante la pandemia: el 56% dijo que se abastecía de suministros y el 48% dijo que compraban en línea.

La COVID-19 también afectó otros aspectos de la vida en el hogar y el bienestar.

  • El 76% de los adultos mayores de 50 años dijo que para ellos es muy importante tener internet de alta velocidad, en comparación con el 70% de los adultos menores de 50 años.
  • El 58% de los adultos de 50 años o más informó estar extremadamente o muy preocupado por las repercusiones de la COVID-19 (en ellos o en sus familias), comparado con el 42% de los adultos menores de 50 años.
  • El 24% de los encuestados mayores de 50 años informó sentirse menos conectado con su comunidad desde la llegada de la COVID-19. En cambio, un 42% de los encuestados de 18 a 24 años afirmó sentirse aislado y solo.

Muchos adultos mayores son propietarios de viviendas y quieren permanecer en sus residencias y comunidades durante la vejez; de hecho, solo el 29% dijo que planea mudarse a otra comunidad. Los encuestados dijeron que valoran las comunidades que ofrecen acceso a agua limpia, alimentos saludables, atención médica de calidad y espacios al aire libre seguros. 

Se espera que la cantidad de hogares encabezados por personas de 65 años o más aumente de 34 millones a 48 millones en las próximas dos décadas, según estudios del Urban Institute, por lo que tener opciones de vivienda es fundamental, dice Jun Zhu, profesor adjunto visitante del departamento de Finanzas de Indiana University-Bloomington y becario no residente del Housing Finance Policy Center en el Urban Institute.

Como la cantidad de hogares donde viven adultos mayores “se disparará”, dice Zhu, se prevé la disminución de la propiedad de vivienda en ese grupo demográfico. La encuesta de AARP reveló que casi el 80% de los encuestados mayores de 50 años es propietario de su hogar y el 51% no tiene una hipoteca. Sin embargo, el Urban Institute predice que la cantidad de inquilinos de 65 años o más aumentará de 7.4 millones en el 2020 a 12.9 millones en el 2040, con un aumento particularmente grande entre los adultos mayores negros.

Perspectivas sobre el envejecimiento en el hogar

Si bien algunos adultos encuestados tienen un hogar con características que les permitirán permanecer allí durante la vejez, como un baño en la planta principal (80%) o una habitación en la primera planta que podría usarse como dormitorio (82%), muchos encuestados dijeron que tendrían que hacer cambios para permanecer en su casa de manera cómoda y segura.

Un tercio del total de participantes de la encuesta dijo que tendría que modificar su vivienda actual para que pudieran—ellos o un ser querido— seguir viviendo en la misma casa a pesar de las posibles limitaciones físicas.

  • El 79% dijo que tendría que modificar los baños con la instalación de barras para agarrarse o duchas sin escalones.
  • El 71% dijo que su hogar tiene problemas de accesibilidad dentro y fuera.
  • El 61% dijo que necesitaría un sistema de respuesta ante emergencias.
  • El 48% dijo que necesitaría dispositivos inteligentes para el hogar, como un asistente para el hogar activado por voz o una cámara de timbre.

Algunos considerarían dejar su hogar y mudarse a uno que les permita envejecer de manera independiente, en particular si cuesta menos o es físicamente más fácil de mantener. Sin embargo, algunos adultos mayores podrían querer mudarse, pero no pueden hacerlo, dice Linna Zhu, investigadora asociada del Housing Finance Policy Center en el Urban Institute.

“Algunos adultos mayores están envejeciendo en su hogar, pero también están atrapados allí”, observa Linna Zhu.  “No tienen los recursos financieros para mudarse, reubicarse o trasladarse a un hogar más pequeño, o no pueden permitirse vivir en un hogar de ancianos”.

Casi la mitad de los encuestados dijeron que considerarían opciones de vivienda alternativas, incluida una unidad de vivienda accesoria, o ADU, que es una vivienda pequeña que puede estar ubicada en la propiedad de una vivienda existente o en un terreno pequeño. El 60% de los adultos dijo que consideraría vivir en una ADU, y los mayores de 50 años dijeron que considerarían tomar esa decisión por las siguientes razones:

  • Para estar cerca de alguien sin perder su espacio (69%)
  • Para tener apoyo al hacer las actividades diarias (68%)
  • Para ahorrar dinero (48%)

Además, el 62% dijo que consideraría construir una ADU en su propiedad para un ser querido que necesite cuidados, o para un familiar o amigo que necesite un hogar.

Las ADU son “nuevas opciones de vivienda para las comunidades existentes y tienen el potencial de ofrecer las opciones que desean las personas”, dice Harrell. La construcción de una ADU puede ser más económica y puede proporcionar “más características de diseño, que necesitan las personas de todas las edades, que algunas de las viviendas más antiguas”.

Otros encuestados considerarían compartir un hogar, preferiblemente con un familiar (69%) o un amigo (54%). Muy pocos dijeron que compartirían un hogar con un extraño (6%).


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Las necesidades de los cuidadores

La encuesta reveló que 1 de cada 5 personas en el país es cuidador familiar y el 52% de todos los adultos vive en un hogar multigeneracional.

Entre los encuestados, el 40% dijo que cuidan de alguien que vive en su hogar y el 38% cuida de alguien que vive por su cuenta. De estos últimos, casi la mitad se preocupaban por la capacidad de la persona a la que cuidan de seguir viviendo de manera independiente.  

Estos cuidadores también dan alta prioridad a las viviendas que se adapten a las necesidades de las personas a medida que envejecen; un 59% consideran que esto es importante. Más de la mitad dijeron que valoran los hogares que son más accesibles, con características como puertas anchas, entradas sin escalones, y dormitorios y baños en el primer piso.

Este grupo también da gran importancia a encontrar contratistas capaces de realizar reparaciones en el hogar para adultos mayores y de bajos ingresos: el 77% dijeron que valoran tener acceso a trabajadores asequibles y confiables que puedan hacer modificaciones en el hogar.

“Esta encuesta destaca los desafíos ocultos que tienen los cuidadores familiares en lo que respecta a la vivienda”, dice Bob Stephen, vicepresidente de programas de Salud y Cuidado de AARP. “Se deben considerar las necesidades de vivienda al planear el cuidado de un ser querido. … Los cuidadores familiares son más propensos a decir que su hogar necesita modificaciones para apoyar a alguien con limitaciones físicas”.

Michelle R. Davis se unió a AARP en el 2020 y es la editora de los canales de Hogar y Familia en aarp.org. Anteriormente, fue reportera sénior y estratega de redes sociales para EdWeek Market Brief y corresponsal sénior de Education Week. Además, trabajó cinco años como corresponsal regional en la oficina de Knight Ridder ubicada en Washington, donde daba cobertura sobre el Congreso y la Casa Blanca.