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Cómo crear un espacio donde pueda vivir un ser querido en la vejez

Las pequeñas viviendas representan una alternativa para los propietarios que quieren permanecer en sus propiedades y vecindarios.

La familia Whitley, una pareja mayor con su hija adulta, en su casa en Santa Cruz, California.

GabrielaHasbun©2020

Sterling y Carrie Whitley añadieron una vivienda individual en la parte trasera de su casa para su hija Brenda.

In English | ¿Te acuerdas de las “suites para la suegra” y los “apartamentos para los abuelos”? Estas pequeñas viviendas que, por lo general, se ubicaban detrás de una casa, proliferaron en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, hasta que las leyes de zonificación prohibieron la construcción. Ahora están volviendo a aparecer en algunos vecindarios del país, con beneficios reales para los adultos mayores

El término que se usa actualmente cuando se habla de un segundo hogar, más pequeño y construido en un terreno con zonificación para casas unifamiliares, es “unidad de vivienda accesoria” (accessory dwelling unit o ADU). Para crear viviendas económicas y disminuir la velocidad de la expansión urbana, algunos estados y ciudades aprobaron leyes para eliminar las restricciones que obstaculizaban este tipo de construcciones. En el 2017, California legalizó estas unidades de vivienda en ciudades en todo el estado, y hace poco, simplificó el procedimiento para aprobar la construcción y cobrar los cargos aplicables. Entre enero del 2017 y junio del 2019, Los Ángeles otorgó casi 12,000 permisos de construcción para unidades de vivienda accesorias.


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Interior de una casa con techos altos con una biblioteca

Frederik Brauer

Un nuevo hogar para papá

Cuando Walt Drake decidió reducir su espacio en el 2013, le vendió su casa en Decatur, Georgia, a su hijo Scott. Pero Walt, un abogado en actividad de 75 años, no pudo encontrar un condominio que le agradara. Entonces Scott, de 44 años, construyó una unidad de vivienda accesoria (ADU) separada, de 800 pies cuadrados, para su padre.

"Resultó fantástica", dice Scott. "Es muy privada. Pueden pasar varios días sin que vea a mi padre o lo puedo ver cinco veces por día si quiero".

La ADU se construyó a nivel del suelo para evitar escalones. Walt goza de buena salud, pero su hijo dice que la ADU ha simplificado la tarea de vigilarlo cuando tiene algún problema médico. El arreglo también ha permitido que las dos hijas de Scott tengan "un nivel de interacción totalmente nuevo con su abuelo".

Scott dice que el costo de construcción fue de aproximadamente $350,000. Después de ver la unidad, varios amigos están haciendo planes para construir una. "Tuvimos suerte, de alguna manera", dice Scott. "Esto resultó ser una solución perfecta".

Recursos gratuitos

¿Te interesan las pequeñas viviendas individuales? AARP ofrece recursos gratuitos (en inglés), entre estos un catálogo de diseños, planos técnicos, recursos de financiamiento y presupuestos, y una biblioteca con videos. 

Visita aarp.org/adu y 

aarp.org/futureofhousing

Según Dana Cuff, profesora de Arquitectura y directora del centro de investigación CityLab en UCLA, quien ayudó a redactar la ley de California sobre unidades de vivienda accesorias del 2017, esto puede ser una gran ayuda para quienes desean permanecer en sus entornos a medida que envejecen. “Quienes desean mudarse a otro tipo de vivienda al envejecer pueden quedarse en la misma comunidad”, afirma Cuff. Así evitan el estrés y los trastornos de una mudanza a un nuevo vecindario.

Gracias a estas viviendas individuales, quienes quieren permanecer cerca en la vejez tienen varias opciones, tales como mudarse a una vivienda separada ubicada en el mismo terreno, donde será más fácil vivir y desplazarse. La vivienda principal puede alquilarse, o un hijo adulto puede vivir ahí con su familia. Otras opciones son usar la unidad de vivienda accesoria como residencia para un cuidador o para un ser querido que necesita cuidados. Además, el propietario puede alquilar la unidad de vivienda para obtener ingresos de jubilación (también a fin de costear el precio de la construcción, que puede variar entre unos $40,000 y cientos de miles de dólares).

“Cuando alguien reside en una de estas unidades de vivienda, puede mantener sus conexiones con la comunidad”, señala Alan DeLaTorre,  gerente de Age-Friendly Program en la Oficina de Planificación y Sostenibilidad de Portland, Oregón, un programa que promueve el envejecimiento en el hogar. Además, los adultos mayores con frecuencia viven en hogares cuyo diseño no toma en cuenta las dificultades para desplazarse. Muchos son de varios pisos y para llegar ahí desde el nivel de la calle, hay que subir escaleras o una pendiente. Esas barreras pueden hacer que los adultos mayores se muden de su hogar antes de estar listos para hacerlo, según DeLaTorre. Pero con las unidades ADU, que pueden construirse de manera que faciliten la movilidad, les resulta posible permanecer cerca.

Además, la construcción moderna es más eficiente, y con eso se mantienen más bajos los gastos de calefacción y aire acondicionado. En una encuesta de AARP del 2018, se descubrió que el 67% de los adultos considerarían vivir en una de estas unidades de vivienda para permanecer cerca de alguien y mantener su propio espacio separado. La tercera parte de los encuestados dijeron que considerarían construir una unidad de vivienda accesoria.

“A la gente le encanta su comunidad y su vecindario”, dice Shannon Guzman, asesora principal de política estratégica de AARP. “Mudarse a un lugar más económico puede alejarlos de las personas y los lugares que enriquecen su vida. Tenemos que reconsiderar las viviendas y encontrar mejores soluciones, como las unidades de vivienda accesorias”.

Sterling y Carrie Whitley frente a su hogar en Santa Cruz, California.

Gabriela Hasbun

Tipos de unidades de vivienda accesoria (ADU)

• Cabaña separada en el jardín de atrás

• Adición anexa a la casa existente, con entrada y cocina separadas

• Apartamento interior en el ático (piso alto)

• Apartamento interior en el sótano (piso bajo)

• Construcción agregada sobre el garaje que funciona como apartamento

• Conversión del garaje: un garaje anexado o separado que se convierte en un apartamento

Normas y reglamentos

Antes del auge del desarrollo urbano, las unidades de vivienda accesorias eran bastante comunes (por ejemplo, un apartamento ubicado arriba de un garaje separado). Pero durante la posguerra, cuando aumentó el número de viviendas unifamiliares y terrenos individuales, se implementaron reglamentos estrictos de zonificación. En los últimos años, más comunidades han permitido que se construyan estas unidades en terrenos residenciales, siempre y cuando se cumplan los límites locales de tamaño y ubicación dentro del terreno.

Algunos estados, como Nuevo Hampshire, Vermont, Oregón y Washington, aprobaron leyes que exigen que la mayoría o todos los condados y las ciudades permitan las unidades de vivienda accesorias, con ciertas restricciones. Comunícate con tu oficina local encargada de aprobar el uso de terrenos y conceder permisos, y pregunta sobre los reglamentos que aplican, los permisos que se necesitan y los cargos que deberás pagar.

En algunas comunidades, estas unidades se rigen por los mismos reglamentos que otros tipos de vivienda. Pero algunos Gobiernos locales aplican reglas adicionales para las unidades de vivienda accesorias. Algunas limitan los alquileres a corto plazo por medio de servicios como Airbnb. Otras comunidades permiten el alquiler solo si el propietario vive en el terreno; en otras palabras, no puedes alquilar tanto tu vivienda principal como la unidad de vivienda accesoria. Y otras ciudades van más allá: prohíben que se alquile una unidad ADU y exigen que un miembro de la familia o un cuidador viva ahí.

La hija, cerca

En el 2017, Carrie y Sterling Whitley descubrieron que mantener su casa en Santa Cruz, California, se estaba haciendo difícil. Pero los dos, de ya más de 80 años, habían sido propietarios de la casa desde 1971 y no se querían mudar.

En cambio, lo que hicieron fue mudar a su hija Brenda Whitley, de 60 años, a su casa. Brenda vive ahora en una adición de 500 pies cuadrados cuya construcción costó $158,000. La familia recibió algo de ayuda de un programa llamado My House My Home, una colaboración entre Habitat for Humanity Monterey Bay, el Gobierno de la ciudad y el del condado y la organización Senior Network Services. Y ellos mismos realizaron algunos trabajos de construcción.

Los domingos, Brenda lleva a su padre a sus reuniones religiosas. Colabora con el trabajo del jardín y vigila la salud de ambos. La decisión de mudarse no fue difícil y les ha ahorrado dinero a los tres, dice. "Pensé que podía seguir pagando mi hipoteca o podía poner el dinero en algo que ayudaría a mis padres".

Dado que el arreglo está funcionando muy bien para todos, Brenda dice que el plan es continuar durante un tiempo.

"Ese es nuestro sueño", dice Brenda. "No quiero que vayan a un centro de vida asistida. De esta forma, se podrían quedar en casa. Yo podría comprobar que están bien todos los días. Me siento muy afortunada".

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