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4 cosas con valor sorprendente escondidas en las cajas de seguridad

Una caja de seguridad heredada u olvidada en la bóveda de un banco podría contener (o no) un tesoro escondido

Bóveda de un banco con una caja de seguridad abierta.

ISTOCK / GETTY IMAGES

In English | Muchas personas obtienen una caja de seguridad en algún momento de sus vidas, y a algunas se les olvida por completo que la tienen, lo que podría ser un gran error. Si no has revisado recientemente tu caja de seguridad, tal vez deberías hacerlo.

Los 25 millones de cajas de seguridad en el país albergan cosas que son valiosas para el propietario, desde lingotes de oro hasta el cordón umbilical de un bebé, dice David McGuinn, presidente de Safe Deposit Specialists en Houston. Si no has revisado el contenido de tu caja de seguridad en un tiempo —o si has heredado una caja de seguridad—, podrías encontrarte con algunas sorpresas agradables. Estas son algunas de las cosas potencialmente valiosas que deberías revisar:

1. Certificados de acciones

Muy pocas compañías aún emiten certificados de acciones en papel. La mayoría de los inversionistas retienen sus acciones de forma electrónica en las agencias de bolsa. Pero puede que te hayan emitido certificados de acciones en el pasado y que los hayas guardado en tu caja de seguridad. Algunos podrían ser muy valiosos.

Por ejemplo, los certificados de acciones de Walt Disney Co. se imprimieron con una foto de su fundador, Walt Disney, rodeado de sus personajes de dibujos animados más famosos. Muchas personas compraron unas pocas acciones solo por el certificado. Disney dejó de emitir certificados en papel en el 2013. Las acciones que se compraron a finales del 2012 por $52 valdrían $176 en la actualidad.

Los certificados muy viejos requieren investigación, no solo para ver si la compañía aún existe, sino también para ver si otra compañía la compró y si aún tienen algún valor. Puedes investigar un poco en Google o en Dun & Bradstreet (en inglés) para ver si la compañía todavía existe y tal vez opera bajo un nombre distinto. También puedes contratar a una compañía de investigación, como RM Smythe o OldStockResearch.com (enlaces en inglés).

Incluso si la compañía ha desaparecido, el certificado podría tener valor como objeto de colección. Por ejemplo, un certificado del 2000 de la compañía de energía Enron, que colapsó, (firmado por quien fuera su presidente entonces, Kenneth Lay) en la actualidad se vende por $250. Un certificado de acciones emitido por la compañía de búsqueda Ask Jeeves, que cesó sus operaciones, se vende por $80.


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2. Bonos de ahorro

Se te puede perdonar que se te hayan olvidado tus bonos de ahorro de EE.UU. Los bonos de ahorro de la serie EE fueron una forma popular de ahorro durante mucho tiempo, al menos hasta que las tasas de interés cayeron a niveles históricamente bajos hace más de una década a raíz de la Gran Recesión. Los bonos de ahorro de la serie EE actuales rinden solo el 0.10%. Sin embargo, el Departamento del Tesoro garantiza que tu bono de ahorro valdrá al menos el doble de la cantidad que pagaste por él después de 20 años, lo que representa un rendimiento anual promedio de aproximadamente el 3.5%.

Si tus bonos tienen más de 30 años de antigüedad, ya no están ganando intereses, por lo que tiene sentido cobrarlos. Debido a que las tasas de interés eran mucho más altas hace 30 años, podría sorprenderte cuánto valen tus bonos de ahorro viejos. La mayoría de los bancos canjearán tus bonos de ahorro, así que puedes ir de la caja de seguridad al cajero y cobrarlos. El Tesoro de EE.UU. dejó de emitir bonos de ahorro en papel en el 2012.

Tal vez te convenga conservar los bonos de la serie I, que se ajustan según la inflación dos veces al año. El reciente aumento en la inflación ha impulsado el rendimiento de los bonos de la serie I al 3.54% en los próximos seis meses. Si quieres conocer el valor de alguno de tus bonos de ahorro en papel, el Tesoro tiene una útil calculadora (en inglés).

3. Monedas

Cómo ubicar una caja de seguridad perdida

Si tienes una caja de seguridad, McGuinn recomienda que la revises cada varios meses para asegurarte de que la llave aún funciona y de que todo sigue allí, especialmente si la caja tiene varios propietarios. Las cajas de seguridad no están aseguradas por el Gobierno federal como lo están las cuentas bancarias, y aunque no se suelen presentar con frecuencia confusiones con las llaves y los números de las cajas, pueden ocurrir.

Si te has olvidado de una caja de seguridad, podrías encontrarla o, al menos, obtener algo del valor de su contenido. Los estados requieren que los bancos esperen hasta siete años después de que dejan de recibir los pagos mensuales del alquiler de una caja de seguridad. Después de ese período, el contenido generalmente se traslada al departamento de propiedad no reclamada del estado y, finalmente, a una subasta. Los estados retienen las ganancias hasta que se pueda localizar a un reclamante. “Ningún estado busca quedarse con ese dinero”, dice Mark Bracken, subtesorero y director de Propiedad No Reclamada de Massachusetts.

Un buen punto de partida para la búsqueda de una caja de seguridad perdida es el banco donde la abriste, si aún existe. El banco podrá decirte qué se hizo con su contenido. También puedes buscar en el sitio web del departamento de propiedad no reclamada de tu estado o en National Association of Unclaimed Property Administrators (en inglés). Aunque tal vez no recuperes la tiara de tu abuelita, obtendrás su valor de subasta. “Todos deberían buscar en la propiedad no reclamada en su estado”, dice Bracken. “Uno nunca sabe lo que podría encontrar”.

Si en tu caja de seguridad tienes un montón de águilas dobles, las monedas de oro de $20, probablemente no se te olviden; sin embargo, a menudo se hallan monedas de oro abandonadas en cajas de seguridad, generalmente porque el propietario murió.

Pero no todas las monedas son de oro. La Casa de la Moneda de EE.UU. con frecuencia crea monedas conmemorativas que tal vez hayas comprado y guardado en una caja de seguridad. Por ejemplo, una moneda de plata de un dólar de las Olimpíadas de 1983 que se acuñó en San Francisco, sin circular, se vende por alrededor de $30. Un conjunto de dos monedas conmemorativas de George Washington de 1999, sin circular, vale $1,050.

Incluso si la moneda tiene marcas, su contenido de plata siempre vale algo. La plata en un dólar de plata de 1922, por ejemplo, actualmente vale alrededor de $21. Un rollo de $10 de 40 monedas de 25 centavos de antes de 1965 vale aproximadamente $203. Puedes verificar el valor de monedas de plata y de oro que hayan circulado en un comerciante de monedas o en coinflation.com (en inglés). Si vas a vender tus monedas, obtén ofertas de varios comerciantes.

4. Piezas de colección

Solo porque algo sea antiguo no quiere decir que sea valioso. Pero nunca está de más verificar. Por ejemplo, para algunas personas puede que los botones de campañas y recuerdos políticos sean lo suficientemente importantes como para guardarlos en una caja de seguridad. Aunque los botones de campaña se producen en serie y a bajo costo, algunos valen la pena guardar. Algunos botones de la campaña de Eisenhower, por ejemplo, se venden por aproximadamente $25 cada uno; un botón de McKinley-Roosevelt (de 1900) se vende por alrededor de $50.

Las tarjetas de béisbol también suelen terminar en cajas de seguridad. Aunque probablemente no encontrarás una de Honus Wagner —el Santo Grial de los coleccionistas de tarjetas de béisbol—, una tarjeta del novato Hank Aaron de 1954 podría venderse por hasta $300,000. Una tarjeta del novato Carl Yastrzemski de 1960 actualmente se vende por un precio entre $150 y $200 en eBay. Y una tarjeta del novato Derek Jeter se vende por aproximadamente $110.

Y también podrías encontrar joyas olvidadas en una caja de seguridad. En una subasta de febrero del 2020 de piezas provenientes de cajas de seguridad abandonadas de Bank of America, había un rubí estrella no montado (que se vendió por $6,875), un anillo medusa de oro ($6,250), un colgante de oro blanco y diamantes ($5,312) y un reloj de oro de bolsillo ($11,250).

Maneja tus expectativas

A veces sí se encuentran objetos de valor en las cajas de seguridad, propias o heredadas. “Mis padrinos (y mis padres) nacieron en la época de la Depresión; mis padrinos ya habían experimentado el cierre de un banco y perdieron un poco de su dinero”, dice Patricia Hausknost, planificadora financiera en Long Beach, California. “Así que, cuando fallecieron y limpié su caja de seguridad, encontré certificados de plata, algunas monedas de oro y aproximadamente $5,000 en moneda estadounidense”. (Los certificados de plata son una forma antigua de dinero que en algún momento se canjeaba por plata).

“No estoy segura por qué pensaron que les ayudaría si realmente ocurría alguna catástrofe bancaria, pero allí estaba”, dijo. Terminó distribuyendo los certificados de plata y las monedas de oro a los beneficiarios de sus padrinos y usó el efectivo para preparar la casa de ellos para la venta.

Pero las personas guardan todo tipo de cosas en las cajas de seguridad, y no todas tienen valor, al menos para aquellos que no son el propietario. Puede que tu colección de tapitas no haya mantenido su valor y que tu tarjeta de béisbol de Mickey Mantle esté tan doblada que sea irreconocible.

Las cajas heredadas tampoco son necesariamente cofres de tesoro. “Cuando tenía unos 20 años, trabajé en un banco”, dice Melissa Brennan, planificadora financiera en Plano, Texas “Un año el gerente del banco me pidió que fuera testigo cuando se taladraban las cerraduras de unas cajas de seguridad abandonadas...  Lo que recuerdo vívidamente es que no se encontró nada con valor significativo”.

Una caja tenía unas pocas joyas de fantasía, de poco valor, señala; otra tenía cartas de amor, y algunas contenían documentos varios y unas pocas monedas de plata de dólar y de 50 centavos. “Me imagino que es por eso que las abandonaron”, dice Brennan. “Los clientes siguieron su camino y dejaron de desear o necesitar lo que había tenido algún valor para ellos en el pasado”.
 

John Waggoner escribe para AARP sobre temas financieros, desde presupuestos e impuestos hasta el Seguro Social y la planificación de la jubilación. Anteriormente fue periodista para Kiplinger's Personal Finance y USA Today, y ha escrito libros sobre inversión y la crisis financiera del 2008. La columna sobre inversión de Waggoner para USA Today se publicó en docenas de periódicos durante 25 años.

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