Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

La escasez de monedas tiene a los comercios buscándolas desesperadamente

La desaceleración provocada por el coronavirus ha mantenido el dinero en efectivo fuera de circulación.

Jarra de lado con la tapa abierta sobre una mesa donde caen las monedas.

MAAHOO STUDIO / GETTY IMAGES

In English | La harina y el papel higiénico pueden estar de vuelta en los estantes de las tiendas, pero ahora los compradores en Estados Unidos se encuentran con otra escasez relacionada con el coronavirus: la inesperada falta de monedas, que dificulta que los cajeros de las tiendas proporcionen cambio para una compra en efectivo.

Debido a que la pandemia ha reducido la producción en la Casa de la Moneda de EE.UU. (U.S. Mint) y ha hecho que los consumidores —y sus monedas— se queden en casa durante toda la primavera, las tiendas no tienen suficientes monedas de veinticinco, diez, cinco y un centavo, y toman medidas inusuales para evitar desprenderse de ellas.

Los principales minoristas, como Walmart y Lowe's, solicitan a los clientes que paguen con tarjeta siempre que sea posible. Otras tiendas ofrecen cargar el cambio de los compradores a tarjetas de fidelidad o convertirlas en contribuciones caritativas. Algunos incluso han pedido a los clientes que traigan las monedas que han acumulado en casa y las cambien por dinero en efectivo o una tarjeta de regalo.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


"Todavía no hemos tenido que dejar de dar cambio en monedas", señala Kent Couch, propietario de la estación Shell y Stop and Go Mini Mart en Bend, Oregón. "Hemos logrado sobrevivir hasta ahora, pero no sabemos por cuánto tiempo más".

La concurrida tienda de Couch, que realiza alrededor de 3,000 transacciones al día, normalmente recibe $700 en monedas del banco local cada semana. Pero ahora, debido a la escasez, tiene que hacer que un solo rollo de monedas de cada denominación le alcance para un día de lunes a viernes, lo que equivale a $87.50 por semana.

"Una tormenta perfecta"

Las tiendas de conveniencia se han visto particularmente afectadas. Según Jeff Lenard, vicepresidente de iniciativas estratégicas de la industria de la National Association of Convenience Stores, alrededor del 40% de los 130 millones de transacciones que se realizan en las tiendas cada día son en efectivo. 7-Eleven, Wawa, Pilot, QuikTrip y Speedway se encuentran entre las cadenas que ofrecen crédito en la tienda o piden a los clientes que redondeen el pago a favor de una organización de caridad para limitar la devolución en monedas, señala.

"Fue algo que surgió sin previo aviso", señala Lenard. "Hemos escuchado de minoristas que dicen que algunas de sus tiendas se han quedado completamente sin monedas y otras solo tienen el suministro de un día".

No es que de repente haya menos monedas. Había un estimado de $47,800 millones en monedas en el país en abril, según Michael White, portavoz de la Casa de la Moneda de EE.UU. Eso es más que los $47,400 millones que había un año atrás.

El mayor problema es que no hay suficientes monedas en circulación. Normalmente siguen un ciclo en la economía estadounidense, desde las cajas registradoras de las tiendas hasta los bolsillos y carteras de los consumidores, quienes a su vez las gastan, las llevan a los bancos locales o las cambian por billetes o tarjetas de regalo en las máquinas de monedas de los supermercados.

Esas monedas finalmente regresan a la Reserva Federal, donde las vuelven a empaquetar en rollos para que los bancos comerciales las distribuyan a los operadores de tiendas, explica Daniel Soques, profesor adjunto de Economía en University of North Carolina Wilmington, quien se especializa en política monetaria y ha estudiado la escasez de monedas.

Pero cuando las tiendas cerraron y los consumidores comenzaron a quedarse en casa esta primavera debido a la propagación de la COVID-19, el reciclaje de monedas también disminuyó. Al mismo tiempo, la Casa de la Moneda estaba tomando medidas para proteger a sus trabajadores del coronavirus, lo que redujo la producción de nuevas monedas en un 10% en abril y un 20% en mayo, señala White.

"Fue entonces cuando ocurrió la tormenta perfecta", señala Soques. "Por un lado, los clientes no estaban reintroduciendo las monedas en la economía, y por otro, la Casa de la Moneda no producía suficientes".

La producción aumentó, pero la escasez persiste

La Casa de la Moneda regresó a su capacidad máxima a mediados de junio y está aumentando la producción para ayudar a aliviar el déficit, señala White. La agencia tiene planes de producir 1,650 millones de monedas al mes durante el resto del año, en comparación con una producción promedio de aproximadamente mil millones de monedas al mes en el 2019.

Pero con una gran parte de las monedas sobrantes de la nación aún guardadas en los tocadores de las personas, la Reserva Federal ha tenido que racionar su escasa oferta, lo que ha puesto a las tiendas en un aprieto a medida que aumenta la actividad de los consumidores.

"Estamos entregando monedas a nuestros clientes en función de la cantidad que tenemos disponibles", señala Cynthia Montgomery, directora de comunicaciones de la división de bancos minoristas de Truist Bank. "La mayoría de los clientes reciben algunas monedas con cada pedido que hacen, pero estamos monitoreando las cantidades para garantizar la disponibilidad para todos los clientes".

La Reserva Federal ha establecido un grupo de trabajo de representantes bancarios, tiendas minoristas y otros para buscar soluciones. Mientras tanto, las tiendas están tomando medidas para administrar sus existencias de monedas.

Walmart está convirtiendo algunas cajas registradoras de autopago en estaciones de solo tarjeta y les pide a quienes necesiten pagar en efectivo que usen el cambio correcto, señala un portavoz de la compañía.

En los supermercados Kroger, a los clientes en efectivo se les ofrece la opción de cargar el cambio en una tarjeta de fidelidad de la tienda o redondear el monto y convertirlo en una donación a Zero Hunger | Zero Waste, un programa de caridad de la compañía que trabaja para combatir el hambre y el desperdicio de comida en las comunidades donde opera la cadena. Pero aquellos que quieren recibir monedas en el cambio aún pueden hacerlo en las cajas de pago que las tienen.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


"Al igual que muchas empresas y tiendas minoristas, nos estamos adaptando a la escasez temporal de varias maneras sin dejar de aceptar efectivo", señala un portavoz de Kroger.

QuikTrip, que tiene 840 locales en 11 estados, ofrece varias opciones, incluida la colocación de un código especial en los recibos que permite que los clientes apliquen su cambio a compras futuras. Para ayudar a reponer el suministro, los puntos de venta de QuikTrip también han pedido a los clientes que traigan sus frascos de monedas y las cambien por efectivo o tarjetas de regalo.

"Tuvimos un caballero en Wichita [Kansas] que trajo $3,000 en monedas", señala el portavoz de la compañía Mike Thornbrugh.

Couch, el dueño de la tienda de conveniencia en Oregón, ha recurrido a publicar anuncios en Twitter y Facebook en los que les pide a los clientes que traigan sus monedas, por las cuales pagará $1.05 por dólar. También ha tratado de hacer que redondeen sus compras y donen el cambio a Habitat for Humanity. Incluso recibió ayuda de una tienda de la competencia que acordó permitirle ordenar monedas de su banco, que tiene un mejor suministro que el suyo.

Se resiste a la última medida de redondear sus precios al dólar más cercano. "Una barra de chocolate cuesta $1.49", señala Couch. “Si la subes a $2, alejarás a los clientes. Pero si la reduces a $1, perderás dinero”.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO