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El “secuestro virtual” aterroriza a personas en todo Estados Unidos

Consejos del FBI sobre cómo manejar una llamada en que te pidan rescate.

Mujer con expresión de preocupación con una mano en la cabeza y la otra sostiene el teléfono.

GETTY IMAGES

In English | Tarde en una noche de junio, una mujer de 34 años en Los Ángeles contestó su teléfono inteligente. El identificador de llamadas mostraba el nombre, el número y la foto de su hermana.

Pero su hermana nunca dijo una palabra. Un extraño estaba en la línea hablando rápido con acento sureño.

“Tenemos a tu hermana”, advirtió. “No le va a pasar nada si nos das dinero. Solo queremos dinero".

Su hermana, de 32 años, vivía en un suburbio cercano de Los Ángeles. Las dos hermanas de la generación del milenio, del Medio Oeste del país, tenían la costumbre de contactarse si iban a salir por separado con amigos por la noche.

Querían apoyarse y estar seguras.

Lo que hubiera sido una llamada de rutina para reportarse definitivamente no lo fue, ya que la hermana mayor se vio involucrada en una estafa de extorsión, un delito que el FBI dice ha afectado a personas en todo el país durante mucho tiempo y está en aumento.

El delito se llama “secuestro virtual por recompensa”.

Consejos del FBI

Persona sostiene un teléfono inteligente con un número desconocido en la pantalla.

GETTY IMAGES

Si te llaman y te piden que pagues una recompensa por una víctima secuestrada, el FBI aconseja lo siguiente:

  • Mantén la calma y trata de desacelerar las cosas. No des información sobre ti ni tus parientes.
  • Pide hablar directamente con la víctima. Pregunta: “¿Cómo sé que mi ser querido está bien?”
  • Pide que la víctima secuestrada te llame desde su celular. Si la víctima habla, hazle preguntas que solo él o ella sepa contestar.
  • Si no puedes hablar con la víctima, si es pertinente, pídele a la persona que llama que te describa el vehículo que conduce la víctima.
  • Mientras estés en la línea con la persona que llama, trata de llamar a la víctima desde otro teléfono o de contactarla por mensaje de texto o en las redes sociales.
  • Para ganar tiempo, repite lo que pide la persona que llama y dile que lo estás escribiendo. O dile que necesitas tiempo para comenzar a hacer las cosas.
  • No desafíes a la persona que llama ni discutas con ella. Mantén la voz baja y firme.

En este caso, mientras el mal actor exigía su recompensa, había una voz de fondo que sonaba como la de una mujer “gimiendo con una mordaza… con dolor”, dice la hermana mayor, que pidió que no se le identificara. La persona que llamó sabía que las mujeres eran hermanas y también sabía sus nombres.

“Me aterroricé en el momento”, dice. Eran pasadas las 10 de la noche. “Pensé que la habían secuestrado. Pensé que la habían capturado mientras caminaba hacia su vehículo".

"Pensé ‘la van a matar si no les doy el dinero’”.

La hermana mayor envió cuatro pagos por un total de $1,750 por medio de aplicaciones de pagos móviles entre pares (P2P), tal como le indicó el “secuestrador”. Cuando hubo hecho el primer pago por Venmo, el delincuente dijo en voz alta: “Baja el arma, nos va a dar dinero".

Luego, le dijo que descargara la aplicación Zelle, otro proveedor de pagos P2P. Así envió tres pagos más. El delincuente le indicó que escribiera “alquiler” como explicación por el dinero.

Después de que ella le insistió “eso es todo lo que puedo pagar”, el delincuente colgó el teléfono. La terrible experiencia se terminó en 20 minutos. O eso pensó.

Dos hermanas, dos estafas

Cuando ubicó a su hermana por teléfono se quedó estupefacta. Si bien su hermana menor estaba segura, al mismo tiempo había sido víctima de la estafa y había enviado pagos por P2P por un total de $700 a un extraño, presuntamente para hacer que su hermana mayor estuviera segura. “Los libretos eran similares, los ruidos de fondo eran similares”, dijo la hermana mayor, solo que el “secuestrador” con el que habló la hermana menor no tenía acento sureño.

Ha habido informes de secuestros virtuales en otras partes de California, así como en Arizona, Connecticut, Delaware, Idaho, Illinois, Minnesota, Misuri, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Oregón, Utah, Virginia y Texas, según informan los medios de comunicación.

En el 2017, el FBI dijo que las fuerzas policiales han sabido de la estafa al menos durante 20 años y que los residentes de cualquier parte de Estados Unidos podrían convertirse en víctimas. Si bien el FBI se negó la semana pasada a publicar los datos estadísticos, un funcionario de esa institución dijo que el año pasado estas estafas aumentaron. Habló después de que una mujer de Houston, de 35 años, fuera sentenciada a siete años y cuatro meses en una prisión federal por extorsionar por dinero a unos padres a los que les dijo que sus hijos habían sido secuestrados, y que los violarían y asesinarían.

El caso de las dos hermanas muestra cómo los malhechores se apropian de varias tecnologías en su cruel carrera por hacer dinero.


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Hay una tecnología que se llama suplantación de identificador de llamadas (spoofing), que los delincuentes, algunos pertenecientes a organizaciones criminales, usan ampliamente para alterar lo que se ve en el identificador de llamadas. Pueden esconderse detrás de códigos de área y prefijos que conoce la posible víctima. Algunos delincuentes usan números de teléfono del Gobierno. Incluso el FBI ha advertido que hay impostores que han suplantado su propio número telefónico para exigir dinero o datos personales.

La otra tecnología incluye los veloces pagos digitales vinculados a tus cuentas bancarias. Y en el caso de las hermanas, la tecnología para cambiar la voz y simular ruidos de fondo parece haber formado parte de los trucos de los delincuentes.

En septiembre, el FBI dijo que varias fuerzas policiales de Texas han observado un aumento en las víctimas de secuestro virtual en Rio Grande Valley, que fueron defraudadas por grandes sumas de dinero. Algunos estafadores decían que eran de un cartel de drogas y otros se hacían pasar por miembros “corruptos” de las fuerzas policiales, dice la advertencia.

A menudo, los malos actores usan cómplices y tratan de infundir “miedo, pánico y urgencia” para apurar a sus víctimas a tomar una “decisión muy apresurada”, dice la advertencia. Muchos delincuentes se encuentran fuera de Estados Unidos y “hacen cientos de llamadas, posiblemente por medio de directorios telefónicos u otras listas”, dice.

Los empleados federales son un blanco

En marzo del 2017, los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) en Bethesda (Maryland), (en inglés) advirtieron que “varios empleados de los NIH en semanas recientes” habían sido blanco de la estafa de secuestro. En cuestión de meses, el Servicio Forestal de Estados Unidos (en inglés) divulgó que uno de sus empleados contestó un celular del Gobierno y escuchó gritos de ayuda. Le pidieron $10,000. “Tenemos a tu hija”, amenazó el estafador. No funcionó, ya que el empleado no tenía ninguna hija y contactó a la policía.

Según el Comando de Investigación Criminal del Ejército de Estados Unidos (en inglés), uno de los blancos en el 2018 fue un miembro de la “familia del Ejército”. Pero la posible víctima confirmó rápidamente que su hijo, presuntamente en peligro, estaba seguro en clase en la escuela. [Mira la barra lateral con consejos del FBI sobre cómo manejar estas llamadas].

La hermana de 34 años en Los Ángeles dice que tiene educación, que es naturalmente escéptica y que “no la engañan fácilmente”. Sabía, por ejemplo, que nunca debía enviar tarjetas de regalo ni transferir dinero a personas extrañas.

Pero considera que fue víctima de una estafa “sofisticada” que simulaba la realidad de muchas formas. Y las autoridades advierten que los delincuentes cada vez saben usar mejor las redes sociales y la ingeniería social para hacer que las personas piensen que un ser querido ha sido tomado como rehén.

La víctima de Los Ángeles espera que su caso cree consciencia. “Deseo que nunca hubiera pasado”, se lamenta. “Es vergonzoso, pero es mejor hablar sobre esto”.

Ella y su hermana menor actuaron de inmediato para cancelar las transferencias en efectivo e informaron a las aplicaciones de P2P y a sus respectivos bancos. Por la mayor parte, no las consideraron responsables.

Sin embargo, a la hermana de 34 años la consideraron responsable durante los últimos 5 meses de una de las transferencias de $500 por Zelle de su cuenta corriente de JPMorgan Chase & Co.

El pasado martes, AARP le preguntó a Zelle y a Chase por qué a ella, víctima de un delito y que actuó bajo coerción, no le habían reembolsado el dinero. [Chase y otros grandes bancos son dueños de la compañía propietaria de Zelle].

Por medio de una vocera, Zelle dijo que proteger a sus clientes del fraude es su prioridad y que la institución financiera estaba manejando el caso.

El banco reabrió su revisión del asunto, dijo una vocera de Chase, y el viernes se le emitió un crédito por $500.

La Red contra el Fraude, de AARP, puede ayudarte a identificar y evitar las estafas. Inscríbete para recibir nuestras alertas gratuitas de vigilancia (en inglés), consulta nuestro mapa de seguimiento de estafas (en inglés) o llama gratis a nuestra línea de ayuda especializada en fraudes al 877-908-3360 si tú o un familiar sospechan que han sido víctimas de una estafa.