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La importancia del yodo en la dieta Skip to content
 

La importancia del yodo en nuestra dieta

Un mineral clave para fortalecer el sistema inmune y combatir bacterias y virus.

Salero derramado sobre una mesa

Istock

Siempre he comido saludable, pero a medida que he ido envejeciendo presto más atención a lo que necesita mi cuerpo, especialmente a cuáles vitaminas y minerales debo incluir en mi dieta.

Dependiendo de nuestra edad, el metabolismo cambia y también nuestras necesidades nutricionales. Necesitamos adaptar nuestra dieta a nuestras propias exigencias. Como muchos dicen, somos lo que comemos. Además del ejercicio, la comida es la mejor medicina para prevenir enfermedades. Uno de los minerales que he sumado a mi dieta es el yodo, del que se escucha muy poco, pero que es esencial para la creación de las hormonas tiroideas, importantes para regular el metabolismo y desintoxicar nuestro cuerpo.


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¿Por qué estamos deficientes de yodo?

Se está viviendo una epidemia silenciosa de deficiencia de yodo en Estados Unidos y Canadá. Una de las maneras de obtener yodo es a través de sales fortificadas con el mineral, pero la tendencia de llevar dietas bajas en sal y el uso de productos especiales como la sal marina, la sal Himalaya o la kosher, contribuyen al déficit entre consumidores.

Yo dejé de comprar y consumir sal de mesa hace años por cuestión culinaria y son precisamente estas sales las que vienen fortificadas con yodo. En mi casa solo usaba sal de mar y sales especiales que no vienen fortificadas, y confieso que desconocía el impacto que eso tendría en mi salud.

En 1924, la compañía de sal Morton fue la primera en fortificar la sal de mesa y otros productos con yodo. El resto de la industria siguió su ejemplo, ya que estudios habían revelado que la población estaba baja en yodo. A pesar de la existencia de estos productos fortificados en el mercado, hay estudios avalados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) que indican que no contienen la cantidad de yodo necesaria.

Otros factores también pueden contribuir a la carencia de yodo, como la exposición a la radiación, toxinas (productos de limpieza, de belleza, químicos en muebles y telas y pesticidas) y el estrés.

¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando nos falta yodo?

El yodo no solo ayuda a la producción hormonal de la tiroides, es clave para mantener el sistema inmune, combatir bacterias y virus, es elemento anticancerígeno y un antiséptico natural. Si tu cuerpo tiene la cantidad necesaria de yodo, te enfermaras menos.

La carencia de yodo puede causar hipotiroidismo y agrandar la glándula de la tiroides. Nuestro cuerpo experimenta síntomas como fatiga, constipación, sensibilidad al frio o calor, piel seca, pérdida de cabello, cara hinchada, subida de peso, músculos débiles, colesterol elevado, dolor en los músculos, depresión, entre muchas otras manifestaciones.

Si la deficiencia de yodo no es tratada a tiempo, deriva en complicaciones más serias como enfermedades cardiacas, problemas mentales, daño al nervio periférico y hasta infertilidad. Al mantener el nivel óptimo de yodo en nuestro cuerpo, se contrarrestan los síntomas menopaúsicos. 

¿Cómo medir la deficiencia?

La mejor manera para saber si estamos deficientes de yodo es pedirle a nuestro médico que nos haga una prueba, la cual consiste en ingerir una tableta de 50 mg de yodo y a través de 24 horas medir la cantidad de yodo que se excreta por la orina. Mientras menos yodo se bote, más deficientes estamos. Existen opciones caseras, pero siempre recomendamos consultar con tu médico.

¿Qué hacer para incrementar los niveles?

La mejor manera de obtener la cantidad esencial de vitaminas y minerales es a través de la comida. Muchos de los alimentos altos en yodo aportan otros valores nutritivos.

Estos son algunos de los alimentos con altos índices de yodo:

  • Algas marinas como kelp, nori y spirulina
  • Hojas verdes como rúcula (arugula), espinacas, lechuga romana
  • Productos lácteos
  • Ensaladas con diente de león (dandelion)
  • Frutos de mar como el bacalao, atún y camarones
  • Habas

Es complicado saber el contenido exacto de yodo en estos alimentos y la frescura de los mismos. No podemos obviar que la calidad de la tierra donde fueron cosechados o el mar de donde provienen influyen en la calidad. Pero lo que sí puedo asegurar, es que al consumirlos, tu cuerpo estará obteniendo el mineral. Y si eres una persona saludable, con un déficit no grave, e incluyes de dos a tres porciones de estos alimentos en tu dieta, obtendrás lo necesario.

Si te es imposible consumir los alimentos anteriormente mencionados, o si tu deficiencia de yodo es notable, consúltalo con tu médico. No tomes ningún suplemento sin su aprobación, ya que ciertas condiciones, entre ellas problemas cardiacos, de tiroides y de hipertensión, podrían ser afectadas negativamente.

La chef y conductora de televisión, Ingrid Hoffmann, es autora del libro de recetas Clásicos latinos a lo saludable, una colaboración con la Asociación Americana de la Diabetes.

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