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Lo que debes saber sobre la prohibición permanente de las fiestas en Airbnb

Turistas y anfitriones tienen preguntas sobre las políticas actuales y el tipo de fiestas.

Personas reunidas en la piscina

vgajic/Getty Images

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Recientemente, el gigante de alquileres vacacionales Airbnb hizo permanente una prohibición provisional a nivel mundial de las fiestas (en inglés) en todas las propiedades de su plataforma. Reiteró que no se tolerarán las fiestas con “invitación abierta” (es decir, las fiestas que se anuncian en las redes sociales) y las fiestas continuas y alteraciones a la paz en casas.

“La mayoría de nuestros anfitriones, muchos de los cuales tienen más de 50 años, no quieren fiestas”, indica Ben Breit, director de confiabilidad y seguridad de Airbnb. “Tienen respeto por sus vecinos y no quieren daños a la propiedad”.

Breit señala que la actualización de la prohibición de las fiestas también subraya que las personas que no tienen historial de reseñas positivas y que hacen reservaciones en su propia ciudad durante días feriados, como Halloween y víspera de Año Nuevo, tienen que firmar una “promesa de no celebrar fiestas”. Al firmar, ambas partes reconocen la prohibición y las consecuencias. Los arrendatarios que se encuentren en infracción de las normas encararán una suspensión en Airbnb y acción legal. Los anfitriones son responsables por los eventos sociales perturbadores y es posible que se eliminen del sitio sus anuncios de alojamiento.


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La prohibición de las fiestas se ha malinterpretado como la exclusión de las reuniones familiares multigeneracionales, de las escapadas de amigas o de grupos de amigos que comparten un alquiler. Ese no es el caso, aclara Breit. “Todas esas situaciones son perfectamente aceptables. Tenemos casas grandes en nuestra plataforma para albergar ese tipo de reunión”. Cuando actualizó la política, Airbnb eliminó el límite de ocupación de 16 personas que se aplicó durante la COVID-19.

Kate Shaw, una anfitriona de Airbnb con diez propiedades en California, permite reuniones como las despedidas de solteras, “pero mi casa nunca se ha usado para una fiesta [grande]”, explica. “Si algo me hace sospechar de una reservación, lo investigo y me dejo llevar por mis instintos para decidir si alquilar o no”.

Las restricciones de Airbnb a las “casas para fiestas” se remontan a noviembre del 2019, después de que ocurrieran cinco muertes a causa de disparos en una fiesta de Halloween no autorizada en California. La prohibición mundial de las fiestas en las propiedades de su plataforma se estableció en agosto del 2020, después de que se cerraron los bares y restaurantes debido a la pandemia y las casas alquiladas por jóvenes locales empezaron a usarse cada vez más para reuniones que se salían de control, irritaban a los vecinos y causaban daños a la propiedad. Ese verano, Airbnb cambió sus normas para prohibir a las personas menores de 25 años reservar casas o apartamentos en sus mismas ciudades de residencia, a menos que tuvieran reseñas positivas de anfitriones y no tuvieran reseñas negativas.

Según Airbnb, la prohibición de las fiestas funcionó: el período entre agosto del 2020 y agosto del 2021 registró una disminución del 44% en fiestas reportadas. Aun así, en el 2021, se suspendió o prohibió el uso de la plataforma a más de 6,500 arrendatarios por evadir la norma.

La prohibición de las fiestas se ha malinterpretado como la exclusión de las reuniones familiares multigeneracionales, de las escapadas de amigas o de grupos de amigos que comparten un alquiler. Ese no es el caso, aclara Breit. “Todas esas situaciones son perfectamente aceptables. Tenemos casas grandes en nuestra plataforma para albergar ese tipo de reunión”. 

En un ejemplo, una anfitriona identificada como Laura solicitó en una sala de discusión de Airbnb ideas para investigar a los inquilinos, e informó que un huésped local reservó con “una historia de un funeral en la familia que resultó ser una fiesta desenfrenada… tuve que llamar a la policía. Desalojaron a más de 30 personas de mi casa a la una de la mañana”.

Airbnb no es el único sitio de alquiler donde existe inquietud por las repercusiones de las reuniones ruidosas. Vrbo (antes Vacation Rentals by Owner) requiere aprobación previa de eventos grandes y trabaja con Airbnb para identificar y eliminar las casas para fiestas de su sitio.

Vacasa, una empresa de gestión de alquileres vacacionales de servicio completo no permite que la ocupación exceda los límites publicados para cada propiedad sin permiso escrito para organizar eventos.

Los propietarios también pueden incluir en los contratos normas de alquiler para las reuniones y exigir depósitos de seguridad considerables. Algunos, como el exanfitrión de Airbnb Tivan Amour, de Swampscott, Massachusetts, instalan cámaras o timbres de puerta con video en las entradas para poder supervisar cuántas personas entran a la propiedad.

Airbnb ofrece varias herramientas para los huéspedes y anfitriones, como la red de apoyo Neighborhood Support que permite a cualquiera informar sobre eventos perturbadores en una propiedad de alquiler. Vrbo anima a los anfitriones a reclutar a los vecinos para alertar a los propietarios cuando una reunión se sale de control.

En resumen, la prohibición de las fiestas suena estricta, pero es solo la más reciente política a largo plazo cuyo propósito es ayudar a impedir las fiestas no autorizadas. Según Breit, obtener una propiedad de alquiler en tu ciudad, bien sea para ti o para albergar a un exceso de huéspedes, debería ser fácil si no tienes reseñas negativas en Airbnb.

Y si tus visitantes de fuera de la ciudad se quedan en una propiedad de alquiler cuando te visitan, celebra de la mejor manera: limita los festejos bulliciosos en grupo a tu propia casa.

Kitty Bean Yancey, quien fue subdirectora editorial de USA Today, es escritora de viajes. Ha ganado varios premios Lowell Thomas de la Sociedad de escritores de viajes de Estados Unidos (Society of American Travel Writers).