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Cómo 3 mujeres comenzaron sus negocios después de los 40

Los desafíos inesperados las llevaron a convertirse en empresarias.

Letrero que dice entra, está abierto

Getty Images

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En la mañana del 22 de diciembre del 2018, las hermanas Nikki Howard y Jacqueline Wright se despertaron con la noticia de un cierre del Gobierno, lo que significaba que no tendrían sueldo en el futuro inmediato. A pocos días de la Navidad, su seguridad financiera se vio amenazada.

Animada por su madre, Howard recurrió a su libro de recetas y a su hermana con una idea. Las mujeres decidieron utilizar su afición a la repostería para mantener temporalmente a sus familias. Comenzaron con solo dos sabores de tarta de queso, pero rápidamente atrajeron miles de pedidos. En cuestión de semanas, su negocio superó por completo a sus cocinas. Hoy, Furlough Cheesecake (en inglés) tiene una tienda en National Harbor, cerca de Washington D.C., y ha aparecido en The Ellen DeGeneres Show. Una tormenta perfecta en la que las circunstancias se encontraron con la oportunidad para dar lugar a su próspera empresa, como las historias de muchas mujeres fundadoras.

La iniciativa empresarial en la búsqueda de la igualdad

Cada mes de marzo celebramos el Mes Nacional de la Historia de la Mujer con una profunda reflexión sobre los aportes, sacrificios y avances de las figuras históricas femeninas. Cada generación se apoya en los hombros de la anterior buscando alcanzar sus propios momentos definitorios. En el siglo XX, el sufragio femenino fue una pieza central en la vanguardia del debate nacional sobre la igualdad. En el siglo XXI, la iniciativa empresarial podría ser el vehículo hacia la equidad, ya que las mujeres y sus aliados abogan por los derechos de género, la inclusión laboral y la seguridad financiera.

El auge de las empresas propiedad de mujeres solo en los últimos dos años sugiere una tendencia más amplia que burbujea debajo de la superficie de la "Gran Renuncia". La pandemia no solo ha creado incertidumbre laboral para millones de personas, sino que también ha acelerado la doble presión de los recursos económicos limitados y el aumento de las exigencias del cuidado familiar. Muchas mujeres mayores, conscientes de los prejuicios de la discriminación por edad y el sexismo, están eligiendo encontrar nuevas formas de ganar dinero frente a tal volatilidad.

En el estudio del 2019 "Age and High Growth Entrepreneurship" (en inglés), los investigadores del MIT desafiaron la suposición de que los jóvenes tienen más probabilidades de crear las nuevas empresas más exitosas. Según su análisis, los empresarios más exitosos son los de mediana edad, no los más jóvenes. La edad promedio de los fundadores de las nuevas empresas de mayor crecimiento en el estudio era de 45 años. 


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Encontrar la luz en tiempos oscuros

Estos datos son alentadores para las aspirantes a empresarias de 40 años o más. Los riesgos de comenzar un negocio después de los 45 años no disuadieron a Mesha Mebane, directora general de Infrared Vision. De hecho, un susto de cáncer, la muerte de su único hijo y una carrera insatisfactoria la impulsaron a encontrar su pasión y propósito.

Mebane sintió que su vida era como la película Groundhog Day: atrapada en el mismo ciclo una y otra vez. Comenzó a preguntarse si estaba viviendo o simplemente existiendo. Fue en ese momento que se dio cuenta de la necesidad de un cambio. En la actualidad, Mebane es mentora para modificar la mentalidad y asesora financiera de personas de 40 años o más que experimentan dificultades profesionales, discriminación por edad, dificultades financieras y eventos importantes de la vida, como un divorcio. Comenzó Infrared Vision durante la pandemia para ayudar a sus clientes a construir un segundo acto en sus carreras.

Dice que el nombre de su empresa se inspiró en las propiedades de la luz infrarroja, porque refleja su viaje personal. “La luz infrarroja te da la capacidad de ver cosas en la oscuridad”, dice Mebane. “Ayudo a las personas a descubrir lo que no pueden ver. Las ayudo a crear una visión para ellas mismas a través de la mentalidad correcta, a ejecutar sus visiones”.

Las historias de Howard, Wright y Mebane muestran un tapiz de resiliencia, propósito y redefinición de una misma cuando surge la oportunidad. Para Howard y Wright, la pérdida repentina de ingresos estables hizo necesario encontrar una nueva forma de ganar dinero. Para Mebane, los desafíos de la vida la llevaron al punto de reexaminar sus necesidades y objetivos. Las mismas motivaciones que inspiraron a estas mujeres a iniciar sus propios negocios también están impulsando la Gran Renuncia en general. Con tantas mujeres reflexionando sobre lo que valoran en sus carreras, puede que pronto estemos en el punto de inflexión del emprendimiento femenino.

¿Te gustaría crear tu propia empresa? Visita la sección Supporting Women-Owned Businesses (apoyo para los negocios propiedad de mujeres —en inglés—) en el sitio web del Centro de recursos para pequeñas empresas de personas mayores de 50 años (Small Business Resource Center for the 50+) para encontrar hojas de consejos, guías y más información.

Ashley Powdar es la directora de contenidos para empleadores del equipo de Adaptabilidad Económica de AARP. Trabaja con los participantes del Programa de compromiso de empleadores  (en inglés)  de la organización para promocionar el valor de una fuerza laboral multigeneracional. También asiste e informa sobre cuestiones que afectan a los propietarios de pequeñas empresas.