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Ed Newman y Tony Nathan forman equipo en el tribunal

Los excompañeros de equipo de la NFL, ahora jubilados, lanzan su segunda carrera después de capacitarse en nuevos campos.

ed newman y tony nathan

MARY BETH KOETH

Newman (izq.) y Nathan demuestran su espíritu de equipo durante un descanso.

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Ed Newman: Hemos trabajado juntos, de forma intermitente, durante mucho tiempo. Nos conocimos en 1979, cuando Tony se sumó a los Miami Dolphins. En ese entonces yo llevaba seis años jugando en la línea ofensiva, y él me pareció un jugador estupendo. Si le abría un espacio de tan solo tres o cuatro pulgadas con mi bloqueo, él encontraba la manera de atravesarlo. No sé cómo lo hacía. 

Tony Nathan: Bueno, como siempre digo, a Ed le encanta ayudar a la gente. Él sabe que no me gusta hablar de mí ni de mis estadísticas, pero tengo dos anillos de campeón de la AFC. Ed tiene no solo esos dos, sino también un anillo del Super Bowl de 1973. Siempre lo lleva puesto.

Newman: Cuando jugué en el Super Bowl por última vez, en enero de 1985, ya era alumno de Derecho e iba a clases por las noches. Siempre había pensado que sería algún tipo de profesional, dentista o algo así. Estudié en Duke University con esa idea en mente. Pero el fútbol americano era tan divertido que hice un pequeño desvío. Y cuando una lesión de la rodilla puso fin a mi carrera a fines de ese año, me pasé a las clases diurnas para terminar mis estudios de Derecho.


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Nathan: Mi educación tomó un rumbo distinto. Cuando estaba en University of Alabama como alumno de licenciatura, jugaba para el gran entrenador Bear Bryant. Ingresé a la NFL sin haber completado la carrera. Bryant me hizo prometerle que volvería a la universidad para terminar los estudios, pero nunca parecía haber un buen momento para hacerlo.

Newman: Después de aproximadamente una década, decidí postularme para juez de condado. Me atrajo el puesto porque un juez puede contribuir a lograr el resultado justo en un caso. Como abogado, tu función es ayudar a tu cliente a ganar, aunque eso vaya en contra de lo que sientes. Gané la campaña y asumí el puesto en enero de 1995.

Nathan: Entretanto, yo seguí en la NFL como jugador, y luego como entrenador de los Dolphins, entre otros equipos. También trabajé un tiempo como entrenador de fútbol americano a nivel universitario. Pero al final de mi trayectoria como entrenador, volví a Miami.

Newman: Los exjugadores de los Dolphins de nuestra época somos un grupo muy unido. Tenemos un vínculo que nos une, porque todos le teníamos miedo a nuestro entrenador, Don Shula. O más bien, le teníamos mucho respeto. Shula tenía una presencia formidable y era muy exigente.

Nathan: Él era bueno para entender a los hombres y para sacar de ellos lo que necesitaba.

Newman: Más o menos en el 2010, mi campaña de reelección organizó una fiesta en una gran tienda de puros en Miami y Tony asistió como invitado mío. El alguacil que trabajaba conmigo me dijo que iba a dejar el puesto. Así que le pedí a Tony que solicitara el puesto; pensé que sería maravilloso trabajar juntos. Él creyó que estaba bromeando.

Nathan: Así es.

Newman: Tuve que pedírselo unas cuatro o cinco veces, y finalmente le dije: "Déjame hablar con tu esposa". Y lo hice. Y ella le dijo: "Tony, habla con él para ver qué te dice".

Nathan: Tenía mis dudas. No sabía con qué tipo de gente estaría tratando. Porque si él estaba en la división de presos, no creo que hubiera aceptado el puesto. Pero manejamos casos de delitos menores, como los de personas acusadas de manejar en estado de ebriedad, casos de marihuana, de agresión o de robo —hurtos menores—, así que decidí aceptar. Me encargo de la papelería, de la toma de huellas dactilares y de la vigilancia de la sala del tribunal.

Newman: Tony y yo somos ahora como hermanos. Cuento con él como mi mejor amigo y tenemos en común nuestro pasado en el fútbol americano. Bromeamos mucho al respecto.

Nathan: Desde que tengo este trabajo, he podido volver a matricularme en University of Alabama como alumno a distancia. Mi esposa ya tenía su título y cada una de mis tres hijas tiene el suyo. Ellas me miraron y dijeron: "Bueno, le prometiste a Bryant que terminarías tu carrera". Y lo hice. Fue gratificante, porque así cumplí una promesa que había hecho. Cumplí mi palabra.

Newman: Él está en el Salón de la Fama de los Deportes de Alabama y le gusta decir que el equipo de fútbol americano de su universidad ha ganado al menos 12 campeonatos nacionales, que datan de 1925. Mi equipo, el de Duke University, no tiene ni un solo campeonato nacional. Así que muy bien, Tony. Yo ni llego a tus talones.

Nathan: [Risas]. Duke no llega a los talones, Ed. 

—Relato recogido por Steve Winston 

Ed Newman, de 70 años, fue un guardia ofensivo reconocido como "All-Pro" y se desempeña actualmente como juez en lo penal en el condado de Miami-Dade. Tony Nathan, de 64 años, fue corredor y entrenador de la NFL y ahora es alguacil del tribunal que preside Newman.