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6 maneras en las que la generosidad puede ser beneficiosa para ti

Cómo ayudar a los demás puede contribuir a mejorar tu salud.

Voluntario ayuda a varios estudiantes en un salón

JOSE LUIS PELAEZ INC

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Ofrecerte como voluntario en un banco de alimentos, ser mentor de una persona más joven, invitar a un amigo a tomar un café: este tipo de actos de bondad no solo pueden combatir el aislamiento y hacer que te sientas conectado con los demás, sino que también pueden tener un efecto positivo en tu felicidad y bienestar.

Esto se debe a que hacer algo por otra persona activa las hormonas que afectan nuestro estado de ánimo, nuestros niveles de estrés, nuestro cerebro e incluso nuestra longevidad. “Cada vez son más las investigaciones científicas que demuestran que ayudar a los demás, incluida la participación en actividades formales de voluntariado, está relacionado con mejores resultados de salud en la vida adulta”, afirma Jeffrey Burr, profesor de Gerontología de University of Massachusetts Boston.


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Estas son seis maneras en que los actos de bondad —grandes o pequeños— pueden mejorar tu salud física.

1. Te hacen más feliz

Un acto generoso, ya sea hacia un grupo, hacia otra persona o incluso hacia ti mismo, estimula algunas de las hormonas, los mensajeros químicos del cuerpo. “La bondad puede tener un efecto profundo en la liberación de ciertas hormonas”, afirma la Dra. Marcie Hall, médica titular de Psiquiatría Infantil y Adolescente del University Hospitals Cleveland Medical Center.

Una de ellas es la oxitocina. La oxitocina es la responsable de las sensaciones cálidas de satisfacción y felicidad cuando abrazamos a un ser querido o terminamos un trabajo difícil. Por este motivo, a veces se le llama la “la hormona de los vínculos emocionales”.

Otra hormona que responde positivamente a los actos de generosidad es la serotonina. La serotonina, un ingrediente presente en muchos antidepresivos, disminuye la sensación de ansiedad y aumenta la felicidad. Ser amable también libera endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo. Las endorfinas afectan al cerebro como las drogas, al liberar la llamada “euforia del ayudante”, similar a la euforia del corredor que se siente después de hacer ejercicio. En su libro The Five Side Effects of Kindness, el autor David R. Hamilton dice que la amabilidad produce una “euforia totalmente legal”.

2. Reducen la presión arterial

La oxitocina tiene otra función importante. En un efecto de dominó, la generosidad estimula la oxitocina, que libera óxido nítrico, una sustancia química que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de una presión arterial saludable. El óxido nítrico contrarresta el estrechamiento de las arterias que acompaña al envejecimiento y las enfermedades, lo que mejora el flujo sanguíneo a través del cuerpo y reduce la presión arterial. Los estudios demuestran que unos niveles saludables de óxido nítrico no solo contribuyen a reducir las probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, sino también el riesgo de demencia. En el 2016, un grupo de investigadores de University of British Columbia y de University of California, Irvine, descubrió que la generosidad financiera hacia los demás redujo la presión arterial de los adultos mayores que participaron en el estudio casi en el mismo grado en que lo haría el inicio de un nuevo medicamento para la presión arterial.

3. Mejoran la salud del corazón

El corazón se beneficia de varias maneras gracias a los actos de bondad. Como ya se ha mencionado, el óxido nítrico contrarresta los efectos del envejecimiento en las arterias y los vasos sanguíneos que transportan la sangre rica en oxígeno desde el corazón a todas las partes del cuerpo. Los resultados de una revisión del 2016 (en inglés) de una encuesta nacional revelaron que aquellos que se ofrecieron como voluntarios eran menos propensos a tener grasa peligrosa en el vientre, un factor de enfermedad cardíaca, y niveles altos de glucosa, indicadores de la diabetes. El estudio del 2016 sobre el efecto de gastar dinero en los demás reveló que el efecto de la generosidad financiera se igualó a los resultados obtenidos por intervenciones cardiovasculares más conocidas, como el ejercicio y la dieta. “Los actos de generosidad son ‘cardioprotectores’”, dice Hall. “Son buenos para el corazón”. 


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4. Fortalecen el sistema inmunitario

Además de mejorar nuestro estado de ánimo y disminuir la presión arterial, la oxitocina también reduce la inflamación del organismo. La inflamación puede ser causada por el estrés, la dieta o el medioambiente, y está relacionada con enfermedades como la diabetes y el cáncer. La investigación ha descubierto que también puede acelerar el proceso de envejecimiento. La generosidad hace que el cuerpo disminuya la inflamación y retrase el envejecimiento, dice Hall.

Pero la bondad también puede reforzar la inmunoglobulina, una parte importante del sistema inmunitario que se encuentra en la saliva. En un estudio de Harvard University (en inglés), se les pidió a los estudiantes que vieran un documental sobre la madre Teresa. Se analizó su saliva antes y después de ver el documental, y los niveles de inmunoglobulina A secretora habían aumentado significativamente después de ver la película. No solo eso, sino que los efectos todavía se observaban una hora después. El simple hecho de ver una demostración de generosidad y amor fue suficiente para reforzar el sistema inmunitario de una manera importante.

5. Aumentan el tamaño del cerebro

El hipocampo es la parte del cerebro responsable del aprendizaje y la memoria. “También es muy importante como biomarcador para la prevención o el retraso del mal de Alzheimer”, afirma Michelle Carlson, profesora del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins. Lamentablemente, esa parte del cerebro se reduce a medida que envejecemos. Pero resulta que el voluntariado puede retrasar ese proceso.

Eso es lo que les sucedió a los participantes del Experience Corps de Baltimore, hombres y mujeres jubilados que se ofrecieron como mentores de niños en edad escolar durante un periodo de dos años. “Vimos una mejora o mantenimiento constante del hipocampo en los voluntarios, pero los controles mostraron el declive esperado relacionado con la edad”, dice Carlson. “Y se observó más en los hombres que en las mujeres”, agrega.

Lo bueno es que estos hábitos se pueden enseñar, dice Hall. “Cualquiera puede adoptar estos hábitos”. Hacer esto con regularidad puede “crear nuevas vías neuronales”, dice Hall, lo cual efectivamente reprograma el cerebro. 

6. Ayudan a vivir más tiempo

Así es. Invitar a tu amigo a tomar un café podría aumentar tu esperanza de vida. Lo hace reduciendo el cortisol, la hormona básica del estrés en el cuerpo. El cortisol inspira la respuesta de lucha o huida cuando nos enfrentamos al peligro, pero un exceso de cortisol durante un periodo demasiado largo puede ser perjudicial. Las investigaciones han descubierto que puede alterar el sistema inmunitario, ejercer presión sobre el corazón y afectar al cerebro.

Un estudio del 2018 realizado por investigadores de University of Massachusetts Boston encontró que en los días en que las personas se ofrecieron como voluntarias, experimentaron un menor nivel de producción de cortisol en comparación con los días en que no se ofrecieron. En otras palabras, el voluntariado redujo el efecto del cortisol en el cuerpo. No cabe duda de que a la gente le siguen ocurriendo cosas estresantes, pero la generosidad puede atenuar los efectos del estrés.

En el 2017, un equipo de Harvard University siguió a una gran muestra de adultos de 50 años o más durante un periodo de cuatro años para ver si el voluntariado causaba algún cambio en su salud. El resultado: quienes se ofrecieron como voluntarios más de cien horas al año —unas dos horas a la semana— tuvieron un “menor riesgo de mortalidad”. En concreto, si se compara a los voluntarios con quienes no lo fueron, el riesgo de mortalidad de los voluntarios se redujo (en inglés) en un 44% durante los cuatro años de seguimiento. Los investigadores no demostraron que el voluntariado hizo que la gente viviera más tiempo, sino que informaron sobre la relación entre vivir más tiempo y el voluntariado. Es posible que hayan existido otros factores. Sí señalaron que existe una relación entre el hecho de que las personas sientan que tienen un propósito en la vida y el voluntariado. Las personas que sienten que tienen un propósito en la vida tienden a vivir más tiempo.

Oportunidades de voluntariado

Mejora tu salud mientras ayudas a los demás. Averigua más sobre el voluntariado con AARP Foundation Experience Corps (en inglés), un programa de voluntarios que se dedican a ayudar a los niños a convertirse en grandes lectores antes de terminar el tercer grado. Además, descubre muchas más posibilidades de participar y colaborar como voluntario con tu comunidad (en inglés).

Cathie Gandel es una escritora independiente que vive en Studio City, California. Es autora de dos libros de no ficción y de artículos sobre salud, medicina y estilo de vida para la revista Smithsonian Magazine, Newsweek, Reader's Digest y U.S. News & World Report.