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Las mentiras que le contamos al médico

¿Mentiste sobre tu consumo de alcohol? ¿Te olvidaste de mencionar un suplemento herbal? Por qué es importante para tu salud ser sincero.

Paciente hablando con su médico

GETTY IMAGES

In English | Estás llenando formularios en el consultorio médico y marcas el casillero que indica que jamás has fumado o que no sufres de depresión, y olvidas mencionar que hace 30 años fumabas una cajetilla por día y esta mañana tomaste un antidepresivo. O bien tu médico te pregunta cuánto alcohol consumes todos los días y le restas una o dos copas de vino. ¿Estás tomando todos los medicamentos de acuerdo con la receta? Sí, contestas tú, optando por no mencionar que normalmente te saltas la pastilla gigantesca para la hipertensión porque, francamente, te sientes bastante bien.

Si estás omitiendo algunos de esos detalles personales en el consultorio médico, no eres el único. De acuerdo con un estudio del 2018 publicado en JAMA Network Open, casi el 81% de los pacientes ocultan intencionalmente de sus médicos la verdad sobre la frecuencia con que hacen gimnasia, qué o cuánto comen, si toman regularmente los medicamentos recetados según las indicaciones o si alguna vez tomaron el medicamento de otra persona. ¿Cuáles son los motivos más comunes de estas mentiritas frecuentes? Los pacientes comentaron que no querían que su médico los juzgara o sermoneara y que no deseaban oír lo perjudicial que podría ser su comportamiento para la salud. Otros motivos citados fueron evitar sentirse avergonzados o no querer que los consideraran "difíciles".


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“Las personas quieren presentar su mejor imagen al médico, así que le dicen lo que creen que desea escuchar”, explica la Dra. Nieca Goldberg, directora médica de NYU Women's Heart Program y autora de Nieca Goldberg's Complete Guide to Women's Health. Y, por cierto, minimizar el consumo de alcohol está entre las principales mentiras. “Se sienten avergonzadas y no quieren dar la impresión de que están bebiendo demasiado. También omiten la intensidad o frecuencia de su actividad física". En otros casos, no se les ocurre mencionar un hábito que tenían hace mucho tiempo (como fumar), pero que ya abandonaron.

El uso más frecuente de los historiales médicos electrónicos también contribuye a las falsedades en el consultorio. “Las personas no desean compartir información importante pero confidencial porque alguien podría tener acceso al historial médico electrónico”, explica el Dr. George Grossberg, profesor de la cátedra Samuel Fordyce en Psiquiatría Geriátrica de la Facultad de Medicina de St. Louis University. “Se resisten a divulgar algo que podría avergonzarlos, pero que también podría afectar su seguro médico”. Esto es cierto sobre todo con problemas psicológicos, tales como depresión o ansiedad, o con problemas sexuales, agrega Grossberg.

Sean intencionales o no, estas mentiras pueden crear problemas para tu salud y repercutir en tu atención médica. Aquí presentamos algunos ejemplos de las mentiras por omisión de los pacientes y cómo podrían volverse en su contra.

Subestimar el consumo de alcohol

"Las personas casi nunca admiten cuánto alcohol beben; lo subestiman”, señala Grossberg. “En el ámbito de la medicina reconocemos que la ingesta moderada de alcohol a lo largo de toda la vida podría reportar ciertos beneficios para la salud. El problema es que a las personas les cuesta limitarse a un consumo moderado". Pero no son solo los problemas con el alcohol mismo lo que deben saber los médicos. También deben evaluar cómo podría interactuar el alcohol con los medicamentos que tomas para la ansiedad, la hipertensión arterial, el dolor u otras afecciones.

Si tu médico supiera tu verdadero consumo de alcohol, podría recomendarte medicamentos distintos de los que tomas. Además, si tuvieran que hospitalizarte, los síntomas como la frecuencia cardíaca rápida o los temblores se interpretarían como alteraciones de los electrolitos relacionadas con el alcohol o como síntomas de abstinencia y no otra cosa, señala el Dr. Richard Bryce, director médico ejecutivo de Community Health and Social Services Center y director del programa de residencia de medicina general en el Henry Ford Hospital de Detroit.

No mencionar ni uno de tus suplementos

Al envejecer y tomar más medicamentos, es sumamente importante ayudar a tu médico a prevenir y reconocer posibles interacciones adversas entre todos tus fármacos, incluidos los de venta libre y los remedios herbales. Por ejemplo, si tomas suplementos de ácidos grasos omega-3 o vitamina E y anticoagulantes o aspirina, podría aumentar tu riesgo de sangrado, explica Goldberg. En otros casos, un medicamento de venta libre o un suplemento podría interferir con la eficacia de un medicamento recetado.

Modificar tu historial médico

Si fumabas hace tanto tiempo que casi no parece real o si dejaste de fumar hace cinco años, no mientas en los formularios que debas completar. A tu médico se le podrían escapar los signos de un problema respiratorio relacionado con el tabaco; además, no sabrá que tiene que hacerte pruebas de detección de cáncer de pulmón u otra enfermedad pulmonar, advierte Bryce.

"Si no compartes tu historial médico, tenemos que empezar de cero y tal vez someterte a más pruebas, las cuales podrían producir un resultado incidental y crear más ansiedad”.

Fingir que tomas todos los medicamentos tal cual te indicaron

"Las personas no se sinceran y admiten que no están tomando sus medicamentos", dice Goldberg. “Entonces, si descubrimos que su nivel de colesterol no cambió, existe el riesgo de recetar medicamentos en exceso”. De modo similar, si tienes la presión arterial o los niveles de azúcar en la sangre descontrolados y no mencionas que no estás tomando los medicamentos según lo indicado, tu médico podría darte una dosis más alta del fármaco o recetarte otro más para agregar a tu régimen de pastillas, lo cual aumenta tu riesgo de padecer efectos adversos, señala Goldberg. O tal vez te indique exámenes de detección más intensivos de lo necesario.

Bryce recuerda a un paciente que, al preguntarle si estaba tomando todos sus medicamentos para la hipertensión arterial, simplemente decía sí. Al indagar más a fondo, descubrió que el paciente turnaba las pastillas y no las tomaba todas diariamente como se las había recetado. En ese caso, “aumentan los riesgos de salud para el paciente, en particular de ataque cardíaco y derrame cerebral, o se le podrían recetar más medicamentos sin necesidad alguna”, comenta Bryce.


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No mencionar un estiramiento facial (o abdominoplastia u otra cirugía estética)

Es importante dar a conocer cualquier tipo de operación quirúrgica que hayas tenido y cómo reaccionaste, incluso mencionar si tuviste complicaciones, como un pico de alta presión, una infección o una mala reacción a la anestesia, dice Goldberg. El motivo: si tienes un historial de complicaciones quirúrgicas, podrías correr más riesgo de tener otras en el futuro. Además, las complicaciones a veces pueden surgir años más tarde —como las adhesiones dolorosas de una abdominoplastia (reducción de abdomen)— y el médico podría equivocar el diagnóstico si no tenía conocimiento de la operación, dice Grossberg. (Y sí, los médicos dicen que mentir sobre la reducción de abdomen en particular es bastante común).

Cómo proceder hacia una comunicación más franca con tu médico

Los anteriores son solo algunos de los motivos por los que es importante fomentar la confianza y la comunicación abierta con tu médico diciéndole la verdad sobre tu salud en este momento, así como sobre tu historial médico y hábitos pasados. Y recuerda: no hay nada que los médicos no hayan oído antes, así que no se van a espantar por lo que estás haciendo o dejando de hacer. “No vamos a juzgar; simplemente lo consideramos como otro dato que nos ayuda a atender a nuestros pacientes”, señala Bryce. "Para eso estamos".

Si sabes lo que deberías decirle a tu médico pero no puedes armarte de valor para “confesar” verbalmente, anota la verdad de lo que estás haciendo o dejando de hacer y entrégale el papel al médico; o bien, comunícaselo por el portal de pacientes por internet, sugiere Bryce. “Estas omisiones ocurren todos los días, por lo general con mentiritas piadosas, pero se acumulan con el tiempo”.

Al final, convendría recordar que, como dice Goldberg, “si deseas una buena atención médica, la visita será tan valiosa como la información que le des al médico”.

Stacey Colino es una escritora galardonada que se especializa en salud, psicología y ciencia. Su trabajo ha sido publicado en The Washington Post, U.S. News & World Report, Prevention, Newsweek, Parade y muchas otras revistas nacionales.

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