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Medicamentos recetados que pueden causar depresión Skip to content
 

Medicamentos recetados que pueden causar depresión

Cómo saber (y qué hacer) si tu receta para tratar la presión arterial o reflujo gastroesofágico te arruina el humor.

Hombre inspeccionando unos frascos de medicamentos

GETTY IMAGES

In English |  Los medicamentos deberían hacerte sentir mejor. Es una de las razones por las que más del 40% de las personas de 65 años o más toman regularmente  por lo menos cinco medicamentos recetados. Pero muchos medicamentos, incluso algunos de uso frecuente para tratar la presión arterial alta, la acidez estomacal y la ansiedad pueden causar depresión, según un estudio (en inglés) de la University of Illinois en Chicago publicado en la Journal of the American Medical Association (JAMA) en junio del año pasado.


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Los autores del estudio hallaron que unos 200 medicamentos recetados, incluidos algunos de uso frecuente por adultos mayores como los inhibidores de bombas de protones para el tratamiento del reflujo gastroesofágico y los betabloqueantes para la hipertensión pueden causar depresión. (Aproximadamente un tercio de las personas en el país toman por lo menos uno de estos medicamentos).

También hallaron que cuantos más medicamentos se tomen, más sube el riesgo: Alrededor de un 7% de los pacientes que solo tomaron uno sufrieron depresión, en comparación con un 15.3% de los pacientes que tomaron tres o más de ellos. Lo que es más preocupante: "es posible que muchos doctores no sepan que varios medicamentos que se recetan frecuentemente están relacionados con el aumento del riesgo de depresión", dice el Dr. Mark Olfson, coautor del estudio y profesor de psiquiatría y epidemiología en el Irving Medical Center de Columbia University. Por eso no evalúan a los pacientes por si tienen depresión ni los educan sobre la enfermedad. 

Eso no significa que todos los que tomen estos medicamentos automáticamente sufran depresión —la mayoría de los adultos mayores que toman estos medicamentos no la sufren, nos asegura Sunny Linnebur, especialista de farmacia clínica para el Hospital Seniors Clinic de la University of Colorado y portavoz de la American Geriatrics Society—. Pero sí significa que debes estar atento a la depresión si tomas uno o más de ellos. Esto es lo que debes hacer:

Vigila tu humor

Es normal estar triste de vez en cuando. Pero si te sientes deprimido la mayoría del tiempo durante dos semanas o más, deberías ver a tu médico. Otros síntomas a los que debes prestar atención incluyen pérdida de interés en actividades usualmente placenteras, cambios de apetito o peso, insomnio o dormir demasiado, sensación fuerte de fatiga, dificultad para concentrarte, reducción de autoestima y pensamientos recurrentes sobre la muerte o el suicidio. Y no esperes a que tu médico hable sobre el tema durante tu próxima cita. Menos del 2% de citas médicas incluyen la detección de depresión.

Revisa tus medicamentos

Si estás deprimido, pídele a tu médico que se siente contigo y revise todos tus medicamentos y sus posibles reacciones adversas. "Los médicos de cabecera suelen trabajar bajo mucha presión de tiempo", recalca Olfson. "Cuando se identifica la depresión en un paciente, normalmente se les ofrece las opciones de empezar a tomar antidepresivos o la psicoterapia". Pero, según Olfson, es esencial que los doctores también tengan en cuenta los medicamentos que tomas, porque uno o más de ellos podría contribuir a tu depresión.

Si tu médico no parece muy familiarizado con los efectos adversos de cada medicamento, o si no parece querer hacerlo, Linnebur sugiere que le preguntes a tu farmacéutico, que debería conocerlos muy bien. Si tienes la Parte D de Medicare, podría incluso cubrir esta visita una vez al año como parte de tu administración de medicamentos.

Ten en cuenta que, después de hacer esto, aún puede ser muy difícil hallar la causa de la depresión. Tu médico de cabecera o farmacéutico puede hacer conjeturas al hacerte preguntas y ajustar tu medicamento, pero en algunos casos podría remitirte a un psiquiatra, que probablemente tendrá un conocimiento más profundo sobre los efectos adversos de tus medicamentos en cuanto a tu humor, dice el Dr. Igor Galynker, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina Icahn de Mount Sinai en la ciudad de Nueva York.

Haz ajustes

Si parece que tu medicamento es la causa, puede que no tengas que dejar de tomarla, sino solo reducir la dosis. Si eso no es posible, el siguiente paso es tratar de usar otra clase de fármaco, dice Linnebur. Eso puede significar probar otro medicamento para la presión arterial, por ejemplo, o si estás tomando otra medicina que puede afectar tu humor (como los corticoesteroides), tratar de controlar tus síntomas de inflamación con un analgésico sin receta, como el ibuprofeno.

Si realmente no puedes dejar de tomar tus medicamentos de una forma segura, tú y tu médico tendrán que encontrar otra manera de tratar tu depresión. A veces un simple cambio de estilo de vida puede tener un gran efecto. Una reseña publicada en Psychosomatic Medicine este mes halló que los pacientes deprimidos que perdieron peso, comieron una dieta saludable (alta en fibra y baja en alimentos procesados) e hicieron ejercicio regularmente pudieron reducir sus síntomas de depresión y ansiedad.

También ayuda el involucrarse culturalmente: Un estudio publicado el diciembre pasado en The British Journal of Psychiatry halló que las personas que vieron películas u obras teatrales o visitaron un museo por lo menos una vez al mes tenían un riesgo un 48% menor de desarrollar depresión. Pero si eso no funciona, podrías necesitar psicoterapia o hasta medicamentos, dice Linnebur.

Conoce los "diez principales"

Estos fármacos son de los medicamentos recetados más comunes que pueden causar depresión a los adultos, según el estudio de JAMA.

  • Los betabloqueantes para tratar la presión arterial alta, como metoprolol, atenolol, enalapril y quinapril.
  • Los ansiolíticos como alprazolam (Xanax y genérico), clonazepam (Klonopin y genérico), diazepam (Valium y genérico) y lorazepam (Ativan y genérico), al igual que el sedante zolpidem (Ambien y genérico).
  • Los opioides como hydrocodona (Norco, Vicodin, Lorcet y genérico), tramadol (Ultram, ConZip y genérico).
  • Corticoesteroides como cortisona, hidrocortisona o prednisona, que se usan para tratar multitud de trastornos como asma, lupus y sarpullidos.
  • Inhibidores de bombas de protones sin receta como omeprazol (Prilosec, Zegerid y genérico) y esomeprazol (Nexium y genérico), además de los antiácidos sin receta ranitidina (Zantac y genérico) y famotidina (Pepcid y genérico).
  • Algunos medicamentos para asma o alergias. El medicamento sin receta para el asma cetirizina (Zyrtec y genérico) está vinculado con la depresión, al igual que otro medicamento llamado montelukast (Singulair) que se suele usar para tratar a personas con asma alérgico.
  • Los anticonvulsivos como la gabapentina (Neurontin y genérico) y el topiramato (Topamax y genérico).
  • La amitriptilina, que se usa para tratar el dolor nervioso o prevenir migrañas.
  • Medicamentos hormonales. El estradiol (Delestrogen, Elestrin, EstroGel y genérico), de uso común para tratar síntomas de la menopausia y la finasterida (Proscar, Propecia y genérico), de uso para tratar la próstata agrandada y la pérdida de cabello de los hombres.

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