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¿Mamografía anormal? Un análisis más detallado de lo que significa y qué esperar

Es común que te llamen para una evaluación adicional. He aquí por qué sucede y cómo funcionan las pruebas de seguimiento.


Ilustración de una mujer de espaldas y un seno
Naomi Elliott

Es la llamada telefónica —si no es un mensaje en el portal del paciente— que nadie quiere recibir: tu mamografía mostró un área de preocupación que necesita una evaluación adicional. Programa una cita para obtener imágenes adicionales.

El corazón te da un vuelco. Una ola de pánico te invade. Tu mente salta a los peores escenarios posibles. Pero esto es lo que una llamada “mamografía anormal” no deja claro de inmediato: es común y, la mayoría de las veces, el área de preocupación resulta no ser cancerosa. De hecho, menos de 1 de cada 10 mujeres a las que se les pide regresar para pruebas adicionales es diagnosticada con cáncer de mama.

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Las exploraciones de seguimiento suelen aclarar algo que la primera imagen no pudo mostrar completamente, como tejido mamario denso, una sombra superpuesta en la radiografía, cicatrices de procedimientos mamarios previos o un quiste benigno (no canceroso), algo que es especialmente común con la edad y los cambios hormonales. 

“Hay muchas cosas benignas que pueden ocurrir en el seno a lo largo de la vida de una mujer”, dice la Dra. Rachel Freedman, oncóloga médica en el centro de oncología mamaria del Dana-Farber Cancer Institute en Boston. “Cuando los radiólogos revisan las mamografías, buscan anomalías que pueden incluir masas, algo llamado distorsión (cuando el tejido mamario tiene un patrón irregular) y ciertos tipos de calcificaciones. Los radiólogos están capacitados para distinguir entre lo que es normal y lo que es anormal”.

Aunque la gran mayoría de las llamadas de seguimiento resultan en hallazgos no cancerosos, sigue siendo importante determinar qué está causando las áreas sospechosas en tu mamografía.

¿Quién es probable que reciba una mamografía anormal?

Una mamografía anormal, también llamada falso positivo, es más común entre las mujeres más jóvenes, las mujeres con senos densos, aquellas que han tenido biopsias de seno previas y las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama. Pero cualquiera puede recibir un falso positivo.

De hecho, cuantas más veces te sometas a una prueba de detección, mayor será tu probabilidad de experimentar al menos un falso positivo a lo largo de tu vida. Un estudio publicado en el 2022 en JAMA Network Open sugiere que más de la mitad de las mujeres en EE.UU. que se someten a pruebas de detección anualmente (en inglés) durante 10 años experimentarán un resultado falso positivo; muchas de ellas se someterán a una biopsia como parte de sus pruebas de seguimiento.

Para algunas mujeres, ese proceso de descartar el cáncer puede tomar hasta dos años. Como era de esperar, eso puede pasar factura.

“La mayoría de las pacientes se someten a biopsias guiadas por imágenes con anestesia local y a menudo dicen que la ansiedad fue mucho peor que la biopsia en sí”, dice la Dra. Laurie Margolies, vicepresidenta de imágenes mamarias en Mount Sinai Health Service en la ciudad de Nueva York.

En un estudio grande, publicado en el 2024 en Annals of Internal Medicine, los investigadores analizaron 3.5 millones de mamografías (en inglés) de aproximadamente 1 millón de mujeres y encontraron que aquellas que recibieron resultados falsos positivos tenían significativamente menos probabilidades de regresar para una prueba de detección de rutina.

Qué esperar si tu mamografía muestra algo anormal

“Si una mamografía de detección plantea una duda, el siguiente paso suele ser una evaluación diagnóstica, que puede incluir imágenes adicionales de mamografía y/o una ecografía mamaria”, dice el Dr. Stephen J. Seiler, director médico de imágenes mamarias en UT Southwestern University Hospitals and Clinics en Texas.

La mayoría de las veces, estas pruebas de seguimiento muestran hallazgos normales o benignos, dice. “A veces, el radiólogo puede recomendar imágenes de seguimiento a corto plazo en unos seis meses para asegurarse de que el área permanezca estable. Estos hallazgos rara vez resultan ser cáncer”.

Si algo parece más sospechoso, se puede recomendar una biopsia para determinar exactamente qué es, añade Seiler.

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Las pruebas de seguimiento incluyen:

Mamografía diagnóstica. Este suele ser el primer paso después de una mamografía de detección anormal. A diferencia de una mamografía de detección de rutina, que toma imágenes estándar, una mamografía diagnóstica “ampliará un área determinada del seno o tomará imágenes más enfocadas” del área sospechosa, dice Freedman. Estas imágenes adicionales permiten al radiólogo acercar la imagen y determinar si el hallazgo es benigno, como tejido superpuesto, o si necesitas una evaluación adicional.

Ecografía mamaria. Una ecografía, que utiliza ondas sonoras en lugar de radiación para crear imágenes del tejido mamario, se usa comúnmente para determinar si una mancha inusual en una mamografía es una masa mamaria o una calcificación, dice Seiler.

“Una masa puede ser un quiste lleno de líquido o un bulto sólido”, explica. “Las calcificaciones son pequeños depósitos de calcio que aparecen como pequeños puntos blancos en una mamografía. Pueden ocurrir por muchas razones normales en el tejido mamario”. La mayoría son inofensivas, añade Seiler, “pero ciertos patrones pueden requerir una evaluación más detallada porque a veces pueden ser un signo temprano de cáncer de mama”.

La ecografía a menudo se realiza durante la misma visita de seguimiento que la mamografía diagnóstica. Lo más probable es que obtengas los resultados durante la visita.

Resonancia magnética (RM) de mama. Si ninguna de las anteriores proporciona respuestas, se puede recomendar una resonancia magnética de mama, que utiliza imanes potentes en lugar de radiación para crear imágenes muy detalladas. A diferencia de una mamografía o una ecografía mamaria, una resonancia magnética de mama utiliza un tinte de contraste que se inyecta en la vena (a través de una vía intravenosa) antes de tomar las imágenes. Esto ayuda a que cualquier área anormal en tus senos sea más fácil de ver.

Biopsia de mama. Si las imágenes muestran “una masa o calcificaciones que el radiólogo considera que tienen un 2% o más de probabilidad de ser cáncer, casi siempre se recomienda realizar una biopsia de estos hallazgos”, dice Margolies.

Durante una biopsia de mama, que generalmente se realiza de forma ambulatoria, se extrae una pequeña muestra de tejido mamario y se examina bajo un microscopio para determinar si contiene células cancerosas. La mayoría de las biopsias finalmente muestran condiciones benignas en lugar de cáncer.

“Cada prueba tiene ventajas y limitaciones”, dice Seiler. “Hablar de estas opciones con un médico de atención primaria o un especialista en imágenes mamarias puede ayudar a determinar el mejor plan de detección para esa persona”.

Menos llamadas de seguimiento

Aunque las llamadas de seguimiento son comunes, los avances en la tecnología están haciendo que lo sean menos. Por un lado, la mamografía antigua con película ha sido reemplazada en gran medida por la mamografía digital y la mamografía 3D (o tomosíntesis digital de mama), que produce vistas en capas y tridimensionales del seno.

“La mamografía 3D les permite a los radiólogos examinar el seno capa por capa, lo que ayuda a detectar más cánceres, especialmente los cánceres invasivos, y a reducir las llamadas de seguimiento para pruebas adicionales”, dice Seiler, haciéndose eco de los resultados de un estudio (en inglés) publicado en el 2024 en la revista Radiology. “Esto mejora la precisión general de la detección”.

La inteligencia artificial (IA) también juega un papel.

“La IA para mamografías es un gran avance”, dice Margolies. “Puede encontrar algunos cánceres sutiles que un radiólogo podría no haber visto. Y la IA para el ultrasonido de seno puede brindar apoyo para la toma de decisiones y permitir que [el radiólogo] haga un seguimiento seguro de algunas masas que parecen benignas en lugar de hacerles una biopsia”.

Cuando una mamografía anormal lleva a un diagnóstico de cáncer

La buena noticia es que detectar el cáncer de seno temprano abre la posibilidad de más opciones de tratamiento y mejores resultados. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer, la tasa de supervivencia a cinco años para las mujeres que reciben el diagnóstico antes de que el cáncer se propague más allá del seno es de alrededor del 99%.

“Los tratamientos contra el cáncer de seno están evolucionando constantemente y se están volviendo más fáciles de tolerar”, dice Margolies. “Los avances han llevado a los cirujanos a hacer operaciones más pequeñas, a los oncólogos a usar medicamentos más fáciles de tolerar, y han permitido que muchas pacientes reciban de forma segura tratamientos de radioterapia más cortos”.

¿Con qué frecuencia necesitas una mamografía?

Distintos grupos tienen diferentes pautas, así que asegúrate de hablar con tu médico sobre con qué frecuencia deberías hacerte la prueba de detección y a qué edad deberías dejar de hacértela

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE.UU. recomienda que las mujeres empiecen a hacerse mamografías regulares a los 40 años y continúen haciéndoselas cada dos años hasta los 74.

La Sociedad Americana contra el Cáncer dice que:

  • Las mujeres de entre 40 y 44 años tienen la opción de empezar a hacerse una mamografía de detección cada año.
  • Las mujeres entre 45 y 54 años deben hacerse mamografías cada año.
  • Las mujeres de 55 años o más pueden cambiar a mamografías cada dos años o seguir haciéndose mamografías anuales. Los exámenes de detección deben continuar siempre y cuando la mujer tenga buena salud y se espera que viva al menos 10 años más.

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