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La riqueza es importante para la salud de los adultos mayores

Los pacientes de 65 años o más que reciben beneficios de Medicaid enfrentan un mayor riesgo de desarrollar discapacidades físicas y cognitivas después de una visita a la UCI.

Mano de una persona que convalece en un hospital

CAROLEGOMEZ / GETTY IMAGES

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Después de ser dados de alta de la unidad de cuidados intensivos de un hospital, los adultos de 65 años o más de bajos ingresos enfrentan un riesgo mucho mayor de desarrollar nuevos problemas físicos y cognitivos que otros pacientes de su edad con más recursos económicos, según un estudio publicado en la revista Annals of Internal Medicine.

El estudio, dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de Yale University, encontró que en los seis meses después de ser dadas de alta de la UCI, las personas que por su bajo nivel de ingresos calificaron para recibir beneficios de Medicaid y Medicare, tuvieron casi 10 veces más probabilidades de sufrir un grave deterioro cognitivo que los pacientes con ingresos más altos que solo reunieron los requisitos para recibir Medicare.

La Dra. Lauren Ferrante, coautora del estudio y profesora adjunta de Medicina en la Facultad de Medicina de Yale, denominó el hallazgo —basado en un análisis de datos recopilados de pacientes mayores que ingresaron en la UCI entre el 2011 y el 2017— como un “efecto alarmante” de las disparidades en los ingresos.


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“Esto es problemático en un adulto mayor ya que la función cognitiva es una parte tan importante de lo que ayuda a una persona a permanecer independiente en su vida cotidiana”, señaló Ferrante.

Los investigadores también hallaron que los bajos ingresos se asociaron con un riesgo significativamente más alto de desarrollar discapacidades físicas que interfieren con siete actividades diarias, entre ellas comer, vestirse y desplazarse dentro y fuera de sus hogares sin ayuda. La diferencia se tradujo en “la falta de independencia en casi dos más de las siete actividades en los adultos de bajos ingresos", dijo Ferrante.

Aunque el estudio no explica por qué existen estas disparidades, su autora principal, la Dra. Snigdha Jain, de la Facultad de Medicina de Yale University, dijo que el problema puede tener varias causas “que abarcan toda la prestación de cuidados”.

Atención hospitalaria

Una posible explicación podría ser las diferencias en el tratamiento que reciben los pacientes más pobres mientras están en el hospital, dijo Jain. “¿Se les está tratando en hospitales o centros de rehabilitación que brindan peores servicios?”, preguntó. Ayudar a los pacientes a reconocer su entorno, recetarles los medicamentos adecuados y alentarlos a moverse de nuevo después de pasar días en cama es esencial para preservar las capacidades cognitivas y la función física.

Falta de apoyo

También podría ser que los pacientes mayores de bajos ingresos no reciban la ayuda que necesitan después de salir de la UCI, dijo Jain. Es posible que sus familias no puedan prestarles el mismo nivel de cuidados, y que les resulte más difícil conseguir transporte para ir a sus citas médicas o a las sesiones de rehabilitación en las clínicas ambulatorias.

Diferencias en la defensa de derechos de los pacientes

Además, los pacientes mayores de bajos ingresos con menos escolaridad pueden tener más dificultades para navegar el sistema de atención médica y luchar por obtener la asistencia que necesitan, dijo Jain.

Los investigadores han obtenido fondos para realizar un estudio de seguimiento, en el que estudiarán la medida en que los pacientes más pobres tienen acceso a servicios de rehabilitación, como fisioterapia y terapia ocupacional, después de salir del hospital. Esto podría resaltar maneras de solucionar las disparidades en el sistema y de garantizar que todos los pacientes reciban la misma atención, dijo Jain.


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Ferrante dijo que encontrar maneras de promover la salud cognitiva y física de los pacientes mayores de bajos ingresos después de ser dados de alta de la UCI también beneficiará al resto de la sociedad. Los pacientes que puedan vivir de manera independiente y evitar ingresar en hogares de ancianos ayudarán a reducir los costos del sistema de atención médica, dijo.

Los hospitales tal vez puedan ayudar a los pacientes de bajos ingresos a mantenerse más saludables al designar a un empleado del centro como “navegador” para ayudarlos a obtener la atención que necesitan para recuperarse, dijo Ferrante.

“Esta sería una persona que sepa cómo manejar el complicado sistema de la atención médica y que ayude a los adultos mayores a hacer citas y a coordinar la asistencia para el transporte, las citas médicas y las citas de rehabilitación”, dijo.

Patrick J. Kiger es un escritor colaborador de AARP. Ha escrito para una amplia variedad de publicaciones, incluidas Los Angeles Times Magazine, GQ, Mother Jones y sitios web de Discovery Channel y National Geographic.