Skip to content

La vacuna contra la COVID-19: ¿Dónde vacunarte? Encuentra información en tu estado

 

Un mayor apoyo a los cuidadores mayores podría favorecer la economía del país

AARP concluye que el trabajo flexible, la licencia remunerada y otras políticas podrían sumar $1.7 billones para el 2030.

Mujer madura que trabaja desde casa en la computadora portátil. La mujer tiene planos sobre la mesa, trabajando con inversiones y finanzas.

Drazen_/Getty Images

In English | Muchos cuidadores familiares conocen bien el impacto financiero que implica tratar de encontrar un equilibrio entre las responsabilidades de su trabajo y su carrera, y la labor del cuidado de sus seres queridos. Sin embargo, al haber más de 48 millones de cuidadores en todo el país, ese costo personal puede suponer un enorme perjuicio para la economía del país.

Una nueva investigación de AARP revela que si los empleadores y los Gobiernos adoptaran más recursos para los trabajadores de 50 años o más que también son cuidadores familiares, no solo serían más productivos, sino que las políticas también podrían producir un aumento del producto interno bruto de Estados Unidos de hasta $1.7 billones para el 2030. Ese impulso económico podría ascender a $4.1 billones para el 2050.


Ahorra un 25% el primer año cuando te unes a AARP con opción de renovación automática. Obtén acceso al momento a descuentos, programas, servicios y toda la información que necesitas para mejorar tu calidad de vida.


“Muchos de los cuidadores tienen que reducir sus horas [de trabajo], pueden ser excluidos de un ascenso o abandonan la fuerza laboral por completo”, advirtió Deb Whitman, vicepresidenta ejecutiva y directora de Política Pública de AARP durante un evento que se realizó el 26 de marzo con la revista Forbes para exponer los resultados de la investigación. “Si pudiéramos evitar que eso suceda, nuestra economía prosperaría”.

El nuevo análisis de AARP utilizó datos de dos de los proyectos de investigación de la organización: su encuesta “Longevity Economy(R) outlook” (Perspectivas de la economía de la longevidad) y su informe “Caregiving in the U.S. 2020” (El cuidado de los seres queridos en Estados Unidos en el 2020) (enlaces en inglés). Las dos encuestas identificaron a trabajadores de 50 años o más que se vieron obligados a abandonar la fuerza laboral, reducir las horas de trabajo o rechazar un ascenso debido a las responsabilidades que impone el cuidado.

El nuevo análisis luego utilizó proyecciones económicas para determinar cuál sería el nivel de crecimiento del producto bruto interno si los empleadores y los Gobiernos ofrecieran un mejor apoyo para estos cuidadores. Por ejemplo, la economía podría retener 10.7 millones de puestos de trabajo en el 2030 con solo disponer políticas que ofrezcan más apoyo a los cuidadores familiares de 50 años o más que trabajan. Además, debido a que estaban percibiendo ingresos, para el 2030 estos cuidadores familiares que trabajan podrían gastar un 7% adicional en productos tecnológicos, servicios y seguros financieros, servicios de transporte y vehículos motorizados, según el análisis de AARP.

El informe también analiza las disparidades entre los adultos mayores que trabajan además de desempeñarse como cuidadores familiares. Las mujeres constituyen la mayoría de los cuidadores familiares y suelen afrontar peores repercusiones laborales que los hombres a consecuencia de este cuidado. Las mujeres mayores que trabajan tienen más probabilidades que los hombres de reducir las horas laborales, tomar una licencia o abandonar la fuerza laboral debido a las responsabilidades que implica el cuidado.

Un aspecto positivo de la pandemia

Las políticas laborales que apoyan a los cuidadores familiares incluyen opciones como horarios flexibles, la posibilidad de trabajar a distancia, licencia remunerada y licencia médica familiar, cuidado de respaldo asequible y derivaciones a recursos comunitarios. Muchos empleadores pusieron en práctica algunas de estas políticas de forma provisoria en el 2020 cuando más empresas comenzaron a trabajar a distancia para frenar la propagación de la pandemia de coronavirus.

Ahora se trata de saber de qué manera estos empleadores aplicarán las prácticas y experiencias que adoptaron durante la pandemia a su fuerza laboral una vez que más empresas puedan volver a abrir sus puertas.

La opción de trabajar desde casa que tuvieron muchos trabajadores debido a la COVID-19 les ofreció “un gran beneficio a los cuidadores familiares, ya que tener un trabajo flexible les permitió estar disponibles para sus seres queridos, llevarlos a sus citas y hacerse cargo de otros cuidados necesarios”, explicó Whitman durante el evento. “Espero que [la flexibilidad] continúe y que de aquí a cinco años esto no sea un hecho aislado que todos sabían que era posible y luego nos olvidamos de que realmente dio resultado”.

“Una ventaja de la COVID-19 es que puso de relieve el cuidado familiar”, dijo durante el evento Nancy LeaMond, vicepresidenta ejecutiva y directora de Activismo Legislativo y Compromiso de AARP. “Probablemente muchos individuos que no pensaban que eran cuidadores familiares —que tal vez llevan a sus padres o abuelos a una cita médica o hacen las compras— de pronto fue evidente que realmente eran parte de los 38 millones” de personas que son cuidadoras.

“Es muy importante que la cultura empresarial o patronal reconozca a los cuidadores familiares y advierta que las personas pueden estar dando todo cada día por la misión de la organización, pero que también tienen otras responsabilidades familiares”, dijo LeaMond.

Kenneth Terrell es periodista y colaborador de AARP en los ámbitos de trabajo, empleo, discriminación por edad, carreras laborales y el Congreso. Trabajó para la Education Writers Association y U.S. News & World Report, donde reportó noticias sobre política y asuntos gubernamentales, negocios, educación, ciencia y tecnología, y estilos de vida.

¿Qué opinas?

0 %{widget}% | Add Yours

Debe registrarse para comentar.