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Lo que debes saber sobre las vacunas contra el coronavirus

Siguen los interrogantes mientras millones de estadounidenses se vacunan.

Vacuna contra el coronavirus

MANJURUL/GETTY IMAGES

    

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Últimos desarrollos 

  • Las infecciones posvacunación que causan gravedad son raras: Aunque las personas vacunadas pueden transmitir el virus a otras personas, las infecciones posvacunación que provocan enfermedades graves y la muerte siguen siendo raras, según demuestran los estudios. Hasta el 26 de julio, más de 163 millones de personas en los EE.UU. habían sido vacunadas completamente contra la COVID-19; 6,587 con infecciones posvacunación han sido hospitalizadas o han muerto, alrededor del 0.004 %, informan los CDC. Sin embargo, alrededor del 75% de estas infecciones graves se han producido en adultos de 65 años o más.
  • Nuevos datos muestran que la variante delta es altamente transmisible en los estadounidenses vacunados. El riesgo de que la variante delta del COVID-19 sea transmisible es alto entre las personas vacunadas y las no vacunadas, según los nuevos datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Un nuevo estudio realizado por el Departamento de Salud Pública de Massachusetts y los CDC descubrió que en un condado -Barnstable- se identificaron 469 casos de COVID-19 entre el 3 y el 17 de julio, y que el 74% de esos casos se produjeron en personas totalmente vacunadas. La mayoría de los casos en individuos vacunados resultaron en una enfermedad leve; no se reportaron muertes. Las pruebas también mostraron que la variante delta estaba presente en el 90% de las muestras de 133 pacientes. "Los resultados de esta investigación sugieren que incluso las jurisdicciones sin una transmisión sustancial o elevada de COVID-19 podrían considerar la posibilidad de ampliar las estrategias de prevención, incluido el enmascaramiento en lugares públicos cerrados, independientemente del estado de vacunación", dijeron los autores del estudio. La directora de los CDC, Rochelle Walensky, dijo que el hallazgo del estudio "es preocupante y fue un descubrimiento fundamental que condujo a la recomendación actualizada de los CDC sobre el uso de mascarillas". Los CDC han actualizado esta semana sus orientaciones sobre el uso de mascarillas, recomendando que las personas vacunadas que vivan o visiten zonas en las que estén aumentando los casos de COVID-19 utilicen una mascarilla en lugares públicos cerrados. También se aconseja a los profesores, estudiantes, personal y visitantes de las escuelas que lleven mascarillas, independientemente de su estado de vacunación. 
  • Se anuncian normas de vacunación para los empleados federales mientras aumentan los casos de COVID. El presidente Joe Biden anunció el 29 de julio que los empleados federales y los contratistas in situ tendrán que dar fe de su estado de vacunación. Los trabajadores no vacunados deberán llevar una máscara, distanciarse físicamente de los demás y cumplir con las pruebas semanales o quincenales. El gobierno federal emplea a más de 4 millones de estadounidenses. El presidente también introdujo nuevos incentivos para ayudar a animar a más estadounidenses a vacunarse, incluyendo reembolsos a las pequeñas y medianas empresas que den a sus empleados tiempo libre para vacunar a sus familiares. Y pidió a los estados, territorios y gobiernos locales que ofrezcan 100 dólares a quien se vacune por completo con el dinero del Plan de Rescate Americano. "Si los incentivos nos ayudan a vencer este virus, creo que deberíamos utilizarlos. Todos nos beneficiamos si conseguimos que más gente se vacune", dijo Biden en una rueda de prensa. Hasta ahora, casi 164 millones de estadounidenses están totalmente vacunados, algo menos del 50% de la población. 
  • Se renueva la emergencia de salud pública por COVID-19. El gobierno federal ha renovado la emergencia de salud pública de la nación debido a la pandemia de COVID-19. La prórroga de la emergencia de salud pública, declarada por primera vez el 31 de enero de 2020, estará en vigor durante otros 90 días. La declaración significa que los estadounidenses pueden seguir recibiendo las tres vacunas contra el coronavirus disponibles en los Estados Unidos -de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson- en virtud de la autorización de uso de emergencia (EUA) de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). El estado de emergencia de salud pública también proporciona acceso a otros recursos y flexibilidades federales que el gobierno considera necesarios para hacer frente a la pandemia, incluida la amplia expansión de los servicios de telesalud que cubrirá el programa Medicare.
  • El síndrome de Guillain-Barré se agregó a las precauciones de la vacuna de J&J. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha agregado el síndrome de Guillain-Barré como un efecto secundario poco común pero posible de recibir la vacuna de Johnson & Johnson contra la COVID-19. La FDA dice que ha habido 100 informes sobre el síndrome, entre un total de 12.8 millones de vacunas de J&J administradas en Estados Unidos. Guillain-Barré es un trastorno neurológico en el que el sistema inmunitario ataca y daña las células nerviosas. Causa debilidad muscular y a veces parálisis, y puede ser muy grave. En la mayoría de los casos reportados, el síndrome ocurrió dentro de los 42 días de recibir la vacuna de J&J. Los síntomas incluyen debilidad o sensaciones de hormigueo, especialmente en las extremidades; dificultad para caminar; problemas con los movimientos faciales; visión doble, y dificultad para controlar la vejiga o la función intestinal. La FDA no ha modificado su autorización para el uso de emergencia de la vacuna de J&J y dice que las probabilidades de que se presente este síndrome son “muy bajas”.
  • Hay más pruebas que demuestran que las vacunas contra la COVID-19 son eficaces contra las variantes del coronavirus. Las tres vacunas autorizadas en EE.UU. ofrecen una fuerte protección contra la variante delta hipertransmisible, así como contra otras variantes de coronavirus preocupantes, según nuevos datos. En una rueda de prensa celebrada el 1 de julio, las autoridades sanitarias señalaron las nuevas investigaciones que confirman que las vacunas de ARNm de dos dosis son muy eficaces para prevenir la infección, la enfermedad y la hospitalización causadas por la variante delta. Johnson & Johnson también emitió un comunicado en el que afirmaba que su vacuna de una sola dosis transmite una fuerte protección; próximamente se publicarán estudios que respalden esta afirmación. La variante delta se está extendiendo rápidamente por Estados Unidos.
  • Los ensayos de la vacuna de Novavax no muestran casos graves ni muertes. Novavax, la última vacuna contra la COVID-19 en revelar hallazgos de un ensayo clínico, informa que el producto de dos dosis fue un 90.4% eficaz para prevenir que las personas se contagiaran de coronavirus y un 100% eficaz para proteger contra hospitalizaciones y muerte por la enfermedad, según datos de un ensayo clínico de Fase 3 realizado en Estados Unidos y México. La compañía con sede en Maryland también informó que los efectos secundarios incluían dolor en el lugar de la inyección por menos de tres días, al igual que fatiga, dolor de cabeza y dolor muscular durante menos de dos días. Esta vacuna usa una tecnología diferente a los medicamentos actualmente autorizados por la FDA: las vacunas de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson. Novavax se basa en la tecnología de nanopartículas recombinantes, que usa una versión producida en laboratorio de la proteína S de la COVID-19; las otras vacunas dependen de las instrucciones genéticas que se envían al cuerpo para crear la proteína. Los funcionarios de Novavax dijeron que la compañía planea presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia ante la FDA a fines de septiembre. No está claro si, si se autoriza, esta vacuna sería necesaria en Estados Unidos.

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Investigadores en todo el mundo han estado trabajando a velocidad récord para crear vacunas contra la COVID-19. A menos de un año del comienzo de la pandemia, esa meta es ahora una realidad. Estados Unidos está entre los países que han comenzado a vacunar al público contra un virus que hasta el momento ha infectado a más de 25 millones de personas en el país. El virus ha causado la muerte de más de 421,000 personas en Estados Unidos y más de 2.1 millones en el mundo. Como se indicó anteriormente, la vacuna de Moderna y la de Pfizer-BioNTech se están distribuyendo en el país, primero a los trabajadores de la salud y a los residentes y el personal de los centros de cuidados a largo plazo, luego a las personas de 65 años o más y a los trabajadores esenciales de primera línea.

Ambas vacunas recibieron una autorización de uso de emergencia de la FDA. Esta autorización es un tipo de luz verde. No es lo mismo que una aprobación oficial.

Durante una emergencia de salud pública, como la pandemia de coronavirus, la FDA puede autorizar de manera oportuna productos médicos no aprobados previamente para diagnosticar, tratar o prevenir la enfermedad cuando no existan otras alternativas aprobadas o disponibles. El proceso de autorización de uso de emergencia es más rápido que la aprobación estándar de la FDA, que puede tardar de seis a diez meses. Sin embargo, los datos que demuestran la seguridad y la eficacia siguen siendo necesarios para la autorización, y la FDA y un comité asesor de expertos utilizan estos datos para sopesar los riesgos y beneficios del producto en cuestión.

¿Qué es exactamente una vacuna?

Una vacuna es algo que ayuda a una persona a desarrollar la inmunidad a una enfermedad infecciosa. Funciona introduciendo intencionalmente en el cuerpo una forma inactiva de un germen causante de una enfermedad, o algo similar. Esto estimula la producción de anticuerpos por parte del sistema inmunitario, las proteínas que ayudan a proteger a la persona de una futura infección si alguna vez se encuentra con el germen real.

Piensa en ello como un entrenamiento para tu sistema inmunitario: lo estás "enviando al gimnasio y preparándolo para poder hacer algo cuando se encuentre con lo real en el futuro", dice el doctor Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute. "Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente".

En el caso del nuevo coronavirus, una vacuna hace a una persona resistente a una infección por el virus y a la enfermedad que causa —la COVID-19— o, como mínimo, permite que una persona infectada tenga "un curso más corto [de la enfermedad] o no tantas complicaciones", agrega Moody.

¿Qué vacunas contra el coronavirus están disponibles ahora?

Hasta el momento, las tres vacunas que han recibido una autorización de uso de emergencia (Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson) son los únicos productos disponibles para las personas en Estados Unidos.

La vacuna de Pfizer recibió una autorización de uso de emergencia por la FDA para uso en personas de 16 años o más, lo que la convierte en la primera vacuna contra el coronavirus disponible para la población de Estados Unidos.

Las vacunas de Moderna y de J&J se han autorizado para personas de 18 años o más.

Se halló que las tres vacunas fueron altamente eficaces en la prevención de la COVID-19 en los participantes de los ensayos clínicos. Según muestran los análisis de la FDA, la vacuna de dos dosis de Pfizer/BioNTech tiene aproximadamente un 95% de eficacia contra la COVID-19, independientemente de la edad, la raza u otros riesgos de enfermedad grave por una infección. Y la de Moderna demostró ser un 94.5% eficaz contra la COVID-19 en personas de todas las edades, origen étnico y sexo. El fármaco de J&J resultó ser un 66% eficaz en general, y un 72% eficaz en Estados Unidos.

¿Son seguras las vacunas?

La seguridad es una preocupación clave de los funcionarios y expertos de salud pública. Los participantes de los ensayos clínicos de Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson experimentaron efectos secundarios después de vacunarse, incluidos dolor en el lugar de la inyección, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor en las articulaciones. Estos síntomas son temporales y son efectos secundarios que algunas personas experimentan con otras vacunas, incluida la vacuna contra la gripe y la vacuna contra la culebrilla (herpes zóster).

Los CDC han documentado varios casos de anafilaxia en personas que recibieron la vacuna en Estados Unidos. Aunque una reacción anafiláctica pone en peligro la vida, puede detenerse rápidamente, como en estos seis casos, con medicamentos como la epinefrina. Por esta razón, los CDC recomiendan que las personan que hayan tenido una reacción alérgica grave en algún momento a cualquier ingrediente de una vacuna contra la COVID-19 se abstengan de recibirla. Si tienes un historial de reacciones alérgicas graves a otras vacunas, pregúntale a tu médico si debes vacunarte contra la COVID-19, aconseja la agencia.

Luego de que se autoriza una vacuna, muchos sistemas de monitoreo de seguridad de vacunas vigilan los eventos adversos, según los CDC. Si se descubre alguno, "los expertos lo evalúan de inmediato para determinar si es un problema de seguridad real" y luego ajustan las recomendaciones de las vacunas según sea necesario, explica la agencia.  

¿Cómo se están distribuyendo las vacunas?

El Gobierno federal está supervisando la distribución y el monitoreo de las vacunas contra el coronavirus en EE.UU., pero los funcionarios estatales y locales están priorizando quién recibe la vacuna en sus jurisdicciones. El Gobierno también se está asociando con empresas privadas para garantizar que las personas de alto riesgo puedan acceder fácilmente a una vacuna. Los trabajadores de salud y los residentes y el personal de centros de cuidados a largo plazo se encontraban en el primer grupo para recibir la vacuna; los CDC recomiendan que el próximo grupo de personas en recibir una vacuna contra la COVID esté compuesto de adultos mayores de 75 años. Sin embargo, muchos estados les dieron prioridad a los adultos mayores de 65 años luego de que el Gobierno federal exigiera que los estados ampliaran la distribución para acelerar la administración de la vacuna. El próximo grupo en recibir la vacuna, bajo las pautas de los CDC, constaría de los trabajadores de primera línea, incluidos el personal de primeros auxilios, los empleados del servicio postal, los maestros, los trabajadores de transporte público y las personas que trabajan en supermercados.

Las autoridades predicen que llevará varios meses más vacunar a todo aquel que desee vacunarse, incluso a medida que aumenta la producción y se autorizan más candidatas a vacunas.

Hay consideraciones logísticas, incluida la necesidad de asegurar el transporte y el almacenamiento adecuados para las vacunas. Las vacunas de Pfizer y de Moderna requieren un almacenamiento en temperaturas específicas frías, pero la vacuna de J&J se puede enviar y almacenar a temperaturas convencionales de refrigeración. 

¿Cuánto cuesta la vacuna?

El Gobierno federal compró de antemano miles de millones de dosis de vacunas con el dinero de los contribuyentes, y las personas en Estados Unidos no tendrán que pagar nada para recibirla.

Los proveedores de vacunas podrán cobrar una tarifa de administración por poner la vacuna, pero esta tarifa debe estar cubierta por un seguro público o privado, o por un fondo de asistencia del Gobierno para los no asegurados.

¿Puedo contraer la COVID-19 incluso después de vacunarme?

Aún no está claro si alguien que recibió la vacuna se puede enfermar de COVID-19 ni se sabe cuánto durará la inmunidad, aunque deben surgir más detalles sobre la eficacia de la vacuna en el seguimiento posterior a los ensayos.

"Eso es algo que las personas deberán entender cuando reciban la vacuna", dice el Dr. William Schaffner, un especialista en enfermedades infecciosas y profesor de Medicina Preventiva en la Facultad de Medicina de Vanderbilt University. "La vacuna proporciona protección, pero no será como una armadura".

El mensaje principal de Schaffner: el hecho de que te subas la manga y te pongas la inyección no significa que puedas tirar la mascarilla y dejar de lado otros esfuerzos de prevención como el distanciamiento social y el lavado de manos. Esos serán cruciales "durante bastante tiempo" para conseguir el control del virus, dice Schaffner.

¿Se necesitan realmente ambas dosis?

La vacuna de Pfizer/BioNTech y la de Moderna ambas requieren dos dosis, y es necesario obtener ambas dosis para asegurar la eficacia. (Otras vacunas contra la COVID-19 que se están probando en ensayos clínicos solo requieren una dosis).

Según los CDC, la primera inyección comienza a generar protección, mientras que la segunda "es necesaria para obtener la mayor protección que la vacuna tiene para ofrecer".

¿Necesito la vacuna si ya tuve COVID-19?

Aún no está claro por cuánto tiempo se está protegido de la COVID-19 después de una infección previa —lo que se conoce como inmunidad natural—. De hecho, "la evidencia preliminar sugiere que la inmunidad natural a la COVID-19 puede no durar mucho tiempo", explican los CDC. Debido a esto, "se puede recomendar a las personas que se vacunen contra la COVID-19 aunque hayan contraído la enfermedad antes", afirma la agencia.

Los funcionarios de salud mantendrán informado al público sobre cualquier desarrollo y recomendación a medida que se sepa más sobre la duración de la inmunidad natural.

"Básicamente, lo que hace una vacuna es enseñar al sistema inmunitario a manejar algo antes de que te encuentres con lo real, para que, con suerte, cuando te encuentres con ello, puedas manejarlo y librarte de ello rápidamente".

Tony Moody, profesor adjunto de Pediatría e Inmunología en la Facultad de Medicina de Duke University e investigador principal del Duke Human Vaccine Institute.

¿Es bueno que haya más de una vacuna?

Sin lugar a duda. "De hecho, sería muy conveniente", dice Schaffner, porque eso significaría que "habría más fabricantes de vacunas trabajando para realmente producir la vacuna, y así podríamos tratar de vacunar más rápido a la población en Estados Unidos y más allá".

La Dra. Kathleen Neuzil, profesora de Vacunología y directora del Center for Vaccine Development and Global Health de la Facultad de Medicina de University of Maryland, se hace eco del sentimiento de Schaffner y hace referencia a la vacuna contra la gripe para compararla: existen múltiples formulaciones en el mercado, como la vacuna inyectable de alta dosis y la vacuna en aerosol nasal, por ejemplo, que se recomiendan para diferentes poblaciones.

"Realmente necesitamos que cada persona en el mundo, en teoría, pueda recibir esta vacuna. Así que, para mí, [tener más de una opción] es algo positivo, porque necesitamos muchas", añade.

Nota del editor: Este artículo, que originalmente se publicó el 1.° de mayo, se ha actualizado para incluir nueva información.

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