Skip to content

¡Bienvenido! AARP es tu guía para navegar la vida y planear tu futuro con Salud, Dinero y Amor. Conócenos mejor

 

El futuro de la telesalud y lo que significa para los adultos mayores

¿Es favorable el avance de la medicina virtual que produjo la pandemia? ¿Y continuará utilizándose?

Ilustración de una cita con el médico de telesalud dentro de una bola de cristal

GETTY/AARP

In English | La COVID-19 marcó el comienzo de la era de la telemedicina, y hasta las personas mayores que normalmente son reacias a usar tecnología han adoptado el cambio en cifras récord. Esa, al menos, fue la conclusión de una encuesta que patrocinó la industria de seguros de salud en julio. Los resultados indicaron que las visitas médicas virtuales se dispararon en un 300% desde el comienzo de la pandemia entre las personas mayores que pueden recibir Medicare, y que casi la mitad de los participantes estarían dispuestos a usar la telemedicina en el futuro. Esto indica que el empeño por evitar las citas médicas en persona mientras el coronavirus hace estragos podría ser un método que continuemos utilizando, haya o no haya pandemia.

Gráfico que muestra el aumento en visitas virtuales

GETTY/AARP

De modo similar, los datos del Gobierno indican que casi 1.7 millones de beneficiarios de Medicare recibieron servicios de telesalud en tan solo una semana de abril, en comparación con 13,000 en una semana típica antes de la pandemia. Estos datos también indican que más de 9 millones de beneficiarios de Medicare recibieron servicios de telesalud durante el cierre de emergencia de cuatro meses que comenzó a mediados de marzo, cuando el Gobierno comenzó a permitir la cobertura de visitas virtuales debido a la pandemia.

Esta cifra se está estabilizando ahora que vuelven a abrir los centros de atención médica, pero los expertos indican que nos estamos adaptando a que de ahora en adelante se brinde entre del 20 al 30% de la atención de forma digital. “Los últimos seis meses han sido prueba de que podemos llevar el consultorio médico a tu hogar”, señala el Dr. Joseph Kvedar, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard y presidente de la American Telemedicine Association.

Porcentaje del cuidado médico virtual

GETTY/AARP

No hay duda de que la pandemia lo hizo posible. Las reglas de emergencia eliminaron algunos de los obstáculos que anteriormente impedían la adopción generalizada de los diagnósticos y la telemedicina en el hogar. Ahora los médicos pueden atender a pacientes en todos los estados, pueden recibir un reembolso por consultas en el hogar, por telemedicina y por audio (teléfono), y pueden usar FaceTime, Skype o Zoom para comunicarse con sus pacientes, lo que durante mucho tiempo se había considerado tabú debido a cuestiones de privacidad.

En cuanto a si estos cambios perdurarán, la directora de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), Seema Verma, proporcionó cierta información en una declaración reciente: “Con estos cambios revolucionarios que se iniciaron en los últimos meses, es difícil imaginar que simplemente se vuelva a la forma en que las cosas eran antes”. En cuanto a lo que eso significa para las personas mayores de 65 años, quedan algunas preguntas pendientes.

Las ventajas incluyen la atención de enfermedades crónicas

La telesalud tiene ventajas y desventajas para todos. Como advierte Kenneth Lam, médico clínico de geriatría de University of California, San Francisco: “Durante una consulta por video no se pueden auscultar los pulmones de los pacientes, palpar o examinar el abdomen ni ver cómo entran a la sala”. Sin embargo, para los mayores de 65 años existen verdaderos beneficios.

Para quienes tienen problemas de movilidad, las citas por medio de telesalud pueden evitar por lo menos un viaje o un paso del tratamiento, en particular en el área de lo que Kvedar llama atención virtual de urgencia, para los dolores relativamente leves por los que normalmente acudimos al médico de cabecera. Si tienes dolor de oído, dolor de garganta, síntomas de una infección urinaria o has contraído una infección por COVID-19, pero no estas lo suficientemente enfermo como para hospitalizarte, una consulta por video con tu médico de atención primaria puede ser suficiente. (Y tal vez en casa tengas justo frente a ti todas las pastillas que tomas cuando tu médico te pregunte por ellas).

La telesalud también parece favorable en el tratamiento de las enfermedades crónicas, como alta presión arterial, diabetes, insuficiencia cardíaca y otros problemas diversos que requieren control frecuente y atención de seguimiento, por lo que es conveniente para quienes tienen la necesidad de acudir con regularidad. Más aún, los datos indican que “la calidad de la atención es la misma”, señala Kvedar.

Los datos también sugieren que trasladar las recuperaciones hospitalarias al hogar con la ayuda de la telemedicina es favorable para quienes padecen enfermedades crónicas, como insuficiencia cardíaca, EPOC o enfisema.


Para información actualizada sobre la COVID-19 visita aarp.org/ElCoronavirus


Por ejemplo, un estudio piloto (en inglés) que llevó a cabo el Brigham and Women’s Hospital de Boston en el 2019 sugirió que los pacientes se recuperan mejor en el hogar, y esta fue la misma experiencia de otras instituciones académicas que estudiaron el modelo de hospital en el hogar, como Johns Hopkins y Mayo Clinic. Los pacientes que fueron dados de alta antes y recibieron tratamiento en el hogar con métodos como el control remoto de los signos vitales por medio de un parche epidérmico y, cuando fue necesario, los servicios de un asistente de salud, un terapeuta físico o un trabajador social en el hogar, tuvieron mejores resultados que los pacientes que permanecieron en el hospital. Además, eran más activos y tuvieron que volver a hospitalizarse con menos frecuencia. En comparación con el grupo de control del hospital, la atención que recibieron también fue más económica, lo que representó un ahorro de gastos de bolsillo.

Los nuevos productos de diagnóstico para el hogar que se usan para brindar una atención médica más diversa de forma digital también podrían favorecer a las personas mayores en el futuro y ofrecer nuevas opciones, como los dispositivos que se pueden llevar puestos o implantar (que incluyen sensores de glucosa para controlar el nivel de azúcar en la sangre en las personas que padecen diabetes). Según los expertos, pronto será posible hacer pruebas de diagnóstico de rutina en el hogar para detectar diversos problemas, desde infecciones de las vías urinarias hasta el control del colesterol.

Desventajas de la telemedicina para los adultos mayores

Por supuesto que la telesalud también representa desafíos para las personas mayores, y hay ocasiones en las que una visita en persona es vital. Es muy probable que en la primera cita sea mejor conocer al médico en persona. También es mejor recibir en persona las malas noticias sobre tu salud, señala el Dr. Edward Lee, director ejecutivo de información de Permanente Federation, la coalición de grupos médicos que forman parte de Kaiser Permanente. “Cuando un médico debe tener una conversación difícil con un paciente sobre un diagnóstico de cáncer o el final de la vida, sin duda es difícil compensar la necesidad de tomar su mano cuando se presenta la situación, y una visita en persona es más apropiada”.

“Cuando un médico debe tener una conversación difícil con un paciente sobre un diagnóstico de cáncer o el final de la vida, sin duda es difícil compensar la necesidad de tomar su mano cuando se presenta la situación, y una visita en persona es más apropiada”

Dr. Edward Lee

Además, las citas por teléfono o por video pueden ser difíciles para quienes padecen de demencia o quienes tienen dificultad para escuchar o comunicarse, según un estudio reciente que llevó a cabo el mismo Lam y que se publicó en JAMA (en inglés). Los resultados de dicho estudio indicaron que más de un tercio de los adultos mayores de 65 años (o cerca de 13 millones de adultos mayores) no estaban preparados para usar la telemedicina por medio de visitas en video. Esta cifra aumentó al 72% en las personas mayores de 85 años debido a la falta de experiencia con la tecnología o a una incapacidad física, como problemas de audición, de comunicación, de la vista o demencia.

Lam también señala que los beneficios que la telesalud puede ofrecer en el control de las enfermedades crónicas pueden ser menores para los adultos mayores, que con frecuencia están más enfermos. “Desde luego que cuando existen muchas enfermedades crónicas y varias discapacidades considero que puedo diagnosticar mejor los problemas en persona”, señaló. “Y debido al aislamiento social de muchos adultos mayores, es muy importante tener la consideración de ofrecer visitas en persona”.

Beneficiarios de Medicare no tienen acceso digital

GETTY/AARP

También hay otros obstáculos. Más del 26% de los beneficiarios de Medicare no tienen acceso digital en el hogar, según un estudio (en inglés) que llevaron a cabo investigadores de University of Pittsburgh en agosto del 2020 y que se publicó en JAMA. Esta carencia hizo difícil que pudieran realizar videoconferencias con los profesionales médicos. Tal vez no deba sorprendernos que la proporción de beneficiarios de Medicare que no tenían conexión a internet de alta velocidad o un teléfono inteligente con un plan de datos inalámbricos (que son necesarios para el acceso digital) fuera mucho más alta entre las personas de 85 años o más, viudas, de un nivel socioeconómico inferior o de comunidades de color. Los adultos mayores que no tienen acceso digital tendrían que depender únicamente de consultas por audio (por teléfono), las cuales, según estos investigadores, pueden no ser adecuadas en situaciones en las que el control o el diagnóstico visual es fundamental.

Es cierto que la telesalud ofrece un mayor acceso a la atención en el caso de pacientes que de otro modo no la recibirían, o quienes tienen temor de salir del hogar o no pueden faltar al trabajo”, señala Lee, de Permanente Foundation. “Pero tampoco podemos ignorar el hecho de que no todos saben usar la tecnología o tienen un teléfono inteligente. No queremos acentuar las desigualdades en cuanto a la atención medica”.

Parte de la solución es lograr que la banda ancha sea un servicio público del mismo modo que la electricidad tuvo una mayor disponibilidad al comienzo del siglo pasado para que todos tuvieran acceso. “La banda ancha universal es uno de los componentes, pero los adultos mayores también necesitan apoyo, como un asistente digital”, señala el Dr. Andrew Gettinger, director clínico ejecutivo de la Office of the National Coordinator for Health Information Technology del Departamento de Salud y Servicios Humanos. “Sin embargo, estos son todos pasos hacia un nuevo ecosistema que posiblemente sea mucho más poderoso que acudir al médico una o dos veces por año. La atención de la salud en el hogar es muy amplia y ofrece una forma completamente nueva de cuidar a las personas”.

¿Qué opinas?

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

LEE ESTE ARTÍCULO