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9 síntomas que nunca se deberían ignorar

Fiebre, falta de aire: ¿Cuándo son una molestia o algo peor?

Hombre asiático con sus manos en la cabeza en señal de dolor

Getty Images/Blend Images

¿Sus síntomas ameritan una visita al hospital?

In English l Se despierta una mañana con fiebre. O quizá tiene un fuerte dolor de cuello. ¿Cómo sabe si se trata de algo serio o no? “Las cosas que a nosotros los médicos más nos preocupan son los síntomas que se desarrollan rápidamente, más que los que se desarrollan en un largo período de tiempo”, dice el Dr. Keith L. Black, director de neurocirugía del Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles.

¿Otra señal de advertencia? Esa sensación que nos dice que algo no está bien. “Usted es quien conoce mejor su cuerpo”, dice el Dr. Len Lichtenfeld, subjefe médico de la American Cancer Society (Asociación Estadounidense del Cáncer). “Cuando vea o sienta algo diferente, o se sienta sin ánimo, preste atención, no lo ignore”.

A continuación, presentamos nueve síntomas y lo que pueden llegar a significar.

1. Dolor de cabeza intenso y repentino

Afecciones de mayor preocupación: Un dolor de cabeza como nunca experimentó antes, en especial si se intensifica en segundos o minutos en cualquier parte de la cabeza, puede estar indicando la ruptura de un aneurisma, es decir, se rompe un vaso sanguíneo repentinamente en su cerebro, y requiere atención inmediata.

Además, el médico querrá descartar otras tres afecciones:

Cefalea cardíaca: Un raro desorden en el cual muy poca sangre llega al corazón y se manifiesta como dolor de cabeza, y puede también provocar dolor de pecho y agotamiento ante el esfuerzo.

Meningitis: Dolor de cabeza comúnmente acompañado por tortícolis, fiebre y confusión u otros cambios en el estado mental.

Arteritis temporal: Una rara enfermedad en la cual las células inmunes de una persona invaden las paredes de las arterias que irrigan sangre a la cabeza, provocando dolor de cabeza, fiebre baja o dolor al hablar o masticar. “La razón por la cual la arteritis temporal es tan preocupante es que puede causar la pérdida de visión temporal o permanente en uno o ambos ojos”, explica el Dr. Brian Grosberg, codirector del Montefiore Headache Center, del Bronx, Nueva York. Los esteroides, por lo general, resuelven el problema si el tratamiento es oportuno.

Qué otro problema podría ser: La culebrilla —un brote doloroso del virus herpes zóster que permanece latente en alguien que ha tenido varicela— puede provocar dolor en la frente antes de una reacción cutánea notoria. Contrariamente a la creencia común, es poco probable que los dolores de cabeza severos y repentinos sean una señal de tumor cerebral. En cambio, las investigaciones realizadas demuestran que dos tercios de los pacientes diagnosticados con tumor cerebral experimentaron cefaleas tensionales —dolores fuertes o sensación de presión— que empeoraron en forma progresiva y constante durante un período de semanas a meses.

2. Dolor de pecho

Afecciones de mayor preocupación: Cualquier molestia intensa, pesadez o presión —como si tuviera un elefante sentado sobre su pecho— puede implicar un ataque cardíaco. Puede estar combinado con dolor que se transmite a los brazos, náuseas y vómitos, sudoración y falta de aire. Las mujeres pueden experimentar síntomas más sutiles, como fatiga, una sensación de ardor o dolor en el abdomen superior. En cualquier caso, llame al 911. “Si es un ataque al corazón, una demora puede causar que se dañe el músculo cardíaco”, dice el Dr. Eric Topol, cardiólogo de la Clínica Scripps, de La Jolla, California. Si estos síntomas ocurren solo durante un esfuerzo, podría también tratarse de angina de pecho, que sucede cuando el músculo del corazón temporalmente no recibe suficiente sangre.

El dolor de pecho severo y repentino o en la parte superior de la espalda (a menudo descrito como una sensación de desgarro) puede ser causado por una ruptura en la aorta, afección conocida como disección aórtica, la que requiere atención inmediata. Por suerte, esta afección, potencialmente mortal, se observa solo en alrededor de tres de cada 100.000 personas.

Qué otro problema podría ser: “Tal vez del 10 al 20 % de los casos de dolor torácico intenso no se deban a problemas cardíacos, sino a la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE)”, comenta Topol. En raras ocasiones, también puede ser señal de espasmo esofágico, una contracción anormal de los músculos del esófago, que lleva el alimento desde la garganta hasta el estómago. Ambas afecciones pueden ser tratadas con medicamentos, pero siempre es aconsejable ir a la sala de emergencia: “Es un ataque al corazón o angina de pecho hasta que se demuestre lo contrario”, dice Topol.

3. Pérdida de peso inexplicable

Afecciones de mayor preocupación: El perder más de un 5 % de su peso corporal —sin habérselo propuesto— en un período de seis meses podría estar indicando la presencia de cáncer: la pérdida de peso es un síntoma en hasta un 36 %  de personas mayores con cáncer. “Si usted o alguien de su familia está perdiendo peso de repente después de haber intentado adelgazar, sin éxito, unas 400 veces, lo que debe preguntarse es por qué esta vez sí está bajando”, sostiene Lichtenfeld.

Qué otro problema podría ser: Los trastornos endocrinos son una causa común de pérdida de peso no intencional. De aquellos que presentan algún trastorno endocrino (especialmente el hipertiroidismo, una tiroides hiperactiva), hasta un 11 % experimenta pérdida de peso. La enfermedad también provoca agitación, sudoración, aumento del apetito y dificultad para concentrarse.

Si la pérdida de peso es acompañada de sed extrema o hambre, fatiga y micción frecuente, podría tratarse de diabetes.

Las enfermedades gastrointestinales como la enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad celíaca también causan pérdida de peso, además de presentar síntomas como la diarrea y el dolor abdominal.

La depresión y otros trastornos psiquiátricos también podrían ser los responsables de la pérdida de peso. “La disminución del apetito y la pérdida de peso son síntomas muy comunes de la depresión”, dice la Dra. Susan G. Kornstein, profesora de Psiquiatría y Obstetricia/Ginecología en Virginia Commonwealth University. “Pero los pacientes con pérdida de peso inexplicable deben ser sometidos a una serie de análisis para descartar causas médicas generales”.

4. Sangrado inusual

Afecciones de mayor preocupación: Las úlceras y el cáncer de colon pueden causar sangrado rectal o deposiciones negras o alquitranadas, según el Dr. Andrés Pardo-Agila, médico especialista en Medicina familiar del University of Texas Health Science Center, de Houston. Si no se ha realizado una colonoscopia recientemente, hable con su médico. El sangrado vaginal puede estar vinculado con los cánceres ginecológicos. El vómito con sangre puede provenir de cáncer de estómago o de esófago, y las personas con cáncer de pulmón pueden toser con sangre. “Cada vez que vea sangre donde no debería estar, consulte a un médico”, sugiere Lichtenfeld.

Qué otro problema podría ser: La presencia de sangre en las deposiciones puede deberse a hemorroides, mientras que la sangre en la orina puede ser el resultado de una infección renal o en la vejiga. El sangrado vaginal mucho tiempo después de la menopausia puede ser debido al crecimiento de pólipos benignos o fibromas. Los vómitos de sangre pueden provenir de un desgarro en los vasos sanguíneos o una úlcera en el estómago o en el esófago. Y toser con sangre puede ocurrir ante afecciones no cancerosas, como la bronquitis, la neumonía o la tuberculosis. “Hay muchas razones más comunes para ver sangre donde no se la esperaba, pero aun así, la persona debe ser examinada y tratada”, advierte Lichtenfeld.

5. Fiebre alta o persistente

Afecciones de mayor preocupación: La fiebre es la forma en que su organismo combate las infecciones. Pero las “fiebres de 103 °F (39 °C) y más justifican una visita al médico. Punto final”, sostiene el Dr. David Bronson, presidente del American College of Physicians. Podría indicar una infección del tracto urinario, neumonía, endocarditis (inflamación del revestimiento de las cámaras y válvulas del corazón) o meningitis, que pueden requerir antibióticos. Una fiebre baja pero persistente —durante varias semanas— sin una causa obvia es característica de algunas infecciones, como la de los senos paranasales y de algunos tipos de cáncer, como el linfoma y la leucemia. “El cáncer está en la lista de causas en las que pensamos, pero no suele ser la primera”, dice el Dr. Ronan Factora, médico geriátrico de la Clínica Cleveland, en Ohio.

Qué otro problema podría ser: La fiebre puede ser provocada por un virus, el cual, dependiendo de su salud y de otros síntomas, puede requerir hospitalización.

6. Falta de aire

Afecciones de mayor preocupación: La falta repentina de aire puede indicar una embolia pulmonar: cuando se forma un coágulo de sangre en las venas profundas del cuerpo (generalmente en las piernas), viaja a los pulmones y se aloja en los vasos sanguíneos del pulmón. Sospeche de una embolia si ha viajado últimamente, ha sido sometido a cirugía o ha estado inmóvil, o cuando la falta de aire esté acompañada de dolor en el pecho y tos con sangre. Si usted se encuentra sin aliento después de subir dos o tres escalones, o se cansa más rápidamente de lo que solía hacerlo, los médicos querrán descartar una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), especialmente si está acompañada de tos y fatiga, y usted tiene antecedentes de fumador. Un ritmo cardíaco irregular, la insuficiencia cardíaca congestiva y otros tipos de enfermedades del corazón son alternativas posibles. Cuando los órganos no reciben suficiente oxígeno, pueden provocar falta de aire. Es necesario que lo vea un médico… inmediatamente.

Qué otro problema podría ser: La falta de aire puede ocurrir con el asma, la bronquitis o la neumonía. Usted también puede experimentar falta de aire, a veces con palpitaciones del corazón, si está bajo angustia emocional o ansiedad extrema. De todos modos, los pacientes deben acudir al médico. “No ataco un problema psicológico a menos que se haya descartado cualquier otra enfermedad”, dice Factora. “No queremos que se nos escapen esos pocos casos en que la vida está en juego”.

7. Confusión repentina

Afecciones de mayor preocupación: Si usted está experimentando confusión repentina, cambios de personalidad, agresión o incapacidad para concentrarse, es importante que vea a un médico de inmediato. “La tasa de mortalidad por confusión severa es bastante elevada. Usted tiene que averiguar qué es lo que está sucediendo”, dice Bronson. En el peor de los casos, un tumor o una hemorragia cerebrales podrían estar detrás del delirio. Si también está experimentando dificultad para hablar, dificultad para encontrar las palabras correctas o entumecimiento o debilidad en la cara, manos o piernas, es muy probable que se trate de un derrame cerebral. “Usted tiene una ventana de dos a tres horas para llegar al hospital”, explica Black, de Cedars-Sinai. Más allá de eso, la pérdida cerebral puede ser irreversible.

Qué otro problema podría ser: Los medicamentos y la interacción del alcohol con las drogas también pueden afectar su estado mental. Además, la confusión puede ser señal de una infección, presión arterial anormal, bajo nivel de azúcar en la sangre o deshidratación, todo lo cual debe ser descartado por un médico.

8. Hinchazón en las piernas

Afecciones de mayor preocupación: La acumulación de líquido (llamado edema) en las extremidades puede ser causada por una serie de afecciones, pero la que más preocupa a los médicos es la insuficiencia cardíaca, que ocurre cuando el corazón no puede bombear la sangre suficiente que necesita el organismo. Cuando eso sucede, la sangre se acumula en las venas, haciendo que se acumule fluido en los tejidos del organismo. “La hinchazón de las piernas, sobre todo si es persistente, no debe ignorarse”, señala el Dr. Gordon F. Tomaselli, director de la división de Cardiología de Johns Hopkins University School of Medicine, de Baltimore. Se sospecha de insuficiencia cardíaca cuando ambas piernas están afectadas y el paciente también tiene dificultad para respirar, fatiga y opresión en el pecho.

Qué otro problema podría ser: Un problema de las venas conocido como insuficiencia venosa también puede causar hinchazón. Normalmente, las válvulas en las venas de las piernas mantienen el flujo de sangre de regreso al corazón, pero en las personas con insuficiencia venosa, estas válvulas se debilitan, provocando una acumulación de sangre. “Si las válvulas son el problema, la hinchazón generalmente desaparece cuando uno se acuesta”, advierte Tomaselli. Las medias terapéuticas de compresión pueden ayudar. La hinchazón también puede ser resultado de hipotiroidismo (insuficiencia de la hormona tiroidea).

9. Dolor abdominal severo o repentino

Afecciones de mayor preocupación: El dolor abdominal repentino podría indicar que un aneurisma aórtico —una protuberancia que se desarrolla en la aorta, con frecuencia en el área abdominal— se ha roto. “Si el aneurisma se rompe, el dolor suele ser repentino y muy fuerte, y, por lo general, centrado alrededor del ombligo”, dice el Dr. Richard Desi, gastroenterólogo del Mercy Medical Center, en Baltimore. Alternativamente, el dolor repentino puede indicar una víscera perforada (un agujero en el estómago, el intestino u otro órgano hueco), a menudo debido a una úlcera. La isquemia intestinal, que ocurre cuando disminuye o se detiene el flujo sanguíneo a los intestinos, dejando sin el suficiente oxígeno a los tejidos, también puede ser causante de este síntoma. “Es más común en las personas de edad avanzada, los pacientes más enfermos con insuficiencia cardíaca o fibrilación auricular”, explica el Dr. Brian Putka, gastroenterólogo de la Clínica Cleveland. Todas estas afecciones son potencialmente mortales, y requieren una cirugía de emergencia.

Qué otro problema podría ser: El dolor abdominal se debe, muchas veces, a cálculos biliares, que son depósitos duros con forma de arenilla que quedan alojados en un conducto de la vesícula biliar, provocando un dolor agudo, así como náuseas y vómitos. La diverticulitis —inflamación o infección en pequeñas bolsas del intestino grueso— puede ser otra causa de dolor súbito y severo, junto con los cambios en los hábitos intestinales, fiebre y náuseas. Aunque el síndrome de colon irritable puede provocar espasmos dolorosos en el colon, el dolor tiende a aparecer y desaparecer con el tiempo, y también puede causar estreñimiento, diarrea o cuadros alternos de ambos. La apendicitis es un candidato menos probable para cargar con la responsabilidad del dolor abdominal repentino en los mayores de 50 años, ya que esta afección es menos común cuanto mayor sea la persona. No obstante, cuando se produce, la persona sufrirá un dolor en el cuadrante inferior derecho del abdomen que empeorará gradualmente.

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