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10 preguntas que todo hombre debe formularle a su médico

Desde detección del cáncer de próstata hasta cómo llevar un estilo de vida saludable, los varones de más de 50 años pueden pedir orientación profesional.

In English l Es bien sabido que los hombres no suelen atosigar a sus médicos con preguntas o, como definió en forma explícita el Dr. Joshua Kosowsky, M.D., coautor del libro When Doctors Don't Listen: “Los hombres no quieren hablar de nada que tenga que ver con sufrir alguna molestia en los testículos o un sangrado rectal”.

Las cifras suministradas por la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ, Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención médica) de Rockville, Maryland, respaldan esa afirmación: los hombres son un 24 % menos propensos que las mujeres a haber visitado a un médico durante el último año.

Doctor explica a paciente resultados de radiología.

Istockphoto

¿Qué preguntas deben hacer los hombres a sus médicos?

Sin embargo, los hombres deben modificar esta actitud, expresa Kosowsky, profesor adjunto en la Facultad de Medicina de Harvard University y director clínico del Departamento de Medicina de Urgencia en el Brigham & Women's Hospital. “Deben superar la reticencia a sincerarse con sus médicos. Deben hablar por ellos mismos”.

Para facilitar la conversación, a continuación, se enumeran diez preguntas sobre temas clave que todo hombre debe analizar con su médico para mantenerse al tanto de su estado de salud.

1. Se habla mucho sobre el hecho de que los hombres deberían hacerse estudios de detección del cáncer de próstata en forma habitual; para serle honesto, estoy algo confundido. ¿Cree usted que necesito hacerme algún estudio?

“La American Urological Association (Asociación Estadounidense de Urología) recomienda a los varones de entre 50 y 75 años someterse a un chequeo anual que incluye un análisis de sangre para detectar el antígeno prostático específico (PSA) y un examen rectal”, comenta James Ulchaker, urólogo de la Cleveland Clinic. Quienes tengan antecedentes familiares de cáncer de próstata y los varones afronorteamericanos deberían comenzar con los chequeos a partir de los 40 años. El PSA es una proteína producida por la próstata; un análisis de sangre puede indicar si el nivel de esta proteína se encuentra en valores normales o elevados.

Sin embargo, se debe consultar con el médico acerca de las opciones disponibles en el caso de que los exámenes indicaran algún tipo de problema, afirma Kosowsky. “El cáncer de próstata es un cáncer de crecimiento muy lento. Incluso si usted lo padece, es poco probable que resulte mortal,  y un nivel elevado de PSA simplemente puede ser un signo de envejecimiento normal”.

Si tiene un nivel de PSA elevado, una opción es recurrir a una biopsia con aguja. Aun en el caso de que la biopsia revele cáncer, su médico puede recomendar una espera bajo observación y repetir el análisis de PSA cada seis meses. “Se están llevando a cabo esperas bajo observación cada vez con más frecuencia, debido a que estamos al tanto de que muchos pacientes son sobretratados por cáncer de próstata”, sostiene Ulchaker. A esto se agrega que las opciones de tratamiento, la extirpación de la próstata o la radioterapia pueden generar efectos secundarios no deseados, tales como la disfunción eréctil —la incapacidad de mantener una erección— y la pérdida del control de la vejiga.

2. Si dispongo de un chequeo médico anual cubierto por mi seguro, ¿qué estudios necesito hacerme?

Los varones de más de 50 años deberían hacerse un chequeo médico anual que incluya el monitoreo de la presión arterial y de los niveles de colesterol. Según la Cleveland Clinic, el nivel de glucemia en ayunas, o azúcar en sangre, debería verificarse cada tres años.

“De todos, el más importante es el monitoreo de la presión arterial”, explica la Dra. Carolyn Clancy, directora de la AHRQ. Según los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), sesenta y ocho millones de adultos padecen de hipertensión arterial, y más de la mitad de estos no la tienen controlada. La presión arterial normal es alrededor de 120 sobre 80. “Lo importante es conocer y anotar los valores obtenidos cada vez que se realiza un monitoreo”, aconseja Clancy. “Si durante la mayor parte del tiempo su presión arterial es de 90 sobre 60 y luego presenta un aumento repentino de 130 sobre 80, esto resulta ser un cuadro más preocupante que el de una persona que presenta valores continuos de 120 sobre 80”. Si su presión arterial es alta, su médico querrá verificarla más a menudo y quizá le sugiera que la controle en su hogar por medio de un tensiómetro para uso domiciliario.

3. No me estoy sintiendo tan sexualmente vital como me gustaría. ¿Podría tener algún problema de salud?

“Si usted experimenta una disminución de su libido (impulso sexual), es apropiado hacer una prueba matutina de su nivel de testosterona”, afirma Ulchaker. “Si el resultado es normal, la mayoría de los urólogos no recomiendan administrar testosterona adicional”.

Si el problema es de disfunción eréctil, se dispone de múltiples opciones, entre ellas, medicación oral, como el sildenafil, o dispositivos de vacío para la erección, agrega Ulchaker. Pero es probable que usted no necesite recurrir a tales medidas. La obesidad, el tabaquismo y la diabetes pueden interferir en su función sexual. Bajar de peso, dejar de fumar y controlar su diabetes podría hacer la diferencia.

Por otro lado, no deben olvidarse los efectos secundarios de los medicamentos. Algunas clases de fármacos, como los antidepresivos, las estatinas y los antihipertensivos, también pueden causar disfunción eréctil. Asegúrese de consultar con su médico acerca de los medicamentos —ya sean de expendio bajo receta o de venta libre— que usted toma con regularidad.

4. Estoy orinando más de lo usual. ¿Debería preocuparme?

“A medida que los varones envejecen, desarrollan trastornos de vaciamiento”, explica Ulchaker. “La principal causa detrás de la urgencia urinaria es la cafeína. El alcohol también retarda la absorción del agua por parte de los riñones”. El resultado: usted orina con mayor frecuencia. Interrumpa la ingesta de ambos y su problema de tener que ir constantemente a orinar quizá se resuelva.

5. No he estado durmiendo bien. ¿Representa esto un motivo de preocupación?

Los CDC informan que entre cincuenta y setenta millones de adultos tienen problemas para dormir y que casi el 37 % de las personas cuya edad oscila entre los 55 y los 65 años, se quedan dormidas durante el día en forma no intencional, al menos una vez al mes. Un problema para dormir muy común que afecta a más de dieciocho millones de estadounidenses, en especial varones, es la apnea del sueño —una pausa en la respiración— que puede perturbar el sueño e incrementar la probabilidad de desarrollar problemas cardiovasculares. Usted tiene mayor riesgo de padecer apnea si está excedido de peso y su edad supera los 40 años.

No se olvide de adoptar algunas medidas de sentido común para mejorar sus hábitos de sueño. Estas incluyen las siguientes:

  • limite el consumo de cafeína, alcohol y nicotina, y evite comer en exceso, cuando se aproxima el momento de acostarse;
  • mantenga un horario regular de sueño;
  • evite el ejercicio en las horas previas a acostarse.

6. Estoy preocupado porque varios de mis familiares han sufrido ataques cardíacos. ¿Cómo puedo saber si estoy en riesgo de padecer una enfermedad cardíaca?

Los antecedentes familiares representan un factor de riesgo mayor a la hora de considerar las enfermedades cardíacas, de modo tal que es importante hacerle saber al médico acerca de la tendencia familiar.

“Pero, la verdad es que todos estamos en riesgo”, afirma Kosowsky. “Y si se es fumador, el riesgo es mucho mayor”, alrededor de dos o tres veces más, según los CDC. Hable con el médico sobre su estilo de vida con toda sinceridad, sin olvidar comentarle cuánto ejercicio hace y de qué manera se alimenta. Esto es crucial para obtener una respuesta correcta sobre sus probabilidades de sufrir problemas cardíacos, según Kosowsky.

7. Me gustaría ocuparme mejor de mi salud y hacer más ejercicio. ¿Necesito hacerme una ergometría antes de comenzar con la actividad física?

Una ergometría consiste en caminar por una cinta caminadora mientras su corazón es monitoreado para verificar cómo responde al esfuerzo. “Si usted posee un riesgo elevado de padecer una enfermedad cardíaca, consulte con el médico antes de comenzar a hacer ejercicios”, aclara Kosowsky. “Es probable que le recomiende que, como primera medida, comience los ejercicios en un ambiente controlado, a fin de asegurarse de que su corazón sea lo suficientemente fuerte”.

Pero, si el médico le recomienda una ergometría, averigüe las causas por las que se la considera necesaria. ¿Qué es lo que el facultativo espera obtener de la prueba? “Una ergometría puede arrojar como resultado un falso positivo, lo que puede conducir a la adopción de tratamientos innecesarios”, advierte Kosowsky. “Pregunte por otras alternativas”.

8. No creo que mi peso sea un problema, pero ¿cómo puedo estar seguro?

“La respuesta está asociada al ejercicio”, dice Kosowsky. “Ya sea que se esté delgado o gordo, usted no se encuentra en un peso saludable si no hace ejercicio”. La American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón) recomienda que haga treinta minutos de ejercicio físico al menos tres veces a la semana.

Tenga también en cuenta que, luego de los 50 años, su metabolismo se torna más lento, por lo que es normal aumentar de peso, en particular si usted no introduce cambios en su dieta o incrementa la actividad física. Una forma de comprobar su estado es que calcule su índice de masa corporal (IMC), que proporciona una medida de la grasa corporal.

9. He estado experimentando cierto dolor o malestar extraño. Me siento un poco tonto por preguntar, pero, ¿hay algo por lo que deba preocuparme?

Si usted tiene interrogantes, pregunte, especialmente si se trata de encarar un cambio en su actual estado de salud. “No hay preguntas estúpidas”, asegura Kosowsky. “Los varones deberían preguntar acerca de las cosas que les molestan o que puedan acarrearles una modificación en su estado normal de salud. Esto es en particular aplicable para aquellos hombres que son reticentes a hablar temas tales como el dolor rectal o la inflamación testicular. Y no permita que el médico simplemente desestime sus inquietudes”. En ocasiones, cuestiones menores resultan ser de poca importancia, en otras, pueden ser indicios de asuntos de mayor relevancia.

10. Mis exámenes indican que tengo problemas de salud. ¿Puede usted decirme cuál es mi diagnóstico preciso?

Una vez que usted haya conversado acerca de los exámenes y sus preocupaciones con el médico, solicite un diagnóstico. “Si el médico no puede brindar un diagnóstico específico, entonces pregúntele qué es lo que, con mayor probabilidad, le está causando problemas”, dice Kosowsky. “Si usted está preocupado de padecer algo serio, como cáncer, hágaselo saber al médico. No asuma que él o ella saben lo que está pasando por su cabeza”. Pregúntele: ¿Qué hacemos ahora? ¿Hay alguna decisión que deba tomar? Si se requirieran estudios o tratamientos adicionales, pregunte siempre las causas por las que usted debe someterse a ellos y cuáles son las alternativas disponibles, aconseja Kosowsky. Resulta también de importancia que el médico haya considerado los beneficios y los efectos secundarios que conlleva cada opción, de manera tal de que usted pueda entender qué esperar de cada una, agrega Clancy. Pregunte, también, de qué manera usted puede obtener más información acerca de su afección.

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