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¿No tienes ahorros para la jubilación? No es demasiado tarde

Puedes tomar ciertas medidas para asegurar que podrás mantenerte cuando dejes de trabajar.

Recortes de titulares de períodicos que dicen pánico, mercado mobiliario, dinero, trabajo

ISTOCK / GETTY IMAGES

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No todas las personas que afrontan un déficit en la jubilación pueden invertir dinero extra en un plan 401(k) o una cuenta IRA. Muchas son afortunadas si tienen siquiera algún dinero ahorrado.

¿Qué tan grave es la situación para los adultos mayores del país? Una encuesta reciente de Sagewell Financial reveló que el 27% de las personas de 55 a 67 años tienen menos de $10,000 ahorrados para la jubilación. El 40% tienen menos de $50,000.

“En estos casos, no está todo perdido”, dice Jerry Patterson, presidente de Fidelity Investments Life Insurance. “Durante la jubilación, será necesario poner mucha atención en la creación de un presupuesto y la administración del flujo de efectivo en vez de en los ingresos y los ahorros”.

Saber que no tienes suficiente dinero para la jubilación sin duda te hará sentir temor. Después de todo, la jubilación puede durar tranquilamente más de veinte años, y $10,000 no te llevarán muy lejos. Sin embargo, ese temor no tiene por qué quitarte el sueño. Existen algunas medidas que puedes tomar ahora para prepararte para el futuro, y todo comienza con la elaboración de un plan.


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Antes de la jubilación

Si tienes alrededor de 55 años y estás trabajando, ahora es el momento de calcular exactamente cuánto necesitarás durante la jubilación. Eso significa crear un presupuesto detallado que incluya todos los gastos esenciales y discrecionales que esperas tener con el paso de los años. Considera el momento y el lugar en el que quieres jubilarte. A partir de ahí, piensa en los ingresos que tendrás para vivir si no cuentas con ahorros. También debes encontrar áreas en las que puedas gastar menos a fin de mantener tus gastos mensuales al mínimo posible. Si necesitas ayuda para elaborar un presupuesto, puedes utilizar la calculadora para la jubilación, de AARP. Después de responder una serie de preguntas, la calculadora te ayudará a determinar la cantidad que necesitas ahorrar.

Una vez que tengas una idea de la cantidad que vas a necesitar, puedes encontrar formas de aumentar tu dinero. Eso podría significar trabajar horas extra, conseguir un segundo trabajo a tiempo parcial o considerar un cambio de carrera para cobrar un mejor salario. “Este es el período en el que debes multiplicar tus ingresos”, señala Jody D'agostini, planificadora financiera certificada y especialista en jubilación de Equitable Advisors. “En este momento hay más de once millones de puestos de trabajo vacantes. Quizá sea el momento de considerar un cambio de carrera”. Cuanto más alto sea tu salario, más dinero podrás ahorrar.

Para las personas que tienen de 65 a 70 años y enfrentan una jubilación sin ahorros, demorar ese próximo paso puede ser lo más conveniente. Si la salud te lo permite, trabajar uno o dos años más te dará más tiempo para cobrar un sueldo y mejorar tu situación económica. En este momento, debes concentrarte en pagar las deudas que tienen intereses altos y crear un fondo de emergencia que cubra de tres a seis meses de gastos. Después de eso, puedes ocuparte de ahorrar para la jubilación. ¿No sabes por dónde empezar? Puedes elaborar un plan con la ayuda de las herramientas digitales Ace Your Retirement (en inglés) y Money Map, de AARP.

Durante este período, intenta demorar el cobro de los beneficios del Seguro Social. Cuanto más tiempo esperes, mayor será tu pago. “El objetivo es retrasarlos la mayor cantidad de tiempo posible”, explica D'agostini. “Los que demoran el cobro obtienen un crédito del 8% anual hasta los 70 años”.

Una vez que te hayas jubilado

Para quienes abandonan la fuerza laboral con una cantidad limitada de ahorros para la jubilación, la administración del flujo de efectivo se convierte en el principal objetivo y desafío. Si dependes únicamente del Seguro Social, debes gastar tu dinero con mucha prudencia. Muchos logran hacerlo, pero requiere disciplina y disposición para estar al corriente de tus gastos y de tu presupuesto.

Los jubilados también pueden complementar sus beneficios del Seguro Social con un trabajo a tiempo parcial. No solo puede aportar más dinero, sino que constituye una forma de salir del hogar y socializar, algo que los jubilados necesitan en su vida. “Muchas personas encuentran un segundo trabajo que les gusta y que les ayuda a complementar el beneficio del Seguro Social y la falta de ahorros cuando llegan a la jubilación”, según Patterson.

También puede ser conveniente reducir el tamaño de la vivienda si tienes dificultades para pagar las facturas y poner comida en la mesa. Muchos jubilados prefieren envejecer en su casa, pero si la hipoteca o los impuestos sobre la propiedad son demasiado altos o el costo de vida en tu zona es elevado, reducir el tamaño de la vivienda o mudarte a un lugar más asequible podría aliviar parte de la presión. También puede ayudar alquilar parte de tu casa a un inquilino. Al fin y al cabo, la vivienda suele ser uno de los mayores gastos mensuales. Cualquier forma de reducir ese gasto te permite disponer de más dinero para vivir.

Si tienes valor líquido en tu propiedad y tienes 62 años o más, una hipoteca revertida es otra opción que puedes considerar, pero antes debes asegurarte de entender en qué consiste. Una hipoteca revertida es un préstamo que se basa en el valor líquido de tu vivienda. El prestamista te paga una suma global o mensualmente con una línea de crédito. No tienes que devolver el préstamo hasta que vendas la casa, te mudes o mueras. La suma que has utilizado se descuenta del precio de venta, y el dinero que queda te corresponde a ti o a tus herederos.

La hipoteca revertida tiene algunas desventajas que es necesario tener en cuenta. La tasa de interés suele ser más alta que la de una hipoteca tradicional, hay que sumarle las comisiones y eres responsable de pagar el impuesto sobre la propiedad, el seguro para propietarios y el mantenimiento. Si utilizas todo el valor líquido de la vivienda, puede no quedar nada para dejar a tus seres queridos. “Las hipotecas revertidas ahora son mucho más convenientes desde que el HUD intervino en el 2015 y cambió las leyes”, advierte D'agostini. “Recurrir al valor líquido de tu vivienda es una opción razonable si tienes menos de $10,000.

 

Donna Fuscaldo es una escritora y editora colaboradora especializada en finanzas personales y salud. Lleva más de dos décadas escribiendo y cubriendo noticias para varias publicaciones nacionales, como The Wall Street Journal, Forbes, Investopedia y HerMoney.