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4 razones por las que puede ser peligroso depender de la tecnología de tu automóvil

No ignores las prácticas tradicionales de conducir un auto.

Pantalla de GPS en la consola de un auto

Getty Images

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¿Es peligroso ignorar los controles de seguridad más tradicionales para evitar riesgos? Podría serlo.

Ya que casi todos los accidentes de automóvil se deben a un error humano, los avances en la tecnología automotriz que nos ofrecen más seguridad en la carretera —especialmente en situaciones de emergencia— pueden ayudar a reducir la cantidad de accidentes, según el Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras.

Sin embargo, acostumbrarse a los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) —que incluyen cámaras de retroceso, alertas de cambio de carril y frenos de emergencia— o depender exclusivamente del GPS para orientarse, puede hacer que algunas personas conduzcan con menos precaución.

Quizá los conductores ya no giren la cabeza para ver los puntos ciegos porque piensan que un sonido o una luz intermitente los alertará del peligro. Tal vez los conductores no se molesten en darse la vuelta y mirar por la ventana trasera mientras circulan marcha atrás porque suponen que la cámara de retroceso reproduce todo el panorama. Incluso puede que se distraigan mientras conducen porque piensan que el GPS les dará tiempo suficiente para cruzar tres carriles de tráfico para llegar a una salida.


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Por eso, los conductores deben tener en cuenta las limitaciones de la tecnología de su automóvil y mantenerse atentos al volante.

1. La tecnología de seguridad del vehículo no puede hacerlo todo

Los sistemas ADAS están cambiando el modo de conducir, señala William Horrey, director técnico de la Fundación para la Seguridad Vial de la American Automobile Association, en Washington D.C.

“Estos sistemas están asumiendo más responsabilidades en la conducción, ya sea al controlar la velocidad y la distancia con un sistema adaptable de control de crucero o al controlar tu posición con la tecnología de sensores de carril”, explica. Pero estas funciones distan mucho de ser infalibles, agrega.

El año pasado, la AAA Foundation publicó una nueva investigación (en inglés) sobre el funcionamiento de las cámaras, el sistema de freno automático de emergencia y el asistente de cambio de carril en caso de lluvia intensa o cuando la cámara está manchada con barro o tiene insectos pegados. Cuando hace mal tiempo o las condiciones de conducción no son las ideales, los sistemas ADAS, que dependen de sensores y cámaras, no pueden “ver” claramente la carretera, otros automóviles o las líneas pintadas, lo que podría afectar el funcionamiento del automóvil, indica Horrey.

Si bien los sistemas ADAS funcionan bien en muchas circunstancias, su eficacia varía de un vehículo a otro y de una situación a otra. Es por eso que los conductores siempre deben considerar la tecnología como una ayuda y no como una muleta, advierte William Van Tassel, director de programas de capacitación de conductores de la AAA.

“Es tentador depender exclusivamente de la tecnología, ya sea la asistencia de cambio de carril, la cámara de retroceso o los sistemas de alerta de punto ciego, pero esos sistemas tienen limitaciones”, advierte.

Por ejemplo, una mancha de suciedad o una gota de agua en la cámara de retroceso podría bloquear el campo visual, agrega, o un sensor podría averiarse sin aviso.

2. Muchos conductores desconocen la tecnología de su automóvil o su funcionamiento

En un estudio (en inglés) que realizó la AAA en el 2018, el 40% de los encuestados supusieron erróneamente que su sistema de advertencia de colisión frontal activaría automáticamente el freno de emergencia, sin darse cuenta de que el automóvil les avisaría solo con una luz y no accionaría los frenos. El estudio también reveló que los conductores creían erróneamente que el sistema de detección de punto ciego de su automóvil podía “ver” todo, incluidos los ciclistas y los peatones, cuando solo podía “reconocer” a los automóviles en circulación.

“Queda claro que las personas no entienden muy bien las limitaciones de los sistemas”, afirma Horrey. “Si operas un sistema y esperas que funcione de determinada manera, y te encuentras en una situación en la que el sistema no responde, podrías verte en apuros, no solo en cuanto a reconocer que hay un problema, sino también para tener tiempo de retomar el control del vehículo y responder como corresponde”.

3. Los conductores pueden dejar de estar en alerta

Esfuérzate por ser un consumidor informado y un conductor más prudente

Evitar depender excesivamente de las herramientas de alta tecnología de un vehículo no significa que los conductores no deban utilizar las funciones de seguridad que tienen a su disposición. Basta con saber lo que los vehículos ofrecen y lo que no, e incorporar esas funciones de alta tecnología a las técnicas de conducción prudente que ya utilizan.

Cuando compres un vehículo nuevo, lee el manual del propietario o mira videos en internet para informarte sobre la tecnología disponible, sugiere William Horrey, de la Fundación para la Seguridad Vial de la American Automobile Association. Pide una demostración en persona para probar un automóvil y aprender a utilizar sus sistemas.

“En el momento de la compra, haz preguntas sobre la tecnología. Es increíble que la entrega de un vehículo nuevo esté tan enfocada en la sincronización del teléfono con el automóvil y que nadie hable de ningún otro tema”, señala.

La AAA ofrece varios recursos para ayudar a los conductores a conocer el funcionamiento de los sistemas ADAS y sus limitaciones. El curso AARP Smart Driver, disponible en persona y por internet, ofrece orientación sobre técnicas de conducción segura y la tecnología automotriz.

Ten en cuenta que si bien los vehículos actuales ofrecen funciones que ayudan al conductor, “la persona al volante sigue siendo responsable de todos los aspectos de la conducción”, explica Horrey. “Quizá ya no estés pisando el acelerador o el freno o guiando el automóvil en cada momento del trayecto, pero sigues siendo responsable de observar el tráfico a tu alrededor, aunque estas funciones estén activadas.

Ya sea por depender del control de crucero o del detector de puntos ciegos, tal vez inconscientemente te permitas soñar despierto o no prestar tanta atención como solías hacerlo, y así te distraes al conducir, explica Horrey. “Al interactuar con un sistema que casi siempre funciona bien, empiezas a confiar en él y te sientes más cómodo”.

Horrey advierte que un estudio a cargo de AAA Foundation en colaboración con el Virginia Tech Transportation Institute concluyó que los conductores con experiencia o que tenían vehículos con algunas de estas tecnologías desde hace tiempo eran “más propensos a ocuparse de otras tareas que los distraían mientras utilizaban los sistemas, en comparación con un grupo que no se había acostumbrado realmente a usarlos”.

4. Los conductores se vuelven demasiado dependientes

Un estudio del 2021 que llevó a cabo Aceable, un proveedor de programas virtuales de instrucción para conductores, concluyó que depender de la tecnología de los automóviles inteligentes podría deteriorar las aptitudes de conducción y orientación. Por ejemplo, el 61% de los participantes del estudio dijeron que las funciones de seguridad de su vehículo los hacían sentir lo suficientemente tranquilos como para apartar brevemente la vista de la carretera, mientras que el 58% dijeron que confiaban en los sensores de su automóvil y no miraban alrededor de su vehículo para ver si había peatones.

“Estas tecnologías son magníficas, pero solo deben considerarse complementos de los buenos hábitos de conducción”, advierte Van Tassel. “Conduce como si no las tuvieras y permite que te ayuden si es necesario, en lugar de confiar en ellas para salvarte. El conductor sigue siendo la tecnología más eficaz del vehículo”.

Vuelve a las técnicas tradicionales de conducción

Algunos conductores, como Alice Knisley-Matthias, de 54 años, no han dejado que los sistemas ADAS asuman el control.

“Siento que me distraen más. Conduzco con música clásica en el automóvil para tener un ambiente tranquilo, y todos esos sonidos son ruidos poco gratos”, comenta Knisley-Matthias, que vive en Staten Island, Nueva York.

Si bien la tecnología de seguridad de los vehículos tiene por objeto aumentar la seguridad de la conducción, no debe reemplazar la función de un conductor atento al volante, algo que Knisley-Matthias considera muy importante.

“Conozco bien las funciones del automóvil y lo que dice el manual, pero considero que las funciones de detección de puntos ciegos tienen puntos ciegos, por lo que nunca confiaría del todo en la tecnología”, explica. “Sigo pensando que yo soy mi mejor defensa”.

Horrey recomienda utilizar la cámara de retroceso como una fuente de información mientras giras la cabeza para ver lo que hay detrás y a tu alrededor. Lo mismo ocurre con los sistemas de asistencia de cambio de carril: no esperes a que se encienda una luz intermitente; mira por encima del hombro y observa siempre tu punto ciego.

A Knisley-Matthias también le preocupa que los conductores más jóvenes, que han crecido con vehículos de alta tecnología, no conduzcan con tanta seguridad como los que aprendieron las reglas antes de que existieran esas herramientas.

“Cuando empezamos a conducir, aprendimos las reglas básicas y perfeccionamos los reflejos y la concentración”, recuerda Knisley-Matthias. “No sé si los nuevos conductores adquirirán el mismo conjunto de aptitudes cuando tienen la tecnología disponible desde un principio”.

Wendy Helfenbaum colabora con artículos sobre mejoras del hogar, jardinería, autos, bienes raíces y turismo. Sus trabajos han aparecido en medios como Apartment Therapy, Houzz, BBC.com, WomansDay.com y Costco Connection.