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Cómo afrontar una situación cuando la dinámica familiar afecta a las reuniones

Consejos de los terapeutas para no caer en conflictos en las fiestas de fin de año.

Padres de pie junto a su hijo adulto que está en una cama infantil

ZOHAR LAZA

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​Cuando todos se reúnen en la casa de la abuela en las fiestas de fin de año, los miembros de la familia, de cualquier edad, normalmente retoman (o se ven obligados a retomar) sus papeles de la infancia. Incluso los adultos que ahora tienen sus propios hijos y carreras exitosas pueden sentirse como niños nuevamente. Y eso puede crear... conflictos. A continuación, te explicamos cómo sobrevivir a las reuniones durante las fiestas de fin de año, según terapeutas familiares.

Consejos para hijos adultos

Establece límites. Antes de la reunión, informa a tus padres, tus hermanos u otros asistentes sobre cualquier tema que no estés dispuesto a discutir. Por ejemplo, es perfectamente apropiado hacerles saber que no vas a participar en conversaciones políticas en la mesa o que no deseas revivir tus victorias o tus vergüenzas de la infancia.

Prepárate para lo extraño. Visualiza con anticipación cómo deseas reaccionar si alguien te trata de manera inadecuada o ignora tus deseos según el consejo anterior. ¿Es mejor responder con humor y firmeza, o simplemente hacer un ejercicio respiratorio y dejar pasar el momento? Cuanto más puedas anticipar lo que ocurrirá y planificar una respuesta positiva, mejor podrás afrontar el momento y seguir disfrutando de la reunión.


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Pídelo de la manera correcta. ¿Quieres que tus padres actúen de manera diferente contigo? Cómo se lo pides puede marcar una gran diferencia. “Pedirles que participen en el cambio y explicarles que sabes que sus intenciones son buenas les da a las personas el beneficio de la duda”, dice Erin Cassidy-Eagle, profesora clínica especializada en Psiquiatría Geriátrica en la Facultad de Medicina de Stanford University. Por ejemplo, pueden responder a tu falta de interés en un plato que están preparando de esta manera: “¿Qué quieres decir con que no comes eso? ¡Te encanta!”. En esa situación, di: “A menudo siento que heriré tus sentimientos si no como un plato especial que sé que has preparado con amor. Pero ahora estoy tratando de comer de manera diferente. ¿Podrías ayudarme a crear un poco más de equilibrio en la mesa?”.

Designa a una persona que te apoye. Haz preparativos para designar a alguien con quien comunicarte —ya sea en persona o electrónicamente— cuando necesitas tomarte un descanso de tu familia, dice Mudita Rastogi, profesora clínica y terapeuta matrimonial y familiar con licencia en el Family Institute de Northwestern University. Dile a esa persona con anticipación que cuando te comuniques, quieres que te “tranquilice”. Deseas que te recuerde que debes estar disfrutando tu tiempo con la familia en vez de sentirte exasperado.

Consejos para los padres

Hablen antes de la reunión. Antes de que los hijos y sus familias regresen a casa para las fiestas, programa una conversación honesta en la que las dos partes puedan hablar sobre lo que esperan de la visita y sus preferencias con respecto a las actividades programadas. (“¿Quieres tener una gran cena?”. “¿Está bien si invitamos a los vecinos?”). Ahora también es el momento de comunicar tus expectativas y lo que esperas de su visita.

No des nada por sentado. Las personas inevitablemente crecen y cambian, incluso tus propios bebés. Es posible que tu hijo adulto ya no coma esos sándwiches de mantequilla de maní y jalea que le encantaban cuando era niño, o que los valores de tu hija adulta puedan haber cambiado desde que era adolescente. Mantén la mente abierta y permítete conocerlos como adultos, en vez de concentrarte en quiénes eran de niños.

Evita elegir un lado del conflicto. Es fácil dejarse llevar por las discusiones familiares entre hermanos u otros miembros de la familia. Elegir un lado es lo que Rastogi llama “triangulación”, y puede empeorar el conflicto familiar. Si alguien trata de involucrarte en la disputa, empatiza con esa persona y ofrece apoyo sin aprobar lo que dice.

Programa tiempo de separación. Cuando todos los miembros de la familia tienen que hacer todas las actividades juntos, es una situación que invita al conflicto. Programa tiempo a solas con varios familiares para permitir que las relaciones crezcan y crear espacio para relajarse.

Ofrece apoyo, no consejos. Lo que más buscan los hijos adultos de sus padres es la aprobación, dice Cassidy-Eagle. No quieren orientación ni críticas; quieren escuchar que están haciendo un buen trabajo. (“Eres un muy buen padre”). Recuerda que incluso los consejos bien intencionados se pueden interpretar como críticas.

Kelsey Ogletree es una colaboradora que cubre temas de comida y viajes. También ha escrito para The Wall Street Journal, Midwest Living y Condé Nast Traveler.