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Pasar tiempo con los jóvenes tiene sus ventajas

De grupos sociales a voluntariados, agrega energía juvenil a tu vida.

Un agricultor con su hijo, de 13 años de edad, de pie en un campo de cultivos.

Getty Images

Si bien parece que en esta foto el adulto está ayudando al niño, la presencia del joven también beneficia al adulto mayor.

In English | En los últimos tres años, Max Mozell, de 88 años, ha jugado ajedrez casi todos los lunes durante el año escolar, intentando ganar —pero con esperanzas de perder—.

Eso es porque Mozell, un decano universitario jubilado y exprofesor de neurociencias, juega contra adversarios que tienen casi un quinto de su edad, como parte de un programa intergeneracional de ajedrez administrado por una organización sin fines de lucro con sede en Manhattan. “En cierto modo, me gusta perder”, dice. “Trato de ganar, porque de lo contrario no es una verdadera partida de ajedrez. Pero cuando me ganan, es divertido ver lo bien que se comportan los niños. Se sienten orgullosos cuando ganan, y aprenden que si se esfuerzan de verdad, pueden ganar”.

Según lo describe Mozell, este programa de ajedrez para diferentes edades ofrece ventajas a quienes se encuentran a ambos lados del tablero. “Llegas a mi edad, y más o menos se te olvida que hay niños en el mundo”, dice Mozell. “Pero todos los lunes veo que los hay. No solo eso, sino que son niños que piensan, y estar con ellos es divertido”.

Hay estudios que demuestran que pasar tiempo con jóvenes también podría mejorarte la salud. “Un estudio reciente demostró que, para los adultos mayores, pasar tiempo con niños ofrece beneficios cognitivos, así como beneficios para la salud emocional y física”, dice Jennifer Crittenden, subdirectora de University of Maine Center on Aging. Hacerlo puede brindar un propósito a los adultos mayores, según Crittenden, lo cual puede ser un factor importante para mitigar o minimizar la depresión. Otro estudio sobre los adultos mayores que se ofrecían como voluntarios (en inglés) para trabajar con jóvenes descubrió que tenían mayores índices de satisfacción con la vida comparado con personas de su edad que no hacían voluntariado con niños.

Si bien muchos programas se enfocan en los beneficios para los niños al tener interacciones como, por ejemplo, que voluntarios de mayor edad les lean, “juntar a dos generaciones también da a los adultos mayores una oportunidad para aprender de los niños. La información y la experiencia no solo fluyen en una sola dirección”, dice Crittenden.

A continuación encontrarás unos consejos de expertos para añadir más energía juvenil a tu propia vida.

Abuela con nieta adolescente sonríen abrazadas.

WENDY CONNETT/GETTY IMAGES

Una gran manera de conocer a personas de una generación más joven es la de comunicarse con una escuela local.

Únete a grupos sociales que están integrados naturalmente

El gerontólogo Karl Pillemer de Cornell University encuestó a 2,000 personas mayores de 65 años y les pidió sus mejores consejos para vivir. “Una de sus recomendaciones más fuertes para envejecer es mantenerse integrado socialmente”, dice, y menciona que esto puede ser un desafío dada nuestra tendencia natural a “acercarnos a otros de edades similares a la nuestra”. ¿Su consejo? Busca organizaciones existentes, tales como congregaciones religiosas o grupos cívicos, que combinan una variedad de edades. Las bibliotecas locales a menudo son buenas fuentes de información sobre estas; las listas de distribución electrónica de tu barrio también te pueden ayudar a encontrar grupos que incluyen múltiples edades.

Llama a hospitales, guarderías, distritos escolares o grupos de voluntariado

Si bien estás interesado en abrazar a bebés, leerles a niños pequeños o ser tutor de adolescentes, a muchas organizaciones locales les entusiasma contar con voluntarios de edad avanzada. Ellen Cyrus, de 74 años, residente de Tamarack, Minnesota, se inscribió con una organización de voluntariado en su comunidad para trabajar en proyectos tan variados como pintar el ayuntamiento con grupos de estudiantes y ayudar a dirigir un desfile de modas benéfico con participantes de varias edades que se realiza anualmente. “Tenemos ‘modelos’ que van desde bebés hasta adultos mayores, y todos se sienten bien haciéndolo”, dice esta asistente administrativa jubilada. “Pienso que es muy importante que los jóvenes y los adultos mayores se relacionen de alguna manera. Es beneficioso para todos, porque todos a veces necesitamos consuelo para nuestra alma”.

Comunícate con la universidad más cercana

Muchos recintos universitarios tienen grupos estudiantiles —como Project Generations— diseñados para promover las interacciones entre los estudiantes y los adultos mayores. Comunícate con el departamento de alcance comunitario de una universidad cercana para obtener más información. Gret Atkin, de 72 años, una investigadora jubilada de Cornell University, compite en juegos de mesa contra adversarios más jóvenes en Ithaca College, gracias a un programa administrado por su comunidad para jubilados afiliada a una universidad. También conoce a compañeros de clase más jóvenes cuando toma varios cursos universitarios como oyente. Un momento revelador: un debate reciente durante un curso de sociología del envejecimiento sobre las tradiciones relacionadas con las citas. “La idea de si esperabas a besar a alguien hasta la segunda o tercera cita les resultaba completamente ajena”, se ríe Atkin. La evolución de los teléfonos inevitablemente desató otra conversación animada. “Los estudiantes preguntaban: ‘¿Quieres decir que de hecho tenías que compartir tu teléfono con alguien más?’”, recuerda Atkin. “¡Simplemente no podían creer que así era en una época!”.


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