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Guarda semillas ahora para evitar la escasez debido a la pandemia

Esta práctica, fácil y económica, es cada vez más popular, además de rica en tradición.

Una persona sosteniendo en sus manos semillas de trigo

Leonardo Laschera / EyeEm / Getty Images

In English | La pandemia del coronavirus provocó una escasez de semillas durante la pasada primavera, y los jardineros, expertos y principiantes, añoraban plantar frutas y verduras en la cuarentena.

Hubo una demanda “más allá de lo racional”, dice Dan Jason, dueño de Salt Spring Seeds en la Columbia Británica, y se espera que la escasez continúe en el 2021.

Una forma de asegurar la cosecha del próximo año es la de guardar las semillas este otoño. Cada vez hay más los jardineros que guardan sus semillas y las intercambian a través de redes como Seed Savers Exchange o incluso bibliotecas públicas (en inglés).

Guardar semillas “es siempre una buena idea”, dice Bill Best, quien fundó Livingston, el Sustainable Mountain Agriculture Center en Tennessee. Puedes guardar las semillas de variedades tradicionales de plantas, así como también aquellas de los especímenes más robustos para poder producir gradualmente cepas de semillas mejoradas.


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Cosechar y guardar semillas

Luego de que conozcas el tiempo necesario y aprendas el método correcto para cosechar semillas (ver recuadro), guardarlas te resultará económico y fácil de hacer. Es difícil equivocarse con cuatro plantas que se polinizan solas durante el año: tomates, lechugas, frijoles y arvejas.

Las semillas que se polinizan solas y son de variedades como los frijoles de arándano o las favoritas de Best, la calabaza Candy Roaster, producirán de manera confiable la misma variedad cuando las plantes, si les das espacio adecuadamente. Pero si en tu jardín pones plantas híbridas comunes de la ferretería, prepárate para las sorpresas.

“Las semillas hibridadas [podrían] brotar del mismo tipo o diferentes” dice Bevin Cohen, un granjero y autor de Sanford, Míchigan. “Cuando ocurre la polinización cruzada, cada grano de polen viene de diferentes fuentes, entonces cada una de esas semillas va a ser genéticamente diferente”.

Las semillas de plantas que polinizan los insectos y el viento —como calabaza, maíz y sandía— se polinizan de manera cruzada de una cantidad de fuentes, por lo que sus semillas también superan las expectativas.

Las semillas de tomate son fáciles de plantar, aunque necesitarás limpiar y secar las semillas antes de almacenarlas. Best recomienda dejar que las semillas y el gel que las rodea fermenten durante dos o tres días y luego llenar el recipiente con agua. Las semillas viables se hundirán hacia el fondo. Para secar las semillas, Jason recomienda esparcirlas sobre una malla para ventanas fina de la ferretería. Cúbrelas con otra malla para que no se acerquen las moscas de la fruta. Si donde vives hay mucha humedad, puedes tener que colocar un ventilador que apunte a tus semillas para asegurarte de que se sequen completamente.

La cultivadora de plantas de Oregón Carol Deppe, entre cuyos varios libros se incluye The Resilient Gardener: Food Production and Self-Reliance in Uncertain Times, recomienda usar un deshidratador para secar cuidadosamente todas las semillas que quieras conservar más allá del año próximo. Puedes almacenar las semillas en cualquier lugar fresco y oscuro, pero el congelador es ideal.

Best se convirtió en adepto del congelador luego de hacer brotar exitosamente las semillas de muchas décadas atrás, propiedad de su madre. Luego de la muerte de su madre, la hermana de Best descongeló el congelador y “abajo de todo encontró semillas que habían estado allí durante 35 años. Y yo obtuve una germinación del 100%” con ellas, dice Best. “Eso me convenció de lo valioso de un congelador”.

Almacena las semillas en recipientes cerrados al vacío (o incluso en paquetes de papel, si las guardas solo durante un año) y ponles etiquetas con la especie, la variedad y el año. También puedes anotar cuánto rindió la planta y adjuntar una foto.

Intercambio y linaje

En los intercambios de semillas en el país, cada vez hay más jardineros que se reúnen para intercambiar semillas e historias de familias. En el Appalachian Seed Swap en Pikeville, Kentucky, Cohen conoció a una mujer que cultivaba semillas de maíz de su tatarabuelo. “Su historia familiar se entremezclaba con esta variedad”, dice Jessika Cohen,

Las personas que intercambian semillas también comparten sus historias sorprendentemente ricas sobre las mismas semillas. “Todas las semillas tienen sus propios nombres, historias y linaje“, dice Jessika Greendeer, quien guarda semillas para la organización de preservación indígena Minneapolis Dream of Wild Health. Incluso si tú y tu vecino comienzan con la misma variedad de planta, las semillas que cada uno de ustedes guarden y cultiven desarrollarán diferentes características luego de unas pocas generaciones. “Evolucionarán de distintas maneras”, dice Jessika.

Primer plano de una mano sosteniendo guisantes y frijoles

Catherine McQueen / Getty Images

Cómo recolectar las semillas

Deja de seis a 12 plantas en tu jardín que maduren excesivamente hasta el final de la temporada. Cómo recolectar estas semillas dependerá de la variedad. No es necesario secar antes de almacenar las semillas que están secas cuando caen de la planta, como la lechuga, el cilantro, los frijoles y las arvejas.

Lechuga: deja que un poco de tu lechuga eche semillas o produzca tallos con flores al final de la temporada, dice Rebecca Newburn, cofundadora de la biblioteca de semillas Richmond Grows en Richmond, California. Para recolectarlas, da un golpecito al tallo sobre el borde de un balde.

Cilantro: junta las semillas pequeñas y redondas en manojos.

Maíz: cuelga algunas mazorcas de sus chalas para que se sequen, luego, quita las semillas.

Rúcula: espera hasta que las vainas de la planta se vuelvan más frágiles, luego recógelas y deja que los tallos cosechados se sequen hasta que las semillas sean difíciles de dañar con la uña del dedo. Abre los tallos para recolectar las semillas.

Frijoles y arvejas: deja que algunas vainas se sequen en la planta, luego extrae y recolecta las semillas.

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