Skip to content
 

Qué hacer si no tienes un plan 401(k)

Tienes otras opciones de ahorro para la jubilación.

401k escrito en la arena de una playa muy cerca a una ola de agua que lo va a cubrir

ISTOCK / GETTY IMAGES

In English

Es probable que hayas leído muchos artículos con consejos para administrar tu cuenta 401(k). Sin embargo, según investigaciones de AARP (en inglés), casi la mitad de los empleados del sector privado no tienen acceso a un plan de jubilación en el trabajo. Si eres una de estas personas sin acceso a un plan 401(k), aquí te enseñamos cómo empezar a acumular tus ahorros para la jubilación.

La estrategia conyugal

Si tu cónyuge tiene un plan 401(k) y tú no, tienes la opción de guardar la mayor cantidad de dinero que puedan permitirse como familia en ese plan. Incluso con solo el plan de tu cónyuge, pueden ahorrar mucho dinero para la jubilación. Para el 2022, los empleados menores de 50 años pueden aportar hasta $20,500 a una cuenta 401(k). Quienes tienen 50 años o más pueden guardar $6,500 adicionales como aporte de recuperación, para un total de $27,000.

Los aportes a una cuenta tradicional 401(k) provienen de tu sueldo antes de los impuestos, lo que reduce tus ingresos tributables. El dinero guardado en un plan 401(k) tradicional se invertirá y aumentará sin impuestos. No tendrás que pagar impuestos por ese dinero hasta que empieces a hacer retiros.

Algunos empleadores ofrecen lo que se conoce como una cuenta Roth 401(k). Las contribuciones para una cuenta Roth se realizan con dinero recibido después de pagar los impuestos. Por eso, si bien tus aportes no reducirán ahora tus ingresos sujetos a impuestos, no pagarás impuestos en el futuro al retirar los fondos.


Oferta especial de la membresía de AARP durante la Semana Cibernética. Únete a AARP - Solo $9 al año cuando te inscribes por un período de 5 años.


La estrategia de la cuenta IRA

Si no tienes un plan 401(k) y tampoco tu cónyuge, la mejor alternativa puede ser una cuenta personal de jubilación (IRA). Para el 2022, cada persona puede ahorrar $6,000 en una cuenta IRA; quienes tienen 50 años o más pueden invertir otros $1,000 como aporte de recuperación, para un total de $7,000. Aunque la cantidad que puedes contribuir a una cuenta IRA es menor que para una cuenta 401(k), una IRA sigue siendo un gran instrumento de ahorro para la jubilación. Bajo los límites de aportes vigentes, una persona que comience a contribuir a los 50 años puede acumular $105,000 en una cuenta IRA antes de los 65 años, sin incluir el rendimiento del capital invertido; un matrimonio podría ahorrar $210,000.

Podrías abrir tanto una cuenta IRA tradicional como una cuenta Roth IRA, pero las Roth ofrecen varias ventajas, en particular si este año no necesitas la exención tributaria disponible para una IRA tradicional. Con una cuenta Roth, no puedes deducir tus contribuciones en la declaración de impuestos. Pero si has tenido tu cuenta durante un mínimo de cinco años y tienes por lo menos 59 años y medio, tus retiros no están sujetos a impuestos. Además, puedes retirar tus contribuciones en cualquier momento, sin pagar impuestos ni penalidades. Con una cuenta Roth IRA, no tienes que hacer distribuciones mínimas requeridas (RMD) a partir de los 72 años, pero sí con las cuentas IRA tradicionales.

Lo que puedes aportar a una cuenta Roth está limitado a tus ingresos. Los que presentan su declaración como contribuyente soltero deben tener un ingreso bruto ajustado modificado (MAGI) menor de $129,000 para poder realizar un aporte completo. (El MAGI es tu ingreso bruto ajustado que aparece en tu formulario de impuestos 1040 o 1040-SR, menos ciertas deducciones, tales como los intereses de los préstamos estudiantiles). Los declarantes solteros con un MAGI de $129,000 a $144,000 pueden hacer un aporte parcial. Para los que presentan su declaración en forma conjunta, el límite para un aporte completo es $204,000; si su MAGI va de $204,000 a $214,000, pueden hacer un aporte parcial.

Tal vez puedas deducir tus contribuciones a una cuenta IRA tradicional, pero después de que te jubiles, deberás pagar impuestos sobre los retiros que hagas. También tendrás que empezar a realizar las RMD a partir de los 72 años. Si tu cónyuge y tú no tienen un plan de jubilación en el trabajo, pueden deducir todo su aporte a una cuenta IRA tradicional, independientemente de sus ingresos. Si uno de los dos (o ambos) tienen un plan de jubilación en el trabajo, la deducción se empieza a eliminar gradualmente a medida que aumentan sus ingresos. (Consulta los límites de las deducciones para las IRA para el 2022).

Trabajo por cuenta propia

Si trabajas por cuenta propia (o tienes ingresos de trabajo por cuenta propia), quizás te convenga tener un plan de pensión simplificada para empleados, o cuenta SEP IRA. Debido a que las contribuciones reducen tus ingresos sujetos a impuestos, pagarás menos impuestos. Para el 2022, puedes aportar hasta el 25% de tus ingresos de trabajo por cuenta propia, hasta un máximo de $61,000.

Establecer una cuenta SEP IRA es relativamente fácil, pero se vuelve más complicado si tienes empleados (en inglés). Igual que con las cuentas IRA tradicionales, los retiros estarán sujetos a impuestos y, si retiras dinero antes de tener al menos 59 años y medio, pueden imponerte una penalidad tributaria del 10%. A partir de los 72 años, deberás hacer las RMD.

Programas estatales de trabajo y ahorro

Durante mucho tiempo, AARP ha luchado por una legislación a nivel estatal para que se implementen programas de jubilación de trabajo y ahorro para los empleados de empresas que no ofrecen planes 401(k). El plan más común es una cuenta Roth IRA facilitada por el estado y administrada de forma privada. Estos planes incluyen deducciones de nómina automáticas que se envían a la cuenta IRA y provienen del sueldo del empleado, con lo que a ellos les resulta más fácil ahorrar.

Las personas que establecen una deducción automática de nómina en el trabajo tienen 15 veces más probabilidades de ahorrar para la jubilación que las que no la hacen, advierte Katie Selenski, directora ejecutiva de CalSavers, un plan administrado por California.

Para fines de junio, seis estados (California, Connecticut, Illinois, Massachusetts, Oregón y Washington) ya tenían en marcha estos programas automáticos de trabajo y ahorro. Se espera que el programa de Maryland comience en septiembre para todo el estado; además, seis estados adicionales aprobaron legislación que autoriza programas similares.


Recibe contenido similar, suscríbete a nuestro Boletín


Abre una cuenta que no sea de jubilación

Nadie dice que necesitas tener una cuenta de jubilación para ahorrar para esos fines. Los bancos y las agencias de corretaje están muy dispuestos a guardar tu dinero en una cuenta normal hasta que lo necesites cuando te jubiles. Agencias de corretaje de descuento, como Charles Schwab, Fidelity y TD Ameritrade, ofrecen una amplia variedad de inversiones, como fondos mutuos, acciones y bonos individuales.

Aunque es cierto que renunciarás a los beneficios impositivos de las cuentas de jubilación, a diferencia de las cuentas IRA y 401(k), si haces retiros anticipados de una cuenta que no esté destinada a la jubilación, no te cobrarán penalidades tributarias. Al ahorrar en una cuenta que no sea de jubilación, también tendrás algunas ventajas impositivas: a diferencia de las inversiones mantenidas en cuentas 401(k) o IRA, puedes reclamar una deducción de impuestos si tuviste pérdidas por inversiones. Si vendes tus acciones después de un año y ganas dinero, esa ganancia estará sujeta a la tasa impositiva de las ganancias de capital a largo plazo —un máximo del 20%—, menor que tu tasa impositiva habitual. Además, pagarás impuestos anualmente sobre los intereses y los dividendos que recibas de una cuenta que no sea de jubilación.

Si eliges esta opción, Kevin Brady, planificador financiero certificado en Nueva York, recomienda que inviertas en un fondo indexado de bajo costo y base amplia, como las 1,000 acciones más grandes cotizadas en Estados Unidos. “Esto brinda flexibilidad si el dinero se necesita más adelante, y eficiencia fiscal”, dice. Estos fondos que se administran de manera pasiva tienden a cobrar cargos anuales bajos.

Muchos fondos mutuos de acciones con administración activa hacen distribuciones anuales (y a menudo no deseadas) de las ganancias de capital a fines de año, por lo que los accionistas tienen una mayor obligación tributaria. Sin embargo, los fondos indexados casi nunca distribuyen las ganancias de capital, y son más rentables desde el punto de vista tributario.

Los fondos mutuos de acciones también podrían distribuir las ganancias que reciben en forma de dividendos. Pero la tasa máxima de impuestos para los dividendos calificados es del 20%.

Si deseas tener bonos en la cuenta que no es de tu jubilación, considera los fondos de bonos municipales: sus intereses no están sujetos a impuestos federales sobre los ingresos. Si el fondo limita sus inversiones municipales a los bonos en tu estado, los intereses también podrían estar exentos de los impuestos estatales.

 

John Waggoner escribe para AARP sobre temas financieros, desde presupuestos e impuestos hasta el Seguro Social y la planificación de la jubilación. Anteriormente fue periodista para Kiplinger's Personal Finance y USA Today, y ha escrito libros sobre inversión y la crisis financiera del 2008. La columna sobre inversión de Waggoner para USA Today se publicó en docenas de periódicos durante 25 años.