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Pague menos impuestos

8 maneras de reducir su factura fiscal de 2010.

In English | Los dólares ‘después-de-impuestos’ son dólares reales. Cuando uno los gasta, valen 100 centavos. Los dólares ‘antes-de-impuestos’ son algo irreales. Valen menos de 100 centavos, dependiendo de la categoría fiscal en la que usted se encuentre. Esta diferencia es lo que hace que sea tan importante aumentar sus dólares ‘después-de-impuestos’, reduciendo sus impuestos sobre la renta.

Ya es demasiado tarde para hacer algo por la factura fiscal del año pasado, pero todavía hay tiempo para reducir sus impuestos sobre la renta para el 2010, y para los años venideros. A continuación, le ofrecemos algunas sugerencias:

1. Organice sus registros.

Si todos los meses de abril usted debe comenzar a revolver todo en busca de recibos y otros registros fiscales, probablemente se esté perdiendo algunas deducciones sustanciales. De modo que comience a organizar sus registros mucho antes de que llegue el momento de pagar sus impuestos.

“La organización no tiene que ser algo extravagante”, sostiene la contadora pública Sally Herigstad, de Kent, Washington. “Solamente necesita un lugar donde pueda guardarlo todo, un lugar al que sea tan fácil acceder que lo lleva a uno a guardar allí los recibos y todos esos resúmenes impositivos que llegan después del comienzo del año”.

2. Considere la posibilidad de detallar sus deducciones.

Si está pagando intereses sobre una hipoteca, impuestos sobre la propiedad por su casa o tiene otros gastos deducibles de impuestos, bien podría ahorrar en impuestos detallando sus deducciones en vez de solicitando deducciones estándar. Pero tenga cuidado: las reglas de deducción son complicadas. Asegúrese de estar reclamando solo deducciones por pérdidas que estén calificadas.

3. Considere la posibilidad de realizar inversiones libres de impuestos.

Los ingresos provenientes de bonos municipales están exentos de impuestos federales y, en algunos casos, de los estatales. Si las tasas impositivas aumentan, los bonos municipales se tornarán más atractivos aun.

4. Pida una amortización parcial sobre las pérdidas por inversiones.

Si en 2010 perdió dinero que había invertido, puede usar esa pérdida para compensar las ganancias de capital sobre inversiones cuyos valores aumentaron. Incluso cuando no haya tenido ganancias, podrá deducir, cada año, hasta $3.000 de sus pérdidas para compensar sus ingresos normales. Si tuviera más de $3.000 en pérdidas, podrá transferir la diferencia al siguiente período fiscal. Si bien esto tal vez no sea suficiente para recuperar totalmente las pérdidas, lo ayudará al reducir su factura impositiva.

5. Elija con inteligencia entre deducir del impuesto estatal sobre la renta o del impuesto estatal sobre las ventas.

La ley impositiva le permite deducir de un impuesto u otro. Si vive en un estado que grava los ingresos, probablemente le convenga deducir del impuesto sobre la renta. Pero si durante el año compró algo grande, como un vehículo, una lancha o un avión, tal vez le convenga deducir del impuesto sobre las ventas. Haga números y luego decida.

6. Logre que su hogar sea más eficiente en el uso de la energía.

Los créditos fiscales son mejores que las deducciones impositivas, ya que constituyen una reducción dólar-por-dólar en el balance de su factura fiscal. Podrá acceder a un crédito equivalente al 30% de lo que haya pagado durante el 2010 para equipar su vivienda principal con ciertos elementos que contribuyan al ahorro de energía: claraboyas, ventanas, techos, calderas, calentadores de agua y unidades de aire acondicionado central, hasta un máximo de $1.500. Y, por supuesto, también ahorrará energía. Un contribuyente que no adeude impuestos federales para el año en curso no podrá acceder a un crédito tributario para el ahorro de energía.

7. Recuerde esos dividendos reinvertidos.

Técnicamente, no es una deducción, pero puede ayudarlo a reducir su factura fiscal.

Si posee fondos comunes de inversión que automáticamente invierten los dividendos en acciones extras, recuerde que cada reinversión aumenta el “costo de origen” para ese fondo. (El costo de origen es el precio original, más los cargos, de un activo como acciones, bonos y fondos de inversión).

El sumar los dividendos al costo de origen reducirá su ganancia de capital imponible (o aumentará la pérdida) cuando rescate acciones. Si se olvida de hacer esto, estará pagando de más por sus impuestos.

8. Use depósito directo para su rembolso. Esto no afecta sus impuestos, pero es una forma más rápida de recibir su rembolso, que si tiene que esperar por un cheque en el correo.

William J. Lynott es autor y escritor independiente especializado en negocios y temas financieros.

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