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Nueva ley reducirá los impuestos

A los jubilados no se les reducirá el impuesto del Seguro Social.

In English | El recorte impositivo de $858.000 millones ($858 billion) que el presidente Obama sancionó extiende una serie de reducciones fiscales de la era de Bush por dos años más, y crea nuevas reducciones que ofrecerán modestos beneficios financieros a la mayoría de los contribuyentes y grandes ahorros a los ciudadanos más ricos del país.

Sin embargo, los jubilados se perderán uno de los beneficios más grandes del paquete: una reducción del 2% sobre el impuesto del Seguro Social. Si usted no trabaja, no recibe esa exención fiscal.

Un estudio realizado por la organización independiente Tax Policy Center halló que casi dos tercios de los individuos o parejas mayores de 65 años no obtendrán esta reducción en el 2011, principalmente debido a que no trabajan. La ganancia promedio para este grupo será de $394, en comparación con los $950 que, en promedio, ganará el resto.

De todos modos, sea usted un empleado que figura en la nómina salarial de una empresa, un inversor que vende acciones que aumentan de precio o un trabajador que ha estado desocupado desde hace tiempo y quiere seguir recibiendo los beneficios de desempleo, encontrará algo de su agrado en esta nueva legislación.

“No solo evitarán un aumento impositivo los estadounidenses de clase media, sino que serán decenas de millones los estadounidenses que comenzarán el nuevo año descubriendo que su sueldo es más alto que el que perciben actualmente”, sostuvo el presidente antes de sancionar el proyecto en ley.

La ley impositiva ampliará la deuda nacional en el 2011. Sin embargo, los que la auspician sostienen que en una época en la que la recuperación del país es incierta, todo lo que contribuya a subir los sueldos nacionales podría aumentar el gasto en muchos miles de millones, y ayudar a que el país vuelva a la prosperidad.

A continuación, encontrará un resumen de las cláusulas clave de la ley.

Impuestos más bajos para los trabajadores; beneficios de desempleo más duraderos

Casi todos los trabajadores se beneficiarán con una reducción del 2% del impuesto que financia el Seguro Social, establecido en la FICA (Ley de Contribución al Seguro Social). Durante el próximo año, los empleadores solo retendrán el 4,2% de los salarios, en comparación con el 6,2% actual, lo que representa una reducción de casi un tercio. Naturalmente, lo que cada uno ahorre dependerá de su salario, aunque totalizará, para quienes ganen más de $106.800, unos $2.136 al año, que es la cantidad máxima actualmente sujeta a retenciones del Seguro Social.

La ley también contiene un “parche” de dos años para el impuesto mínimo alternativo, o AMT, retroactivo a enero del 2010. El AMT se estableció originariamente para asegurar que las personas con ingresos altos pagaran impuestos. Pero no fue indexado por inflación, y, con el tiempo, terminó atrapando a muchos contribuyentes de clase media, especialmente en aquellas regiones del país en las que las hipotecas residenciales son altas. El parche también eximirá del pago de este impuesto a unos 21 millones de contribuyentes, por este año.

La ley extiende los beneficios de desempleo a los desocupados por hasta 99 semanas. Esto tendrá especial impacto en los estadounidenses mayores que buscan empleo, ya que conforman un número desproporcionado entre los desempleados del país que buscan trabajo desde hace mucho tiempo. Según la BLS (Oficina de Estadísticas Laborales), en noviembre, los trabajadores desempleados mayores de 55 años presentaban un tiempo sin trabajar promedio de 44,9 semanas, en comparación con las 32,8 semanas que presentaban los trabajadores más jóvenes.

Esta ley también amplía el crédito fiscal hasta $1.000 por cada hijo menor de 17 años que reúna los requisitos correspondientes. El crédito tributario por ingreso del trabajo también continuará, lo que proporcionará a las familias de ingresos bajos a moderados y con más de tres hijos un adicional de $600. Los créditos fiscales combinados significarían $2.000 para una familia con tres hijos que gane $20.000.

Cómo mantener bajos los impuestos sobre las inversiones

Sin la nueva ley, en enero, los impuestos sobre las ganancias de capital y dividendos habrían aumentado de manera significativa.

La nueva ley extiende por dos años las actuales —e históricamente bajas— tasas impositivas para las ganancias de capital y los dividendos a largo plazo. La tasa máxima para ambas categorías permanecerá en el 15%. La tasa se mantendrá en cero para parejas con ingresos imponibles por debajo de los $69.000, “una situación muy agradable para los adultos mayores”, señala Bob Williams, de Tax Policy Center, quien añade que muchos jubilados buscan hacer inversiones para complementar los pagos mensuales que reciben del Seguro Social.

Sin un acuerdo en la extensión, la tasa máxima para las ganancias a largo plazo habría vuelto al 20%, valor en el que se encontraba antes de la reducción impositiva de Bush, en tanto las tasas para los dividendos habrían trepado a un 39,6%.

Otros beneficios

Ahora, usted podrá realizar donaciones libres de impuestos a entidades benéficas hasta totalizar $100.000 por año en activos provenientes de su IRA (cuenta personal de jubilación). En su declaración de impuestos, podrá declarar las donaciones realizadas en enero del 2011 como si las hubiera hecho en el 2010. Al donar activos provenientes de su IRA para beneficencia, los contribuyentes no tienen que declarar esos aportes como ingresos, de modo que evitan ser inhabilitados para otras exenciones impositivas y deducciones.

Los créditos y exenciones fiscales para fines educativos también se extenderán. En el 2011, las familias de estudiantes universitarios podrán solicitar deducciones de hasta $4.000 para gastos de educación calificada. El American Opportunity Tax Credit, que permite a los contribuyentes solicitar crédito para gastos de educación de hasta $2.500, se extenderá hasta fines del 2012. Los contribuyentes podrán usar solamente uno de estos créditos, y ambos tienen requisitos de ingresos específicos.

Los impuestos sobre la herencia suben, pero no tanto como podrían haberlo hecho

Bajo la legislación de la era Bush, y por varios años, el impuesto federal sobre la herencia fue reducido hasta llegar a cero en el 2010. Sin la nueva ley, en el 2011, este impuesto habría vuelto al 55%. En cambio, será del 35%, con una exención de $5 millones para particulares. La nueva ley permite que los albaceas de las sucesiones iniciadas en el 2010 puedan elegir entre usar las reglas del 2010 o las del 2011: no todos elegirán automáticamente la tasa cero del 2010, ya que la misma fue acompañada por un aumento de los impuestos sobre las ganancias de capital para los bienes heredados.

Esta nueva cláusula, aunque pueda parecer complicada, reducirá al menos en un tercio el número de sucesiones afectadas por este impuesto. El Tax Policy Center estima que, en el 2009, este impuesto fue pagado solamente por cerca de 5.500 sucesiones. Ese año, la exención fue de $3,5 millones.

Además, la ley unificará por primera vez los impuestos sobre la herencia, los regalos y las transferencias generacionales, de modo que una única exención de $5 millones por persona será aplicable a los tres casos.

Beneficios para empresas

La legislación final extiende por dos años un crédito fiscal federal para investigación y desarrollo, y una medida por separado que permite a las empresas pedir la condonación de gastos incurridos en equipamiento. Los auspiciantes de esta medida sostienen que las empresas, a las que se les otorgan incentivos para comprar equipamiento nuevo, probablemente contraten más trabajadores para que lo utilicen.

Entre otros beneficios que se extenderán durante el 2011, se encuentran las deducciones por los gastos acumulados por los maestros y por impuestos estatales sobre las ventas en lugar de impuestos estatales sobre la renta. Sin embargo, no se renovó una deducción del impuesto sobre la propiedad para quienes no hubieran detallado sus deducciones.

Un rango de ganancias

Los demócratas intentaron limitar las exenciones impositivas para los contribuyentes que ganan más de $250.000, pero en el compromiso político que hizo que los legisladores republicanos volvieran al redil, las exenciones fiscales se extendieron para todos. Bajo las nuevas tablas de impuestos, habrá un amplio rango de ganancias según el ingreso.

Si bien las declaraciones de impuestos promedio de los estadounidenses registrarán un ahorro de $950, la cifra será de $226 para quienes tengan un ingreso menor que $10.000, y de $9.192 para los que ganen más de $1 millón.

Michael Zielenziger escribe sobre negocios y la economía. Vive en el área de la Bahía de San Francisco.

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