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Guía de AARP para visitar el Parque Nacional del Valle de la Muerte

Este lugar inmenso, seco, y extremadamente caluroso... se merece una visita.

Foto de Zabriskie Point

Getty Images

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El lugar más caluroso del planeta. La elevación más baja en América del Norte. El parque nacional más seco.

El Parque Nacional del Valle de la Muerte (En inglés DVNP, Death Valley National Park), al sureste de California, es un mundo de superlativos. Solamente el nombre —que recibió de un grupo de exploradores que perdió a uno de los suyos en el cruce del valle durante la Fiebre del Oro a mediados del siglo XIX— ya sugiere una condición legendaria, un lugar para ser admirado, respetado y tal vez, aunque en forma leve, temido.

Y tal vez debería serlo, en alguna medida. Mientras que el título de sitio más caluroso del planeta está sujeto a algún debate, las temperaturas se disparan todos los veranos en la localidad aptamente llamada Furnace Creek (arroyo del horno), y se mantienen en un nivel incómodo de más de 120 °F, con la amenaza de sobrepasar los 130 °F y establecer un nuevo récord mundial. En este tipo de calor no existen brisas misericordiosas; por el contrario, el viento sisea en cada pedazo de piel desnuda, quemándola al pasar. Es una reputación que, junto con el nombre del parque nacional, ha mantenido el número de visitantes relativamente bajo en comparación con otros parques más populares, como el Grand Teton o Joshua Tree. Así y todo, con casi 3.5 millones de acres para explorar, es el parque nacional más grande fuera de Alaska y un lugar fantástico para recorrer, particularmente en invierno.

Casi todo el Valle de la Muerte está designado como área silvestre, con 1,000 millas de caminos pavimentados y de tierra que conectan imponentes dunas de arena, crujientes salinas planas y escarpados picos. Estos crean algunos de los ascensos verticales más extremos del país, y en sus colinas se advierten restos de una breve historia del auge y la depresión de la actividad minera. Este es el hogar ancestral del pueblo de los timbisha shoshone, cuya aldea aún se encuentra en Furnace Creek, y muchos de los sitios —entre ellos Eagle Borax Works, la cadena montañosa Panamint y el cráter Ubehebe— se consideran sagrados o de importancia cultural. Es recomendable ser discreto y mostrar respeto durante la visita.

Los borregos cimarrones parecen camuflarse con el paisaje árido a lo largo de la cuenca de 120 millas, mientras que los zorros del desierto, las ratas canguro (que no necesitan beber una gota de agua en toda su vida), los linces, las liebres y los coyotes dejan marcas en las delicadas arenas.

Mientras que el verano puede traer temperaturas elevadas devastadoras, en el resto de las estaciones los días cálidos dan paso a la fresca contemplación de las estrellas bajo un cielo abierto, sin la interferencia de nada, a excepción de las estrellas fugaces y los meteoros más grandes que probablemente llegues a ver en ningún lado.

Mapa de California que muestra dónde está el Parque Nacional del Valle de la Muerte

Getty Images/AARP

Ubicación: Death Valley, California

Superficie: 3,422,024 acres

Pico más alto: Pico Telescope, de 11,043 pies

Punto más bajo: Badwater Basin, 282 pies bajo el nivel del mar

Millas y cantidad de senderos: 94 millas en 21 senderos

Atracción principal: Badwater Basin, el punto de menor altura en América del Norte

Costo de la entrada: $30 por vehículo, válida por una semana

Mejor forma de verlo: Desde un confiable 4x4 que te lleve de un punto a otro a lo largo de la ruta nacional 190.

Mejor época para ir: Entre octubre y abril el tiempo es lo suficientemente fresco como para acampar y hacer senderismo en las elevaciones bajas del parque. Las flores salvajes florecen en el valle desde mediados de febrero hasta mediados de abril. Después, las flores perduran hasta junio en las elevaciones más altas.

Actualización por la COVID-19: De acuerdo con las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Servicio de Parques Nacionales requiere que las personas que no están completamente vacunadas usen mascarilla en espacios cerrados y en espacios abiertos concurridos. Los centros de visitantes están abiertos. Consulta las actualizaciones en nps.gov/deva o llama al 760-786-3200.

Cómo llegar

El pequeño aeropuerto de Furnace Creek, cerca del centro del parque, donde la altura desciende hacia su punto más bajo, está abierto solo para aviones privados, por lo que la mayoría de los visitantes que llegan por avión vuelan al aeropuerto de Las Vegas, el mayor aeropuerto comercial cercano, ubicado 106 millas al este del parque.

El Valle de la Muerte se diferencia de otros parques nacionales en que cuenta con varias entradas, ninguna de las cuales tiene un puesto de guardaparques; en su lugar, todas las calles llevan a la vía principal, la ruta nacional 190, y finalmente al Centro de Visitantes Furnace Creek, que actúa como el punto conector del parque. Allí puedes pagar la entrada, obtener material informativo (boletín, mapas, etc.), hablar con los guardaparques y ver un video de 20 minutos que detalla la historia del parque. Alrededor de 24 millas al noroeste, por la autopista, se encuentra la estación de guardaparques Stovepipe Wells, un edificio modesto y atendido en forma irregular (hay máquinas automáticas para cobrar la entrada en caso de que no haya nadie) ubicado junto a un mercado de ramos generales, una librería y una gasolinera.

Seguridad

Dentro del parque, encontrarás baños a lo largo de la ruta 190, lo que simplifica las paradas técnicas en las principales atracciones. Pero no ocurre lo mismo con las gasolineras: hay solo dos dentro del parque, en Furnace Creek y Stovepipe Wells, cerca de la entrada principal del lado oeste. El centro de visitantes principal y los hoteles ofrecen wifi, pero el servicio de telefonía móvil es irregular en el mejor de los casos y no se puede confiar en él para comunicarse.

¿La regla que rige en el Valle de la Muerte? Estar preparado para situaciones de emergencia, ya que el paisaje descarnadamente bello puede resultar fatal debido a las altas temperaturas y al terreno agreste. Además, no hay garantía, incluso durante la temporada alta, de que alguien se cruce contigo para ayudarte si algo sale mal. Por estos motivos, lleva agua y refrigerios extra en la mochila y el auto, inspecciona las llantas antes de llegar, asegúrate de saber dónde está la llanta de repuesto y ten preparado un plan de respaldo para comunicarte (como un dispositivo de mensajes satelitales o una baliza de ubicación personal) en caso de que te encuentres en una situación en la que requieras ayuda.

Si bien la carretera principal está en excelentes condiciones, las rutas de tierra y ripio que llevan a algunas de las mejores vistas del parque se han cobrado innumerables llantas, incluso de los vehículos todo terreno más preparados. Considera seriamente la opción de alquilar un Jeep 4x4 en Farabee Jeeps, en Furnace Creek, dentro del parque. La compañía realiza regularmente el servicio de mantenimiento de su flota de vehículos para dos y cuatro pasajeros; todos los vehículos cuentan con las capacidades adecuadas para terrenos irregulares que se necesitan en el parque y vienen con un dispositivo de seguimiento satelital, de modo que si algo sale mal —toca madera—, los profesionales del parque sabrán dónde encontrarte. Farabee también ofrece excursiones guiadas, que son especialmente populares entre los visitantes que viajan en casa rodante, que de otro modo no podrían acceder a muchas de las rutas internas del parque debido a las restricciones que existen sobre la longitud de los vehículos que pueden transitar.

Dónde alojarse y comer

Entre campamentos, alojamiento rústico pero cómodo e incluso alojamiento de lujo, en el Parque Nacional del Valle de la Muerte encontrarás gran cantidad de lugares donde descansar por la noche. 

Oasis at Death Valley. Diariamente, alrededor de 80,000 galones de agua fluyen a la superficie en Furnace Creek, lo que hace que este oasis sea el centro de actividad del parque. Aquí, el complejo de propiedad privada Oasis at Death Valley, con dos propiedades construidas en la década de 1920 por Pacific Borax Company, se convirtió en su momento en un lugar de escapadas invernales para Hollywood y albergó a personalidades destacadas, como Clark Gable y Ronald Reagan. Oculto en una ladera en Furnace Creek, el Inn at Death Valley, con 88 habitaciones y una piscina alimentada con agua de manantial (que está naturalmente caliente todo el año, con una temperatura de 84.5 °F), completó una renovación de $100 millones a fines del 2018 en la que al suntuoso espacio se agregaron 22 casitas privadas (cada una con su propio carrito privado de golf para ir y volver de la piscina) y un spa. Solo las casitas y la piscina están abiertas en el verano.

Ranch at Death Valley. Justo al pie de la colina, esta propiedad hermana del Oasis, ideal para familias, está abierta todo el año. Ofrece 224 habitaciones y una plaza de estilo misionero a la sombra de altas palmeras datileras donde los visitantes del parque se reúnen para comer, beber y descansar. Encontrarás un bufé estacional, un restaurante completo con un menú compuesto mayormente por platos sustanciosos (uno destacable: la ensalada de col rizada y queso de cabra, servida en porciones muy generosas), un bar con cerveza de grifo fría, un mostrador de helados y café y una tienda de ramos generales que tiene de todo, desde camisetas con la leyenda “I survived Death Valley” (sobreviví al Valle de la Muerte) hasta latas de comida para gatos.

Stovepipe Wells Village Hotel. Unas 24 millas al noroeste hay otra villa más pequeña, Stovepipe Wells, justo al lado de las dunas Mesquite Flat Sand Dunes. El ambiente del Stovepipe Wells Village Hotel es menos ranchero y más del tipo motel, con 83 habitaciones modestas, una piscina, comidas estacionales al estilo carreta alimenticia y 14 conexiones para casa rodante. El mercado situado enfrente tiene artículos similares a los de la tienda de Furnace Creek, pero aquí encontrarás más cosas con la marca Death Valley y la gasolina más barata del parque.

Vehículos con remolque en el campamento Furnace Creek

Travellinglight / Alamy Stock Photo

Campamento Furnace Creek.

Campamentos

Hay muchos campamentos que se van ocupando por orden de llegada, pero solo el campamento Furnace Creek —ubicado en el centro del parque, justo detrás del centro de visitantes— toma reservaciones. Cuenta con 18 puestos para conexión de casas rodantes y muchos sitios con sombra, que pueden reservarse entre el 15 de octubre y el 15 de abril en recreation.gov ($22 por sitio, $36 por conexión de casa rodante). Mesquite Spring ($14 por sitio), Wildrose, Thorndike y Mahogany Flat (estos últimos tres, gratuitos) están a una altura mayor, lo que significa que tienen temperaturas más frescas y están abiertos todo el año. No obstante, también están expuestos a vientos más fuertes y el acceso vial es limitado (en algunos casos, está prohibida la circulación de vehículos de más de 25 pies de longitud o de vehículos 4x4). Estos campamentos más frescos a menudo se llenan los fines de semana, sin importar la estación, en particular porque las temperaturas nocturnas más abajo en el valle por lo general se mantienen en los tres dígitos durante el verano.

También es posible acampar en lugares dispersos a través del gigantesco parque (incluso en el auto o con mochila y carpa), con algunas restricciones. Puedes instalarte a una milla de cualquier camino pavimentado, área para “uso diurno solamente” o área desarrollada, pero no puedes establecerte en las zonas prohibidas designadas por el Servicio de Parques Nacionales (senderos, dunas de arena o el fondo del valle entre Ashford Mill y Mesquite Flat), y permanecer a 100 metros de cualquier fuente de agua. Por respeto al entorno silvestre, no se permite salir del camino.

Amanecer en Zabriskie Point y Manly Beacon

Dean Fikar/Getty Images

Zabriskie Point

Qué hacer

Tal como la Tierra gira alrededor del sol, la presencia del astro rey guía las actividades en el Valle de la Muerte. La salida y la puesta del sol transforman totalmente el parque y convierten vistas con tonos arenosos en pinceladas de acuarela que pasan de suaves a furiosas a medida que los minerales naturales del paisaje cobran brillo. Si te gusta la fotografía, toma nota y programa tus sesiones de fotos para esas horas.

Aunque el parque tiene más de 3 millones de acres para explorar, el Servicio de Parques Nacionales ha realizado una gran tarea en la organización de los puntos de interés, y se las ingenió para incluir algunos a los que se puede llegar fácilmente con un vehículo regular en caso de que el alquiler de un 4x4 no sea parte de tu presupuesto para la aventura. Cada uno de esos puntos se puede apreciar directamente desde el auto, o puedes explorarlos con más profundidad a pie, caminando por los senderos o recorriendo las áreas silvestres.

Entre ellos se cuentan:

Zabriskie Point. Al amanecer, grupos de observadores se dirigen en masa a Zabriskie Point, un sitio accesible con silla de ruedas ubicado a unas 5 millas de Furnace Creek. Allí, las primeras luces se filtran por las montañas que forman el horizonte, luego a través del valle y finalmente llegan a la formación conectada por la cual es famoso este sitio sumamente fotografiado. Senderos angostos llevan hacia la aguada por el terreno árido y hacia arriba, a lo largo de sus cimas, para aquellos visitantes con paso seguro que deseen disfrutar de una vista diferente.

Badwater Basin. Esta cuenca, a 85 millas al sudeste del punto más alto en los Estados Unidos continentales —el monte Whitney—, constituye el sitio más bajo del continente, a 282 pies por debajo del nivel del mar. Diecisiete millas al sur de Furnace Creek, el camino pavimentado Badwater Road y la pasarela accesible desembocan en Badwater Basin, una de las esquinas de aproximadamente 200 millas cuadradas de mesetas salinas blancoazuladas compuestas de cloruro de sodio (también conocido como sal de mesa), calcita, yeso y bórax, que brillan cuando se pone el sol. Puedes caminar hasta el borde de las sólidas mesetas (una milla para ir y volver), donde se forman siluetas poligonales en la corteza que crean las venas características en forma de panal que recorren la superficie, como si fueran las propias arrugas de la Tierra. Para apreciar totalmente cuán bajo te encuentras, mira hacia atrás, a las montañas Black, sobre el estacionamiento. Arriba, en los acantilados, hay un cartel que indica el nivel del mar: te encuentras a casi 300 pies por debajo.

Artists Drive. También saliendo del camino Badwater Road, un desvío pavimentado de 9 millas conocido como Artists Drive, de una sola mano, rodea la base de las montañas Black en un recorrido que cubre colinas anaranjadas y terrenos áridos y se desvía a un pequeño lugar de estacionamiento desde el cual puedes ver Artists Palette, un despliegue de depósitos volcánicos con óxido de hierro y abundante clorito que convierten el paisaje en una salpicadura de colores de Jackson Pollock, particularmente a la salida del sol y con la última luz del día.

Dantes View. Más de una milla hacia arriba, desde Dantes View, puedes observar la cuenca de Badwater con sus vastas mesetas salinas, que se transforman en etéreas nubes cuando se miran desde lo alto. El camino pavimentado, fácil de recorrer, pasa por campos cubiertos de flores silvestres en primavera y te lleva hasta 5,575 pies de altura a un amplio mirador con bancos, un par de senderos de dificultad moderada y vistas silvestres todo alrededor. De día (en particular a la salida y a la puesta del sol, aunque en realidad es espectacular a toda hora), sentirás como que te encuentras al filo del mundo, y de noche, los ávidos contempladores de estrellas vuelven la mirada hacia el cielo para ver con excepcional nitidez la Vía Láctea en las noches de luna nueva, o hacia abajo, hacia la cuenca, cuando la luna llena ilumina las salinas con reflejos iridiscentes.

Salt Creek. Si te diriges hacia el oeste por la ruta 190, encontrarás señales que te llevarán hasta Salt Creek, uno de los últimos remanentes de la vida anterior del valle como un lago gigante. Cuando el lago se secó, unos 10,000 años atrás, el agua dulce pasó a ser salada y los antiguos pupos del desierto —un pequeño y brillante pez azul que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo— evolucionaron con el cambio, adaptándose para sobrevivir en aguas con temperaturas que pueden oscilar entre casi el punto de congelamiento y unos 107 °F. Visita el circuito de la pasarela, de media milla de longitud y accesible para discapacitados, entre noviembre y mayo, donde el agua fluye a través de pantanos y fomenta el desove de los pupos del desierto en la primavera.

Mesquite Flat Sand Dunes. La carretera dobla alrededor de estas dunas de arena cerca de Stovepipe Wells, y hay un amplio sitio de estacionamiento que ofrece fantásticas vistas. Pero haz planes para llegar antes de la salida del sol para poder caminar por las dunas cuando han tenido tiempo de enfriarse bajo el cielo nocturno. La mayoría de los visitantes se quedan en el primer par de valles, pero te verás recompensado con la soledad si caminas en línea recta unos 10 o 15 minutos, pasando por bajos arbustos de enebros y nudosos algarrobos (un recurso de Timbisha Shoshone durante siglos) que cada primavera florecen con hojas verdes y flores de color amarillo vibrante. Allí, te rodearán suaves ondas de arena sin señales de huellas, a menos que haya pasado un lagarto, una víbora de cascabel o una rata canguro. La duna más alta puede parecer no estar lejos, pero se encuentra a una buena milla de distancia y puede llevar hasta dos horas ir y volver. Si bien los pájaros son escasos en esta parte del valle, es común ver pasar aeronaves militares poco comunes en vuelos de entrenamiento, entre ellas los grandes y sigilosos bombarderos triangulares B-2 Stealth que, como su nombre lo indica, aparecen de sorpresa; así que, de vez en cuando mira al cielo para ver si atisbas uno.

Contemplar las estrellas. La International Dark-Sky Association (Asociación Internacional de Cielos Oscuros) ha designado al Valle de la Muerte como un cielo nocturno de “nivel dorado” (Gold Tier), lo cual significa que no hay mejor lugar para contemplar las estrellas. En invierno, los guardaparques conducen programas nocturnos, y cada primavera celebran el cosmos durante el festival anual Dark Sky Festival, que dura varios días. Pero es posible disfrutar del exquisito espectáculo en cualquier momento del año desde los lugares favoritos de los guardaparques, que incluyen Mesquite Flat Sand Dunes, Harmony Borax Works (un sitio histórico de minería ubicado una milla al oeste de Furnace Creek) y Badwater Basin.

Golf. El Valle de la Muerte puede parecer un lugar donde no esperarías encontrar una cancha de golf, pero los campos de Furnace Creek son famosos. La cancha, de 18 hoyos y par 70, es la de menor elevación en todo el mundo (214 pies bajo el nivel del mar) y Golf Digest la califica como una de las más difíciles en Estados Unidos debido a la baja presión barométrica, que parece detener la pelota de súbito sin importar cuán bueno sea tu swing.

Ciudades aledañas

Dado que el Valle de la Muerte tiene varios puntos de entrada, no hay una ciudad exclusiva de acceso, y ciertamente no hay una ciudad bulliciosa. Pero hay algunas opciones para hacer una parada técnica fuera del parque. Estas incluyen:

Baker, al sur del parque en la carretera interestatal I-15 (donde se junta con la reserva Mojave National Preserve), es un pueblito de apenas una calle, pero tiene el termómetro más alto del mundo (o así se lo promociona), unos pocos hoteles arruinados y vacantes, y comedores con carteles antiguos que sirven para una foto rápida. También está el Mad Greek, un café famoso por sus batidos de fresas frescas.

Beatty, en el estado de Nevada, fue fundada a principios del siglo XX como una localidad minera, y los cansados viajeros la conocen por sus termas de agua caliente, que recientemente se han cerrado. Quedan unas pocas paradas bonitas, si bien algo desordenadas, como el Sourdough Saloon y el Atomic Inn, pero sin dudas el lugar donde detenerse para refrigerios que satisfagan todos los gustos de dulces es la enorme Death Valley Nut & Candy Company.

Lone Pine, hacia el oeste —la entrada al monte Whitney, a las colinas Alabama Hills y a las Eastern Sierras— es el más conocido de los pueblos cercanos al parque. Allí te encontrarás con todo tipo de amantes de la vida al aire libre celebrando cúspides recientes o planeando aventuras futuras. El Alabama Hills Cafe & Bakery es un lugar favorito para comer pastel de frutas si tuvieras deseos de hincar el diente en algo entre comidas. Si no tienes mucho tiempo, pero deseas explorar el paisaje un poco más, puedes verlo en exhibición en el museo de historia de películas del Oeste —Museum of Western Film History—, el cual rinde homenaje a las más de 400 películas e innumerables comerciales que se filmaron en la zona.


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De camino

Death Valley Junction. Quienes viajan en avión para visitar el parque por lo general vuelan a Las Vegas, que queda a unas dos horas de Furnace Creek en auto. Al dirigirte hacia el oeste por la ruta 160, busca el teatro Amargosa Opera House en la localidad de Death Valley Junction, aproximadamente cinco millas después de cruzar el límite entre Nevada y California. El pueblo mismo está listado en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Ofrece una modesta colección de edificios de principios del siglo XX, entre ellos el teatro y hotel Amargosa, de color blanco y azul brillante. La construcción original del Amargosa la realizó una compañía minera en la década de 1920, pero en 1967 pasó a manos de la fallecida Marta Becket, una actriz, bailarina y cantante multifacética cuya pasión (y arduo trabajo) le dio al teatro de óperas una nueva vida. Si bien la COVID-19 ha interrumpido los espectáculos temporalmente, el hotel está abierto y acepta reservaciones.

China Ranch Date Farm. Si estás atravesando Baker en automóvil, toma la ruta nacional 127 hacia el norte hasta la granja datilera China Ranch Date Farm, apenas al sur de Tecopa. Ubicada en medio de un oasis desértico, la granja está abierta todos los días de 9 a.m. a 5 p.m. Encontrarás dátiles frescos (incluso variedades exclusivas) y una historia complejamente rica que incluye los pueblos indígenas de la zona, un minero chino del siglo XIX y los primeros pioneros.

Shoshone. Continuando hacia el norte por la ruta estatal 127, haz una parada en el Shoshone Museum, en Shoshone, para aprender sobre los pueblos cuyos hogares ancestrales explorarás. En la tienda de ramos generales Charles Brown General Store, al otro lado de la calle, puedes comprar las provisiones que necesites y curiosear los productos locales.

Hannah Lott-Schwartz es una periodista radicada en San Diego que narra historias para National Geographic Traveler, Fortune y TIME, entre otros.